LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
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Cada vez me cuesta más escribir, y esto es evidente. Nunca he engañado a nadie, siempre he dicho lo que honradamente pensaba, mi máxima siempre fue la del anciano sabio Lao zi: "Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes". Llevo muchos años, demasiados, denunciando la deriva hacia la balcanización de este pobre país que es España. Primero sólo eran los nacionalistas los que nos conducían hacia el abismo. A partir de la toma del poder en el PSOE por parte de Zapatero, y en sintonía con los poderes fácticos mediático-económicos, es ya una mayoría la que camina hacia la autodisolución. Pero como también vengo denunciando desde hace tiempo, el problema ya no son ni tres ni cuatro partidos, el auténtico problema es la sociedad española. Media España, la heredera de la España feudal de los reinos de taifas, de la España localista y retrógrada de rey felón y el "vivan las caenas", la España de las guerras carlistas, opta por el dejar hacer a los separatistas y que cada uno mande en su casa, y allá las minorías en cada comunidad, que se rindan o que se marchen. En dos meses tenemos elecciones, donde se decide el futuro de este país. Es probable que gane el PSOE y su proyecto de ’descuartizamiento de España’. Pero la alternativa es un triunfo del PP que necesite del pacto -suicida para España- con los nacionalistas antes llamados moderados, pero que ya no existen porque no sólo el PNV sino también CiU se han quitado la careta y defienden públicamente la soberanía territorial, es decir, la secesión. Abandonemos toda esperanza. Sólo la entrada en el Congreso del partido de Rosa Díez, con efectivos suficientes como para posibilitar un pacto entre el PP y UPD, podría impedir la implosión secesionista. Pero las encuestas no parecen indicar que los ciudadanos españoles deseen frenar la huida hacia el abismo balcánico. Y ahí tenemos a Europa que va a permitir la ignominia de la secesión por la fuerza de Kosovo en un par de meses, ejemplo al que ya se ha apuntado ETA en su comunicado de hoy. Pronostico que Ibarretxe proclamará la secesión de Vasconia en 2010, como anunciado, y Cataluña lo hará en 2012 como muy tarde. Si el pueblo español no reacciona como en 1812 y se levanta por la Unión, el Progreso y la Democracia de España, se avecinan años tenebrosos. La existencia de España como nación ilustrada de ciudadanos libres habrá durado exactamente dos siglos. R.I.P. Abandonemos toda esperanza; en los crímenes producto de la más alta maquinación nunca se llega a despejar la incógnita, nunca se llega a conocer quién es la X, la desconocida cúspide de la pirámide jerárquica que urdió el plan. ¿Acaso sabemos quién fue la X del asesinato de los hermanos Kennedy? ¿O es que pensamos que unos pobres y solitarios desgarramantas cambiaron el curso de la primera potencia mundial? ¿Acaso sabemos quién fue la X del golpe de Estado del 23-F? ¿O es que pensamos que una cuadrilla de guardias civiles enloquecidos y un general monárquico como Milans del Bosch urdieron el golpe que pretendía ’reconducir’ la recién estrenada democracia española? ¿Acaso sabemos quién fue la X del terrorismo de Estado acogido bajo las siglas del GAL? ¿O es que pensamos que dos personajillos como Barrionuevo y Vera fueron capaces de dirigir el descomunal entramado criminal? ¿Por qué vamos a conocer, pues, quién fue la X del atentado terrorista del 11-M en Madrid? ¿O es que pensamos que los moritos de Lavapiés organizaron el mayor atentado terrorista de Europa a tres días de las elecciones que podían cambiar el rumbo del Estado español? Las grandes jugadas que prestan servicios a personajes o instituciones muy poderosos han de ser por su propia naturaleza secretos. Han pasado muchas cosas durante este verano, y casi ninguna buena para la democracia española, y especialmente para la sufrida sociedad vasca. Una vez escenificada la ruptura -hemos repetido en este blog decenas de veces que se trata de una ruptura pactada entre ZP y ETA debido a la imposibilidad mediática de hacer concesiones políticas a la banda terrorista antes de las elecciones generales del 2008-, cada parte se ha dedicado a lo suyo. El gobierno a tratar de detener a la mayor cantidad de terroristas operativos y ETA a intentar dinamitar personas y cosas allá donde pudiera. Pero la trampa se ve cuando uno mira con inteligencia. ¿No