LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema nacionalismo. Cada vez me cuesta más escribir, y esto es evidente. Nunca he engañado a nadie, siempre he dicho lo que honradamente pensaba, mi máxima siempre fue la del anciano sabio Lao zi: "Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes". Llevo muchos años, demasiados, denunciando la deriva hacia la balcanización de este pobre país que es España. Primero sólo eran los nacionalistas los que nos conducían hacia el abismo. A partir de la toma del poder en el PSOE por parte de Zapatero, y en sintonía con los poderes fácticos mediático-económicos, es ya una mayoría la que camina hacia la autodisolución. Pero como también vengo denunciando desde hace tiempo, el problema ya no son ni tres ni cuatro partidos, el auténtico problema es la sociedad española. Media España, la heredera de la España feudal de los reinos de taifas, de la España localista y retrógrada de rey felón y el "vivan las caenas", la España de las guerras carlistas, opta por el dejar hacer a los separatistas y que cada uno mande en su casa, y allá las minorías en cada comunidad, que se rindan o que se marchen. En dos meses tenemos elecciones, donde se decide el futuro de este país. Es probable que gane el PSOE y su proyecto de ’descuartizamiento de España’. Pero la alternativa es un triunfo del PP que necesite del pacto -suicida para España- con los nacionalistas antes llamados moderados, pero que ya no existen porque no sólo el PNV sino también CiU se han quitado la careta y defienden públicamente la soberanía territorial, es decir, la secesión. Abandonemos toda esperanza. Sólo la entrada en el Congreso del partido de Rosa Díez, con efectivos suficientes como para posibilitar un pacto entre el PP y UPD, podría impedir la implosión secesionista. Pero las encuestas no parecen indicar que los ciudadanos españoles deseen frenar la huida hacia el abismo balcánico. Y ahí tenemos a Europa que va a permitir la ignominia de la secesión por la fuerza de Kosovo en un par de meses, ejemplo al que ya se ha apuntado ETA en su comunicado de hoy. Pronostico que Ibarretxe proclamará la secesión de Vasconia en 2010, como anunciado, y Cataluña lo hará en 2012 como muy tarde. Si el pueblo español no reacciona como en 1812 y se levanta por la Unión, el Progreso y la Democracia de España, se avecinan años tenebrosos. La existencia de España como nación ilustrada de ciudadanos libres habrá durado exactamente dos siglos. R.I.P. Han pasado muchas cosas durante este verano, y casi ninguna buena para la democracia española, y especialmente para la sufrida sociedad vasca. Una vez escenificada la ruptura -hemos repetido en este blog decenas de veces que se trata de una ruptura pactada entre ZP y ETA debido a la imposibilidad mediática de hacer concesiones políticas a la banda terrorista antes de las elecciones generales del 2008-, cada parte se ha dedicado a lo suyo. El gobierno a tratar de detener a la mayor cantidad de terroristas operativos y ETA a intentar dinamitar personas y cosas allá donde pudiera. Pero la trampa se ve cuando uno mira con inteligencia. ¿No es sospechoso que de repente Rubalcaba tenga tantos éxitos policiales? Pereciera que la organización terrorista estuviera llena de infiltrados de la Guardia Civil. O bien que fuera algún directivo de ETA quien estuviera precisamente filtrando datos para las detenciones. Y por otro lado, mientras ZP detiene etarras operativos, él mismo ha introducido a centenares de etarras políticos en los ayuntamientos del País Vasco y Navarra para fortalecer la opresión terrorista entre la sociedad, aumentar la ’kale borroka’ y en definitiva asfixiar a los ciudadanos con la sensación de falta de libertad y de dictadura fáctica del nacionalismo vasco. ¿Casualidad o causalidad? Por otro lado Zapatero ha traicionado a la sociedad alavesa que votó mayoritariamente en las elecciones forales a los partidos nacionales, y ha entregado la Diputación alavesa al PNV, partido minoritario en este provincia, importantísimo baluarte vasco constitucionalista contra el proyecto nacionalista. Y en otra jugada maquiavélica ha permitido que gobierne UPN en Navarra en minoría y sometida al ’diktat’ socialista, a la vista de la rebelión social y mediática que inspiraba la rendición de Navarra al proyecto de ETA, hasta que lleguen las elecciones generales. Porque tengamos todos claro que si Zapatero gana las elecciones de Marzo, si el PP y la nueva tercer vía que impulsa la izquierda moderada de UPD y ’Ciudadanos’ no derrotan al traidor de la Moncloa, las gentes ingenuas y narcotizadas de España verán su auténtica faz: el PSOE tomará el gobierno de Navarra de la mano de los nacionalistas vascos y establecerá un órgano común con Euskadi como paso previo a la ’autonomía a cuatro’ que reclamaba Otegi, la cual es a su vez el intermedio hacia la autodeterminación e independencia de la mítica Euskal Herria; se frenarán las causas contra el aparato político de ETA; el PSE pactará con Batasuna y PNV un nuevo estatuto vasco a la catalana -una práctica nación confederada- como paso previo a la independencia; y por fin la almendra: ZP y ETA negociarán la rendición política del Estado español a la organización terrorista. Ha comenzado la batalla decisiva de la democracia española contra el ’presidente felón’. Si Zapatero gana las elecciones generales, se habrá acabado la España del 78, entraremos en una dinámica cantonalista similar a la que hizo naufragar a la Primera República española o a la Yugoslavia poscomunista, y entre confederaciones y secesiones, entre rendiciones a los terroristas y dinámicas de dictadura callejera al estilo de la Alemania de los años treinta, la democracia española, una vez más, se habrá ido a la mierda. Y como siempre, la culpa no será del gobernante felón, sino de la miserable mayoría de la sociedad española que siempre acaba gritando "vivan las caenas". Cuando vemos las imágenes del pueblo español de hace diez años, poseído por el espíritu de Ermua, clamando en las calles como un solo hombre ¡a por ellos!, cuando vemos en las manifestaciones juntos y con el mismo discurso antiterrorista no sólo al PSOE y al PP, sino incluso al PNV, uno recuerda el alma dormida y piensa que efectivamente cualquier tiempo pasado fue mejor. Porque el comportamiento de Zapatero, su gobierno y su partido con la conmemoración del décimo aniversario del secuestro, tortura y asesinato de Miguel Ángel Blanco ha sido no sólo una infamia, sino una felonía. Pero lo malo de la España del 2007 no es que PSOE y PNV estén por pactar con ETA y formar un ’cordón sanitario’ para aislar al PP, sino que la mayor parte de la sociedad vasca y al menos la mitad de la sociedad española están aborregadas, adormecidas, narcotizadas y anestesiadas por el opio del pacifismo y del ’dejar hacer’ a los separatistas no violentos e incluso a los separatistas terroristas. ¿Cómo hemos llegado a esta postración? Muy fácil. Tras la exaltación del espíritu de Ermua, los nacionalismos vieron peligrar el momio que les proporcionó una transición voluntarista e ingenua, y rápidamente se pusieron en marcha para contrarrestar la furia democrática ciudadana que amenazaba con desenmascarar a los terroristas que sacudían el árbol y a los nacionalistas que recogían las nueces. Ya en 1998 el PNV formaba una alianza estratégica con CiU y el BNG, mientras negociaba en secreto con ETA el pacto de Estella, que suponía la conjunción de todos los nacionalistas vascos, es decir, el PNV, su apéndice EA y su forúnculo, la IU de Madrazo, con ETA, frente a los partidos constitucionalistas. Luego vino la tregua trampa y todo lo demás, pero el frente separatista vasco, uncido al resto de separatistas catalanes y gallegos, nunca se rompió. La tregua fracasó, y además el gobierno del PP logró captar la voluntad del PSOE de Redondo, y juntos firmaron el pacto antiterrorista, modificaron las leyes e instaron a la fiscalía y a los gobiernos occidentales a perseguir por tierra, mar y aire a los terroristas y sus aparatos político, internacional, mediático, juvenil, etc. Pero el PSOE y sus amos oligárquicos de PRISA vieron en 2000 