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LA VASCONIA DE LAS LUCES

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LA FURTIVA RENDICIÓN DE LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA

LA FURTIVA RENDICIÓN DE LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA Zapatero, con su reunión “transparente” con Ibarretxe, el opositor a la lehendakaritza del socialista Patxi López, está consumando la ignominia anunciada por algunos desde su asalto al poder montado en la onda expansiva de la masacre del 11-M. Su proyecto de demolición de la España constitucional avanza y avanza, soportada en lo que podemos llamar el “Plan Lizarra-Perpiñán”. Sólo un plan de este estilo, imposible de “vender” a los ciudadanos, explica la hoja de ruta clandestina que ha iniciado Zapatero.

Se trata de lograr el alto el fuego de ETA rindiendo el Estado de derecho español a las exigencias del nacionalismo terrorista vasco, que desde la transición intenta alcanzar la independencia de Euskal Herria quebrando la democracia española que nos defiende a la mitad de los vascos de la limpieza étnica y de la persecución. El frente de Lizarra fracasó por ser exclusivamente nacionalista, y de eso se dio cuenta ETA antes que el PNV. Siguiendo los sabios consejos del independentista catalán Carod-Rovira, ETA pretende ahora utilizar la decadente y posmoderna teoría de la España confederal del oligarca Polanco y de su peón Zapatero para derrotar al Estado.

En efecto, una confederación unida tan sólo por la monarquía borbónica, que asegura la pertenencia a la UE de unas “naciones” ibéricas independientes “de facto”, Cataluña, Euskal Herria y Galicia, colmaría los deseos de ETA, al menos de momento. Y Zapatero presentaría la consecución de la Paz como su aval para convocar unas elecciones generales y conseguir mayoría absoluta. Y con sus aliados nacionalistas quizá podrían demoler la constitución de 1978.

El “transparente” Zapatero insulta a la democracia española con su obscena reunión, que ha sido pública pero furtiva, reservada, clandestina, secreta, oculta, subrepticia, sinuosa, tortuosa, tenebrosa. Como si esto fuera una dictadura bananera al estilo de sus admirados Castro, Chávez o Kirchner. Claro que la “paz” que Zapatero está pactando con Otegi y con Ibarretxe es la “paz de los cementerios”. Cementerios que darán piadosa sepultura no sólo a la democracia española sino a muchos ciudadanos que sucumbirán víctimas de la limpieza étnica y del enfrentamiento civil.

EL POBRE MONTILLA TAMBIÉN NOS AMENAZA

EL POBRE MONTILLA TAMBIÉN NOS AMENAZA ¡Pobre Montilla! El secretario general del PSC y ministro del gobierno Zapatero no es pobre económicamente – no existen los ministros indigentes-, aunque sí lo sea su origen, pero sí que es pobre de solemnidad en dignidad. Un pobre en valores morales, en principios éticos, en decencia.

Este cordobés afincado en Cataluña está afectado evidentemente por el terrible y muy generalizado complejo de inferioridad que se sublima en un ardor nacionalista sobrevenido. Lo vivimos con desolación aquí en el País Vasco, donde los más sangrientos terroristas se llaman De Juana o Troitiño en lugar de Gabicagogeascoa. Pues bien, este indigente moral, ante el pronunciamiento golpista del tripartito catalán para expoliar al resto de ciudadanos españoles con su proyecto de financiación anticonstitucional e insolidario –admite cualquier calificativo excepto el de socialista o progresista- ha dicho con esa mirada de mosquita muerta que le caracteriza que ese engendro es la única forma de mantener unido eso que llamamos España.

O sea, que nos llevamos las manos a la cabeza cuando un independentista catalán como Carod-Rovira nos amenaza con la secesión si no aceptamos su proyecto político –lo que es totalmente coherente-, pero no decimos nada cuando un miembro del PSOE y del gobierno nos amenaza de la misma forma, pero con una vocecita más aflautada.

¡Joder, que tropa!

LA CSN TIENE 2/3 DEL PARLAMENTO VASCO

LA CSN TIENE 2/3 DEL PARLAMENTO VASCO Es verdaderamente sorprendente la estulticia de políticos, periodistas y analistas cuando escrutan las posibilidades que se abren con los resultados de las elecciones autonómicas vascas. Todos preocupados por la aritmética de escaños para ver qué opciones de gobierno son posibles y qué opciones no.

¡Es el parlamento, estúpidos! No se está dirimiendo en el País Vasco, y por consiguiente en España, el gobierno vasco, sino algo mucho más trascendente: la correlación de fuerzas en la cámara legislativa. Ibarretxe es el único que puede formar gobierno, y lo hará aunque las cuentas no le salgan muy bien debido a la extrema pluralidad de los diputados vascos. Pluralidad que alcanza el escarnio a la democracia que ha permitido Zapatero al sentar en el parlamento a 9 representantes políticos de una organización terrorista, ETA.