es sospechoso que de repente Rubalcaba tenga tantos éxitos policiales? Pereciera que la organización terrorista estuviera llena de infiltrados de la Guardia Civil. O bien que fuera algún directivo de ETA quien estuviera precisamente filtrando datos para las detenciones. Y por otro lado, mientras ZP detiene etarras operativos, él mismo ha introducido a centenares de etarras políticos en los ayuntamientos del País Vasco y Navarra para fortalecer la opresión terrorista entre la sociedad, aumentar la ’kale borroka’ y en definitiva asfixiar a los ciudadanos con la sensación de falta de libertad y de dictadura fáctica del nacionalismo vasco. ¿Casualidad o causalidad? Por otro lado Zapatero ha traicionado a la sociedad alavesa que votó mayoritariamente en las elecciones forales a los partidos nacionales, y ha entregado la Diputación alavesa al PNV, partido minoritario en este provincia, importantísimo baluarte vasco constitucionalista contra el proyecto nacionalista. Y en otra jugada maquiavélica ha permitido que gobierne UPN en Navarra en minoría y sometida al ’diktat’ socialista, a la vista de la rebelión social y mediática que inspiraba la rendición de Navarra al proyecto de ETA, hasta que lleguen las elecciones generales. Porque tengamos todos claro que si Zapatero gana las elecciones de Marzo, si el PP y la nueva tercer vía que impulsa la izquierda moderada de UPD y ’Ciudadanos’ no derrotan al traidor de la Moncloa, las gentes ingenuas y narcotizadas de España verán su auténtica faz: el PSOE tomará el gobierno de Navarra de la mano de los nacionalistas vascos y establecerá un órgano común con Euskadi como paso previo a la ’autonomía a cuatro’ que reclamaba Otegi, la cual es a su vez el intermedio hacia la autodeterminación e independencia de la mítica Euskal Herria; se frenarán las causas contra el aparato político de ETA; el PSE pactará con Batasuna y PNV un nuevo estatuto vasco a la catalana -una práctica nación confederada- como paso previo a la independencia; y por fin la almendra: ZP y ETA negociarán la rendición política del Estado español a la organización terrorista. Ha comenzado la batalla decisiva de la democracia española contra el ’presidente felón’. Si Zapatero gana las elecciones generales, se habrá acabado la España del 78, entraremos en una dinámica cantonalista similar a la que hizo naufragar a la Primera República española o a la Yugoslavia poscomunista, y entre confederaciones y secesiones, entre rendiciones a los terroristas y dinámicas de dictadura callejera al estilo de la Alemania de los años treinta, la democracia española, una vez más, se habrá ido a la mierda. Y como siempre, la culpa no será del gobernante felón, sino de la miserable mayoría de la sociedad española que siempre acaba gritando "vivan las caenas". Cuando vemos las imágenes del pueblo español de hace diez años, poseído por el espíritu de Ermua, clamando en las calles como un solo hombre ¡a por ellos!, cuando vemos en las manifestaciones juntos y con el mismo discurso antiterrorista no sólo al PSOE y al PP, sino incluso al PNV, uno recuerda el alma dormida y piensa que efectivamente cualquier tiempo pasado fue mejor. Porque el comportamiento de Zapatero, su gobierno y su partido con la conmemoración del décimo aniversario del secuestro, tortura y asesinato de Miguel Ángel Blanco ha sido no sólo una infamia, sino una felonía. Pero lo malo de la España del 2007 no es que PSOE y PNV estén por pactar con ETA y formar un ’cordón sanitario’ para aislar al PP, sino que la mayor parte de la sociedad vasca y al menos la mitad de la sociedad española están aborregadas, adormecidas, narcotizadas y anestesiadas por el opio del pacifismo y del ’dejar hacer’ a los separatistas no violentos e incluso a los separatistas terroristas. ¿Cómo hemos llegado a esta postración? Muy fácil. Tras la exaltación del espíritu de Ermua, los nacionalismos vieron peligrar el momio que les proporcionó una transición voluntarista e ingenua, y rápidamente se pusieron en marcha para contrarrestar la furia democrática ciudadana que amenazaba con desenmascarar a los terroristas que sacudían el árbol y a los nacionalistas que recogían las nueces. Ya en 1998 el PNV formaba una alianza estratégica con CiU y el BNG, mientras negociaba en secreto con ETA el pacto de Estella, que suponía la conjunción de todos los nacionalistas vascos, es decir, el PNV, su apéndice EA y su forúnculo, la IU de Madrazo, con ETA, frente