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LA VASCONIA DE LAS LUCES

Aukera Guztiak, todas las opciones de ETA

Aukera Guztiak, todas las opciones de ETA

Alea iacta est. Todo está atado y bien atado. Los ex socialistas del PSE han pactado por un lado con Batasuna que les permitirían presentar una “lista blanca” a las elecciones vascas como la de “Aukera Guztiak” (Todas las opciones), y por otro lado compartir un gobierno PNV-PSE para sustituir el Plan Ibarretxe por un proyecto consensuado por la vía Maragall –todo un ejemplo político y ético a seguir, según hemos visto recientemente- para alcanzar el mismo objetivo: una utópica confederación ibérica de “comunidades nacionales”, que es la única forma posible de alcanzar la secesión sin salirse de la Unión Europea.

Para los millones de ciudadanos todavía ignorantes del golpe de mano histórico dado esta semana en la cúpula de la Iglesia católica española con el nombramiento del nacionalista vasco sobrevenido “Untal Blázquez”, sirva el siguiente apunte.

Uno de los líderes de la “candidatura blanca” de ETA para las elecciones vascas del 17-A es el cura vasco Dionisio Amundaráin: sacerdote de 73 años de edad. Pertenece a la diócesis de Bilbao y antes fue benedictino. Miembro activo de la Coordinadora de Sacerdotes de Euskal Herria, sostiene que "la mejor vía es la independencia". Fue una de las firmas visible del escrito de los 358 sacerdotes del País Vasco a favor de la independencia y de la creación de la Provincia Eclesiástica Vasca en mayo de 2002. Escribe en Herria 2000 Eliza y en Gara.

Para los que no lo sepan “Herria 2000 Eliza” es el colectivo de clérigos de ETA, como LAB es el colectivo sindical, Segi el juvenil, Egizan el feminista o Askatasuna el de presos.

Sobran las palabras.

Tres padrinos en el Oasis

Tres padrinos en el Oasis

Don Giorgione reinó durante más de veinte años en su tierra natal, parte de un imperio que se extendía hasta la Sicilia de la Cosa Nostra y el Nápoles de la Camorra. Era una nacionzuela feliz, donde reinaba la ley del silencio que permitía la corrupción generalizada y la obscena promiscuidad de los poderes político, económico y mediático. A esa ley no escrita la llamaban Omertà.

Pero llegó un momento en que su provecta edad le obligó a jubilarse. Para ello había preparado a su dilecto y amadísimo hijo, Arturo, destinado a llamarse Don Arturone. Pero he aquí que en el momento que iba a celebrarse la cesión de los omnímodos poderes, regresó de las tierras más orientales del imperio Don Pasqualone, el hermano menor de Don Giorgione, que de forma inesperada se hizo con el poder y dejó al pobre Arturito en la estacada. Para ello contó con la inestimable ayuda de Giuseppe-Luigi, el hijo menor de Don Gorgione, un bala perdida, un asocial que había sido desheredado por Don Gorgione.

Un día Don Pasqualone, atribulado por ciertos problemas con su adormecido populacho azuzado por el otrora favorito Arturito, ebrio de poder y de etanol, se atrevió a romper la Omertà y dio una patada a Arturito en el trasero de Don Giorgione. Las aguas del Oasis de esa Arcadia feliz, espejismo de una real charca hedionda, se turbaron sobremanera, todo se ponía en peligro, y Don Giorgione tuvo que volver del dulce asilo, y dar cuatro voces para poner a todos en su sitio.

Dicho y hecho. Don Pasqualone y Arturito firmaron la paz, juraron nunca más romper la ley del silencio, y éste último se quedó tranquilo: Don Pasqualone le había prometido que cuando su hora periclitara, él, Don Arturone, heredaría el poder total de esa Hamelín adormecida.

Hubo un hombre, tan sólo un hombre, el valiente Giuseppe, que se atrevió a denunciar a la infame mafia en la plaza pública, pero nadie le hizo caso. Todos, los poderosos y los humildes, vivían contentos, los primeros sabiéndolo todo, y los segundos no sabiendo nada, no queriendo saber nada.

Colorín colorado, esta fábula se ha acabado.

Golpe de mano en la Iglesia Española

Golpe de mano en la Iglesia Española

Un tal Blázquez ha sido nombrado esta semana presidente de la Conferencia Episcopal española contra todo pronóstico. Se suponía que el anterior presidente, el cardenal Rouco, renovaría la jefatura eclesial española, pero no ha sido así. Una coalición de obispos nacionalistas vascos y catalanes se ha apoyado en el sector social-cristiano para derribar del poder al conservador Rouco.

El tal Blázquez es el prototipo del clérigo camaleónico y acomodaticio al poder, esa clase clerical que, manejando con destreza la política maquiavélica de la escuela vaticanista, ha permitido a la Iglesia mantener durante dos mil años buena parte del poder. Cuando era obispo de Palencia se presentaba como conservador español, pero cuando pasó a ser obispo de Bilbao se convirtió en nacionalista vasco.

