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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2005.
02/01/2005
Zapatero protagoniza nuestro "Mars attacks" Quien haya visto la genial y disparatada película de Tim Burton sabe de lo que hablo. Un presidente de los EE.UU. magistralmente interpretado por Jack Nicholson, tan sólo preocupado de los votos y de hacer historia, y por tanto arribista, oportunista, populista y demagogo. Semejante personaje de sonrisa histriónica recibe un primer ataque de unos marcianos tan feos como simpáticos, y tan agresivos como embusteros, y retrocede aduciendo que se trata de un “malentendido cultural”. Cuando la destrucción humana y material avanza, se niega a declararles la guerra objetando que ellos habían dicho que venían en son de paz. Y cuando finalmente la Tierra está siendo destruida, hace un espectacular discurso delante del embajador marciano proponiendo una alianza de civilizaciones, Marte y la Tierra, que resultaría invencible... Naturalmente el marciano le da su traidora mano y el presidente Dale muere de forma horrible. ¿Acaso no es nuestro histriónico presidente de gobierno Zapatero un clon de semejante político cinematográfico, que intenta de manera patética con su estúpida e interesada sonrisa contemporizar y apaciguar a nuestros “marcianos” particulares, esas fuerzas etnicistas que están desintegrando y descuartizando la democracia española?
06/01/2005
El rehén de la Moncloa Zapatero, el hombre invisible, el presidente del gobierno español que continua imperturbable de vacaciones mientras en España ha comenzado hace ya una semana un proceso de balcanización que conduce al enfrentamiento entre los españoles de consecuencias sin duda trágicas, está descubriendo su auténtica faz. El que primero parecía un político de buen talante, respetuoso y dialogante se ha mostrado en ocho meses de gobierno como un personaje hipócrita, populista y demagogo, genuflexo ante caudillos populistas como Fidel Castro, Hugo Chávez o Carod-Rovira, pero despiadado con partidos democráticos como el PP, al que el portavoz zapateril ha llamado matones y canallas. Pero lo peor es que ahora hemos descubierto que Zapatero, ante una situación de emergencia nacional -similar a la que padeció España en los años treinta- por la declaración de independencia de Ibarretxe, se muestra débil y apaciguador, no porque lo sea, que también, sino porque su mayoría parlamentaria depende de otro partido etnicista y secesionista como el PNV, la ERC del padrino Carod-Rovira. El portavoz de ERC en el Congreso lo ha dicho clarito: o Zapatero se rinde ante Ibarretxe, o le retiran el apoyo parlamentario y se acaba la legislatura. En definitiva, Zapatero ha demostrado ser un gobernante irresponsable y frívolo que es capaz de acabar con la democracia en aras de su ambición de poder y sectarismo. La aparente tranquilidad del gobierno de Zapatero no esconde más que la imposibilidad, por ser rehén de partidos totalitarios como ERC e IU, de aplicar las leyes del Estado de derecho contra el acto de sedición protagonizado por Ibarretxe. Y no olvidemos que el socio parlamentario de Zapatero, ERC, ha dicho que los españoles nos deberíamos ir preparando porque el sedicioso e ilegal Plan Ibarretxe tan sólo es un aperitivo comparado con lo que vendrá de Cataluña. Zapatero, el rehén de la Moncloa, no va a evitar el descuartizamiento de la democracia española, y por eso se niega a pactar con el otro gran partido español, el PP, una actuación conjunta para defenderla. Sólo la movilización pacífica y democrática de los ciudadanos españoles lo podría evitar, obligándole a convocar elecciones generales anticipadas. ¿Seremos capaces de hacerlo?
07/01/2005
La España de los gremlins Decía ayer Martín Prieto en su artículo España de pitufos, con razón, que el país entero está en manos de un reducidísimo numero de enanos mentales y políticos, los insignificativos votantes, en el ámbito de la democracia española, que suman entre ERC, Batasuna e IU, apenas 2 millones de votos totalitarios en un censo de 34,5 millones de sufragantes, es decir, un ridículo 6 %. Pero se olvida el insigne articulista de Ibarretxe y su tribu de energúmenos nacionalistas vascos. Seamos generosos y añadamos un 2 % más de enanos, ya tenemos a España en manos de un 8 % de votantes. Este prodigio se debe, sin duda, a que 11 millones de españoles en su gran mayoría hemos sido engañados por un Zapatero que, como el flautista de Hamelin, nos narcotizó con su musiquilla del talante, del diálogo, del respeto y demás zarandajas del marketing político más demagogo. Pero tengo para mí que el problema no es que estemos en manos de unos pocos pitufos, sino de algo mucho más peligroso, estamos en manos de unos pequeños seres que aparentan bondad, pero que se convierten en terroríficos monstruitos agresivos y mortales cuando les alcanza “el agua” de la política de apaciguamiento y contemporización de Zapatero. No, no estamos en manos de unos pitufos, desgraciadamente los ciudadanos españoles estamos en manos de unos peligrosísimos gremlins que nos amenazan la vida y la hacienda. Tan sólo hay que ver a Ibarretxe para comprenderlo.