a los partidos constitucionalistas. Luego vino la tregua trampa y todo lo demás, pero el frente separatista vasco, uncido al resto de separatistas catalanes y gallegos, nunca se rompió. La tregua fracasó, y además el gobierno del PP logró captar la voluntad del PSOE de Redondo, y juntos firmaron el pacto antiterrorista, modificaron las leyes e instaron a la fiscalía y a los gobiernos occidentales a perseguir por tierra, mar y aire a los terroristas y sus aparatos político, internacional, mediático, juvenil, etc. Pero el PSOE y sus amos oligárquicos de PRISA vieron en 2000 que aquello conducía a la mayoría absoluta del PP, y que en 2001 ni siquiera conquistaban Ajuria Enea de la mano del PP vasco, y dieron un giro de 180 grados. Polanco y Zapatero decidieron unirse al frente de Estella, y aislar entre todos al PP, como única forma de lograr el suficiente apoyo como para recuperar la Moncloa. Sectarismo puro, ’comprando’ el gobierno a cambio de dinamitar la constitución del 78, y de entregar España a los caciques locales, repartiéndose sus despojos entre todos, incluida ETA. Ejecución política de Redondo, pacto del Tinell, estatuto de Cataluña, negociación con ETA: ese es el sendero de la traición. Ciertamente no pasaba nada igual desde los tiempos del ’rey felón’, aquel miserable Fernando VII que regresó al trono -del que cobardemente había huido- aclamado por un pueblo español que se había levantado contra el invasor el 2 de Mayo de 1808, se había dotado de la primera constitución democrática de 1812 y le había proclamado como rey constitucional. Aquel felón que dijo aquello de "caminemos todos y yo el primero por la senda constitucional" y a los pocos años derogó la constitución liberal e instaló una monarquía abyectamente absolutista. También el pueblo español se levantó el 12 de julio de 1997 contra el terror nacionalista, también aclamó y proclamó a los pocos años a Zapatero como su paladín que traería la paz, también el presidente electo prometió diálogo, talante, igualdad y paz, y también al poco tiempo de estar en el poder dinamitó ’de facto’ la constitución del 78 con los estatutos inconstitucionales y la negociación política con ETA. Los españoles sufrieron la ignominia y la infamia del ’rey felón’, y ahora, dos siglos después, sufrimos la ignominia y la infamia del que sin duda pasará a la Historia como el ’presidente felón’: Zapatero, el felón de Ermua. Algunos que conocemos muy bien al personaje venimos diciendo desde el otoño pasado que la ruptura del mal llamado proceso es algo pactado entre Zapatero y ETA. Que el proyecto de dinamitación de la constitución tal como había previsto su mentor Polanco para acomodar una nueva ‘transición’ a las exigencias de ETA no era viable en este momento histórico debido a la inesperada resistencia de media España, capitaneada por un PP que no se rendía al ‘cordón sanitario’ del PRISOE y sus titiriteros, y especialmente por una AVT que defendía la Memoria, la Dignidad y Justicia, y a la que se ha tratado de reventar de todas la maneras posibles. Así que ZP bloqueó las concesiones políticas acordadas en la prenegociaciones, e intentó contentar a ETA con concesiones menores como la excarcelación del criminal De Juana, la no persecución fiscal de Otegi, la permisividad para que la mitad de las listas electorales de ETA pudieran presentarse a las municipales, etc. Pero era obvio que esto no era suficiente para ETA, y sobre todo ‘no era lo pactado’, es decir, una autonomía a cuatro incluyendo Navarra como paso previo para la autodeterminación. Así que lo mejor para ambas partes era romper el proceso, y esperar a que lleguen las elecciones generales. Zapatero se presentará como el hombre que de buena fe intentó la pacificación pero a cuya buena voluntad ETA no respondió, y procurará lograr de nuevo el gobierno de España, si se puede con una mayoría más estable que la actual. Si le sale bien, Zapatero ya tendrá de nuevo las manos libres para retomar su infame plan de dinamitación de España. Acto seguido si ha dejado que gobierne Navarra UPN en minoría, tomará el poder en la comunidad foral de la mano de Nafarroa Bai e IU, y preparará la anexión de Navarra a Euskadi. A continuación negociará de nuevo con ETA otra tregua, y comenzará otra vez el descuartizamiento de España para acomodar el marco político a ETA. La nueva farsa de Zapatero ha comenzado. ¿Engañará de nuevo al PP y a la ciudadanía española? Resulta triste