El tal Blázquez cometió la infamia de firmar en 2002 la pastoral de los obispos nacionalistas vascos contra la Ley de Partidos, una pastoral antidemocrática porque propugnaba la impunidad para Batasuna, el aparato político de ETA, al decir que “sea cual fuere la relación entre Batasuna y ETA, la ilegalización de la primera debería ser evitada”. O sea, no condenaba la connivencia de Batasuna con los pistoleros, sino su ilegalización.

Una pastoral antidemocrática porque rechazaba tanto “la imposición de la fuerza ciega” como “el puro imperio de la ley”. O sea, ni terrorismo, ni Estado de derecho que persiga con la ley en la mano a los terroristas.

Una pastoral antidemocrática porque advertía, como suele hacer Batasuna, de que “la ilegalización traerá un clima social que perjudicará a los amenazados”. O sea, o nos rendimos y renunciamos a la justicia, o nos irá peor.

Por lo tanto, ya tenemos a la Iglesia católica en España en manos de los nuevos carlistas, esa amalgama de intereses localistas y tradicionalistas revestidos de populismo de aire social. Frente al conservadurismo inequívocamente democrático por cristiano-demócrata que representaba Rouco, la mezcolanza de indigenismo y teología de la liberación que arrastró a la América Latina a la insurrección e incluso al terrorismo. Eso será el tal Blázquez, aunque él no lo sepa, porque para eso le han elegido: para comandar desde la Iglesia, en conjunción con el gobierno de Zapatero y el poder económico-mediático de Polanco, el proceso de balcanización de España.

Comunidad nacional vasca

Comunidad nacional vasca

Increíblemente, el PSE dejó ayer de ser socialista para convertirse en nacionalista. Supongo que a partir de ahora ya no será PSE, sino PNE (Partido Nacionalista de Euskadi), según lo acordado ayer en su conferencia política, con los votos en contra entre otros de Rosa Díez, Maite Pagaza, Carlos Totorica y José Antonio Maturana. O quizá sea nacional-socialista.

Haciendo equilibrios gramaticales para no ser tachados de inconstitucionales, convierten el término cultural de “nacionalidad” de la Constitución de 1978 en “comunidad nacional”, término ya político y por lo tanto predemocrático, preconstitucional y reaccionario, puesto que desde la Ilustración y las revoluciones inglesa, americana y francesa, la “nación” en sentido político es el Estado de individuos libres e iguales.

Si Euskadi, según los ex-socialistas de patxi lópez es una “comunidad nacional”, será el sujeto político en lugar de España y por tanto tendrá pleno derecho a la autodeterminación e independencia, cosa absolutamente imposible según la Constitución, que proclama la indisoluble unidad de la “nación española”.

De “comunidad nacional” hablaba la franquista Ley de Principios del Movimiento Nacional de 17 de Mayo de 1958, y por supuesto también Hitler, Mussolini, José Antonio Primo de Rivera y Ramiro Ledesma Ramos.

Como nos recordaba Carlos Martínez Gorriarán en su artículo El incierto futuro de España con planes vascos a porfía, esa “comunidad nacional” de vascos y vascas propuesta por el PSE es una “extraña entidad completamente novedosa aunque más familiar para los estudiosos de ética y política donde, por cierto, el comunitarismo (de Macintyre, Taylor, Kymlicka y compañía) se opone claramente al individualismo y a la democracia liberal”.

11-M: otra famosilla de la izquierda-basura

11-M: otra famosilla de la izquierda-basura

Durante el gobierno del PP se hizo célebre la oposición de esa izquierda-basura de comida rápida y digestión pesada que es la cohorte de famosillos y famosillas, esos directorcillos, actorcillos y musiquillos que se dedican a vivir -a diferencia de la gente humilde a la que dicen defender con desvergüenza torera- montados en el dólar, pero babeando bilis contra ese mismo dólar y el horrible imperio norteamericano. Esos mismos que denigran a Estados Unidos pero van a Hollywood como felpudos humanos a ver si cae algún premio o prebenda.

En España, que lleva sufriendo cuarenta años los embates del terrorismo, existe una Asociación de Víctimas del Terrorismo, la AVT. Pero los maquiavélicos zapateros diseñaron la creación de una asociación de afectados del 11-M fuera del ámbito propio que es la AVT. Y al cabo de poco tiempo consiguieron poner al frente de la misma a una mujer que, a pesar de sufrir la desgracia de perder a su hijo como le ha pasado a muchos otros cientos de víctimas, era una fanática militante de CC.OO. y simpatizante de la IU que pacta con ETA en el País Vasco, fanática por ser capaz de llamar a Aznar asesino y culparle de la matanza terrorista.