que aquello conducía a la mayoría absoluta del PP, y que en 2001 ni siquiera conquistaban Ajuria Enea de la mano del PP vasco, y dieron un giro de 180 grados. Polanco y Zapatero decidieron unirse al frente de Estella, y aislar entre todos al PP, como única forma de lograr el suficiente apoyo como para recuperar la Moncloa. Sectarismo puro, ’comprando’ el gobierno a cambio de dinamitar la constitución del 78, y de entregar España a los caciques locales, repartiéndose sus despojos entre todos, incluida ETA. Ejecución política de Redondo, pacto del Tinell, estatuto de Cataluña, negociación con ETA: ese es el sendero de la traición. Ciertamente no pasaba nada igual desde los tiempos del ’rey felón’, aquel miserable Fernando VII que regresó al trono -del que cobardemente había huido- aclamado por un pueblo español que se había levantado contra el invasor el 2 de Mayo de 1808, se había dotado de la primera constitución democrática de 1812 y le había proclamado como rey constitucional. Aquel felón que dijo aquello de "caminemos todos y yo el primero por la senda constitucional" y a los pocos años derogó la constitución liberal e instaló una monarquía abyectamente absolutista. También el pueblo español se levantó el 12 de julio de 1997 contra el terror nacionalista, también aclamó y proclamó a los pocos años a Zapatero como su paladín que traería la paz, también el presidente electo prometió diálogo, talante, igualdad y paz, y también al poco tiempo de estar en el poder dinamitó ’de facto’ la constitución del 78 con los estatutos inconstitucionales y la negociación política con ETA. Los españoles sufrieron la ignominia y la infamia del ’rey felón’, y ahora, dos siglos después, sufrimos la ignominia y la infamia del que sin duda pasará a la Historia como el ’presidente felón’: Zapatero, el felón de Ermua. Algunos que conocemos muy bien al personaje venimos diciendo desde el otoño pasado que la ruptura del mal llamado proceso es algo pactado entre Zapatero y ETA. Que el proyecto de dinamitación de la constitución tal como había previsto su mentor Polanco para acomodar una nueva ‘transición’ a las exigencias de ETA no era viable en este momento histórico debido a la inesperada resistencia de media España, capitaneada por un PP que no se rendía al ‘cordón sanitario’ del PRISOE y sus titiriteros, y especialmente por una AVT que defendía la Memoria, la Dignidad y Justicia, y a la que se ha tratado de reventar de todas la maneras posibles. Así que ZP bloqueó las concesiones políticas acordadas en la prenegociaciones, e intentó contentar a ETA con concesiones menores como la excarcelación del criminal De Juana, la no persecución fiscal de Otegi, la permisividad para que la mitad de las listas electorales de ETA pudieran presentarse a las municipales, etc. Pero era obvio que esto no era suficiente para ETA, y sobre todo ‘no era lo pactado’, es decir, una autonomía a cuatro incluyendo Navarra como paso previo para la autodeterminación. Así que lo mejor para ambas partes era romper el proceso, y esperar a que lleguen las elecciones generales. Zapatero se presentará como el hombre que de buena fe intentó la pacificación pero a cuya buena voluntad ETA no respondió, y procurará lograr de nuevo el gobierno de España, si se puede con una mayoría más estable que la actual. Si le sale bien, Zapatero ya tendrá de nuevo las manos libres para retomar su infame plan de dinamitación de España. Acto seguido si ha dejado que gobierne Navarra UPN en minoría, tomará el poder en la comunidad foral de la mano de Nafarroa Bai e IU, y preparará la anexión de Navarra a Euskadi. A continuación negociará de nuevo con ETA otra tregua, y comenzará otra vez el descuartizamiento de España para acomodar el marco político a ETA. La nueva farsa de Zapatero ha comenzado. ¿Engañará de nuevo al PP y a la ciudadanía española? Resulta triste para las gentes vascas de la izquierda democrática no saber qué votar, o si votar, en unas elecciones en donde sólo se presenta una lista constitucionalista, muy respetable, pero de derechas, y nada más a la izquierda. Porque el PSOE ha traicionado a la democracia española entregándose al proyecto de nacionalismo totalitario de ETA, siguiendo los pasos que hizo en su día el partido comunista y sus mariachis seudo-eco-social-nacionalistas. Y el resto, las listas de los nacionalistas excluyentes, incluyendo 123 papeletas del partido de ETA consentidas por Zapatero. Pero no hay que perder la ilusión. Por fin los intelectuales como Savater o Martínez Gorriarán y otros muchos relacionados con ¡Basta Ya!, y los socialistas que fueron traicionados por Polanco Y Zapatero en el 2002 –bueno, alguno como Totorica se ha vendido al pesebre zapateril- han dicho otra vez “basta ya” y han anunciado su intención de lanzar un nuevo partido de ámbito nacional para combatir al nacionalismo obligatorio desde la izquierda moderada, convergiendo con el Partido de la Ciudadanía que triunfó en las elecciones autonómicas catalanas. Ya se está creando la plataforma para converger con ‘Ciudadanos’ en la creación del ‘tercer partido’; éste es el enlace: www.plataformapro.org. ¿Y qué votar mañana? Algunos, como ha dicho Savater, si fueran ciudadanos catalanes votarían las candidaturas de ‘Ciudadanos’, pero quizá se abstengan en el País Vasco y Navarra. Mi opinión es diferente: la situación es de crisis nacional, y uno responsablemente no puede abstenerse o votar en blanco: Muchos votaremos a las únicas candidaturas constitucionalistas, el PP en Euskadi y UPN en Navarra, tapándonos la nariz y por última vez si en las próximas elecciones ya tenemos el ‘tercer partido’. Y una especial mención para los ciudadanos navarros, porque si UPN no consigue la mayoría absoluta en las elecciones forales, se formará un tripartito a la catalana que no sólo traerá la confrontación y la exclusión nacionalista a esa tierra, sino que comenzará el proceso imparable de ‘anschluss’ para convertirse en la Austria anexionada del proyecto totalitario del nacionalismo vasco. La infamia avanza a pasos agigantados. Advertíamos hace semanas que Zapatero ya había pactado con ETA que ésta se podría presentar a las elecciones en Navarra y Euskadi. Que ETA vuelva a las instituciones es un “must” para el proyecto terrorista, pero también para el zapateril. Si el virus etarra no infecta el organismo democrático español, su fin está asegurado. ETA necesita el inmenso poder que da estar dentro del sistema democrático para dinamitarlo desde su interior, como hizo durante tantos años de ñoñería por parte de nuestros políticos, de 1978 al 2002. ETA necesita que los ciudadanos financiemos su terrorismo, que le abramos las puertas de ayuntamientos y organismos forales para darle el poder político y social. Pero la gravedad del sí de Zapatero a ETA es extrema, porque va a permitir que de nuevo las instituciones se conviertan en focos infectos de la mafia etarra desde donde financiar el terrorismo, amedrentar, extorsionar, boicotear y señalar objetivos de secuestros y asesinatos. Y que nadie diga que eso es una exageración, porque todos sabemos que los etarras disfrazados de concejales, junteros y diputados se han dedicado a coadyuvar las acciones terroristas, amén de financiarlas. Así se ha demostrado varias veces en los tribunales. Otra vez tendremos el paradigma Ibón Muñoa, ese concejal de Ermua que marcó como objetivo terrorista a su compañero de corporación municipal Miguel Ángel Blanco, cooperó en la preparación del atentado con información, e incluso facilitó el coche para que la bestia de Txapote y su compañera secuestraran, torturaran y asesinaran al inocente. ¿Cuántos cooperantes y cómplices de futuros asesinatos lo serán gracias a que Zapatero les ha permitido ser concejales y junteros? ¿Cuánta sangre derramada será posible gracias a Zapatero? ¿Es que nadie en este país va a denunciar al presidente del gobierno por alta traición, o por sedición? Ayer la “vice-vogue” nos confirmó las siglas con las que se va a disfrazar este año, de acuerdo con el gobierno de Zapatero, el aparato político de ETA para concurrir a las elecciones municipales y forales en Euskadi y