Ibarretxe, con su gobierno minoritario, irá trampeando como pueda, con acuerdos puntuales, como ha hecho durante los últimos años. Ese no es el problema. Los vascos estamos acostumbrados a la inacción gubernamental y legislativa debido a la constitución de gobiernos sin mayoría del PNV.

El problema, el gran problema, será la acción legislativa que sin duda protagonizará la gran CSN formada en España, que avanza a pasos agigantados en su programa de destrucción de la constitución consensuada de 1978 hacia un imposible –por no consensuado- proyecto de confederación ibérica de naciones. La CSN, la Coalición Social-Nacionalista, que gobierna además de España, la Cataluña del tripartito donde pretende arrinconar al PP con la promulgación de la “nación catalana”, hará lo mismo en el País Vasco, y pretende conquistar Galicia a partir del 19-J con PSOE y BNG.

Nadie ha reparado en el aviso de Zapatero: haremos un nuevo estatuto –a la catalana- para Euskadi con al menos dos tercios de votos parlamentarios. Cuenten ustedes y vean: Zapatero, con los parlamentarios del PSE, IU, PNV y EA suma 50 escaños (con Aralar 51), alcanza los dos tercios. Proclamarán la “nación vasca” arrinconando a los “extremistas”, al PP por un lado y a EHAK por otro, empleando su infame y preferida propaganda de la equidistancia. Si lo hacen bien, aunque ETA no apoye ese proyecto para la salvar la cara, una vez puesta en marcha la máquina infernal para la balcanización de España, ETA se sumará al carro con un alto el fuego, el sueño que le pone a Zapatero pero que es la pesadilla de los ciudadanos españoles.

ENHORABUENA, ZAPATERO DE HAMELIN

ENHORABUENA, ZAPATERO DE HAMELIN Enhorabuena, zapatero de Hamelin:

Su partido se ha quedado -después de tanto zapaterismo, talante, ansia de paz y demás tonterías de propaganda barata- con 18 miserables escaños, pero eso no era lo importante:

Vd. ha conseguido dos éxitos irrebatibles:

1) ha introducido nada menos que a 9 etarras -9- en el parlamento vasco.

2) su pequeño partido puede ser decisivo para pactar con Ibarretxe un vía a la catalana hacia la secesión de terciopelo.

Con ambos elementos, a medio plazo: confederación ibérica de naciones, lo que permitirá la rendición del Estado ante ETA porque con los etarras en el parlamento se negocia mejor. Y Vd., premio Nobel. Los muertos por la democracia, estériles: nos los podíamos haber ahorrado.

Gracias, zapatero de Hamelin, porque con su flauta narcotizante ha dado el poder de decisión a ETA. Y una inyección financiera para los cuatro próximos años que será muy bien invertida.

LA IZQUIERDA NACIONAL

LA IZQUIERDA NACIONAL El imperio mediático de Polanco, que utilizó la jornada de reflexión del 13-M del año pasado para lanzar las masas a la calle al asalto de las sedes del Partido Popular en un acto de inducción a la kale borroka sin parangón en Occidente –aunque sí en las repúblicas bananeras que admira su portavoz político Zapatero como Cuba, Venezuela, Argentina y otros modelos de democracias inmaduras o incluso dictaduras-, ha utilizado la excusa de que el sábado 16 era jornada de reflexión en el País Vasco para censurar e impedir la publicación en su edición nacional, pagada por ser publicidad, del manifiesto ¡Sí, tenemos que decidir!.

¿Cabe mayor acto de cinismo y de hipocresía? Pero todo tiene su lógica, y el manifiesto de esa izquierda que todavía existe, esa izquierda auténticamente progresista, esa izquierda nacional que desde la Revolución Francesa entiende la nación española como el conjunto de ciudadanos bajo el imperio de una misma ley que garantiza su libertad y su igualdad, se opone a los movimientos profundamente reaccionarios que bajo la bandera del nacionalismo étnico buscan privilegios para las élites locales, siempre animadas por el clero y los caciques del lugar.

Élites que han pactado con Polanco un reparto del botín español, y que han levantado la infame falacia denunciada por este manifiesto, que la defensa de la unidad de España sea una opción franquista, mancillando así la memoria de tantos progresistas que han dado su vida por España desde los ilustrados del XVIII, los liberales del XIX y los republicanos y socialistas del XX.

Hoy, en Euskadi, nos jugamos el dar un paso más hacia esa confederación ibérica de naciones propugnada por Zapatero que irremediablemente nos lanzará a la balcanización de España. Por eso, muchos vascos que pertenecemos a esa izquierda nacional votaremos a María San Gil. Aunque todavía no se nos entienda.