La jugada para destruir a la AVT se ha completado con el nombramiento de un Ínfimo Comisario para las Víctimas del Terrorismo, el sectario Peces-Barba, que con el pretexto de la existencia de esa facciosa asociación capitaneada por la famosilla de la izquierda-basura, ha ninguneado e insultado a la AVT, que representa al 85 % de las víctimas del terrorismo.

Sin duda, esta tal Pilar Manjón tiene futuro. Su interpretación teatral en la comisión parlamentaria leyendo un discurso escrito en la Moncloa fue magnífica, aunque un poco sobreactuada. Ahora la diva no quiere que suenen las campanas el día 11. ¿Preferirá el canto del muecín? ¿Acudirá pronto esta famosilla de la izquierda-basura a los programas televisivos de su cuerda, de la tele-basura, como Crónicas Marcianas, para mostrar su desvergüenza de la mano del mayor progre-basura de la historia, el montado en el dólar con sus insultos al mismo, Javier Sardá?

La diferencia entre la AVT y la famosilla Manjón es exactamente la misma que existe entre una buena película y Crónicas Marcianas: la dignidad.

La diáspora democrática vasca

La diáspora democrática vasca

Ante Palevic, el nacionalista croata aliado de Hitler, mantenía una tesis que se ha demostrado muy eficaz a la hora de programar políticas de limpieza étnica. Su receta para construir una nación étnica mediante la demolición de los individuos que se oponían a ello era: “un tercio de muertos, un tercio de exilados y un tercio de acobardados”.

Todos los nacionalismos étnicos de una u otra forma han aplicado semejante vademécum. La tenaza nacionalista vasca, con su casta “eclesial” de dominadores de las mentes (PNV-EA) y su casta “guerrera” de dominadores de los cuerpos (ETA-Batasuna), lleva aplicando esta fórmula durante muchos años. Por eso han llegado a la conclusión de que, una vez asesinados cerca de mil vascos, exilados más de 200.000, y acobardados el resto (o casi) de los oponentes al delirio etnicista, es hora de convocar a las urnas para bendecir la secesión. Los que se opondrían a ese proceso de limpieza étnica están muertos, exilados, o acobardados en sus casas.

Para combatir esta ignominia y abrir los ojos a muchas personas de buena fe que hablan del problema vasco sin saber de qué hablan, se constituyeron ayer en Madrid unas Comisiones de la Diáspora Democrática Vasca. Se trata de reivindicar que el terrorismo nacionalista vasco y el gobierno nacionalista vasco excluyente han propiciado el abandono de su hogar de miles de vascos, por miedo o por asco. Así de sencillo.

Allí estaban Fernando Savater, Mikel Buesa, Mikel Azurmedi, José María Calleja y tantos otros vascos ilustres de la diáspora. Pero también muchos otros vascos anónimos, como nos relata El Mundo hoy mismo. Las últimas cifras indican que 119.000 vascos se han marchado de su tierra durante el gobierno de Ibarretxe, y un total de 383.700 en 25 años de gobierno nacionalista. Sobran las palabras.

El oasis catalán era una charca hedionda

El oasis catalán era una charca hedionda

Durante más de un cuarto de siglo los medios de comunicación y los políticos catalanes nos han vendido su interesada versión del oasis catalán, por contraposición al supuesto muladar de la política y la prensa madrileñas. La falacia apenas ha sido desmentida por algún periodista y algún político, que inmediatamente han sido arrojados a la hoguera de la Nueva Inquisición, la Corrección Política.

Pero al fin se ha despejado la visión del falso oasis, que era tan sólo un espejismo. En primer lugar, el trágico hundimiento del barrio del Carmelo, paradigma de la Cataluña real, una ciudadanía que habla en castellano -¿pero no nos habían dicho los medios y los políticos que la única lengua propia de Cataluña era el catalán?- y cuyas casas se hunden en medio de la improvisación de un gobierno tripartito que tan sólo se ocupa de la construcción de la nación catalana, entelequia inexistente, pero se olvida de la construcción material de unas obras públicas que se llevan al traste las casas y las vidas de ciudadanos reales.

Y en segundo lugar, los nervios de un presidente de la Generalitat como Maragall, arrinconado contra las cuerdas, que desvela sin proponérselo el pacto de omertá a la catalana, del pacto de silencio de interés mutuo que permitía tapar a los ojos y los oídos de los ciudadanos catalanes la realidad de una corrupción gigantesca por debajo del oasis político catalán. Mas no desmintió a Maragall, sino que le amenazó con romper el acuerdo para el nuevo Estatuto por haber roto el pacto de silencio.

Oasis que no era tal, sino una inmensa charca hedionda que ahora nos inunda con sus miasmas, con sus efluvios pestilentes, con sus emanaciones fétidas, con sus vahos nauseabundos.