Navarra. Sabido es que con el gobierno anterior ETA no pudo presentarse a las elecciones municipales y forales del 2003, con lo que la organización terrorista comenzó su derrota, porque eso suponía su asfixia política, institucional, social, y sobre todo financiera. Pero ya con el amigo de los terroristas en el gobierno de España, ETA se pudo presentar a las elecciones autonómicas vascas y copar financiación y poder político, institucional y social. Como ahora, ETA amagó con una lista “sucia”, Aukera Guztiak, y luego con la protección del fiscal general de Zapatero y de Otegi se presentó con el disfraz del partido ese de las “Tiorras Vascas” como lista “limpia”. De nuevo Zapatero, de la mano de Otegi, se ha burlado de todos los españoles. ETA ha presentado la lista “sucia” de ASB para que el gobierno pueda hacer el paripé de que es muy duro con el aparato político de ETA, y luego nos cuela otro disfraz. Ahora han resucitado el partido “prehistórico” de ANV, Acción Nacionalista Vasca. Es igual, como dijo un dirigente del PNV, que conoce muy bien el inframundo etarra puesto que ellos los han engendrado y amamantado, ETA dispone de cien siglas con las que disfrazarse de cara a las elecciones. El único tema, añado yo, es que si hubiera un gobierno democrático no permitiría ningún disfraz de ETA, pero con Zapatero cualquier sigla es buenA para introducir a sus potenciales aliados en las instituciones. Porque no hay que dudar de que todo esto estaba pactado, y que el atentado asesino de Barajas se llevó a cabo para asustar a Zapatero, al verle marear la perdiz y no acabar de cumplir sus compromisos, ante la marea cívica que se levantaba contra la rendición del Estado ante ETA. ZP ha soltado a Iñaki de Juana, ZP ha exonerado a Otegi de sus cargos filoterroristas, y ZP ahora permitirá a ETA entrar en las instituciones vascas y navarras. Porque todo ello forma parte del “pacto”, el pacto impulsado por Polanco y su plumilla Cebrián, para mediante una alianza entre socialistas y nacionalistas dinamitar la Constitución del 78, montar un Estado confederal con posibilidad de autodeterminación para las “naciones” periféricas, y reventar así el pacto de la transición, que es el objetivo de ETA desde 1978. Una vez logrado el éxito político por el que ETA lleva asesinando durante estos 30 años, esta organización podría anunciar un cese definitivo de sus actividades, siempre que se cumpliera su proyecto final y la nueva comunidad autónoma que ha diseñado Zapatero que agruparía a Euskadi y Navarra pudiera independizarse mediante un referendum. Dicen las malas lenguas que el utilizar las siglas del Paleolítico, ANV, ha sido una sugerencia del socialista Eguiguren, aceptada por Otegi, en las negociaciones que mantienen regularmente en un caserío de Elgoibar. Así podrán echarle la culpa a Suárez, porque ANV fue legalizada en 1977, como echaron la culpa –de una manera ignominiosamente cínica- de la presentación de ETA bajo las siglas EHAK a la legalización de un partido con este nombre durante el gobierno del PP. La “vice-vogue” lo confirmó ayer: ANV cumple escrupulosamente la ley de partidos (sic). No importa que ese partido sin vida, como era el de la “Tiorras Vascas”, sufra ahora una “OPA” por parte del aparato político de ETA y sea financiado, rellenado de militantes y teledirigido por la supuestamente ilegal Batasuna. Perdamos toda esperanza: ETA entrará en las instituciones vascas y navarras porque así lo ha pactado con Zapatero. Como era previsible, porque el juez Garzón parece que ya no persigue a los terroristas de ETA como hace cuatro años sino que intenta ser el mediador entre Zapatero y Josu Ternera, como ha destapado la prensa estos días, ayer pudo celebrarse sin problemas el akelarre etarra en el BEC de Baracaldo. 16.000 energúmenos proterroristas dieron gritos a favor de los asesinos de ETA con total impunidad, mientras los tribunos Otegi y compañía cumplían al pie de la letra la hipócrita condición del hipócrita Garzón, que no se nombraran las siglas del nuevo partido organizado por ETA, Abertzale Sozialisten Batasuna, que traducido al castellano quiere decir literalmente Unidad de los Nacional-Socialistas. En este akelarre nazi el portavoz de ETA Arnaldo Otegi volvió a recordar una vez más a Zapatero las condiciones mínimas de ETA para que continúe “el proceso”, que para ellos es proceso de democratización (sic), para Zapatero es proceso de paz (sic), y para el resto de los mortales es proceso de rendición. Las condiciones son las de siempre, porque son las irrenunciables de ETA desde hace 30 años, las que hicieron abandonar las negociaciones a Suárez, a González y a Aznar: autodeterminación y Navarra. Pero en esta orgía diabólica y nacional-socialista de Baracaldo con los etarras de Batasuna glorificando a ETA, la chusma nacionalista vitoreando a los asesinos, y los gobiernos autonómico y central permitiéndolo –pues todavía ZP no ha derogado la ley de partidos y por tanto Batasuna es según los tribunales de Justicia una organización ilegal por ser terrorista- se produjo una declaración tenebrosa para el futuro de España. Pernando Barrena, con esa pinta de poeta harrijasotzaile que tiene, se atrevió a proponer a los poderes fácticos que mandan en España una “alianza de civilizaciones”: una vez que el emperador Polanco ha decretado que el PP es la ultraderecha, el franquismo y el guerracivilismo, una vez que los intelectuales del pesebre social-prisaico como Almudena Grandes han declarado que desean fusilar cada mañana a dos o tres del PP, una vez que los “portacoces” de ZP como Blanco y López Garrido están todo el día llamando extrema derecha al PP, el portavoz de ETA se atrevió ayer a proponer una alianza PSOE-Batasuna para acabar con los “fascistas del PP”. ¿Se están ofreciendo estos etarras como mamporreros de Polanco y Zapatero? Seguiremos atentos a la pantalla. Quizá alguien pensara que iba a escribir sobre el fiscal general del gobierno –que no del Estado- como el “brazo tonto de la ley”, pero no es así, ni siquiera es un “hooligan” del gobierno de turno, al estilo de un repugnante y asqueroso Torrente metido a fiscal, es mucho más que eso. Pareciera que el sedicente fiscal general fue nombrado para facilitar la exigencia de ETA negociada y aceptada por Zapatero para que la Justicia no actuara contra esta organización terrorista así declarada por la Justicia española. Por tanto no es un fiscal que emplea métodos ilegales para hacer una supuesta justicia, sino que es un fiscal que presuntamente tiene el encargo de cometer la Gran Injusticia. Cándido Conde-Pumpido es un presunto prevaricador que actúa como alfil de la partida de ajedrez que es la política española, pero en la que otros peones se están sacrificando, en la que los caballos dan saltos hacia atrás como el juez Garzón que dicta autos en contra de sus mismos autos del año 2003, en la que las torres Montilla y López hacen estragos en sus esquinas del tablero, en la que el rey permanece inmóvil en un rincón protegido por ¿sus? peones, y en donde “la reina Zapatero” dirige con maestría toda la estrategia. Pero todos ellos son piezas de ajedrez movidas por la mano -antes firme y ahora temblorosa por la enfermedad y la senilidad propia de la edad- del auténtico amo y señor del tablero nacional, el oligarca Polanco. El dueño de un imperio político-económico-mediático impresionante que impone su “dictat” en España desde que se construyó su omnímodo poder en la transición con el dinero amasado como franquista de pro durante la dictadura. El siempre prudente y actor en la sombra Polanco se ha desatado en la última junta de accionistas de PRISA, quizá fruto de su precario estado senil, quizá asustado por la movilización sin precedentes de la ciudadanía española contra el Infame Zapatero y su política de rendición ante ETA. Sus críticas injuriosas a un partido democrático, acusándole de franquista y guerracivilista –justo lo que es él- ha causado estupor en la opinión pública. ¿Nervios ante la reacción cívica contra su Zapatero? La actuación vergonzosa de un fiscal como Fernando Burgos, actuando como abogado defensor de Otegi con tal eficacia que