¿ESTÁ PERDIDO EL NORTE?

¿ESTÁ PERDIDO EL NORTE? El columnista David Gistau escribía el otro día en El Mundo que el Norte está perdido, que lo mejor que podía hacer la joven revelación de la campaña electoral vasca María San Gil era irse a casa.

Dicen que un cínico es una persona que tiene un defecto visual que le hace ver las cosas como son y no como deberían ser, así que quizá en este sentido sí que el señor Gistau sea un cínico. Pero por mucho que nos duela a los vascos demócratas, me temo que las cosas van por ahí.

Hasta ahora, los vascos no nacionalistas que defendemos la libertad y la democracia en Euskadi estábamos recuperando el aliento gracias al Estado de derecho español que nos protegía, aunque no totalmente, del proyecto de limpieza étnica puesto en marcha por los tres vectores del etnicismo vasco: el sedicente nacionalismo democrático (sic) de PNV-EA, el nacionalismo terrorista de ETA-Batasuna, y la jerarquía de la Iglesia vasca.

Pero desde que el PSOE cayó en manos del proyecto confederalista -y por tanto claudicante ante los dinamiteros de la nación española- dirigido por el jerarca Polanco y ejecutado por Zapatero, y este partido traidor entró en la Moncloa para dirigir el destino de España, debemos ir pensando en abandonar toda esperanza.

Sólo el PP de María San Gil defiende la democracia española en el País Vasco, y salvo sorpresa de última hora, no parece que represente fuerzas suficientes para ello. Y sin la defensa desde el resto de España, imposible.

Si el domingo se impone el plan confederalista de Zapatero, con éste en la Moncloa, los vascos perseguidos por el proyecto etnicista abandonaremos toda esperanza. Pero cuando se agudice nuestra persecución política y cívica, maldeciremos al resto de españoles que no nos defendieron, porque preferían votar al flautista de Hamelin, Zapatero. Serán tan culpables de nuestro exterminio como los “buenos alemanes” que votaron a Hitler en 1932. El mismo efecto, aunque obviamente Zapatero no es Hitler.

LA IZQUIERDA VASCA QUE VOTA A MARÍA SAN GIL

LA IZQUIERDA VASCA QUE VOTA A MARÍA SAN GIL No cabe duda de que la mayor parte de la izquierda vasca democrática –la totalitaria tiene sus propias opciones- votará por inercia al PSE. Pero algún día, los votantes socialistas que siguen alegres al flautista de Hamelin Zapatero y su monaguillo López, despertarán aterrados en las tinieblas de la caverna cerrada al mundo real, la caverna del nacionalismo étnico.

La izquierda ilustrada vasca, los ex votantes socialistas que vemos con profunda preocupación la deriva anarco-radical-federalista del PSOE de Zapatero, no podemos votar a una lista, la del PSE, cuyo programa lo ha hecho Maragall en Cataluña y cuyo líder es el irresponsable Zapatero.

Porque Zapatero no representa la izquierda democrática que recoge la herencia progresista de los ilustrados del siglo XVIII, de los liberales del XIX y de los republicanos y socialdemócratas del XX, que siempre defendieron el Estado de derecho y el imperio de la ley para proteger a los humildes de los poderosos y avanzar en el progreso integral de la ciudadanía. Al contrario, Zapatero representa a esa izquierda decadente, inspirada en la esencia anarquista que en forma de exacerbado federalismo frustró el sueño progresista de la I República y que en forma de incendiario anticlericalismo echó por tierra el ideal progresista de la II República.

Sólo María San Gil defiende aquí y ahora la constitución de 1978 y el estatuto de Gernika, que como decía el socialista vasco Mario Onaindía son para los vascos los escudos de nuestra libertad y seguridad, porque sabía de la tradición ilustrada, liberal y socialdemócrata que la nación –la nación española- es el conjunto de ciudadanos sometidos a la misma ley. Nación española, garante de nuestra libertad, igualdad y solidaridad, que es el objetivo a dinamitar por el oligarca Polanco de la mano de Zapatero.

Por eso, muchos progresistas vascos votaremos por María San Gil, aunque sea por primera vez en nuestra vida. Mis hijos y nietos no escupirán sobre mi tumba como hicieron muchos alemanes el siglo pasado.