Sí a la Europa de los Estados cívicos, no a la Europa de las etnias

Sí a la Europa de los Estados cívicos, no a la Europa de las etnias

Yo votaré SÍ en el referendum de hoy 20 de Febrero, porque estoy a favor de la Europa de los Estados cívicos (y por lo tanto de sus ciudadanos) que es la que consagra este Tratado Constitucional, a pesar de haber sido redactado de forma abigarrada e infumable por el abigarrado e infumable Giscard d’Estaing.

Si como decía el llorado Mario Onaindía la Constitución y el Estatuto de autonomía son los escudos que nos protegen a los vascos del etnicismo, este Tratado europeo será una tercera barrera contra la balcanización en marcha, como así lo han dejado dicho los movimientos cívicos que combaten el terrorismo y el secesionismo.

Yo votaré SÍ porque estoy en contra de la Europa de los pueblos o de las etnias, esa creación conceptual nazi que promueven los nacionalistas étnicos como ERC, BNG y Batasuna.

Yo votaré SÍ, porque estoy en contra de la Europa tercermundista, pro-castrista y pro-islamista que propugna la extrema izquierda europea y en especial nuestra patética IU.

Yo votaré SÍ, porque estoy en contra de la Europa de Estados nacionalistas –que es la no-Europa- que defiende la extrema derecha europea, tanto en Austria, como en Francia o España.

Eso sí, comprendo a algunos de los que votarán NO y a muchos de los que se abstendrán, que probablemente serán mayoría, debido a la manipulación sectaria de un Zapatero que gobierna en coalición parlamentaria con los que defienden el NO, y aísla de forma antidemocrática al gran partido de la oposición que defiende el SÍ. Pero no seré yo quien se equivoque de culo donde pegar la patada política.

Gobernando con (el amigo de) su asesino

Gobernando con (el amigo de) su asesino

La infamia del gobierno vasco etnicista, encabezada por el consejero de Injusticia Azkarraga recibiendo oficialmente en su despacho a los asesinos para mostrarles su apoyo, cuando nunca se ha preocupado por las víctimas, y enviando a la Audiencia Nacional -que está intentando juzgar a los terroristas de Haika- a unos supuestos observadores, no por habitual deja de ser repugnante a la dignidad humana y a la política democrática.

Siempre con los verdugos, nunca con las víctimas, ese es el espíritu del gobierno PNV-EA-IU. Por eso su fruto es el Plan para la sedición nacionalista de Ajuria-Enea, proyecto etnicista, ilegal y totalitario.

Pero no importa, Zapatero dice que Ibarretxe es un demócrata, y recibe bajo palio en las Cortes Españolas al dictadorzuelo y su totalitario Plan. Y luego recibe en secreto -¿qué tiene que ocultar, a quién se siente traidor?- al presidente del PNV, J.J. Imaz durante cuatro horas. Que esta misma semana ha confirmado su disposición a pactar con el PSE. Cuyo presidente, el social-nacionalista Eguiguren, dice en el diario de ETA que tras las elecciones autonómicas los socialistas podrían gobernar con el PNV, pero nunca –jamás- con el PP. Siempre genuflexos ante los que están siempre con los verdugos, nunca con las víctimas.

¿Y con esta gente, cómplices de los verdugos, pretende Zapatero coaligarse para gobernar la Comunidad Vasca? Los huesos de los socialistas asesinados por ETA –como Fernando Buesa cuyo asesinato hace cinco años se ha conmemorado esta semana- se removerán en su tumba cuando vean a patxi lópez de vice-lehendakari a las órdenes del gremlin Ibarretxe, el amigo de sus asesinos.

De curas y terroristas

De curas y terroristas

Realmente, los católicos españoles deberían estar preocupados porque pareciera que se acerca el Apocalipsis. Si el Libro de Juan bien dice que el Anticristo se presentará bajo el espurio ropaje de discípulo de Cristo, sin duda tenemos varios anticristos con sotana en este nuevo siglo XXI.

Conocido por el lector mínimamente curioso es que la Iglesia católica es la madre del PNV, y éste el padre de ETA. O de otra forma dicho, que ETA es la nieta del clero nacionalista, de siempre dominante entre las estructuras eclesiales vascas. ETA no es sino el regimiento de muyahidines de los ayatolás eusquéricos.

Todavía hay gente que esta semana se ha asombrado de que la juez Le Vert de París ordenara la detención de dos ayatolás vascos, quiero decir de dos monjes benedictinos. ¿Ya han olvidado las infamias de los obispos Setién y Uriarte? ¿Y la complicidad del tal Blázquez?

El diario El Mundo nos informa de las extraordinarias –y extravagantes- relaciones de un cura católico irlandés, vinculado al terrorismo del IRA, actuando a la vez como asesor oficial de Ibarretxe y colaborador de ETA/Batasuna, que tan pronto se reúne clandestinamente con la nueva dirección de ETA tras la caída de Antza y Anboto como participa de los foros promovidos por Batasuna.