la etarra Goirizelaia declinó intervenir porque no podía mejorar la defensa de su compañero de armas, nos muestra la miseria humana a la que una persona puede llegar. Podemos decir que Burgos impidió el juicio y la segura –según los mismos jueces- condena del terrorista por seguir órdenes de otro miserable, el fiscal Zaragoza, el cual obedecía a otro maligno, el fiscal Conde-Pumpido, el que seguía el dictado del Infame Zapatero, que no hace sino obedecer a su Amo Polanco. Pero eso no impide que toda esa cadena de personas sean repugnantes, como los judíos que en los campos de exterminio ejercían de “kapos”, de chivatos y policías de sus compañeros de raza, a la espera de ser convertidos en jabón. Bueno, quizá conviene recordar que esos “kapos” acabaron también en las cámaras de gas, o que los pocos que salvaron la vida terminaron suicidándose porque no podían soportarse a sí mismos. La mejor definición de la alta traición a la democracia cometida por Zapatero el 1 de Marzo de 2007 no la ha dado un representante del PP, sino un socialista vasco, José María Múgica. Efectivamente, a pesar de la campaña nauseabunda y goebbelsiana que el imperio de Polanco ha puesto a disposición de Zapatero para narcotizar a la población española, vertiendo insultos incalificables de extrema derecha a los opositores a la cesión del gobierno de España al chantaje de ETA, no ha sido sólo el PP, sino los socialistas decentes que aún quedan en el PSOE, y por supuesto millones de ciudadanos españoles, apolíticos, votantes del PP y del PSOE, los que no pueden aceptar la rendición del gobierno a ETA. Es verdad que sólo los Múgica, Rosa Díez, Gotzone Mora, la familia Pagaza y Antonio Aguirre han denunciado “el día de la infamia”, y que resulta vomitivo el estruendoso silencio de otros muchos socialistas, vascos y del resto de España, que piensan como ellos pero se callan. Pero está claro que la política es para la mayoría de los políticos un seguro de momios, poltronas, sinecuras y prebendas que sólo se pueden mantener si se obedece a la autoridad competente. ¿Dónde está el 35 % de los militantes socialistas vascos que se opusieron a Patxi López en el congreso del 2002? Sólo de recordarlo a uno le surgen vómitos políticos, morales y hasta fisiológicos. Es verdad que todos los gobiernos han intentado negociar con ETA y que han concedido beneficios penitenciarios. Pero también es verdad que ante el chantaje cometido por terroristas de ETA y del GRAPO con vidas propias o ajenas, ni Suárez, ni Calvo-Sotelo, ni González, ni Aznar cedieron al chantaje terrorista. Porque si para salvar vidas el Estado ha de rendirse, lo podíamos haber hecho hace treinta años y nos habríamos ahorrado centenares de muertos. Sólo el infame ha cedido al chantaje terrorista. Sólo Zapatero. Por tanto, sólo la desaparición de este presidente felón del gobierno puede restablecer la justicia y la libertad que Zapatero ha dinamitado el 1-M, el día de la infamia. Es preciso que se convoquen elecciones generales ya, para que el pueblo español pueda expulsar de la política al mayor traidor que la democracia ha tenido desde la restauración democrática del 77. Es un hecho fácilmente predecible que el asesino en serie Iñaki de Juana va a salir a la calle a volver a comer langostinos y beber champaña para celebrar el triunfo político de ETA, que va a convertir las lágrimas de las víctimas en su carcajada, que va a seguir orgulloso de su pasado criminal sin pizca de arrepentimiento, que va a volver a pasear por las calles de Euskadi para escupir a la cara de sus propias víctimas. Zapatero lo tiene previsto y para eso ha nombrado a Bermejo "Ministro de Injusticia". Ayer un miserable socialista del miserable PSE equiparaba a las víctimas con los verdugos al pedir ayuda moral y económica para los terroristas y sus familiares, familiares que pueden ir a ver a los asesinos en serie a la cárcel, a compartir una conversación, una comida e incluso un rato de sexo con ellos. Mientras tanto, los familiares de los asesinados por los criminales tan sólo les pueden llorar en el cementerio. Por eso es más necesario que nunca apoyar hoy a la AVT en su concentración en Madrid para recordar a las familias de los 25 asesinados y de los más de cien heridos por el “serial killer” Iñaki de Juana, y para exigir a Zapatero que al menos el criminal cumpla íntegra la ridícula condena de tres años a la que el Supremo ha rebajado la inicial de la Audiencia Nacional. Ridícula porque ridículo es rebajar de doce a tres años la condena de este malhechor con el ridículo argumento de que “las amenazas de un terrorista no son amenazas terroristas”. El Supremo, ante el chantaje al Estado de derecho que el terrorista hizo con la aquiescencia del gobierno de Zapatero, se bajó los pantalones; pero al menos podría haber justificado las “rebajas de liquidación por derribo” –de la Justicia- con un argumento que no insultara la inteligencia de los ciudadanos. ¿Hay que recordar que el criminal Al Capone -que sorteaba la Ley como de Juana lo ha hecho con su reducción a 18 años de una condena por miles de años de prisión- fue finalmente condenado por la Justicia por el delito de evasión de impuestos? Esa es la diferencia entre el leguyelismo de nuestro Tribunal Supremo y la justicia de un tribunal justo. Hoy no podemos ya cambiar la condena del Supremo, que las personas decentes acatamos pero criticamos porque no compartimos, a lo que tenemos derecho porque esto todavía es una democracia, aunque va camino de dejar de serlo. Pero al menos podemos recordar a sus víctimas y exigir a Zapatero que no le saque a la calle hasta el último minuto de prisión que le corresponda. Tengo para mí que la marcha de Juan Fernando López Aguilar a Canarias es más un destierro que una promoción, y algo de ello manifestó inconscientemente la Vice-Vogue cuando despidió el viernes pasado al ministro de Justicia de una manera especialmente emotiva y poco política. Fernández Aguilar es un socialista que ha trabajado a las órdenes de ZP, sí, pero no pertenece al rebaño de socialistas sectarios, extremistas, guerracivilistas y filoetarras que necesita en estos momentos Zapatero para perpetrar su negociación política con ETA. Por eso se fue Bono y por eso se va López Aguilar. En estos momentos en que el único Poder que se resiste a la rendición del Estado de derecho a ETA que proyecta Zapatero es el Poder Judicial, hacía falta un ministro de Justicia que estuviera dispuesto a mancharse las manos de fango, para tratar de embridar a los jueces que pretenden ser independientes de la “razón de Estado”, que es miserablemente una “razón de gobierno”. El nuevo ministro de Justicia, Fernández Bermejo, invocó de forma inmoral la “razón de gobierno” para justificar los crímenes de Estado del GAL bajo el gobierno socialista de González, y está por tanto dispuesto a invocar de nuevo la “razón de gobierno” para justificar el crimen de lesa democracia que es la voladura controlada de la Constitución para dar un triunfo político a ETA que le permita decretar el cese del terrorismo, aun cuando sea forma temporal. El nuevo ministro de Justicia, Fernández Bermejo, se opuso a la Ley de partidos, al Pacto Antiterrorista y a la ilegalización del “Partido Comunista de las Tiorras Vascas”, esa enésima careta carnavalesca de los portavoces políticos de ETA. Por eso su principal objetivo será a partir de ahora que ETA se pueda presentar a las próximas elecciones municipales y forales en el País Vasco y Navarra. Se trata de que ETA vuelva a financiarse con el dinero de todos nosotros, y de que tenga poder municipal y foral para reimplantar su política mafiosa de amedrentamiento, chantaje y extorsión en los pueblos y barrios vascos y navarros. Zapatero ha colocado a Bermejo al frente del nuevo “Ministerio de Injusticia” para conceder a ETA lo que ésta le reclama: volver a las instituciones. Porque si ZP vuelve a incumplir lo que ETA considera fruto de la negociación, la organización terrorista le podría poner antes de las elecciones 200 muertos encima de la mesa y con ello mandar a Zapatero por el desagüe de la Historia. Bermejo es la última esperanza de