CARAMBOLA A TRES BANDAS: PSOE-BATASUNA-PNV

CARAMBOLA A TRES BANDAS: PSOE-BATASUNA-PNV Anuncia el dicho popular que sólo los niños, los locos y los borrachos dicen la verdad, y esta semana Maragall ha desvelado la estrategia oculta de Zapatero y el PSE para lanzar al País Vasco por la senda “nacional” de Cataluña. Y, como estaba previsto, el aparato político de ETA, por medio de su portavoz Arnaldo Otegi, ha solicitado el voto para el partido-trampa EHAK. No parece descabellado pensar que las largas conversaciones entre Otegi y Eguiguren por un lado y Zapatero con Imaz por otro han dado frutos.

Primero, engañar a todos, incluyendo al resto de partidos y al Tribunal Supremo, con dos señuelos consecutivos, Batasuna y Aukera Guztiak, para que los votantes de ETA tuvieran una tercera lista “limpia” a la que votar. Con eso, Batasuna y PSE reducen al mínimo la posibilidad de que el tripartito PNV-EA-IU tenga mayoría absoluta.

Segundo, esto permitiría, si el PSE y su flautista de Hamelín vasco Patxi López logran adormecer y engañar al electorado tradicionalmente socialista, situar a este partido en una posición de fuerza para imponer un gobierno PNV-EA-PSE que confluya con la dinámica del tripartido catalán hacia la instauración de una confederación de “comunidades nacionales” cuasi-independientes, lo que encaja con las expectativas del PNV y su líder J.J. Imaz.

Tercero, si el descuartizamiento de España resulta ser máximo en el espacio e irreversible en el tiempo, se darían las condiciones para que Zapatero pasara a la historia como el “gran pacificador”, al lograr el cese del terrorismo –al menos por el momento- de ETA a cambio de la autodeterminación de Euskal Herria (incluyendo el resto de la “comunidad nacional vasca”, esto es, Navarra) y una amnistía para los presos etarras.

Magnífica carambola a tres bandas, magnífica estrategia, digna más de la Gran Vía madrileña que de la calle Ferraz o de la Moncloa: casi mil muertos para acabar consiguiendo la paz, la paz de los cementerios, por la rendición del Estado de derecho y la muerte de la nación española.

CONTRA LA VOLKSGEMEINSCHAFT O COMUNIDAD NACIONAL

CONTRA LA VOLKSGEMEINSCHAFT O COMUNIDAD NACIONAL Comunidad nacional es un concepto nacional-socialista, traducido del original alemán “volksgemeinschaft”, esto es, una sociedad no de individuos libres, sino un sujeto colectivo, un auténtico organismo conducido por un alma, el espíritu de la nación o “volksgeist”. Comunidad nacional es pues un concepto etnicista que Ramiro Ledesma Ramos y José Antonio Primo de Rivera tradujeron al fascismo español, y que Franco asentó en su “Ley Fundamental de los Principios de Movimiento” de 1958.

Por eso, los hoy todopoderosos y antaño franquistas Polanco y Cebrián han hecho resucitar ese añejo concepto de sus orígenes a sus intelectuales del pesebre, para alfombrar el camino de su peón principal, el presidente de gobierno Zapatero, en su proyecto de convertir España en una suerte de confederación ibérica de comunidades nacionales. Resulta risible que una de las mayores fortunas del mundo, Polanco, gestione el aparato cultural-mediático-político de la izquierda española. Se trata del más rancio plan para imponer la ley de los poderosos: organizar una izquierda domesticada, demagoga y populista, un progresismo de charanga y pandereta, que demonice a los que defienden el Estado de derecho, enemigo secular de las oligarquías del Antiguo Régimen.

La auténtica izquierda, la izquierda progresista e ilustrada, no puede sino proclamar la democracia liberal, el Estado de derecho constitucional, como escudos para defender a los humildes de los poderosos. Por eso el objetivo de la izquierda aquí y ahora en España es defender la Constitución de 1978 del acoso y derribo al que le somete la oligarquía financiero-mediática disfrazada de progresía de salón.

Y si para defender la Constitución de 1978 hay que apalancarse en el único partido constitucional que queda, el PP, habrá que hacerlo. También la izquierda francesa se unió a la derecha y aceptó el liderazgo del general De Gaulle para vencer al colaboracionismo de Petain con el nacionalismo alemán que arrastraba a Francia a su destrucción como democracia y como nación.

A Navarra le quedan dos telediarios

A Navarra le quedan dos telediarios La suerte de Navarra está echada, para su desgracia; le quedan de autonomía dos telediarios. El Amo de España, el oligarca monopolista que necesita un Estado débil para imponer su ley total, ha decidido dinamitar el Estado de derecho español para implantar una especie de Confederación Ibérica de Comunidades Nacionales unidas tan sólo por la Corona del Borbón.

Pero la independencia “de facto” -que no “de iure” para evitar la expulsión de la Unión Europea- de comunidades como Cataluña o País Vasco necesita de una masa crítica, tanto humana como económica. Por eso, diversos peones del Amo, como Rubio Llorente o Untal Blázquez, han comenzado a hablar de comunidades nacionales de tipo cultural o religioso que van más allá de las comunidades autónomas constitucionales.

