LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
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La crisis es total en EA, el partido está dividido por la mitad, y mira que es un partido pequeño, pero cuanto más fanatismo reina en una organización política más difícil es mantener la unidad. Los partidos nacionalistas por definición son fanáticos, y por lo tanto sólo se mantienen unidos cuando gozan del poder. Poder institucional como el que tiene el PNV, o poder terrorista como tiene Batasuna. Ciertamente, la revolución silenciosa que se ha producido en España a partir de 2004, con un PSOE en el poder que abandona la herencia democrática y consociativa de la Transición y rompe la baraja constitucional para subirse al monte de la alianza con los nacionalistas periféricos, y en consecuencia la decisión del PSE de pactar con la organización terrorista ETA, legalizar su brazo político y promover una autodeterminación más o menos encubierta, hará estallar en breve la red de partidos políticos vascos. Se adivina en el horizonte que el PSE, a semejanza de Cataluña, quiere conseguir la lehendakaritza en coalición con la izquierda abertzale y la izquierda tonta útil de Madrazo, para desalojar al PNV. Para ello, el panorama de partidos nacionalistas a la izquierda del PNV debe clarificarse y simplificarse. Cuando ETA sea legalizada como fuerza política, será una ERC aún más potente, y los partidúsculos cercanos desaparecerán. Aralar será absorbida de nuevo por ETA, o se unirá a IU, o se repartirá entre ambos partidos. Y también EA tiene una doble alternativa: o forma coalición permanente con el PNV al estilo de CiU, o se une al conglomerado ETA-Aralar. O se rompe y se reparte entre ambos polos. Pero el futuro electoral vasco es PNV con o sin EA, frente al tripartito PSOE-IU-ETA. Así de sencillo. Como en Cataluña y Galicia. Y la derecha democrática española, el PP, frente al resto, pero arrinconada. Faltaría por saber si en Vasconia es capaz de surgir una izquierda democrática española que pueda combatir junto al PP al nacionalismo étnico. Una sección vasca de Ciudadanos, vaya. ¿Recuerdan ustedes aquello del talante, la democracia deliberativa, el diálogo, la transparencia…? Pues Zapatero acaba de cometer una infamia más en su camino hacia la entrega de España a los nacionalistas periféricos. En esta ocasión, una infamia en primer lugar para los socialistas navarros, que con buen criterio eligieron democráticamente hace pocos años a Chivite como secretario general del PSN, el cual de manera antidemocrática e increíble no será el candidato socialista al Gobierno de Navarra el próximo Mayo. Chivite es un socialista a la antigua usanza, y por eso no era un peón que pudiera considerarse fiel en la estrategia zapateril, que consiste en olvidar la señas de identidad progresistas de igualdad y solidaridad para abrazar la política reaccionaria de los nacionalistas periféricos, amalgama de caciques locales, curas trabucaires y trogloditas cavernarios, pero que le permite entablar una alianza para alcanzar y mantener el poder que de otra forma no podría disputar al PP. Así que ZP, por medio de su verdugo predilecto, el que decapitó a Nicolás Redondo y a tantos otros, el docto erudito Blanco, ha impuesto como candidato del PSN a un tal Fernando Puras, el cual sólo tiene una virtud: su fidelidad a ZP en el plan ya acordado con ETA de entregar Navarra al nacionalismo étnico vasco, una demanda irrenunciable para ETA, tanto como la autodeterminación de esa “Euskal Herria independiente, socialista, euskaldún y reunificada –es decir, incluyendo a Navarra-, objetivo ineluctable de ETA, por lo que ha asesinado y seguirá asesinando, según declaró esta semana en al Audiencia Nacional ese fino político e intelectual que es el etarra Iñaki Bilbao. Fernando Puras fue miembro del gobierno cuatripartito en Navarra en los años noventa, la alianza de socialistas, nacionalistas vascos e IU, que estableció el órgano de gobierno unificado vasco-navarro. Algo que sin duda ZP ha prometido reeditar a ETA, y que ésta considera es la “vaselina” para acometer después el segundo paso, la auténtica “sodomización” de Navarra: la anexión de esta comunidad foral por el etnicismo vasco como Austria fue absorbida por el etnicismo alemán. Alea jacta est. ZP entrega Navarra a la Bestia, a esa Bestia que hemos visto en TV insultar groseramente y amenazar de muerte de manera obscena a los jueces. ¿Será el “santo y seña” que ETA esperaba para desbloquear el sedicente proceso de paz? Sabido es que el nacionalismo catalán ha logrado explosionar la constitución del 78 para conseguir un estatuto de nación confederada a España –de momento- gracias a la dictadura mediática y política del 90% de los medios y de los partidos. Allí está emergiendo un tercer partido, Ciudadanos, entre el consorcio nacionalista que denominan PUC (Partido Unificado Catalán), amalgama de CiU, PSC, ERC e ICV, que hegemoniza completamente la vida catalana, y el PP. Pues bien, el proyecto zapateril es el mismo para Vasconia, con el agravante de aquí va incluido en el pack la rendición del Estado de derecho a una organización