Zapatero. Sólo Bermejo puede salvar a Zapatero. El sábado que viene 3 de Febrero, los ciudadanos españoles tenemos una cita en Madrid, una cita cívica para manifestarnos contra el gran embustero, contra el gran farsante, contra el gran traidor que está intentando poner al Estado de derecho de rodillas ante una organización terrorista. Zapatero está siguiendo la política nazi de “coordinación de los tres poderes”, es decir, dinamitando el fundamento de la democracia, la separación de los tres poderes. ZP está intentando que el ejecutivo que él preside haga lo que le dé la gana, que el legislativo que él domina con sus socios separatistas y comunistas ni siquiera debata las mociones de la oposición, y que los jueces se adapten a la infamia del proceso de rendición. Lo que Hitler bautizó como la revolución que iba a acabar con la democracia liberal, la única realmente existente: nada de tres poderes que se equilibran, sino tres funciones y un solo poder: el suyo. Pero el Poder Judicial se está rebelando en algunos sectores como independiente del Poder Ejecutivo, a pesar de que existen jueces como Garzón que se traicionan así mismos dictando autos opuestos a los que él mismo había establecido en Agosto del 2002 oficializando lo obvio, que las terminales políticas y sociales de ETA son ETA, incluyendo a su portavoz Arnaldo Otegi. Pero la sentencia del Supremo declarando lo obvio, que Segi es la organización de ETA para entrenar a los terroristas, ha tenido la respuesta del ministro Rubalcaba apresando a tan sólo cuatro de los 23 terroristas, huidos el resto gracias presumiblemente a un chivatazo de algún policía mamporrero del rasputín socialista, como ocurrió en la operación judicial contra los extorsionadores del caso Faisán. Y la decisión de la Audiencia Nacional de sentenciar también lo obvio, que el criminal en serie Iñaki de Juana no está enfermo terminal sino chantajeando al Estado de derecho, se ha visto sometida a terribles presiones del presidente del PSOE, del imperio PRISA, y del títere patxi lópez, ese enano político por cuya boca habla el ventrílocuo Zapatero el embustero. El próximo sábado los ciudadanos españoles tenemos una cita cívica para defender los valores democráticos: Justicia frente a la rendición, Dignidad frente a la infamia, Memoria frente a la traición. Porque ese es el programa de Zapatero: Rendición, Infamia y Traición. Noticia extraordinaria la producida ayer. Extraordinaria en el doble sentido de la palabra, extraordinaria por ser muy buena noticia para el combate al terrorismo nacionalista vasco, y extraordinaria por salirse de la tónica habitual de la Judicatura en los últimos tiempos, en los que los tentáculos del imperio de Polanco en el Poder Judicial habían logrado “acompasar” las decisiones judiciales al “proceso de paz” abierto por Zapatero. Fue en Mayo del 2005, cuando ZP cometió la infamia de involucrar formalmente a las Cortes, al órgano de la soberanía nacional, en su proyecto de rendición ante ETA, cuando la Audiencia Nacional, gracias a las terminales polanquistas, nos sorprendió a todos no condenando lo obvio, o sea, el carácter terrorista de la organización juvenil Segi –antes Haika, antes Jarrai-. Porque todos sabemos, y los jueces también, que esta banda juvenil es el “equipo filial” de ETA, porque sigue sus órdenes, porque en ella se entrenan los quinceañeros para convertirse en terroristas, y porque luego los mejores criminales ascienden al “equipo de primera” etarra. Y atención porque ahora debe seguirse la misma tónica judicial de condenar lo obvio, es decir, de condenar como terroristas a los etarras que se esconden en el “estado mayor conjunto” del MLNV, el aparato Ekin, de condenar a las fuentes de financiación y captación que son las herriko tabernas, al aparato de propaganda y agitación que es Egunkaria, al “lobby” de los criminales convictos y encarcelados que es Gestoras, ahora Askatasuna, etc. Y una vez sentada la jurisprudencia, será más difícil a Zapatero seguir con su ignominiosa política de negociación clandestina con ETA y discreta con los compañeros de viaje de ETA, los PNV-EA, ERC y BNG, y los nacionalistas y regionalistas de alquiler –auténticas prostitutas políticas de baja estofa- como CiU, C. Canaria, y esos regionalistas pelotas y chivatos del poder como el impresentable “Chávez cántabro”, ese cacique populista de Cantabria de derechas que gobierna como palanganero de la izquierda. Será más difícil pero no imposible, porque ahí está ZP y sus corifeos boicoteando la acción parlamentaria del PP, arrinconándole ante la opinión pública, y en una palabra haciendo lo que anunciaron los titiriteros subvencionados, estableciendo un “cordón sanitario” en torno al PP, ese concepto tan nazi de señalar con una estrella amarilla y luego encerrar en un ghetto a los disidentes de la política gubernamental. También Hitler tuvo su tropa de intelectualoides y artistillas que aplaudían su política y engendraban la repulsa social hacia los disidentes. Y no olvidemos que estos, después de ser encerrados en los ghettos, fueron llevados a los campos de concentración y convertidos en jabón. El imperio ha puesto en marcha la máquina infernal para salvar al presidente Zapatero. Un presidente patético, que cada vez habla más como un robot, con sonido metálico y enfatizado, pero cometiendo errores garrafales como lo de los trágicos accidentes, hablando de suspensión y no de ruptura, hablando de paz y no de libertad, hablando de diálogo y no de justicia, hablando de fin de la violencia y no de lucha antiterrorista. Todas las televisiones a la sombra del poder, buena parte de los periódicos y radios afectos al régimen arropando a ZP, y sólo nos faltaba la trouppe de titiriteros salvando la cara del Infame con descalificaciones grotescas y totalitarias dirigidas contra el PP. La turbamulta del chapapote y del “no a la guerra” ataca de nuevo. La izquierda-basura en defensa del Infame. Pero con toda su parafernalia no han podido evitar el fracaso estrepitoso de su manifestación-trampa de Madrid. Acertó el PP, y especialmente acertaron la AVT y el Foro Ermua en no participar en una manifestación que no era contra el terrorismo de ETA, sino como se vio claramente con miles y miles de pancartitas individuales con el narcotizante y anestesiante lema de la paz, la falsa paz de Azkoitia, a favor del proceso de rendición ante la ETA, del proceso de negociación con los asesinos de los dos ecuatorianos. ¡Pobres inmigrantes ecuatorianos, engañados vilmente por el gobierno y por los sindicatos, participando en una mascarada a favor del presidente del gobierno que ha negociado, negocia y negociará con los asesinos de sus compatriotas! Pero a pesar de los inmensos medios económicos, políticos y mediáticos puestos a mayor gloria de Zapatero, cinco veces se ha manifestado un millón de ciudadanos contra la rendición ante ETA, y menos de 200.000 lo hicieron ayer en la manifestación gubernamental, y podríamos apostar a que más de la mitad lo hicieron de buena fe creyendo que se estaban manifestando contra el terrorismo y no a favor del presidente por accidente. Fracaso estrepitoso de ZP y de su amo Polanco. Mañana Zapatero intentará de nuevo en las Cortes engañar a los ciudadanos con ambigüedades y con palabras rotundas en la forma pero vacías en el fondo. Esperemos que los españoles empiecen a despertar del letargo cívico en que los había sumido el “zapatero de Hamelin”, y comiencen a pedir responsabilidades políticas al responsable de la resurrección de una ETA que el PP dejó prácticamente aniquilada. Si es cierta la hipótesis de que ZP y Ternera habían llegado a la conclusión compartida de que a ambas partes les interesaba cortar momentáneamente las negociaciones oficiales para reorganizar sus filas de cara a las elecciones, y seguir trabajando en la clandestinidad los acuerdos políticos PSOE-ETA como hizo Eguiguren desde 2002 hasta Marzo 2006 en que se declaró oficialmente la tregua, es posible que algo haya puesto patas arriba la estrategia de ambos “líderes”, Zapatero y Josu Ternera. Ese algo es un elemento inesperado, un daño colateral que ha dejado titubeante a