LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
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Decía el llorado Mario Onaindía que la Constitución –y el estatuto de autonomía- era el escudo de los demócratas para defenderse del nacionalismo étnico que nos quiere imponer su uniformidad totalitaria, sea por las buenas (PNV) sea por las malas (ETA). Tampoco está nada mal, ahora que la sociedad española ha caído en un estado de sopor democrático, en un aletargamiento -inducido por esa izquierda relativista y sin valores de Zapatero y su PSOE sin alma- por medio del nuevo opio del pueblo que es la letanía “paz, paz, paz”, que se diga a la ciudadanía que la auténtica paz es la Constitución. Soy de los que piensan que el valor que hay que defender es el de la libertad, y que la paz sólo es un valor positivo si es una paz justa, porque la paz sin libertad, la paz de los cementerios, la paz de Franco, la paz del Gulag, la paz del Gran Timonel, esa paz que esclaviza al hombre no la quiero para nada. Pero bueno, mientras los ciudadanos estén embobados por el embeleco de la paz, defendamos la paz, pero la paz con libertad para todos, la paz con igualdad para todos, la paz que nos asegura la Constitución española del 78. Por eso hay que celebrar el manifiesto “La paz es la Constitución” elaborado por los colectivos ciudadanos Basta Ya, Ciudadanía y Libertad, Covite, Foro de Ermua y Fundación por la Libertad. Dicho manifiesto nos convoca a todos a un acto cívico el próximo 6 de Diciembre en Vitoria. La pregunta es ¿acudirá un PSOE que ha reventado de facto la Constitución con el estatuto de Cataluña, que la está reventando con la ilegal mesa de partidos vascos que incluye a la ilegal Batasuna, y que pretende reventarla aún más con la anexión de Navarra enmascarada en un órgano común y un nuevo estatuto vasco que consagre la autodeterminación exclusiva de una parte de la ciudadanía española? ¿Por qué no se constituye ya en el País Vasco una izquierda no nacionalista, una sección vasca del Partido de la Ciudadanía –Hiritarrok- que levante la bandera del progresismo no nacionalista, y que una sus fuerzas a la derecha no nacionalista para defender la Constitución, que es la que nos defiende de la barbarie? Parece que las cosas no van bien en el mal llamado proceso de paz y bien llamado proceso de negociación política del Estado con una organización terrorista. Por lo que no dice el gobierno y por lo que dice ETA, el “proceso” no discurre por donde estaba previsto, y ya se habla de una ruptura del mal llamado “alto el fuego” –puesto que no había dos bandos enfrentados en una guerra- y bien llamado “paro táctico” del asesinato político por parte de ETA dentro de su amplia panoplia de operativa terrorista que no ha cesado –extorsión, terrorismo callejero, robo de armas, etc-. El nerviosismo en el PSOE es evidente, porque la descalificación grosera que ha realizado el rasputín socialista Blanco de Pastor, brazo derecho de Patxi López, es inverosímil. Podemos apostar sin miedo a perder que Pastor, número tres del PSE, conoce mejor que Blanco las negociaciones con ETA, puesto que su número uno, Eguiguren, lleva cuatro años en ello, y tiene un teléfono rojo con Otegi, el portavoz político de ETA. ¿Por qué ha fracasado de momento el proceso de negociación política con ETA? Pues probablemente por lo que dice la misma ETA, porque Zapatero ha incumplido, al menos de momento, los compromisos adquiridos en los cuatro años de prenegociaciones. ¿Y por qué los ha incumplido Zapatero? Pues posiblemente porque se ha asustado al ver la rebelión cívica de muchos españoles, incluyendo algunos destacados militantes socialistas y algunos intelectuales progresistas –insultados en su inteligencia recientemente por el ideólogo de ZP, el ínclito Suso de Toro-, y se ha echado atrás al constatar que podría perder lo