terrorista. Zapatero prometió a ETA que si dejaban las armas –de momento- les daría un estatuto de nación confederada –de momento- que incluiría como botín irrenunciable a la rica y próspera Navarra. Nos cuenta hoy el Diario Vasco que en este mes de septiembre han avanzado mucho las reuniones secretas entre el PSE, el PNV y Batasuna para conformar este otoño la sedicente “mesa de partidos”, indecente y antidemocrático aparato político que suplanta la voluntad popular representada en el parlamento vasco. La idea es prefigurar el futuro PUV, Partido Unificado Vasco, conglomerado que aglutine al PSE, al PNV, a Batasuna y a los apéndices y forúnculos políticos ahora existentes y que pronto serán absorbidos: EA, Aralar y EB. Su objetivo: hegemonizar el 90% de la vida vasca, no sólo política, sino también cultural y vital, al estilo catalán. Enfrente, aislado como siempre, la única fuerza que defiende la constitución y la democracia: el PP vasco. Sólo cabe esperar que los progresistas vascos no nacionalistas –había miles hace cuatro años, pero ahora parece que se han escondido debajo de las piedras- levanten con coraje el tercer partido también en el País Vasco, la sección vasca de Ciudadanos. Sólo con las fuerzas democráticas unidas, las de derechas y las de izquierdas, y sobre todo con los ciudadanos no partidistas que quieren defender la democracia en Euskadi, es posible la resistencia al proyecto socialnacionalista de ZP. El abajo firmante ha dicho muchas veces que el PP es un partido ingenuo y que desarrolla una estrategia equivocada en el tema de la negociación del gobierno español con ETA para la rendición del Estado a la organización nacionalista vasca. Continuamente está repitiendo que el proceso de negociación está fracasando porque hay extorsión, porque cada vez hay más terrorismo callejero, porque la ilegal Batasuna campa a sus anchas con la sustitución del juez Grande-Marlaska por Garzón, etc. El PP y muchos de los medios de comunicación se equivocan. Lo repetiré una y otra vez. El presidente del PSE, Jesús Eguiguren, por encargo de Zapatero, comenzó a negociar con ETA hace al menos 4 años, y todo lo que estamos viendo desde hace seis meses en que ETA declaró el alto el fuego no es más que un proceso de escenificación, en el que ambas partes, el gobierno y ETA, van poniendo en escena diversas actuaciones de cara a sus respectivos seguidores, dando pasos adelante y pasos atrás, marcando territorio, arengando a sus masas, pero en definitiva avanzando en un proceso en el que la principales etapas de un camino largo están acordadas. Naturalmente hay momentos de tensión, cuando una de las partes, sea el gobierno presionado por la opinión pública, sea ETA por sus bases radicalizadas y presos histéricos, no dan el paso previsto en el calendario. Pero el proceso está trazado, y todo se desarrollará según lo previsto, aunque tarde un poco más. Zapatero concederá la posibilidad de integrar Navarra en la mítica Euskal Herria si consigue ganar las próximas elecciones forales en la comunidad navarra, y concederá la posibilidad de tener una independencia de facto bajo la fachada de un estatuto al estilo catalán, todo ello abierto a una hipotética autodeterminación, y a cambio ETA dejará las armas y se integrará totalmente en la política. Por supuesto los presos y deportados etarras irán volviendo a casa sin prisa pero sin pausa para no crear alarma social. Y eso es todo. Así de sencillo. Por eso Zapatero sigue dando triunfos mediáticos a ETA, triunfos –repito- acordados previamente. Primero permitió la presencia de ETA en el parlamento vasco mediante la charlotada de las chicas comunistas de las tierras vascas, luego ha ido permitiendo que la ilegal Batasuna se moviera en la legalidad como pez en el agua según expresión del auténtico profeta de la fe etarra, el nacional-comunista Mao Zedong, después ha convertido el proceso de rendición del Estado de derecho en un mal llamado “proceso de paz”, y ahora escenifica en el parlamento europeo otra aspiración de ETA desde hace cuarenta años, la “internacionalización del conflicto vasco”. Otro triunfo de ETA, porque si no hay proceso de paz porque no había una guerra entre dos bandos, tampoco se puede internacionalizar lo que no es un conflicto político de descolonización sino un asunto interno de España relacionado con una organización nacionalista terrorista. Son batallas mediáticas que ETA va ganando para ir macerando a sus bases, y que a Zapatero le interesan también para que la opinión pública española vaya cayendo en una anestesia cívica mediante esta manipulación mediática. Por eso las autoridades andaluzas están tratando de acallar y maniatar la manifestación del domingo en Sevilla protagonizada por la AVT. Uno de los peligros que tiene la estrategia de Zapatero para narcotizar a la ciudadanía española es que haya asociaciones cívicas, colectivos de víctimas y medios de comunicación que con sus gritos despierten al mayoritariamente adormilado ciudadano español. Por eso, el domingo a las 12:30 todos los que estén por el sur deben acudir a Sevilla para gritar muy alto: ¡Rendición, en mi nombre, no! |