ETA EN EL CONGRESO DE UGT

Esto sólo puede significar que pasito a pasito la negociación ZP-ETA avanza firmemente, sabiendo, como sabemos, que LAB es el frente obrero de ETA. Esta organización desde los años sesenta aplica la exitosa estrategia de Federico Krutwig inspirada en el maoísmo que consiste en la constitución, en paralelo con el frente militar, de todos los frentes civiles que sean necesarios para contagiar a la sociedad con su virus totalitario, apalancándose en las inquietudes de diversos sectores sociales.
Así tenemos frente político: HB/Batasuna/PCTV; frente juvenil: Jarrai/Haika/Segi; frente estudiantil: Ikasle Abertzaleak; frente carcelario: Gestoras/Askatasuna; frente feminista: Egizan; frente ecologista: Eguzki; frente cultural: AEK; frente internacional: Askapena; frente mediático: Egin/Gara
Ese hombre lleno de buenas intenciones que según Patxi López es el jefe de LAB, Díez Usabiaga, el etarra Díez Usabiaga, fue el pergeñador con el PNV del Pacto de Lizarra, y ahora parece que es pieza clave en el Pacto ZP-ETA. Me parece totalmente coherente que los terroristas de LAB acudan al congreso de UGT.
¡Pobre Nicolás Redondo Urbieta! ¡Pobre Pablo Iglesias! ¡Pobre UGT! ¡Pobre socialismo español!
4 comentarios
Rivas -
Una duda por si alguién es capaz de responder. Muchos cotilleos de internet insinúan que los alemanes están encantadísimos con todo movimiento de "liberación nacional" y no dudan de respaldarlos politica y económicamente "bajo cuerda". Vamos.., divide y dominarás. ¿Alguién leyó algo del tema en algún lugar medianamente respetable?
Anónimo -
jorge -
Desde luego, fue profético el lendakari partidario de el melón de la constitución. ¡Y yo que pensaba que España no daba para nada! ¿Hasta dónde se puede exprimir? ¿Tan rica era, para tanto daba la vaca? Y yo sin saberlo... Todos los nacionalistas quieren vaciar el país, hasta el punto de no dejarle ni el nombre: le dejan el nombre común de estado, que equivale a "esto, esta cosa", a diferencia del sacrosanto nombre de su territorio (para el que sí quieren el nombre de nación).
Nunca me he sentido nacionalista ni he corrido detrás de las banderas, pero el delirio de los vecinos por santificar/idolatrar lo suyo me va a hacer tomar partido, aunque sólo sea para contrarrestar tanto sectarismo, tanto odio antiespañol (es decir, contra los que no santificamos a algún grupo nacionalista). Me hacen sentir español, no me dejan otra alternativa, para diferenciarme de los cerriles, de los adoradores de su ombligo, porque ser español en estas circunstancias es poner el límite un poco más allá, ser un poco más universal, creer en una constitución que quiere ser de todos, en unos derechos y libertades (y, si llega, unos privilegios) que pretenden aplicarse a todos, no sólo a los de una comunidad o de un credo. /...
Rivas -