para las gentes vascas de la izquierda democrática no saber qué votar, o si votar, en unas elecciones en donde sólo se presenta una lista constitucionalista, muy respetable, pero de derechas, y nada más a la izquierda. Porque el PSOE ha traicionado a la democracia española entregándose al proyecto de nacionalismo totalitario de ETA, siguiendo los pasos que hizo en su día el partido comunista y sus mariachis seudo-eco-social-nacionalistas. Y el resto, las listas de los nacionalistas excluyentes, incluyendo 123 papeletas del partido de ETA consentidas por Zapatero. Pero no hay que perder la ilusión. Por fin los intelectuales como Savater o Martínez Gorriarán y otros muchos relacionados con ¡Basta Ya!, y los socialistas que fueron traicionados por Polanco Y Zapatero en el 2002 –bueno, alguno como Totorica se ha vendido al pesebre zapateril- han dicho otra vez “basta ya” y han anunciado su intención de lanzar un nuevo partido de ámbito nacional para combatir al nacionalismo obligatorio desde la izquierda moderada, convergiendo con el Partido de la Ciudadanía que triunfó en las elecciones autonómicas catalanas. Ya se está creando la plataforma para converger con ‘Ciudadanos’ en la creación del ‘tercer partido’; éste es el enlace: www.plataformapro.org. ¿Y qué votar mañana? Algunos, como ha dicho Savater, si fueran ciudadanos catalanes votarían las candidaturas de ‘Ciudadanos’, pero quizá se abstengan en el País Vasco y Navarra. Mi opinión es diferente: la situación es de crisis nacional, y uno responsablemente no puede abstenerse o votar en blanco: Muchos votaremos a las únicas candidaturas constitucionalistas, el PP en Euskadi y UPN en Navarra, tapándonos la nariz y por última vez si en las próximas elecciones ya tenemos el ‘tercer partido’. Y una especial mención para los ciudadanos navarros, porque si UPN no consigue la mayoría absoluta en las elecciones forales, se formará un tripartito a la catalana que no sólo traerá la confrontación y la exclusión nacionalista a esa tierra, sino que comenzará el proceso imparable de ‘anschluss’ para convertirse en la Austria anexionada del proyecto totalitario del nacionalismo vasco. La infamia avanza a pasos agigantados. Advertíamos hace semanas que Zapatero ya había pactado con ETA que ésta se podría presentar a las elecciones en Navarra y Euskadi. Que ETA vuelva a las instituciones es un “must” para el proyecto terrorista, pero también para el zapateril. Si el virus etarra no infecta el organismo democrático español, su fin está asegurado. ETA necesita el inmenso poder que da estar dentro del sistema democrático para dinamitarlo desde su interior, como hizo durante tantos años de ñoñería por parte de nuestros políticos, de 1978 al 2002. ETA necesita que los ciudadanos financiemos su terrorismo, que le abramos las puertas de ayuntamientos y organismos forales para darle el poder político y social. Pero la gravedad del sí de Zapatero a ETA es extrema, porque va a permitir que de nuevo las instituciones se conviertan en focos infectos de la mafia etarra desde donde financiar el terrorismo, amedrentar, extorsionar, boicotear y señalar objetivos de secuestros y asesinatos. Y que nadie diga que eso es una exageración, porque todos sabemos que los etarras disfrazados de concejales, junteros y diputados se han dedicado a coadyuvar las acciones terroristas, amén de financiarlas. Así se ha demostrado varias veces en los tribunales. Otra vez tendremos el paradigma Ibón Muñoa, ese concejal de Ermua que marcó como objetivo terrorista a su compañero de corporación municipal Miguel Ángel Blanco, cooperó en la preparación del atentado con información, e incluso facilitó el coche para que la bestia de Txapote y su compañera secuestraran, torturaran y asesinaran al inocente. ¿Cuántos cooperantes y cómplices de futuros asesinatos lo serán gracias a que Zapatero les ha permitido ser concejales y junteros? ¿Cuánta sangre derramada será posible gracias a Zapatero? ¿Es que nadie en este país va a denunciar al presidente del gobierno por alta traición, o por sedición? Ayer la “vice-vogue” nos confirmó las siglas con las que se va a disfrazar este año, de acuerdo con el gobierno de Zapatero, el aparato político de ETA para concurrir a las elecciones municipales y forales en Euskadi y Navarra. Sabido es que con el gobierno anterior ETA no pudo presentarse a las elecciones municipales y forales del 2003, con lo que la organización terrorista comenzó