El presidente del Consejo de Estado habla de una Euskal Herria que incluiría al País Vasco, Navarra y las comarcas francesas. El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal española se ha mostrado partidario de una provincia eclesiástica de Euskal Herria, donde el arzobispado de Navarra se sometería a los arzobispos y obispos vascos.

El círculo se cierra. El destino de Navarra es perder su autonomía foral e integrarse en la comunidad nacional vasca. La misma dilución les espera a Valencia o Baleares. Hay que destruir el Estado constitucional, y para ello es necesario crear comunidades nacionales fuertes como Euskal Herria o Països Catalans. Es el “anschluss” o anexión de poblaciones que por razones históricas hablan una misma lengua, aunque sea parcialmente. Porque las “volksgemeinschaft” o comunidades nacionales necesitan un “lebensraum” o espacio vital. Todo está escrito en la doctrina nazi. Por algo Jesús Polanco fue un oligarca franquista y su vicario, Juan Luis Cebrián, un ideólogo falangista.

La traición de Álava

La traición de Álava Todavía hay muchos ingenuos que piensan que la imagen de un patxi lópez dirigiendo al PSE en una campaña equidistante entre los separatistas del PNV y los separadores del PP (sic) es tan sólo marketing político para conseguir más votos, y poder formar así un gobierno constitucionalista, el gran objetivo democrático que quedó a sólo 50.000 votos el año 2001.

¡Santos inocentes! La estrategia diseñada por el Amo de España necesita del descuartizamiento del Estado para imponer su ley, la ley de las mafias, por encima de las leyes. Sólo en los países con Estados débiles los oligarcas dictan su ley. Así que, después de conquistar Cataluña con Maragall y ERC para la Gran Coalición Social-Nacionalista, se trata de conquistar el País Vasco con el maragall vasco patxi lópez y PNV, y luego vendrá en el otoño Galicia, donde la Gran Coalición Social-Nacionalista del PSOE y BNG aspira a ganar al PP y proclamar otra nueva “comunidad nacional”.

Después de la infamia de Álava, donde el PSE ha apoyado una moción de censura del tripartito secesionista contra el PP, sólo los que no quieren ver ignorarán que el objetivo del PSE es gobernar con el PNV para implantar la “comunidad nacional” vasca, antesala de la secesión libremente asociada.

«Quien pacta con los traidores se convierte en un traidor y espero poder bendecirte por tus actos Patxi», advirtió la madre-coraje socialista vasca Pilar Ruiz, matriarca de los Pagaza. Inútil, eguiguren y lópez han convertido, por orden de Zapatero, al PSE en un partido de pos-socialistas y neo-nacionalistas vascos.

También le aconsejó: «Es difícil acertar Patxi, pero cuando tengas que tomar decisiones pon en un lado de la balanza lo más importante la vida, pero también la dignidad; en el otro pon el poder y el interés de partido y sabrás si cada decisión es correcta o no».

Pero Zapatero y lópez desconocen el significado de la palabra dignidad.

Aukera Guztiak, todas las opciones de ETA

Aukera Guztiak, todas las opciones de ETA Alea iacta est. Todo está atado y bien atado. Los ex socialistas del PSE han pactado por un lado con Batasuna que les permitirían presentar una “lista blanca” a las elecciones vascas como la de “Aukera Guztiak” (Todas las opciones), y por otro lado compartir un gobierno PNV-PSE para sustituir el Plan Ibarretxe por un proyecto consensuado por la vía Maragall –todo un ejemplo político y ético a seguir, según hemos visto recientemente- para alcanzar el mismo objetivo: una utópica confederación ibérica de “comunidades nacionales”, que es la única forma posible de alcanzar la secesión sin salirse de la Unión Europea.

Para los millones de ciudadanos todavía ignorantes del golpe de mano histórico dado esta semana en la cúpula de la Iglesia católica española con el nombramiento del nacionalista vasco sobrevenido “Untal Blázquez”, sirva el siguiente apunte.

Uno de los líderes de la “candidatura blanca” de ETA para las elecciones vascas del 17-A es el cura vasco Dionisio Amundaráin: sacerdote de 73 años de edad. Pertenece a la diócesis de Bilbao y antes fue benedictino. Miembro activo de la Coordinadora de Sacerdotes de Euskal Herria, sostiene que "la mejor vía es la independencia". Fue una de las firmas visible del escrito de los 358 sacerdotes del País Vasco a favor de la independencia y de la creación de la Provincia Eclesiástica Vasca en mayo de 2002. Escribe en Herria 2000 Eliza y en Gara.