Siempre que husmeamos alrededor del terrorismo nacionalista, aparece la sotana de un cura trabucaire manchada de sangre. ¡Qué asco! ¿Será verdad que existe el Anticristo? ¡Y qué infamia para los curas seguidores del Galileo de las bienaventuranzas!

La entrevistas secretas de Zapatero

La entrevistas secretas de Zapatero

Zapatero, al anarco-cantonalista que ganó las elecciones con su populismo y su demagogia ha resultado ser un daño colateral del terrible atentado terrorista en Madrid. Su política exterior ha puesto a España a la cola de los países serios, y su ministro Moro-tinos es el hazmerreir de las cancillerías del mundo mundial. Pero es su alianza con la izquierda excéntrica, extremista y extravagante, y en definitiva totalitaria, de IU y el etno-nacionalismo secesionista de ERC lo más peligroso, porque nos conduce a la balcanización de nuestro país, como algunos predijimos hace un año, y hace pocas semanas ha confirmado el Wall-Street Journal.

Zapatero, el paladín del talante, el diálogo y la transparencia, se ha reunido a la luz pública durante no mucho rato con el líder de la oposición que lleva detrás diez millones de votos ciudadanos, y lo ha hecho en secreto durante el doble de tiempo o más con los jefes de dos partidúsculos secesionistas que juntos suman un número de ciudadanos españoles apenas superior a un millón. Buena lección de transparencia.

No es difícil de adivinar que en la entrevista secreta con Imaz hablaran de las salidas al Plan Ibarretxe, como puede ser un futuro gobierno vasco de coalición PNV-PSE por la vía nacionalista de Maragall.

Pero si en la entrevista secreta con Carod-Rovira no hablaron de Cataluña y sí del País Vasco, tampoco resulta difícil adivinar que Zapatero buscara la experiencia del líder de ERC como negociador con ETA en Perpiñán, ahora que Zapatero aparece seducido por la idea de pasar a la Historia como el pacificador que logró el fin del terrorismo etarra.

El círculo se cierra: si Carod consiguió de ETA una tregua en Cataluña, podría conseguirla ahora para toda España si Zapatero se compromete a poner en marcha en Vasconia el mismo tren hacia la secesión que Maragall ha puesto en Cataluña.

Zapatero lograría así el alto el fuego de ETA, pero lo que ignora es que pondría en marcha la cuarta guerra carlista, la balcanización a la española de nuestra nación.

Quien pacta con los traidores se convierte en un traidor

Quien pacta con los traidores se convierte en un traidor

El pasado 8 de Febrero hizo dos años del vil asesinato del socialista Joseba Pagazaurtundua en Andoain, lo que dio lugar a un movimiento cívico bautizado como espíritu de Andoain, que desgraciadamente fue desactivado por el propio partido de Joseba, el PSE ya entonces dirigido por el brazo ejecutor de Zapatero, el próximo vice-lehendakari patxi lópez. Aquel espíritu arrancó con los maravillosos versos de la hermana del asesinado, Maite Pagazaurtundua, aquellos versos que decían cosas como: ”Y vosotros, políticos de corazón de hielo, que enviáis plañideras tras las pancartas, para guardar las formas, para engañar al pueblo, recibid el desprecio en nombre de mi familia”.

En la conmemoración llevada a cabo por la familia Pagaza en su pueblo, en Andoain, la madre de Joseba demostró tener tanto o más coraje cívico que su hijo asesinado y su hija Maite, que ya es decir mucho. Pilar Ruiz se atrevió a decir a la cara de patxi lópez lo que piensan muchos militantes socialistas vascos y gran parte de sus votantes, en unas palabras no por sentidas menos plenas de agudeza política.

Cosas como aquello de que «Quien pacta con los traidores se convierte en un traidor y espero poder bendecirte por tus actos Patxi». Más claro agua, cuando ahora hemos conocido que Zapatero se reunió en secreto con J.J. Imaz durante más de cuatro horas. ¿Si no estaban preparando la futura coalición PNV-PSE por qué ocultar la larguísima reunión?

O eso otro de que «Es difícil acertar Patxi, pero cuando tengas que tomar decisiones pon en un lado de la balanza lo más importante la vida, pero también la dignidad; en el otro pon el poder y el interés de partido y sabrás si cada decisión es correcta o no». Mucho me temo que al próximo vice-lehendakari se le ha estropeado la balanza.

La democracia en Vasconia

La democracia en Vasconia

Ayer traía EL CORREO una noticia habitual por nuestra tierra pero completamente obviada por la prensa del resto de España: el acoso de la chusma nacionalista a un concejal del PP en Ondárroa. La estrategia es siempre la misma: el poli malo, o sea, el nacionalismo vasco de los camisas pardas de Batasuna acosan, amenazan y si pueden agreden a los representantes legítimos de los ciudadanos vascos que no son nacionalistas, y el poli bueno, es decir, el nacionalismo vasco colaboracionista del PNV, desde el poder, ampara y permite la coacción.

