UN REAL PARTO PROGRAMADO
Ahora, durante días y días vamos a tener a todas la televisiones, radios y periódicos hablando y hablando sobre el esperado tema de cotilleo nacional. Tanto los medios serios, como especialmente la tele-basura que es el nuevo opio del pueblo, proyectarán el foco sobre el esperado acontecimiento. El resto del país quedará a oscuras.
Ya decía Schopenhauer que Los oscurantistas son gentes que desean apagar la luz para poder robar.
Los coautores del engendro anticonstitucional, empezando por Zapatero, pasando por Montilla, Maragall, Carod-Rovira y otros hasta llegar al consejero en jefe, Bargalló, llevaban días pidiendo a los medios de comunicación, tertulianos y ciudadanos en general que no se hablara tanto del proyecto estatutario, para evitar la crispación (sic).
Bueno, pues una dosis inmensa de opio leonorino será exhalada por tierra, mar y aire. Todos estaremos mucho menos crispados. Muchos no se enterarán de nada. ¡Qué suerte tiene Zapatero!
Naturalmente, el que el real parto fuera programado para dos o tres semanas antes de la fecha marcada por la naturaleza, y exactamente para dos días antes del histórico -para el futuro de la ciudadanía española- debate en las Cortes sobre el acto de sedición que supone el proyecto de constitución (sic) para la nación (sic) catalana es pura coincidencia.
Naturalmente.
Mantengo desde el principio de la carrera de Polanco y sus peones políticos empezando por ZP-, institucionales, financieros y mediáticos hacia el cambio del régimen autonómico de 1978 a una imposible confederación de naciones ibéricas, que para defender la actual ley de leyes, fruto del puente que tendieron las dos Españas que tradicionalmente se batían a garrotazos, es necesaria la bicicleta constitucional, esto es, que además de una derecha como el PP firme en sus convicciones constitucionales, hace falta una izquierda constitucional, una izquierda no nacionalista. Porque la bicicleta constitucional tendrá muy difícil mantener el equilibrio y avanzar sin las DOS ruedas, la derecha y la izquierda constitucionales.
Haciendo honor a su auténtica profesión, el charlatán de feria Zapatero nos ha dicho a los pobres mortales que no nos preocupemos, que él tiene al menos ocho fórmulas mágicas para resolver el problema creado por él mismo al impulsar una constitución para Cataluña que se autodefine como nación (sic).
Jon Juaristi, que como Jonás permaneció tres días en el vientre de la ballena, y que por tanto sabe bien de lo que habla, no lo puede decir más claro en su artículo dominical de hoy: La Constitución de 1978 no exoneró a la derecha española de su pasado franquista ni a la izquierda del suyo, insurreccional y totalitario. Lo que hizo fue tender sobre ambos un velo de olvido y sentar un gran pacto nacional que excluía a las derechas e izquierdas totalitarias y a los secesionismos. No hay vías alternativas por las que no transiten los viejos demonios.
En tiempos de la segunda república, desdichada y cainita etapa de la historia de España a la que ZP como mamporrero del imperio financiero-mediático de Polanco y algún vocero del nacional-catolicismo más rancio disfrazado de liberal nos quieren devolver, el PSOE se encontraba dividido de forma extrema. Frente al marxismo-leninismo totalitario de Largo Caballero se levantaba el socialismo democrático de Prieto y de Besteiro, el primero desde posiciones populistas y el segundo desde el sector intelectual.
Cual Diógenes de Sínope, andamos algunos ciudadanos españoles por la calle en pleno día, con la lámpara encendida, diciendo busco un socialista. Un socialista democrático, claro es, porque de los del socialismo real, de los que callaron ante el exterminio del Gulag, no nos hace falta ya ninguno.
En contra de la opinión mayoritaria de políticos, periodistas y tertulianos, pero tal y como habíamos anunciado algunos, ayer se consumó la tragedia. La mayoría nacionalista del Parlament aprobó una constitución bajo la falaz denominación de reforma del Estatut- que proclama la autodeterminación (sic) de la nación (sic) catalana. El resto del farragoso texto -tiene más artículos que la periclitada Constitución española de 1978- es tan sólo la consecuencia: soberanía fiscal y financiera, soberanía judicial, soberanía política
El jueves pasado veíamos que POR PRIMERA VEZ la federación vasca del sindicato socialista UGT había invitado a representantes del sindicato LAB en su congreso.
No comprendo cómo ha podido circular por los mentideros políticos y mediáticos la especie de que debido a la guerra civil entre los nacionalistas catalanes el parlamento autonómico no podría aprobar un nuevo Estatut el día 30 de Septiembre.
El líder del PSE, López, pide silencio a los buenos, a la prensa libre, para que se pueda consumar la rendición del Estado de derecho...
El actual secretario general del PSE, el intelectual Patxi López, en su papel de mamporrero designado por Zapatero para que ETA pueda sodomizar al País Vasco, ha culminado una semana de despropósitos democráticos que resultará difícil de superar en el futuro.
Hoy, 11 de Septiembre, la humanidad civilizada que no es ni mucho menos la mayoría- conmemora con profundo dolor la masacre que marcará el siglo XXI, el atentado terrorista múltiple contra Nueva York y Estados Unidos en general a manos del islamismo fanático.
La política posmoderna de Zapatero contiene ciertos avances progresistas -como los derechos civiles para homosexuales, la posibilidad de investigar con la clonación terapéutica y una mayor laicidad para la enseñanza-, pero en general navega en un mar de reacción universal, como la política de demolición de la España moderna y constitucional, la negociación política con los terroristas secesionistas, la alianza con los reaccionarios nacionalismos secesionistas y la pretendida alianza de los países democráticos con las dictaduras islámicas y nacional-comunistas.
Ocho de cada diez vascos desean la negociación del gobierno democrático de España con la organización terrorista ETA.
Carod-Rovira, representante de 600.000 ciudadanos españoles acudió a la Moncloa para poner firme a Zapatero, elegido por más de 11.000.000 ciudadanos españoles, y sobre todo, como él mismo se encargó de repetir de una forma políticamente correcta- para ordenarle que ponga orden en el gallinero socialista, es decir, que las autorizadas voces que con suma prudencia han advertido de la inconstitucionalidad del Estatut y que han recordado que el principio fundamental de la izquierda es la igualdad ante la ley, se callen para siempre.
El capo di tutti i capi de la Iglesia católica española, Untal Blázquez, recibió días pasados oficialmente y con todos los honores en su sede arzobispal a una comisión del Foro de Debate, germen de un nuevo frente de Lizarra secesionista donde figuran los partidos nacionalistas vascos, de momento sin la presencia del PNV pero sí con su liebre, el sindicato de obediencia peneuvista ELA. Y por supuesto, Batasuna, el aparato político de ETA.