Quien pacta con los traidores se convierte en un traidor
El pasado 8 de Febrero hizo dos años del vil asesinato del socialista Joseba Pagazaurtundua en Andoain, lo que dio lugar a un movimiento cívico bautizado como espíritu de Andoain, que desgraciadamente fue desactivado por el propio partido de Joseba, el PSE ya entonces dirigido por el brazo ejecutor de Zapatero, el próximo vice-lehendakari patxi lópez. Aquel espíritu arrancó con los maravillosos versos de la hermana del asesinado, Maite Pagazaurtundua, aquellos versos que decían cosas como: Y vosotros, políticos de corazón de hielo, que enviáis plañideras tras las pancartas, para guardar las formas, para engañar al pueblo, recibid el desprecio en nombre de mi familia.En la conmemoración llevada a cabo por la familia Pagaza en su pueblo, en Andoain, la madre de Joseba demostró tener tanto o más coraje cívico que su hijo asesinado y su hija Maite, que ya es decir mucho. Pilar Ruiz se atrevió a decir a la cara de patxi lópez lo que piensan muchos militantes socialistas vascos y gran parte de sus votantes, en unas palabras no por sentidas menos plenas de agudeza política.
Cosas como aquello de que «Quien pacta con los traidores se convierte en un traidor y espero poder bendecirte por tus actos Patxi». Más claro agua, cuando ahora hemos conocido que Zapatero se reunió en secreto con J.J. Imaz durante más de cuatro horas. ¿Si no estaban preparando la futura coalición PNV-PSE por qué ocultar la larguísima reunión?
O eso otro de que «Es difícil acertar Patxi, pero cuando tengas que tomar decisiones pon en un lado de la balanza lo más importante la vida, pero también la dignidad; en el otro pon el poder y el interés de partido y sabrás si cada decisión es correcta o no». Mucho me temo que al próximo vice-lehendakari se le ha estropeado la balanza.
Ayer traía EL CORREO una noticia habitual por nuestra tierra pero completamente obviada por la prensa del resto de España: el acoso de la chusma nacionalista a un
El debate del plan Ibarretxe-Ternera el pasado día 1 en el Congreso de los diputados causó una honda preocupación en buena parte de la militancia socialista y en un número importante de ciudadanos. La razón es que se vio a un líder de la oposición, que con el mejor discurso de su vida, apareció ante la ciudadanía como un estadista, un hombre de Estado, el presidente del gobierno español realmente existente; mientras que un Zapatero, como siempre demagogo y populista, se dedicó, no a defender al Estado de derecho de la cornada secesionista, sino a hacer propaganda electoral de cara a las inmediatas elecciones vascas.
Ahora que hemos conmemorado el sexagésimo aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, paradigma del mayor horror que imaginarse pueda la Humanidad, la explotación industrial del proceso de exterminio de seres humanos en nombre del nacionalismo étnico, conviene no banalizar la Shoa con comparaciones contemporáneas.
El error de Madrid consiste en organizar una exitosa y magnífica manifestación para recordar la dignidad de las víctimas del terrorismo, para pedir que se haga justicia con los asesinos que salen a la calle después de menos de veinte años en prisión pese a haber matado a decenas de personas, y para exigir al gobierno Zapatero que no negocie la soberanía de los ciudadanos españoles con los terroristas acorralados por el Estado de derecho, y todo eso tirarlo por la borda con una agresión al ministro Bono y a la eurodiputada Díez.
El jueves 13 de Enero, el día que el presidente del gobierno español iba a cometer la infamia de recibir en la Moncloa al líder de la sedición proclamada por el parlamento autonómico vasco, Juan José Ibarretxe el gremlin de Ajuria Enea, nos sorprendió el diario El País con una batería de artículos, nada menos que tres, de la IZQUIERDA PERDIDA (Arcadi Espada dixit), la izquierda que se opone al proyecto anarco-cantonalista de Zapatero. Sin duda su comisario político, Juan Luis Cebrián, se encontraba fuera de España...
En medio de la desolación de muchos españoles que veían angustiados la situación de emergencia nacional creada por los desafíos secesionistas, ayer salió un rayo de sol. Por fin el presidente del gobierno Zapatero y el jefe de la oposición Rajoy se reunieron y fueron capaces de llegar a un acuerdo para consensuar los temas de Estado que se nos echan encima en los próximos meses, la triple reforma de la Constitución, de los estatutos y de la financiación autonómica.
El previsible e inmediato excarcelamiento de un terrorista de ETA que ha cometido 25 asesinatos y que, tras ser condenado a 3000 años de cárcel, va a ser liberado después de haber cumplido sólo 18, es el paradigma de la inoperancia, a veces insultante, de nuestro Estado de derecho.
Somos muchos, muchísimos, aproximadamente la mitad de los ciudadanos vascos, los que estamos terriblemente angustiados ante la situación de emergencia que vive la sociedad española a causa del acto de sedición que ha supuesto la aprobación del Plan Ibarretxe.
Decía ayer Martín Prieto en su artículo
Zapatero, el hombre invisible, el presidente del gobierno español que continua imperturbable de vacaciones mientras en España ha comenzado hace ya una semana un proceso de balcanización que conduce al enfrentamiento entre los españoles de consecuencias sin duda trágicas, está descubriendo su auténtica faz.