¿Se entiende ahora por qué los nacionalistas volverán a ganar en las próximas elecciones, y por qué los ciudadanos vascos votarán lo que diga el gremlin de Ajuria Enea en el futuro referendum?

Por la misma razón por la que Hitler ganó las elecciones de 1932. También entonces buena parte de los partidos políticos democráticos alemanes apostaron por la política de apaciguamiento y contemporización, de diálogo con Hitler, de moderación de su proyecto nacional-socialista desde la negociación, de creer que la democracia no era respetar la Ley y el Estado de derecho, sino aceptar el dictado de la mayoría de la ciudadanía, aunque ésta estuviera engañada, coaccionada, agredida, huida, asesinada.

Como Zapatero.

Tan sólo un estadista en el Congreso

Tan sólo un estadista en el Congreso

El debate del plan Ibarretxe-Ternera el pasado día 1 en el Congreso de los diputados causó una honda preocupación en buena parte de la militancia socialista y en un número importante de ciudadanos. La razón es que se vio a un líder de la oposición, que con el mejor discurso de su vida, apareció ante la ciudadanía como un estadista, un hombre de Estado, el presidente del gobierno español realmente existente; mientras que un Zapatero, como siempre demagogo y populista, se dedicó, no a defender al Estado de derecho de la cornada secesionista, sino a hacer propaganda electoral de cara a las inmediatas elecciones vascas.

Pero resulta que Zapatero no se presenta a los comicios autonómicos, sino que es el presidente de gobierno español en el momento en que se produce un acto de sedición por parte del 51 % del parlamento vasco contra la Constitución y el Estatuto de autonomía.

La prueba del nueve es que al día siguiente, ante la mezcla de preocupación, decepción y desasosiego tanto socialista como ciudadano en general, el populista Zapatero se vio obligado a charlar tomando un café con decenas de periodistas para tratar de borrar la nefasta imagen del debate.

Zapatero, en su afán electoralista y demagogo, pareció en su discurso enterrar el Estatuto de Gernika e incluso la Constitución. Su único objetivo era pagar peaje a sus socios secesionistas de ERC e intentar atraer a votos nacionalistas moderados en el País Vasco. Como si fuera tan sólo el líder del PSOE. ¡Como si no fuera el presidente del gobierno! El martes en el Congreso tan sólo hubo un estadista: Rajoy. Si las cosas siguen así, Zapatero no dura los cuatro años de legislatura; en el 2006, pronostico elecciones generales.

La lección de Auschwitz

La lección de Auschwitz

Ahora que hemos conmemorado el sexagésimo aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, paradigma del mayor horror que imaginarse pueda la Humanidad, la explotación industrial del proceso de exterminio de seres humanos en nombre del nacionalismo étnico, conviene no banalizar la Shoa con comparaciones contemporáneas.

Pero como nos lo han rogado muchos intelectuales y todos los supervivientes del Holocausto, no debemos olvidar jamás que lo que ahora parece increíble sí fue posible, y fue posible en la supuestamente culta y civilizada Alemania. No debemos olvidar las causas para prevenir que pasito a pasito, el nacionalismo étnico, que es esa Bestia que duerme en el interior de todos los hombres, sea despertada por políticos iluminados, arribistas, sin escrúpulos, que hacen demagogia con el instinto de territorialidad que late en nosotros como mamíferos que somos, para conseguir de forma espuria el poder, el poder absoluto, aunque sea de un pequeño territorio. La limpieza étnica es el primer paso hacia un Holocausto quizá –o no- irrepetible como tal en su dimensión, pero es un camino cualitativamente semejante. Ahí están los ejemplos contemporáneos de la ex Yugoslavia, y aquí están los balbuceos en Cataluña y los pasos firmes en Vasconia.

Por eso debemos recordar lo que nos recuerda Antonio Elorza en su artículo Auschwitz desde España, al hilo de lo que hoy nos trae de nuevo la prensa, los contactos realmente existentes del PSOE –por medio de recaderos del presidente del PSE, Jesús Eguiguren- con ETA de cara a un nuevo alto el fuego. Elorza nos trae el mensaje de la superviviente Violeta Friedman: ”Perdonar sólo era posible en el caso de existir una prueba fehaciente de arrepentimiento de los verdugos, y de su mutación en fiscales de su propia actuación pasada. Algo, pienso, perfectamente aplicable a los etarras de hoy. Y olvidar, nunca. Los ejercicios de amnesia, disfrazados de humanitarismo, servían sólo para que la máquina ideológica de la destrucción se pusiera impunemente de nuevo en marcha. Su rostro se crispaba al explicarlo”.

La peligrosísima centrifugación

La peligrosísima centrifugación

Resulta nostálgico añorar los viejos tiempos, sobre todo cuando unos buenos años de gobierno socialdemócrata en España se vieron coronados con un final poco edificante, envuelta la despedida de Felipe González en ominosos escándalos de corrupción y de asesinatos de Estado.