Zapatero –no sabemos si también al jefe de ETA-, una secuela no deseada por ambos: la muerte de dos personas en la T-4 de Barajas. Volver a los atentados incruentos que ETA llevó a cabo entre el 2004 y 2006 era una manera por parte de ETA de forzar a ZP a acelerar las concesiones políticas prometidas, y a ZP le permitía salvar la cara en las elecciones próximas aduciendo que eso demostraba que no había cedido ante los terroristas. Naturalmente, después de la elecciones Zapatero promovería un gobierno en Navarra PSN-Nacionalistas que creara el órgano común vasco-navarro como paso previo a la anexión de Navarra por el País Vasco, y un nuevo estatuto vasco a la catalana que proclamara la “nación vasca” como paso previo a la autodeterminación. Pero ETA ha colocado una cantidad de explosivo enorme que previsiblemente iba a ocasionar muertos, lo cual puede ser debido a la incompetencia de los terroristas o bien a la traición del “jefe militar” de ETA, Txeroki, a su presunto “jefe político” Josu Ternera, y esto ha ocasionado un “shock” a Zapatero, y quizá también a Ternera, y por supuesto al portavoz de éste, Arnaldo Otegi. Por eso Rubalcaba no mentía del todo cuando afirmaba el día del atentado que no se esperaba eso. Mentía, en el sentido de que él, Zapatero, y todos infames se esperaban un atentado, porque lo habían dicho muchos, entre ellos Txema Montero a los medios -habría un atentado antes de fin de año-, pero no mentía en el sentido de que no esperaban muertos. Porque los muertos encima de la mesa de negociación empiezan a oler muy mal, empiezan a desencantar a los ciudadanos –y a los intelectuales- que habían sido encantados por el “zapatero de Hamelin”. Zapatero hizo llamar a Ternera el mismo día 30 antes de comparecer ante la opinión pública, porque estaba desconcertado. Y sigue”sonado”. Por eso se escondió durante varios días en Doñana, y sigue sin atreverse a ir al Parlamento. Por eso, la vice-Vogue, ante el desconcierto generalizado, se escondió también y desapareció, ella que siempre ha dado la cara ante los problemas cuando el cobarde ZP se escondía. Por eso Rubalcaba ha contradicho en público a Zapatero, y Zapatero ha descalificado a Blanco, y en fin, todos en el PSOE caminan como zombies. ZP acudirá a las Cortes cuando obtenga respuesta de Ternera, para saber si domina suficientemente el “aparato militar” de ETA y se compromete públicamente a no cometer más asesinatos, y pueden seguir así las negociaciones clandestinas previstas. El proyecto político de ZP es la SS, la alianza estratégica socialistas-separatistas, y eso impide la vuelta al Pacto por las libertades y contra el terrorismo de la mano del PP. Por lo tanto, Rajoy haría bien en no caer en una nueva trampa, como las muchas en las que ya ha caído en los sofás de la Moncloa o en las poltronas de San Jerónimo. ETA es el único responsable del atentado y de los muertos, pero ZP es el responsable político de haber negociado con ETA de forma infame y con el resultado de dos muertos. Muertos que deberían enterrar para siempre el mal llamado “proceso de paz”, pero que Zapatero tratará de hacernos olvidar para continuar con su proceso de negociación política con ETA. Por lo tanto, en ese momento en que sepamos que el presidente negocia clandestina o públicamente con los terroristas, estos dos humildes ecuatorianos serán también los muertos de Zapatero. Frente a lo que opinaba la mayoría de los políticos –incluidos los del PP- y los medios de comunicación, este anciano que les escribe, que sabe más por viejo que por sabio, porque conoce las entrañas del nacionalismo vasco, y especialmente del nacionalismo vasco etno-leninista de ETA, el mal llamado proceso de paz no tenía futuro tal como estaba planteado, y se alzaba la verosímil hipótesis de una ruptura pactada de la tregua. Véase lo que uno comentaba el pasado 10 de Diciembre. “La hipótesis es que a ambos, a ZP y a ETA, les interesa romper momentáneamente la tregua, a ETA para demostrar a sus bases que no se rinde sino que negocia la abolición de la Constitución del 78, y a Zapatero para recuperar el electorado que está perdiendo. Quizá el pacto es una ruptura pactada de la tregua, que esperemos incluya atentados mediáticos pero no la pérdida de vidas humanas, para que ZP pueda convocar elecciones anticipadas ¿en Marzo? mostrándose como el "duro que no ha cedido ante ETA".Sólo si ZP vuelve a ganar las elecciones y se asegura el gobierno con el apoyo de sus aliados nacionalistas, que tienen el mismo objetivo político que ETA como es la ruptura del Estado español, y con cuatro años por delante, volvería a acordar otra tregua con ETA para negociar finalmente, sin miedo a perder las elecciones, la rendición ante el terror.” El problema es que a ETA se le ha ido la mano, y ha asesinado a dos personas con el atentado supuestamente mediático pero sin “accidentes mortales” según la jerga goebbelsiana de Zapatero. ¿Y ahora qué? De momento, para ganar tiempo, Zapatero no quiere reconocer que hay dos asesinados por ETA, algo que ya ha reconocido hasta el gobierno de Ecuador. Después, supongo que ZP quitará hierro al asunto -¡qué ironía hablar de quitar hierro de los escombros de la T-4 de Barajas!- parloteando de “efectos colaterales”, de personas no españolas, o de cualquier otra infamia narcotizante. Pero lo cierto es que ZP, ante el asesinato de dos seres inocentes, no ha roto “el proceso”, tan sólo ha suspendido el diálogo oficial con ETA. Esto no quiere decir que interrumpa la serie de negociaciones clandestinas que está realizando ZP por personas interpuestas desde al menos el 2002, cuando ETA asesinaba a muchos ciudadanos incluyendo socialistas. Precisamente quiere decir eso, que ZP mantendrá fuera del conocimiento de la ciudadanía su plan para negociar el fin del terrorismo cediendo a los irrenunciables objetivos políticos de ETA, la autodeterminación de la Gran Euskadi, la Euskal Herria de los 7 territorios. Y cuando gane las próximas elecciones, será la hora de implantar la anexión de Navarra por plazos –el órgano común vasco-navarro saldrá después de la victoria social-nacionalista de Mayo próximo- y un nuevo estatuto vasco anticonstitucional que proclame a Euskal Herria nación, y por lo tanto con “derecho a decidir”. La Alta traición de Zapatero como presidente de gobierno es plausible, pero ¿habrá algún partido político o alguna asociación cívica que se atreva a demandarla ante los tribunales? Me parece que no. Este es un país de borregos anestesiados por la cantinela de la “paz, paz, paz”, incapaz de ver la Gran Farsa teatralizada ayer al unísono entre Otegi y Zapatero. El “proceso” sigue, pero en la oscuridad de los caseríos clandestinos y de las mesas políticas sin luz ni taquígrafos. Dos seres humanos asesinados por ETA, y continúa la Gran Farsa ZP-ETA. Definitivamente, los ciudadanos españoles nos merecemos el gobierno que tenemos, nos merecemos un gobierno que nos mienta. Hemos sabido por la prensa que mientras los grandes y afamados actores José Luis R. Zapatero y Arnaldo Otegi siguen la escalada de declaraciones escenificando una próxima ruptura del alto el fuego –pactada, por supuesto-, se han incrementado las reuniones clandestinas entre Batasuna y el PSE, es decir, entre Otegi y Zapatero por personas interpuestas. Cada vez está más claro que Zapatero, asustado por la rebelión cívica contra su política de demolición de la Constitución del 78 para posibilitar un régimen a la mexicana, donde la alianza SS, de socialistas y separatistas, le mantenga en el poder de forma ininterrumpida con un PP arrinconado en la oposición perpetua, ha pactado con ETA un paréntesis para el “proceso”, a la espera de unas nuevas elecciones que le den una mejor mayoría o en cualquier caso cuatro años por delante para cometer la Gran Ignominia. ETA nunca dejará de reclamar el objetivo político por el que ha asesinado a casi mil personas, pero por el que también –y hay que reconocerlo- ha llevado el sufrimiento y la muerte a muchos etarras y familiares de etarras, la autodeterminación de sus mítica nación euskalherríaca con el botín de Navarra incluido. Así que a ambas partes parece que