08/01/2005
Vascos angustiados Somos muchos, muchísimos, aproximadamente la mitad de los ciudadanos vascos, los que estamos terriblemente angustiados ante la situación de emergencia que vive la sociedad española a causa del acto de sedición que ha supuesto la aprobación del Plan Ibarretxe. Los vascos que estamos angustiados, por estar a la vez asustados y desesperanzados, hemos visto durante 30 años morir asesinados a nuestros familiares, amigos y referentes políticos a manos de aquellos –los nacionalistas de ETA/Batasuna- que han aprobado con sus votos el Plan Ibarretxe, en medio de la desidia cuando no de la vejación de los otros que han aprobado dicho Plan –los nacionalistas de PNV/EA/EB-. Pero aunque llevamos 30 años asustados, nunca habíamos estado desesperanzados, porque teníamos al Gobierno español como garante de nuestros derechos humanos y políticos. Lo grave es que ahora estamos también desesperanzados, porque el gobierno está en manos de un irresponsable, frívolo y sectario aliado de los secesionistas. Zapatero, rehén del “tutor” de ETA, Carod-Rovira, que pretende enseñar a los etarras cómo conseguir sus objetivos de forma más inteligente, y rehén también de sus propios compañeros Maragall y López, está aplicando la táctica de apaciguamiento y contemporización con los sediciosos que la Historia nos demuestra que sólo tiene una salida: el desastre. Zapatero se opone al Plan Ibarretxe con la boca pequeña, pero no hará nada para evitar el enfrentamiento civil en el País Vasco y en el resto de España, porque su proyecto es la alianza con los nacionalistas periféricos, el anarco-cantonalismo que acabó con la I República española, el pi-margallismo que puso fin a la democracia española en 1873. Y la angustia se convierte en desengaño, aflicción y desolación para los vascos constitucionalistas de izquierdas, para los que militamos en la izquierda clandestina durante la dictadura, los que votamos hasta el año pasado al PSOE, los que hemos descubierto ahora que Zapatero era el mamporrero del nacionalista Maragall en el congreso del PSOE del 2000, los que vemos en él al gobernante suicida que pilota en estos momentos el gobierno español hacia la balcanización. Zapatero nos ha traicionado a los progresistas, especialmente a los vascos y catalanes, pero ahora ya sabemos a quién NO votar. Pero también deberíamos reflexionar sobre la posibilidad de que Zapatero esté encaminándose hacia algo peor que la pérdida de credibilidad y de votos, hacia la alta traición de Estado.
09/01/2005
De Juana Chaos como paradigma El previsible e inmediato excarcelamiento de un terrorista de ETA que ha cometido 25 asesinatos y que, tras ser condenado a 3000 años de cárcel, va a ser liberado después de haber cumplido sólo 18, es el paradigma de la inoperancia, a veces insultante, de nuestro Estado de derecho. Seguro que sus abogados han encontrado en la letra de la Ley resquicios legales para condonar tantos años de prisión, con falsas matriculaciones en la UNED y demás triquiñuelas de leguleyos, pero igual de cierto es que el espíritu de la Constitución y del Código Penal –incluso el aplicado, el antiguo- prohíben la puesta en libertad de este bárbaro porque no ha mostrado arrepentimiento ni hay la menor posibilidad de que se rehabilite o se reinserte en la sociedad. Un depravado que ha celebrado cada asesinato de ETA con champán y langostinos, y que ha declarado que sufría una suerte de orgasmo cada vez que veía en televisión la cara desencajada de inhumano dolor en los familiares de las víctimas, es claro que no merece la excarcelación por redención de penas. En cuanto salga de la cárcel, este criminal se fugará a Francia para reorganizar con otro prófugo de la Justicia, Josu Ternera, el debilitado aparato operativo de ETA, o bien se incorporará al futuro gobierno del gremlin Ibarretxe cuando tras las elecciones de Mayo forme un gobierno golpista basado en el etnicista Frente de Lizarra. Es obvio que el espíritu de la Ley impide la excarcelación de este miserable. Si se han encontrado elementos formales para permitirla, también se podrán encontrar resquicios legales para impedirla. Si Zapatero no ordena al Fiscal General del Estado que haga todo lo posible para impedir este acto de rendición del Estado de derecho ¿podremos los ciudadanos españoles tener alguna confianza en que el presidente y las leyes nos van a defender del desafío Ibarretxe que es, como ha declarado el partido aliado de Zapatero, tan sólo un entremés del golpe de mano que se dará en Cataluña? De Juana Chaos es el paradigma de la inoperancia de nuestro Estado de derecho cuando el gobierno de la nación está en manos de un jefecillo de ONG.