único que le interesa, el voto de la ciudadanía para mantenerse en el poder “como sea”. Las encuestas que ponen en peligro el triunfo de Zapatero en 2008 si cambia el modelo de Estado por la negociación con una ETA que ha asesinado a casi mil personas inocentes para lograr precisamente eso, le ha obligado a dar un parón al “proceso”. Pero probablemente no a abandonarlo, sino tan sólo, como le enseñara su maestro no reconocido Lenin, a dar un paso atrás para coger posteriormente impulso y dar dos pasos adelante. La hipótesis es que a ambos, a ZP y a ETA, les interesa romper momentáneamente la tregua, a ETA para demostrar a sus bases que no se rinde sino que negocia la abolición de la Constitución del 78, y a Zapatero para recuperar el electorado que está perdiendo. Quizá el pacto es una ruptura pactada de la tregua, que esperemos incluya atentados mediáticos pero no la pérdida de vidas humanas, para que ZP pueda convocar elecciones anticipadas ¿en Marzo? mostrándose como el “duro que no ha cedido ante ETA”. Sólo si ZP vuelve a ganar las elecciones y se asegura el gobierno con el apoyo de sus aliados nacionalistas, que tienen el mismo objetivo político que ETA como es la ruptura del Estado español, y con cuatro años por delante, volvería a acordar otra tregua con ETA para negociar finalmente, sin miedo a perder las elecciones, la rendición ante el terror. Los ciudadanos siempre tienen el gobierno que se merecen. Si una mayoría de españoles vuelve a votar a Zapatero como presidente de gobierno, será responsable también de la abolición de la España del consenso del 78, y de la deriva hacia el guerracivilismo crónico que nos invade de manera periódica. La libertad, pues, está en nuestras manos, y concretamente en las manos que introducen el voto en las urnas. Como en la Alemania de 1932. Hemos sabido por la prensa que mientras los grandes y afamados actores José Luis R. Zapatero y Arnaldo Otegi siguen la escalada de declaraciones escenificando una próxima ruptura del alto el fuego –pactada, por supuesto-, se han incrementado las reuniones clandestinas entre Batasuna y el PSE, es decir, entre Otegi y Zapatero por personas interpuestas. Cada vez está más claro que Zapatero, asustado por la rebelión cívica contra su política de demolición de la Constitución del 78 para posibilitar un régimen a la mexicana, donde la alianza SS, de socialistas y separatistas, le mantenga en el poder de forma ininterrumpida con un PP arrinconado en la oposición perpetua, ha pactado con ETA un paréntesis para el “proceso”, a la espera de unas nuevas elecciones que le den una mejor mayoría o en cualquier caso cuatro años por delante para cometer la Gran Ignominia. ETA nunca dejará de reclamar el objetivo político por el que ha asesinado a casi mil personas, pero por el que también –y hay que reconocerlo- ha llevado el sufrimiento y la muerte a muchos etarras y familiares de etarras, la autodeterminación de sus mítica nación euskalherríaca con el botín de Navarra incluido. Así que a ambas partes parece que les conviene escenificar la gran farsa de la ruptura, a la espera de tiempos mejores. Pero el precio para que Zapatero gane las próximas elecciones sería que no haya muertos, aunque haya atentados. ¿Está dispuesto a pagarlo ETA? Sí, si el gobierno le permite presentarse a las elecciones municipales y forales en el País Vasco y Navarra con la careta de las Neskas de las Tierras Vascaa, agrupaciones de electores, o cualquier otra artimaña. Ese es probablemente el pacto que se está negociando detrás del escenario, y esa es la infamia que los ciudadanos debemos impedir. El próximo objetivo de la rebelión ciudadana debe ser denunciar esta infamia, porque es devolver a ETA todo el poder financiero, institucional, aforado, político, mediático y social que había perdido con la exitosa política del gobierno del PP. Para ETA