les conviene escenificar la gran farsa de la ruptura, a la espera de tiempos mejores. Pero el precio para que Zapatero gane las próximas elecciones sería que no haya muertos, aunque haya atentados. ¿Está dispuesto a pagarlo ETA? Sí, si el gobierno le permite presentarse a las elecciones municipales y forales en el País Vasco y Navarra con la careta de las Neskas de las Tierras Vascaa, agrupaciones de electores, o cualquier otra artimaña. Ese es probablemente el pacto que se está negociando detrás del escenario, y esa es la infamia que los ciudadanos debemos impedir. El próximo objetivo de la rebelión ciudadana debe ser denunciar esta infamia, porque es devolver a ETA todo el poder financiero, institucional, aforado, político, mediático y social que había perdido con la exitosa política del gobierno del PP. Para ETA reconquistar el dinero y la presencia en los pueblos y barrios del País Vasco y de Navarra es mucho más importante que robar 350 pistolas. Muchísimo más, y los ciudadanos deberían saberlo. ¡Hay que impedir que ETA se presente a las elecciones de Mayo! Ese es el grito de rebelión cívica que debe oír Zapatero. Parece que las cosas no van bien en el mal llamado proceso de paz y bien llamado proceso de negociación política del Estado con una organización terrorista. Por lo que no dice el gobierno y por lo que dice ETA, el “proceso” no discurre por donde estaba previsto, y ya se habla de una ruptura del mal llamado “alto el fuego” –puesto que no había dos bandos enfrentados en una guerra- y bien llamado “paro táctico” del asesinato político por parte de ETA dentro de su amplia panoplia de operativa terrorista que no ha cesado –extorsión, terrorismo callejero, robo de armas, etc-. El nerviosismo en el PSOE es evidente, porque la descalificación grosera que ha realizado el rasputín socialista Blanco de Pastor, brazo derecho de Patxi López, es inverosímil. Podemos apostar sin miedo a perder que Pastor, número tres del PSE, conoce mejor que Blanco las negociaciones con ETA, puesto que su número uno, Eguiguren, lleva cuatro años en ello, y tiene un teléfono rojo con Otegi, el portavoz político de ETA. ¿Por qué ha fracasado de momento el proceso de negociación política con ETA? Pues probablemente por lo que dice la misma ETA, porque Zapatero ha incumplido, al menos de momento, los compromisos adquiridos en los cuatro años de prenegociaciones. ¿Y por qué los ha incumplido Zapatero? Pues posiblemente porque se ha asustado al ver la rebelión cívica de muchos españoles, incluyendo algunos destacados militantes socialistas y algunos intelectuales progresistas –insultados en su inteligencia recientemente por el ideólogo de ZP, el ínclito Suso de Toro-, y se ha echado atrás al constatar que podría perder lo único que le interesa, el voto de la ciudadanía para mantenerse en el poder “como sea”. Las encuestas que ponen en peligro el triunfo de Zapatero en 2008 si cambia el modelo de Estado por la negociación con una ETA que ha asesinado a casi mil personas inocentes para lograr precisamente eso, le ha obligado a dar un parón al “proceso”. Pero probablemente no a abandonarlo, sino tan sólo, como le enseñara su maestro no reconocido Lenin, a dar un paso atrás para coger posteriormente impulso y dar dos pasos adelante. La hipótesis es que a ambos, a ZP y a ETA, les interesa romper momentáneamente la tregua, a ETA para demostrar a sus bases que no se rinde sino que negocia la abolición de la Constitución del 78, y a Zapatero para recuperar el electorado que está perdiendo. Quizá el pacto es una ruptura pactada de la tregua, que esperemos incluya atentados mediáticos pero no la pérdida de vidas humanas, para que ZP pueda convocar elecciones anticipadas ¿en Marzo? mostrándose como el “duro que no ha cedido ante ETA”. Sólo si ZP vuelve a ganar las elecciones y se asegura el gobierno con el apoyo de sus aliados nacionalistas, que tienen el mismo objetivo político que ETA como es la ruptura del Estado español, y con cuatro años por delante, volvería a acordar otra tregua con ETA para negociar finalmente, sin miedo a perder las elecciones, la rendición ante el terror. Los ciudadanos siempre tienen el gobierno que se merecen. Si una mayoría de españoles vuelve a votar a Zapatero como presidente de gobierno, será responsable también de la abolición de la España del consenso del 78, y de la deriva hacia el guerracivilismo crónico que nos invade de manera periódica. La libertad, pues, está en nuestras manos, y concretamente en las manos que introducen el voto en las urnas. Como en la Alemania de 1932. Decía el llorado Mario Onaindía que la Constitución –y el estatuto de autonomía- era el escudo de los demócratas para defenderse del nacionalismo étnico que nos quiere imponer su uniformidad totalitaria, sea por las buenas (PNV) sea por las malas (ETA). Tampoco está nada mal, ahora que la sociedad española ha caído en un estado de sopor democrático, en un aletargamiento -inducido por esa izquierda relativista y sin valores de Zapatero y su PSOE sin alma- por medio del nuevo opio del pueblo que es la letanía “paz, paz, paz”, que se diga a la ciudadanía que la auténtica paz es la Constitución. Soy de los que piensan que el valor que hay que defender es el de la libertad, y que la paz sólo es un valor positivo si es una paz justa, porque la paz sin libertad, la paz de los cementerios, la paz de Franco, la paz del Gulag, la paz del Gran Timonel, esa paz que esclaviza al hombre no la quiero para nada. Pero bueno, mientras los ciudadanos estén embobados por el embeleco de la paz, defendamos la paz, pero la paz con libertad para todos, la paz con igualdad para todos, la paz que nos asegura la Constitución española del 78. Por eso hay que celebrar el manifiesto “La paz es la Constitución” elaborado por los colectivos ciudadanos Basta Ya, Ciudadanía y Libertad, Covite, Foro de Ermua y Fundación por la Libertad. Dicho manifiesto nos convoca a todos a un acto cívico el próximo 6 de Diciembre en Vitoria. La pregunta es ¿acudirá un PSOE que ha reventado de facto la Constitución con el estatuto de Cataluña, que la está reventando con la ilegal mesa de partidos vascos que incluye a la ilegal Batasuna, y que pretende reventarla aún más con la anexión de Navarra enmascarada en un órgano común y un nuevo estatuto vasco que consagre la autodeterminación exclusiva de una parte de la ciudadanía española? ¿Por qué no se constituye ya en el País Vasco una izquierda no nacionalista, una sección vasca del Partido de la Ciudadanía –Hiritarrok- que levante la bandera del progresismo no nacionalista, y que una sus fuerzas a la derecha no nacionalista para defender la Constitución, que es la que nos defiende de la barbarie? Hoy nuevamente los ciudadanos españoles que todavía crean en el Estado de derecho, en la Democracia y en la Libertad tienen –tenemos- una cita en Madrid. Hoy la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha convocado una nueva manifestación para encabezar la rebelión cívica necesaria para impedir la Gran Infamia, la rendición de Zapatero a la organización terrorista ETA para conseguir réditos políticos personales y partidistas. Zapatero ha amenazado a los jueces, declarando que sus sentencias no ayudan al “proceso”, para que se plieguen a los intereses de “su proceso”, es decir, de su opción política partidista de pactar con los nacionalismos separatistas, incluyendo a ETA, para formar la Alianza SS, la Gran Coalición Social-Separatista, que le permita disfrutar de un poder omnímodo, al estilo del PRI mexicano, con una oposición reducida a una minoría incapaz de alcanzar en toda una generación el gobierno. Todo ello mediante una Constitución invalidada de facto y reventada en la práctica por una serie de estatutos de autonomía inconstitucionales por confederalistas. Es vergonzoso que al Tribunal Supremo, ante la amenaza velada del líder del PSOE que creó los GAL le hayan temblado las piernas, se haya bajado los pantalones democráticos y haya aplazado la condena al aparato juvenil de ETA, Segi, de cuya pertenencia al entramado terrorista sabe todo el mundo empezando por Garzón que así lo instruyó en su día, antes de