Para los que no lo sepan “Herria 2000 Eliza” es el colectivo de clérigos de ETA, como LAB es el colectivo sindical, Segi el juvenil, Egizan el feminista o Askatasuna el de presos.

Sobran las palabras.

Tres padrinos en el Oasis

Tres padrinos en el Oasis Don Giorgione reinó durante más de veinte años en su tierra natal, parte de un imperio que se extendía hasta la Sicilia de la Cosa Nostra y el Nápoles de la Camorra. Era una nacionzuela feliz, donde reinaba la ley del silencio que permitía la corrupción generalizada y la obscena promiscuidad de los poderes político, económico y mediático. A esa ley no escrita la llamaban Omertà.

Pero llegó un momento en que su provecta edad le obligó a jubilarse. Para ello había preparado a su dilecto y amadísimo hijo, Arturo, destinado a llamarse Don Arturone. Pero he aquí que en el momento que iba a celebrarse la cesión de los omnímodos poderes, regresó de las tierras más orientales del imperio Don Pasqualone, el hermano menor de Don Giorgione, que de forma inesperada se hizo con el poder y dejó al pobre Arturito en la estacada. Para ello contó con la inestimable ayuda de Giuseppe-Luigi, el hijo menor de Don Gorgione, un bala perdida, un asocial que había sido desheredado por Don Gorgione.

Un día Don Pasqualone, atribulado por ciertos problemas con su adormecido populacho azuzado por el otrora favorito Arturito, ebrio de poder y de etanol, se atrevió a romper la Omertà y dio una patada a Arturito en el trasero de Don Giorgione. Las aguas del Oasis de esa Arcadia feliz, espejismo de una real charca hedionda, se turbaron sobremanera, todo se ponía en peligro, y Don Giorgione tuvo que volver del dulce asilo, y dar cuatro voces para poner a todos en su sitio.

Dicho y hecho. Don Pasqualone y Arturito firmaron la paz, juraron nunca más romper la ley del silencio, y éste último se quedó tranquilo: Don Pasqualone le había prometido que cuando su hora periclitara, él, Don Arturone, heredaría el poder total de esa Hamelín adormecida.

Hubo un hombre, tan sólo un hombre, el valiente Giuseppe, que se atrevió a denunciar a la infame mafia en la plaza pública, pero nadie le hizo caso. Todos, los poderosos y los humildes, vivían contentos, los primeros sabiéndolo todo, y los segundos no sabiendo nada, no queriendo saber nada.

Colorín colorado, esta fábula se ha acabado.

Golpe de mano en la Iglesia Española

Golpe de mano en la Iglesia Española Un tal Blázquez ha sido nombrado esta semana presidente de la Conferencia Episcopal española contra todo pronóstico. Se suponía que el anterior presidente, el cardenal Rouco, renovaría la jefatura eclesial española, pero no ha sido así. Una coalición de obispos nacionalistas vascos y catalanes se ha apoyado en el sector social-cristiano para derribar del poder al conservador Rouco.

El tal Blázquez es el prototipo del clérigo camaleónico y acomodaticio al poder, esa clase clerical que, manejando con destreza la política maquiavélica de la escuela vaticanista, ha permitido a la Iglesia mantener durante dos mil años buena parte del poder. Cuando era obispo de Palencia se presentaba como conservador español, pero cuando pasó a ser obispo de Bilbao se convirtió en nacionalista vasco.

El tal Blázquez cometió la infamia de firmar en 2002 la pastoral de los obispos nacionalistas vascos contra la Ley de Partidos, una pastoral antidemocrática porque propugnaba la impunidad para Batasuna, el aparato político de ETA, al decir que “sea cual fuere la relación entre Batasuna y ETA, la ilegalización de la primera debería ser evitada”. O sea, no condenaba la connivencia de Batasuna con los pistoleros, sino su ilegalización.

Una pastoral antidemocrática porque rechazaba tanto “la imposición de la fuerza ciega” como “el puro imperio de la ley”. O sea, ni terrorismo, ni Estado de derecho que persiga con la ley en la mano a los terroristas.

Una pastoral antidemocrática porque advertía, como suele hacer Batasuna, de que “la ilegalización traerá un clima social que perjudicará a los amenazados”. O sea, o nos rendimos y renunciamos a la justicia, o nos irá peor.

Por lo tanto, ya tenemos a la Iglesia católica en España en manos de los nuevos carlistas, esa amalgama de intereses localistas y tradicionalistas revestidos de populismo de aire social. Frente al conservadurismo inequívocamente democrático por cristiano-demócrata que representaba Rouco, la mezcolanza de indigenismo y teología de la liberación que arrastró a la América Latina a la insurrección e incluso al terrorismo. Eso será el tal Blázquez, aunque él no lo sepa, porque para eso le han elegido: para comandar desde la Iglesia, en conjunción con el gobierno de Zapatero y el poder económico-mediático de Polanco, el proceso de balcanización de España.