15/01/2005
La bicicleta constitucional En medio de la desolación de muchos españoles que veían angustiados la situación de emergencia nacional creada por los desafíos secesionistas, ayer salió un rayo de sol. Por fin el presidente del gobierno Zapatero y el jefe de la oposición Rajoy se reunieron y fueron capaces de llegar a un acuerdo para consensuar los temas de Estado que se nos echan encima en los próximos meses, la triple reforma de la Constitución, de los estatutos y de la financiación autonómica. Rajoy ha demostrado ser un político moderado, dialogante y nada extremista, situando el consenso nacional por encima de la política partidista que le podría haber llevado a aprovechar la debilidad y tancredismo de Zapatero ante el desafío de Ibarretxe para hacer sangre y ganar miles de votos en España. Rajoy es un hombre de Estado. Zapatero tiene un problema: su proyecto anarco-cantonalista para España, obligado por su debilidad parlamentaria que le ata a fuerzas totalitarias como los eco-comunistas de IU y los etno-secesionistas de ERC, parecía naufragar ante la opinión pública española y amenazaba con arrastrar a Zapatero al desastre electoral. Los españoles no le perdonarían que no se comportara como hombre de Estado ante el desafío secesionista. Como algunos llevamos un año proclamando, es necesario que se ponga en marcha la bicicleta constitucional. La democracia española se sustenta en la Constitución de 1978, y su consolidación y eventual reforma sólo pueden hacerse andando sobre dos ruedas: la derecha y la izquierda constitucionales, esto es, a la vez democráticas y nacionales. Si pincha una de las dos ruedas, acaba el paseo. Pero ¿será capaz Zapatero de mantener este discurso de unidad nacional? No podemos fiarnos, porque ERC e IU, sus soportes parlamentarios, ya han dicho que no permitirán que el PSOE una sus fuerzas con el PP. Esta foto de ayer en la Moncloa puede ser un acto más de agit-prop, arte en la que Zapatero es un experto. Estemos vigilantes, porque a medio plazo sólo hay dos salidas: si Zapatero quiere mantener la bicicleta constitucional para asegurar el mantenimiento de la democracia en España, deberá abandonar sus aliados totalitarios y buscar otros o convocar elecciones. Si mantiene el pacto con ERC e IU, Zapatero habrá roto la unidad nacional y nos habrá engañado una vez más.