su derrota, porque eso suponía su asfixia política, institucional, social, y sobre todo financiera. Pero ya con el amigo de los terroristas en el gobierno de España, ETA se pudo presentar a las elecciones autonómicas vascas y copar financiación y poder político, institucional y social. Como ahora, ETA amagó con una lista “sucia”, Aukera Guztiak, y luego con la protección del fiscal general de Zapatero y de Otegi se presentó con el disfraz del partido ese de las “Tiorras Vascas” como lista “limpia”. De nuevo Zapatero, de la mano de Otegi, se ha burlado de todos los españoles. ETA ha presentado la lista “sucia” de ASB para que el gobierno pueda hacer el paripé de que es muy duro con el aparato político de ETA, y luego nos cuela otro disfraz. Ahora han resucitado el partido “prehistórico” de ANV, Acción Nacionalista Vasca. Es igual, como dijo un dirigente del PNV, que conoce muy bien el inframundo etarra puesto que ellos los han engendrado y amamantado, ETA dispone de cien siglas con las que disfrazarse de cara a las elecciones. El único tema, añado yo, es que si hubiera un gobierno democrático no permitiría ningún disfraz de ETA, pero con Zapatero cualquier sigla es buenA para introducir a sus potenciales aliados en las instituciones. Porque no hay que dudar de que todo esto estaba pactado, y que el atentado asesino de Barajas se llevó a cabo para asustar a Zapatero, al verle marear la perdiz y no acabar de cumplir sus compromisos, ante la marea cívica que se levantaba contra la rendición del Estado ante ETA. ZP ha soltado a Iñaki de Juana, ZP ha exonerado a Otegi de sus cargos filoterroristas, y ZP ahora permitirá a ETA entrar en las instituciones vascas y navarras. Porque todo ello forma parte del “pacto”, el pacto impulsado por Polanco y su plumilla Cebrián, para mediante una alianza entre socialistas y nacionalistas dinamitar la Constitución del 78, montar un Estado confederal con posibilidad de autodeterminación para las “naciones” periféricas, y reventar así el pacto de la transición, que es el objetivo de ETA desde 1978. Una vez logrado el éxito político por el que ETA lleva asesinando durante estos 30 años, esta organización podría anunciar un cese definitivo de sus actividades, siempre que se cumpliera su proyecto final y la nueva comunidad autónoma que ha diseñado Zapatero que agruparía a Euskadi y Navarra pudiera independizarse mediante un referendum. Dicen las malas lenguas que el utilizar las siglas del Paleolítico, ANV, ha sido una sugerencia del socialista Eguiguren, aceptada por Otegi, en las negociaciones que mantienen regularmente en un caserío de Elgoibar. Así podrán echarle la culpa a Suárez, porque ANV fue legalizada en 1977, como echaron la culpa –de una manera ignominiosamente cínica- de la presentación de ETA bajo las siglas EHAK a la legalización de un partido con este nombre durante el gobierno del PP. La “vice-vogue” lo confirmó ayer: ANV cumple escrupulosamente la ley de partidos (sic). No importa que ese partido sin vida, como era el de la “Tiorras Vascas”, sufra ahora una “OPA” por parte del aparato político de ETA y sea financiado, rellenado de militantes y teledirigido por la supuestamente ilegal Batasuna. Perdamos toda esperanza: ETA entrará en las instituciones vascas y navarras porque así lo ha pactado con Zapatero. Como era previsible, porque el juez Garzón parece que ya no persigue a los terroristas de ETA como hace cuatro años sino que intenta ser el mediador entre Zapatero y Josu Ternera, como ha destapado la prensa estos días, ayer pudo celebrarse sin problemas el akelarre etarra en el BEC de Baracaldo. 16.000 energúmenos proterroristas dieron gritos a favor de los asesinos de ETA con total impunidad, mientras los tribunos Otegi y compañía cumplían al pie de la letra la hipócrita condición del hipócrita Garzón, que no se nombraran las siglas del nuevo partido organizado por ETA, Abertzale Sozialisten Batasuna, que traducido al castellano quiere decir literalmente Unidad de los Nacional-Socialistas. En este akelarre nazi el portavoz de ETA Arnaldo Otegi volvió a recordar una vez más a Zapatero las condiciones mínimas de ETA para que continúe “el proceso”, que para ellos es proceso de democratización (sic), para Zapatero es proceso de paz (sic), y para el resto de los mortales es proceso de rendición. Las condiciones son las de siempre, porque son las irrenunciables de ETA desde hace 30 años, las que hicieron abandonar