Pero a pesar de sus sombras, y del sectarismo que destila el personaje, es imposible no sentir nostalgia por la vieja socialdemocracia, esa ideología que no es ni mejor –como suponen los izquierdistas intolerantes que abogan por una pretendida superioridad moral de la izquierda- ni peor que la conservadora –como proclaman los derechistas intolerantes-. Simplemente es un gobierno que aboga por acortar las diferencias económicas entre las gentes para propiciar la igualdad de derechos, y que si en tiempos de crisis económica puede tener sus peligros, históricamente ha sido decisivo para construir el Estado de bienestar español, y el europeo en general.

He aquí al viejo González aleccionando en Chile al joven Zapatero: “Los procesos de descentralización del poder son buenísimos, los de centrifugación del poder son peligrosísimos. Doy fe porque nos pasa. Es algo que no suma ni siquiera cero, hace que todos pierdan, el centro y los descentralizados”.

¡Cómo no sentir nostalgia por la socialdemocracia, una ideología que con sus defectos y sus virtudes defiende la igualdad real de derechos de todos los ciudadanos, justo lo contrario de ese anarco-cantonalismo de Zapatero, que engatusa a los incautos con demagogias seudoizquierdistas de la posmodernidad como el pacifismo, el cantonalismo, el multiculturalismo y el ecologismo, pero que detrás del talante esconde la llamada de la selva y el grito tribal más reaccionario que imaginarse pueda!

El error de Madrid

El error de Madrid

El error de Madrid consiste en organizar una exitosa y magnífica manifestación para recordar la dignidad de las víctimas del terrorismo, para pedir que se haga justicia con los asesinos que salen a la calle después de menos de veinte años en prisión pese a haber matado a decenas de personas, y para exigir al gobierno Zapatero que no negocie la soberanía de los ciudadanos españoles con los terroristas acorralados por el Estado de derecho, y todo eso tirarlo por la borda con una agresión al ministro Bono y a la eurodiputada Díez.

Naturalmente que hay mucha gente indignada por la política de un Zapatero gobernando con la izquierda totalitaria y anti-sistema de IU y con el etnicismo secesionista en estado puro de ERC. Naturalmente que la gente sensata no nos fiamos de Zapatero, porque casi un año después todavía no ha condenado el asalto teledirigido por él y su estratega rasputiniano Rubalcaba a las sedes del PP el 13-M, el día de reflexión anterior a las elecciones generales que le darían finalmente el gobierno de España. Naturalmente que es una infamia que el Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, el sectario Peces-Barba, no acudiera a la manifestación organizada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

Pero precisamente por eso, la gente decente que es la mayoría atronadora de la ciudadanía española no podemos permitir que otra facción fanatizada y sectaria, esta vez desde la derecha, se comporte de la misma antidemocrática manera. Insultar y agredir a José Bono y Rosa Díez es una injusticia tremenda porque precisamente desde posturas diferentes ambos representan a la izquierda constitucional minoritaria hoy en la dirección del PSOE, pero sobre todo es un inmenso error. Porque eso supone que la altura de miras y la talla de estadista de Rajoy está siendo suplantada por el fanatismo y el sectarismo que se emite desde las ondas de la Conferencia Episcopal.

El error de Madrid es pensar que, así como la SER cree que derribó al gobierno del PP el 14-M teledirigiendo las algaradas callejeras, alguien piense que se puede derrotar al gobierno de ZP desde el púlpito de la COPE. ¡Qué inmenso error!

934 centinelas

934 centinelas

934 familias vigilan los movimientos de nuestro presidente de gobierno Zapatero. Son las familias de los 934 seres humanos asesinados por ETA, muertos por defender la democracia española y por oponerse a la secesión de territorios españoles dirigidos por élites caciquiles y clericales con la inestimable y paradójica ayuda de la izquierda antisistema. 934 personas asesinadas que no deben ser amortizadas a beneficio de inventario.

Todos los presidentes españoles han sucumbido a la vanidad de pasar a la Historia como los que acabaron con el terrorismo de ETA. González negoció en Argel, y Aznar en Zurich. Pero las negociaciones, lógicas desde la lógica de Estado, fracasaron porque ambos líderes no podían aceptar el único requisito realmente defendido por ETA más allá de sus alternativas KAS, alternativas democráticas, ponencias Oldartzen, pactos de Lizarra y demás zarandajas: la autodeterminación del mito euskalherríaco.

El problema es que tanto la socialdemocracia de González como el liberalismo conservador de Aznar son ideologías nacionales, que no nacionalistas, y por lo tanto no pueden aceptar la segregación de una parte de la nación política de la cual ambas ideologías han nacido. Pero Zapatero no representa la socialdemocracia tradicional, sino una suerte de anarco-cantonalismo inspirado en el pensamiento libertario y en el republicanismo confederal que siempre han arrastrado a los ciudadanos españoles al enfrentamiento y al fin de la democracia.