16/01/2005
La izquierda perdida El jueves 13 de Enero, el día que el presidente del gobierno español iba a cometer la infamia de recibir en la Moncloa al líder de la sedición proclamada por el parlamento autonómico vasco, Juan José Ibarretxe el gremlin de Ajuria Enea, nos sorprendió el diario El País con una batería de artículos, nada menos que tres, de la IZQUIERDA PERDIDA (Arcadi Espada dixit), la izquierda que se opone al proyecto anarco-cantonalista de Zapatero. Sin duda su comisario político, Juan Luis Cebrián, se encontraba fuera de España... Izquierda a la que pertenecemos muchos en España, una izquierda MODERNA nacida de la Ilustración, y tan distante de esta izquierda POSMODERNA que crece en esta anestesiada Europa, jardincillo franciscano donde brotan toda una serie de plantas carnívoras por retrógradas como el ecologismo radical, el nacionalismo étnico, el pacifismo ciego, el multiculturalismo segregador y demás morralla reaccionaria, todo ello envuelto con brillantes colores de seudoprogresismo que sirven para embobar a los incautos y para camuflar a los oportunistas. Izquierda que en consecuencia se opone a la política de contemporización con la pinza Ibarretxe-Rovira que amenaza con llevar a España por el camino de la balcanización. Lo anunciaba el filósofo Fernando Savater en su vibrante artículo Contra el pueblo vasco, lo continuaba el escritor vasco Patxo Unzueta en Lo que no quiere oír, y lo remataba la socialista Rosa Díez con La hora de la verdad.De todo ello, me quedo con el aviso para navegantes de Savater, advertencia sin duda dirigida a nuestro capitán, el sonriente presidente de gobierno: ”Se nos recomienda no inquietarnos ante el plan Ibarretxe, porque las leyes impedirán su desarrollo. Y eso me recuerda la anécdota del poeta alemán Heine, al que divertía la fe ciega de los franceses en su aparato legal. En cierta ocasión, dando un pequeño paseo en barca por la costa, la marejada inquietó a algunas pasajeras galas y él las serenó irónicamente: "Tranquilas, señoras, nous sommes sous la protection de la loi". ¿Será suficiente también para nosotros saber que, si el tsunami nacionalista nos arrastra, nos ahogaremos con la ley de nuestra parte?
22/01/2005
934 centinelas 934 familias vigilan los movimientos de nuestro presidente de gobierno Zapatero. Son las familias de los 934 seres humanos asesinados por ETA, muertos por defender la democracia española y por oponerse a la secesión de territorios españoles dirigidos por élites caciquiles y clericales con la inestimable y paradójica ayuda de la izquierda antisistema. 934 personas asesinadas que no deben ser amortizadas a beneficio de inventario. Todos los presidentes españoles han sucumbido a la vanidad de pasar a la Historia como los que acabaron con el terrorismo de ETA. González negoció en Argel, y Aznar en Zurich. Pero las negociaciones, lógicas desde la lógica de Estado, fracasaron porque ambos líderes no podían aceptar el único requisito realmente defendido por ETA más allá de sus alternativas KAS, alternativas democráticas, ponencias Oldartzen, pactos de Lizarra y demás zarandajas: la autodeterminación del mito euskalherríaco. El problema es que tanto la socialdemocracia de González como el liberalismo conservador de Aznar son ideologías nacionales, que no nacionalistas, y por lo tanto no pueden aceptar la segregación de una parte de la nación política de la cual ambas ideologías han nacido. Pero Zapatero no representa la socialdemocracia tradicional, sino una suerte de anarco-cantonalismo inspirado en el pensamiento libertario y en el republicanismo confederal que siempre han arrastrado a los ciudadanos españoles al enfrentamiento y al fin de la democracia. Por eso 934 centinelas vigilan a Zapatero, porque éste sí que podría ser capaz de hacer lo que no llevaron a cabo ni González ni Aznar, negociar el fin de ETA a cambio de la autodeterminación de Vasconia.
23/01/2005
El error de Madrid El error de Madrid consiste en organizar una exitosa y magnífica manifestación para recordar la dignidad de las víctimas del terrorismo, para pedir que se haga justicia con los asesinos que salen a la calle después de menos de veinte años en prisión pese a haber matado a decenas de personas, y para exigir al gobierno Zapatero que no negocie la soberanía de los ciudadanos españoles con los terroristas acorralados por el Estado de derecho, y todo eso tirarlo por la borda con una agresión al ministro Bono y a la eurodiputada Díez. Naturalmente que hay mucha gente indignada por la política de un Zapatero gobernando con la izquierda totalitaria y anti-sistema de IU y con el etnicismo secesionista en estado puro de ERC. Naturalmente que la gente sensata no nos fiamos de Zapatero, porque casi un año después todavía no ha condenado el asalto teledirigido por él y su estratega rasputiniano Rubalcaba a las sedes del PP el 13-M, el día de reflexión anterior a las elecciones generales que le darían finalmente el gobierno de España. Naturalmente que es una infamia que el Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, el sectario Peces-Barba, no acudiera a la manifestación organizada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Pero precisamente por eso, la gente decente que es la mayoría atronadora de la ciudadanía española no podemos permitir que otra facción fanatizada y sectaria, esta vez desde la derecha, se comporte de la misma antidemocrática manera. Insultar y agredir a José Bono y Rosa Díez es una injusticia tremenda porque precisamente desde posturas diferentes ambos representan a la izquierda constitucional minoritaria hoy en la dirección del PSOE, pero sobre todo es un inmenso error. Porque eso supone que la altura de miras y la talla de estadista de Rajoy está siendo suplantada por el fanatismo y el sectarismo que se emite desde las ondas de la Conferencia Episcopal. El error de Madrid es pensar que, así como la SER cree que derribó al gobierno del PP el 14-M teledirigiendo las algaradas callejeras, alguien piense que se puede derrotar al gobierno de ZP desde el púlpito de la COPE. ¡Qué inmenso error!