Comunidad nacional vasca

Comunidad nacional vasca Increíblemente, el PSE dejó ayer de ser socialista para convertirse en nacionalista. Supongo que a partir de ahora ya no será PSE, sino PNE (Partido Nacionalista de Euskadi), según lo acordado ayer en su conferencia política, con los votos en contra entre otros de Rosa Díez, Maite Pagaza, Carlos Totorica y José Antonio Maturana. O quizá sea nacional-socialista.

Haciendo equilibrios gramaticales para no ser tachados de inconstitucionales, convierten el término cultural de “nacionalidad” de la Constitución de 1978 en “comunidad nacional”, término ya político y por lo tanto predemocrático, preconstitucional y reaccionario, puesto que desde la Ilustración y las revoluciones inglesa, americana y francesa, la “nación” en sentido político es el Estado de individuos libres e iguales.

Si Euskadi, según los ex-socialistas de patxi lópez es una “comunidad nacional”, será el sujeto político en lugar de España y por tanto tendrá pleno derecho a la autodeterminación e independencia, cosa absolutamente imposible según la Constitución, que proclama la indisoluble unidad de la “nación española”.

De “comunidad nacional” hablaba la franquista Ley de Principios del Movimiento Nacional de 17 de Mayo de 1958, y por supuesto también Hitler, Mussolini, José Antonio Primo de Rivera y Ramiro Ledesma Ramos.

Como nos recordaba Carlos Martínez Gorriarán en su artículo El incierto futuro de España con planes vascos a porfía, esa “comunidad nacional” de vascos y vascas propuesta por el PSE es una “extraña entidad completamente novedosa aunque más familiar para los estudiosos de ética y política donde, por cierto, el comunitarismo (de Macintyre, Taylor, Kymlicka y compañía) se opone claramente al individualismo y a la democracia liberal”.

El oasis catalán era una charca hedionda

El oasis catalán era una charca hedionda Durante más de un cuarto de siglo los medios de comunicación y los políticos catalanes nos han vendido su interesada versión del oasis catalán, por contraposición al supuesto muladar de la política y la prensa madrileñas. La falacia apenas ha sido desmentida por algún periodista y algún político, que inmediatamente han sido arrojados a la hoguera de la Nueva Inquisición, la Corrección Política.

Pero al fin se ha despejado la visión del falso oasis, que era tan sólo un espejismo. En primer lugar, el trágico hundimiento del barrio del Carmelo, paradigma de la Cataluña real, una ciudadanía que habla en castellano -¿pero no nos habían dicho los medios y los políticos que la única lengua propia de Cataluña era el catalán?- y cuyas casas se hunden en medio de la improvisación de un gobierno tripartito que tan sólo se ocupa de la construcción de la nación catalana, entelequia inexistente, pero se olvida de la construcción material de unas obras públicas que se llevan al traste las casas y las vidas de ciudadanos reales.

Y en segundo lugar, los nervios de un presidente de la Generalitat como Maragall, arrinconado contra las cuerdas, que desvela sin proponérselo el pacto de omertá a la catalana, del pacto de silencio de interés mutuo que permitía tapar a los ojos y los oídos de los ciudadanos catalanes la realidad de una corrupción gigantesca por debajo del oasis político catalán. Mas no desmintió a Maragall, sino que le amenazó con romper el acuerdo para el nuevo Estatuto por haber roto el pacto de silencio.

Oasis que no era tal, sino una inmensa charca hedionda que ahora nos inunda con sus miasmas, con sus efluvios pestilentes, con sus emanaciones fétidas, con sus vahos nauseabundos.

Gobernando con (el amigo de) su asesino

Gobernando con (el amigo de) su asesino La infamia del gobierno vasco etnicista, encabezada por el consejero de Injusticia Azkarraga recibiendo oficialmente en su despacho a los asesinos para mostrarles su apoyo, cuando nunca se ha preocupado por las víctimas, y enviando a la Audiencia Nacional -que está intentando juzgar a los terroristas de Haika- a unos supuestos observadores, no por habitual deja de ser repugnante a la dignidad humana y a la política democrática.

Siempre con los verdugos, nunca con las víctimas, ese es el espíritu del gobierno PNV-EA-IU. Por eso su fruto es el Plan para la sedición nacionalista de Ajuria-Enea, proyecto etnicista, ilegal y totalitario.