Por eso 934 centinelas vigilan a Zapatero, porque éste sí que podría ser capaz de hacer lo que no llevaron a cabo ni González ni Aznar, negociar el fin de ETA a cambio de la autodeterminación de Vasconia.

La izquierda perdida

La izquierda perdida

El jueves 13 de Enero, el día que el presidente del gobierno español iba a cometer la infamia de recibir en la Moncloa al líder de la sedición proclamada por el parlamento autonómico vasco, Juan José Ibarretxe el gremlin de Ajuria Enea, nos sorprendió el diario El País con una batería de artículos, nada menos que tres, de la IZQUIERDA PERDIDA (Arcadi Espada dixit), la izquierda que se opone al proyecto anarco-cantonalista de Zapatero. Sin duda su comisario político, Juan Luis Cebrián, se encontraba fuera de España...

Izquierda a la que pertenecemos muchos en España, una izquierda MODERNA nacida de la Ilustración, y tan distante de esta izquierda POSMODERNA que crece en esta anestesiada Europa, jardincillo franciscano donde brotan toda una serie de plantas carnívoras por retrógradas como el ecologismo radical, el nacionalismo étnico, el pacifismo ciego, el multiculturalismo segregador y demás morralla reaccionaria, todo ello envuelto con brillantes colores de seudoprogresismo que sirven para embobar a los incautos y para camuflar a los oportunistas.

Izquierda que en consecuencia se opone a la política de contemporización con la pinza Ibarretxe-Rovira que amenaza con llevar a España por el camino de la balcanización. Lo anunciaba el filósofo Fernando Savater en su vibrante artículo Contra el pueblo vasco, lo continuaba el escritor vasco Patxo Unzueta en Lo que no quiere oír, y lo remataba la socialista Rosa Díez con La hora de la verdad.

De todo ello, me quedo con el aviso para navegantes de Savater, advertencia sin duda dirigida a nuestro capitán, el sonriente presidente de gobierno: ”Se nos recomienda no inquietarnos ante el plan Ibarretxe, porque las leyes impedirán su desarrollo. Y eso me recuerda la anécdota del poeta alemán Heine, al que divertía la fe ciega de los franceses en su aparato legal. En cierta ocasión, dando un pequeño paseo en barca por la costa, la marejada inquietó a algunas pasajeras galas y él las serenó irónicamente: "Tranquilas, señoras, nous sommes sous la protection de la loi". ¿Será suficiente también para nosotros saber que, si el tsunami nacionalista nos arrastra, nos ahogaremos con la ley de nuestra parte?

La bicicleta constitucional

La bicicleta constitucional

En medio de la desolación de muchos españoles que veían angustiados la situación de emergencia nacional creada por los desafíos secesionistas, ayer salió un rayo de sol. Por fin el presidente del gobierno Zapatero y el jefe de la oposición Rajoy se reunieron y fueron capaces de llegar a un acuerdo para consensuar los temas de Estado que se nos echan encima en los próximos meses, la triple reforma de la Constitución, de los estatutos y de la financiación autonómica.

Rajoy ha demostrado ser un político moderado, dialogante y nada extremista, situando el consenso nacional por encima de la política partidista que le podría haber llevado a aprovechar la debilidad y tancredismo de Zapatero ante el desafío de Ibarretxe para hacer sangre y ganar miles de votos en España. Rajoy es un hombre de Estado.

Zapatero tiene un problema: su proyecto anarco-cantonalista para España, obligado por su debilidad parlamentaria que le ata a fuerzas totalitarias como los eco-comunistas de IU y los etno-secesionistas de ERC, parecía naufragar ante la opinión pública española y amenazaba con arrastrar a Zapatero al desastre electoral. Los españoles no le perdonarían que no se comportara como hombre de Estado ante el desafío secesionista.

Como algunos llevamos un año proclamando, es necesario que se ponga en marcha la bicicleta constitucional. La democracia española se sustenta en la Constitución de 1978, y su consolidación y eventual reforma sólo pueden hacerse andando sobre dos ruedas: la derecha y la izquierda constitucionales, esto es, a la vez democráticas y nacionales. Si pincha una de las dos ruedas, acaba el paseo.

Pero ¿será capaz Zapatero de mantener este discurso de unidad nacional? No podemos fiarnos, porque ERC e IU, sus soportes parlamentarios, ya han dicho que no permitirán que el PSOE una sus fuerzas con el PP. Esta foto de ayer en la Moncloa puede ser un acto más de agit-prop, arte en la que Zapatero es un experto. Estemos vigilantes, porque a medio plazo sólo hay dos salidas: si Zapatero quiere mantener la bicicleta constitucional para asegurar el mantenimiento de la democracia en España, deberá abandonar sus aliados totalitarios y buscar otros o convocar elecciones. Si mantiene el pacto con ERC e IU, Zapatero habrá roto la unidad nacional y nos habrá engañado una vez más.