reconquistar el dinero y la presencia en los pueblos y barrios del País Vasco y de Navarra es mucho más importante que robar 350 pistolas. Muchísimo más, y los ciudadanos deberían saberlo. ¡Hay que impedir que ETA se presente a las elecciones de Mayo! Ese es el grito de rebelión cívica que debe oír Zapatero. Frente a lo que opinaba la mayoría de los políticos –incluidos los del PP- y los medios de comunicación, este anciano que les escribe, que sabe más por viejo que por sabio, porque conoce las entrañas del nacionalismo vasco, y especialmente del nacionalismo vasco etno-leninista de ETA, el mal llamado proceso de paz no tenía futuro tal como estaba planteado, y se alzaba la verosímil hipótesis de una ruptura pactada de la tregua. Véase lo que uno comentaba el pasado 10 de Diciembre. “La hipótesis es que a ambos, a ZP y a ETA, les interesa romper momentáneamente la tregua, a ETA para demostrar a sus bases que no se rinde sino que negocia la abolición de la Constitución del 78, y a Zapatero para recuperar el electorado que está perdiendo. Quizá el pacto es una ruptura pactada de la tregua, que esperemos incluya atentados mediáticos pero no la pérdida de vidas humanas, para que ZP pueda convocar elecciones anticipadas ¿en Marzo? mostrándose como el "duro que no ha cedido ante ETA".Sólo si ZP vuelve a ganar las elecciones y se asegura el gobierno con el apoyo de sus aliados nacionalistas, que tienen el mismo objetivo político que ETA como es la ruptura del Estado español, y con cuatro años por delante, volvería a acordar otra tregua con ETA para negociar finalmente, sin miedo a perder las elecciones, la rendición ante el terror.” El problema es que a ETA se le ha ido la mano, y ha asesinado a dos personas con el atentado supuestamente mediático pero sin “accidentes mortales” según la jerga goebbelsiana de Zapatero. ¿Y ahora qué? De momento, para ganar tiempo, Zapatero no quiere reconocer que hay dos asesinados por ETA, algo que ya ha reconocido hasta el gobierno de Ecuador. Después, supongo que ZP quitará hierro al asunto -¡qué ironía hablar de quitar hierro de los escombros de la T-4 de Barajas!- parloteando de “efectos colaterales”, de personas no españolas, o de cualquier otra infamia narcotizante. Pero lo cierto es que ZP, ante el asesinato de dos seres inocentes, no ha roto “el proceso”, tan sólo ha suspendido el diálogo oficial con ETA. Esto no quiere decir que interrumpa la serie de negociaciones clandestinas que está realizando ZP por personas interpuestas desde al menos el 2002, cuando ETA asesinaba a muchos ciudadanos incluyendo socialistas. Precisamente quiere decir eso, que ZP mantendrá fuera del conocimiento de la ciudadanía su plan para negociar el fin del terrorismo cediendo a los irrenunciables objetivos políticos de ETA, la autodeterminación de la Gran Euskadi, la Euskal Herria de los 7 territorios. Y cuando gane las próximas elecciones, será la hora de implantar la anexión de Navarra por plazos –el órgano común vasco-navarro saldrá después de la victoria social-nacionalista de Mayo próximo- y un nuevo estatuto vasco anticonstitucional que proclame a Euskal Herria nación, y por lo tanto con “derecho a decidir”. La Alta traición de Zapatero como presidente de gobierno es plausible, pero ¿habrá algún partido político o alguna asociación cívica que se atreva a demandarla ante los tribunales? Me parece que no. Este es un país de borregos anestesiados por la cantinela de la “paz, paz, paz”, incapaz de ver la Gran Farsa teatralizada ayer al unísono entre Otegi y Zapatero. El “proceso” sigue, pero en la oscuridad de los caseríos clandestinos y de las mesas políticas sin luz ni taquígrafos. Dos seres humanos asesinados por ETA, y continúa la Gran Farsa ZP-ETA. Definitivamente, los ciudadanos españoles nos merecemos el gobierno que tenemos, nos merecemos un gobierno que nos mienta. |