las negociaciones a Suárez, a González y a Aznar: autodeterminación y Navarra. Pero en esta orgía diabólica y nacional-socialista de Baracaldo con los etarras de Batasuna glorificando a ETA, la chusma nacionalista vitoreando a los asesinos, y los gobiernos autonómico y central permitiéndolo –pues todavía ZP no ha derogado la ley de partidos y por tanto Batasuna es según los tribunales de Justicia una organización ilegal por ser terrorista- se produjo una declaración tenebrosa para el futuro de España. Pernando Barrena, con esa pinta de poeta harrijasotzaile que tiene, se atrevió a proponer a los poderes fácticos que mandan en España una “alianza de civilizaciones”: una vez que el emperador Polanco ha decretado que el PP es la ultraderecha, el franquismo y el guerracivilismo, una vez que los intelectuales del pesebre social-prisaico como Almudena Grandes han declarado que desean fusilar cada mañana a dos o tres del PP, una vez que los “portacoces” de ZP como Blanco y López Garrido están todo el día llamando extrema derecha al PP, el portavoz de ETA se atrevió ayer a proponer una alianza PSOE-Batasuna para acabar con los “fascistas del PP”. ¿Se están ofreciendo estos etarras como mamporreros de Polanco y Zapatero? Seguiremos atentos a la pantalla. Quizá alguien pensara que iba a escribir sobre el fiscal general del gobierno –que no del Estado- como el “brazo tonto de la ley”, pero no es así, ni siquiera es un “hooligan” del gobierno de turno, al estilo de un repugnante y asqueroso Torrente metido a fiscal, es mucho más que eso. Pareciera que el sedicente fiscal general fue nombrado para facilitar la exigencia de ETA negociada y aceptada por Zapatero para que la Justicia no actuara contra esta organización terrorista así declarada por la Justicia española. Por tanto no es un fiscal que emplea métodos ilegales para hacer una supuesta justicia, sino que es un fiscal que presuntamente tiene el encargo de cometer la Gran Injusticia. Cándido Conde-Pumpido es un presunto prevaricador que actúa como alfil de la partida de ajedrez que es la política española, pero en la que otros peones se están sacrificando, en la que los caballos dan saltos hacia atrás como el juez Garzón que dicta autos en contra de sus mismos autos del año 2003, en la que las torres Montilla y López hacen estragos en sus esquinas del tablero, en la que el rey permanece inmóvil en un rincón protegido por ¿sus? peones, y en donde “la reina Zapatero” dirige con maestría toda la estrategia. Pero todos ellos son piezas de ajedrez movidas por la mano -antes firme y ahora temblorosa por la enfermedad y la senilidad propia de la edad- del auténtico amo y señor del tablero nacional, el oligarca Polanco. El dueño de un imperio político-económico-mediático impresionante que impone su “dictat” en España desde que se construyó su omnímodo poder en la transición con el dinero amasado como franquista de pro durante la dictadura. El siempre prudente y actor en la sombra Polanco se ha desatado en la última junta de accionistas de PRISA, quizá fruto de su precario estado senil, quizá asustado por la movilización sin precedentes de la ciudadanía española contra el Infame Zapatero y su política de rendición ante ETA. Sus críticas injuriosas a un partido democrático, acusándole de franquista y guerracivilista –justo lo que es él- ha causado estupor en la opinión pública. ¿Nervios ante la reacción cívica contra su Zapatero? La actuación vergonzosa de un fiscal como Fernando Burgos, actuando como abogado defensor de Otegi con tal eficacia que la etarra Goirizelaia declinó intervenir porque no podía mejorar la defensa de su compañero de armas, nos muestra la miseria humana a la que una persona puede llegar. Podemos decir que Burgos impidió el juicio y la segura –según los mismos jueces- condena del terrorista por seguir órdenes de otro miserable, el fiscal Zaragoza, el cual obedecía a otro maligno, el fiscal Conde-Pumpido, el que seguía el dictado del Infame Zapatero, que no hace sino obedecer a su Amo Polanco. Pero eso no impide que toda esa cadena de personas sean repugnantes, como los judíos que en los campos de exterminio ejercían de “kapos”, de chivatos y policías de sus compañeros de raza, a la espera de ser convertidos en jabón. Bueno, quizá conviene recordar que esos “kapos” acabaron también en las cámaras de gas, o que los pocos que salvaron la vida terminaron suicidándose porque no podían soportarse a sí mismos. |