29/01/2005
La peligrosísima centrifugación Resulta nostálgico añorar los viejos tiempos, sobre todo cuando unos buenos años de gobierno socialdemócrata en España se vieron coronados con un final poco edificante, envuelta la despedida de Felipe González en ominosos escándalos de corrupción y de asesinatos de Estado. Pero a pesar de sus sombras, y del sectarismo que destila el personaje, es imposible no sentir nostalgia por la vieja socialdemocracia, esa ideología que no es ni mejor –como suponen los izquierdistas intolerantes que abogan por una pretendida superioridad moral de la izquierda- ni peor que la conservadora –como proclaman los derechistas intolerantes-. Simplemente es un gobierno que aboga por acortar las diferencias económicas entre las gentes para propiciar la igualdad de derechos, y que si en tiempos de crisis económica puede tener sus peligros, históricamente ha sido decisivo para construir el Estado de bienestar español, y el europeo en general. He aquí al viejo González aleccionando en Chile al joven Zapatero: “Los procesos de descentralización del poder son buenísimos, los de centrifugación del poder son peligrosísimos. Doy fe porque nos pasa. Es algo que no suma ni siquiera cero, hace que todos pierdan, el centro y los descentralizados”.¡Cómo no sentir nostalgia por la socialdemocracia, una ideología que con sus defectos y sus virtudes defiende la igualdad real de derechos de todos los ciudadanos, justo lo contrario de ese anarco-cantonalismo de Zapatero, que engatusa a los incautos con demagogias seudoizquierdistas de la posmodernidad como el pacifismo, el cantonalismo, el multiculturalismo y el ecologismo, pero que detrás del talante esconde la llamada de la selva y el grito tribal más reaccionario que imaginarse pueda!
30/01/2005
La lección de Auschwitz Ahora que hemos conmemorado el sexagésimo aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, paradigma del mayor horror que imaginarse pueda la Humanidad, la explotación industrial del proceso de exterminio de seres humanos en nombre del nacionalismo étnico, conviene no banalizar la Shoa con comparaciones contemporáneas. Pero como nos lo han rogado muchos intelectuales y todos los supervivientes del Holocausto, no debemos olvidar jamás que lo que ahora parece increíble sí fue posible, y fue posible en la supuestamente culta y civilizada Alemania. No debemos olvidar las causas para prevenir que pasito a pasito, el nacionalismo étnico, que es esa Bestia que duerme en el interior de todos los hombres, sea despertada por políticos iluminados, arribistas, sin escrúpulos, que hacen demagogia con el instinto de territorialidad que late en nosotros como mamíferos que somos, para conseguir de forma espuria el poder, el poder absoluto, aunque sea de un pequeño territorio. La limpieza étnica es el primer paso hacia un Holocausto quizá –o no- irrepetible como tal en su dimensión, pero es un camino cualitativamente semejante. Ahí están los ejemplos contemporáneos de la ex Yugoslavia, y aquí están los balbuceos en Cataluña y los pasos firmes en Vasconia. Por eso debemos recordar lo que nos recuerda Antonio Elorza en su artículo Auschwitz desde España, al hilo de lo que hoy nos trae de nuevo la prensa, los contactos realmente existentes del PSOE –por medio de recaderos del presidente del PSE, Jesús Eguiguren- con ETA de cara a un nuevo alto el fuego. Elorza nos trae el mensaje de la superviviente Violeta Friedman: ”Perdonar sólo era posible en el caso de existir una prueba fehaciente de arrepentimiento de los verdugos, y de su mutación en fiscales de su propia actuación pasada. Algo, pienso, perfectamente aplicable a los etarras de hoy. Y olvidar, nunca. Los ejercicios de amnesia, disfrazados de humanitarismo, servían sólo para que la máquina ideológica de la destrucción se pusiera impunemente de nuevo en marcha. Su rostro se crispaba al explicarlo”.
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