Pero no importa, Zapatero dice que Ibarretxe es un demócrata, y recibe bajo palio en las Cortes Españolas al dictadorzuelo y su totalitario Plan. Y luego recibe en secreto -¿qué tiene que ocultar, a quién se siente traidor?- al presidente del PNV, J.J. Imaz durante cuatro horas. Que esta misma semana ha confirmado su disposición a pactar con el PSE. Cuyo presidente, el social-nacionalista Eguiguren, dice en el diario de ETA que tras las elecciones autonómicas los socialistas podrían gobernar con el PNV, pero nunca –jamás- con el PP. Siempre genuflexos ante los que están siempre con los verdugos, nunca con las víctimas.

¿Y con esta gente, cómplices de los verdugos, pretende Zapatero coaligarse para gobernar la Comunidad Vasca? Los huesos de los socialistas asesinados por ETA –como Fernando Buesa cuyo asesinato hace cinco años se ha conmemorado esta semana- se removerán en su tumba cuando vean a patxi lópez de vice-lehendakari a las órdenes del gremlin Ibarretxe, el amigo de sus asesinos.

De curas y terroristas

De curas y terroristas Realmente, los católicos españoles deberían estar preocupados porque pareciera que se acerca el Apocalipsis. Si el Libro de Juan bien dice que el Anticristo se presentará bajo el espurio ropaje de discípulo de Cristo, sin duda tenemos varios anticristos con sotana en este nuevo siglo XXI.

Conocido por el lector mínimamente curioso es que la Iglesia católica es la madre del PNV, y éste el padre de ETA. O de otra forma dicho, que ETA es la nieta del clero nacionalista, de siempre dominante entre las estructuras eclesiales vascas. ETA no es sino el regimiento de muyahidines de los ayatolás eusquéricos.

Todavía hay gente que esta semana se ha asombrado de que la juez Le Vert de París ordenara la detención de dos ayatolás vascos, quiero decir de dos monjes benedictinos. ¿Ya han olvidado las infamias de los obispos Setién y Uriarte? ¿Y la complicidad del tal Blázquez?

El diario El Mundo nos informa de las extraordinarias –y extravagantes- relaciones de un cura católico irlandés, vinculado al terrorismo del IRA, actuando a la vez como asesor oficial de Ibarretxe y colaborador de ETA/Batasuna, que tan pronto se reúne clandestinamente con la nueva dirección de ETA tras la caída de Antza y Anboto como participa de los foros promovidos por Batasuna.

Siempre que husmeamos alrededor del terrorismo nacionalista, aparece la sotana de un cura trabucaire manchada de sangre. ¡Qué asco! ¿Será verdad que existe el Anticristo? ¡Y qué infamia para los curas seguidores del Galileo de las bienaventuranzas!

La entrevistas secretas de Zapatero

La entrevistas secretas de Zapatero Zapatero, al anarco-cantonalista que ganó las elecciones con su populismo y su demagogia ha resultado ser un daño colateral del terrible atentado terrorista en Madrid. Su política exterior ha puesto a España a la cola de los países serios, y su ministro Moro-tinos es el hazmerreir de las cancillerías del mundo mundial. Pero es su alianza con la izquierda excéntrica, extremista y extravagante, y en definitiva totalitaria, de IU y el etno-nacionalismo secesionista de ERC lo más peligroso, porque nos conduce a la balcanización de nuestro país, como algunos predijimos hace un año, y hace pocas semanas ha confirmado el Wall-Street Journal.

Zapatero, el paladín del talante, el diálogo y la transparencia, se ha reunido a la luz pública durante no mucho rato con el líder de la oposición que lleva detrás diez millones de votos ciudadanos, y lo ha hecho en secreto durante el doble de tiempo o más con los jefes de dos partidúsculos secesionistas que juntos suman un número de ciudadanos españoles apenas superior a un millón. Buena lección de transparencia.

No es difícil de adivinar que en la entrevista secreta con Imaz hablaran de las salidas al Plan Ibarretxe, como puede ser un futuro gobierno vasco de coalición PNV-PSE por la vía nacionalista de Maragall.

Pero si en la entrevista secreta con Carod-Rovira no hablaron de Cataluña y sí del País Vasco, tampoco resulta difícil adivinar que Zapatero buscara la experiencia del líder de ERC como negociador con ETA en Perpiñán, ahora que Zapatero aparece seducido por la idea de pasar a la Historia como el pacificador que logró el fin del terrorismo etarra.

El círculo se cierra: si Carod consiguió de ETA una tregua en Cataluña, podría conseguirla ahora para toda España si Zapatero se compromete a poner en marcha en Vasconia el mismo tren hacia la secesión que Maragall ha puesto en Cataluña.

Zapatero lograría así el alto el fuego de ETA, pero lo que ignora es que pondría en marcha la cuarta guerra carlista, la balcanización a la española de nuestra nación.