pasarse al bando contrario que ahora encabeza Zapatero. Es vergonzoso que se haya exculpado a los terroristas del grupejo musical Soziedad Alcohólica, con sentencias que insultan nuestra inteligencia porque sólo hace falta leer las letras de sus canciones para comprenderlo. Es vergonzoso que el gobierno esté promoviendo una reforma del Código Penal que permita dentro de poco excarcelar a los asesinos en serie como De Juana, Txapote, Bilbao y demás energúmenos faltos de arrepentimiento y sobrados de carácter asesino. Zapatero nos traerá la Indignidad, la Injusticia y el Olvido, el sometimiento a un Régimen formalmente democrático pero sin alternativa de gobierno, porque para ello cuenta con los medios más poderosos españoles, el imperio económico de Polanco, todos sus medios de comunicación y sus subsidiarios, afines y realquilados, la inanidad de un empresariado dedicado a los negocios cuando no a la especulación y la corrupción, unos sindicatos mantenidos en Babia pero a la sopa boba, una Iglesia sometida a las sotanas nacionalistas vascas y catalanas, y una ciudadanía adormecida por el nuevo opio del pueblo, el mantra adolescente de “paz, paz, paz”. Sólo hay un posibilidad de derrotar el Plan Zapatero. A este gran embaucador sólo le interesa el poder, y todo lo mide en réditos electorales. Si la ciudadanía española despierta de su sopor inducido y se opone a su Plan, si la Rebelión Cívica que hoy recibe un nuevo impulso en Madrid logra arrastrar con el tiempo a una mayoría de votantes no sólo del PP sino del PSOE, si Zapatero viera que iba a perder las próximas elecciones generales por su rendición ante ETA, esta infamia se acabaría en un momento. Zapatero tiene con él -o al menos silenciados- a los grandes poderes fácticos españoles financieros, económicos, mediáticos, sindicales y eclesiales. Sólo la rebelión de los ciudadanos puede impedir el fin de la democracia del 78. Desde el momento en que un presidente de gobierno se arrodilla ante una banda terrorista para conseguir el cese del terrorismo a cambio de concesiones políticas, la suerte está echada. Para mal, claro. No vamos a enumerar las numerosísimas concesiones políticas que hasta la fecha ZP ha otorgado a ETA, pero todo el mundo que piense un poco y que no quiera hacerse ciego y sordo a la realidad sabe que el nacionalismo comunista de ETA, Bestia engendrada de la coyunda diabólica entre el nacionalismo étnico inspirado en el nazismo alemán y el marxismo-leninismo inspirado en la Liberación Nacional maoísta, es un proyecto totalitario y terrorista, y que por lo tanto es insaciable y sólo concibe treguas tácticas para conseguir objetivos políticos, concesiones penales para sus presos y tiempo para rearmarse. Ante tal proyecto político totalitario, indistintamente de que se utilice o no en ciertos periodos el terrorismo con asesinatos, el terrorismo callejero –fase en la que estamos ahora- o ningún terrorismo, un Estado de derecho no puede negociar, puesto que eso supone rendir la democracia a la dictadura. Pero ZP es un político cortoplacista, que pretende trampear con ETA a base de treguas y concesiones, al estilo de como lo ha hecho con el equivalente catalán de ETA, la ERC que hace unos años decidió que era más rentable abandonar el terrorismo de Terra Lliure y centrarse en la actividad política. Zapatero ha pactado con ERC, la ha traicionado con CiU, ha vuelto a traicionar a ésta con ERC formando un nuevo gobierno catalán SS (Social-Separatista), y volverá a engañar a ERC cuando le convenga. ZP desconoce los valores de la Democracia pero también los de la Ética. Ayer el portavoz político de ETA, asustado ante la posibilidad de que algunos jueces –que no todos, ahí está Garzón de mamporrero del PSOE- se atrevan a aplicar la Ley y condenar al asesino en serie Iñaki de Juana, y no agacharse ante las amenazas de ZP al Poder Judicial para que sea “sensible con el proceso”, amenazó claramente al presidente: Si tu paras a los jueces, yo paro la kale borroka. Chantaje puro al Estado democrático por parte de los terroristas. Y para demostrar que es un ultimátum serio, ayer mismo los chicos de ETA en sus acostumbrados akelarres de fin de semana rociaron con gasolina y pretendieron quemar vivos a dos policías municipales de Bilbao. Un salto cualitativo, lo llamarán en sus comunicados públicos trufados de mantras etnicistas y letanías marxista-leninistas. ETA ha acorralado a Zapatero. Delenda est Hispania. Decíamos ayer: “Izquierda y derecha unidas por sus poderes fácticos, PRISA y la Iglesia, bajo la decorativa figurita del Rey, el proyecto de demolición de la España constitucional ha triunfado. En el día de hoy, vencidas y desarmadas las fuerzas constitucionales, han alcanzado las tropas Social-Separatistas sus últimos objetivos mediáticos. La guerra de los medios ha terminado”. Pero hasta en las situaciones más pesimistas cabe un rayo de esperanza. Las elecciones catalanas nos han deparado una sorpresa mayúscula, especialmente para las oligarquías políticas y los oligopolios mediáticos, que no sabían ver la creciente insatisfacción ciudadana en muchas partes de España, especialmente allí donde el nacionalismo étnico ha implantado su dictadura. La esperanza se llama Ciudadanos – Partido de la ciudadanía. El triunfo sin precedentes en Cataluña de un partido “apestado”, sin recursos financieros ni apoyo mediático, no nacionalista, con una idea clara de España como nación de ciudadanos, supone un rayo de luz entre tanta tiniebla. Porque ni el PP de Cataluña se atreve a cantar las verdades del barquero que entona Albert Rivera y sus hombres y mujeres. Porque el PP nacional ha caído en una deriva regionalista donde la defensa de los intereses de la España del Antiguo Régimen se impone a los principios de la España de las Cortes de Cádiz de 1812 y la de la Constitución de 1978. La España de los caciques y los curas trabucaires. La España negra. Frente a la alianza Social-Separatista de Zapatero y sus amigos nacionalistas étnicos, y la desidia de un PP inane, mediatizado por la larga mano de las fuerzas reaccionarias vaticanistas y monárquicas, se alza la valiente rebelión ciudadana, la corajuda rebelión cívica de C’s, de Ciudadanos. Ante la traición sin complejos del PSE de Eguiguren y López, debe levantarse inmediatamente la agrupación de Ciudadanos en el País Vasco, para arrastrar el voto de miles y miles de vascos que tradicionalmente votábamos socialista y que ahora nos encontramos huérfanos. Y lo que es importante, para frenar la deriva de algunos dirigentes del PP que podrían influir negativamente en la posición del PP vasco, que, de la mano de María San Gil, todavía no ha cometido las infamias de Piqué y compañía que han insultado a C’s situándoles en la extrema derecha, al estilo zapateril. Los progresistas vascos, desde la izquierda liberal hasta la socialdemocracia cívica pero siempre contra el nacionalismo excluyente y obligatorio y por supuesto contra la rendición del Estado ante el terror de ETA, queremos tener una opción como la de Ciudadanos, y la queremos ya, para las elecciones forales y municipales de Mayo. Y la queremos para unir nuestras fuerzas a la derecha confesional vasca y española, porque es la única forma de defender la libertad en el País Vasco y en España. Ante todo la unidad. Los intelectuales progresistas vascos, los movimientos cívicos vascos antinacionalistas y los “apestados” socialistas deben dar ya un paso adelante. Muchos ciudadanos vascos estaremos con ellos. En Cataluña había una mucho menor masa crítica y lo han logrado. ¡Ahora es el momento! El proceso de deconstrucción de la España constitucional del 78 fue puesto en marcha en el año 2000 tras la mayoría absoluta del PP por el “poder fáctico fácilmente reconocible” que dijera Aznar de manera cobarde para no mentar a la Bicha por su nombre, Polanco y su imperio económico-mediático-político, del cual el PSOE es tan sólo su brazo político. Si esta Constitución era capaz de proporcionar una mayoría absoluta al PP, había que destruirla. Pero no al estilo decimonónico con un pronunciamiento militar, ni al estilo del siglo pasado con una revolución proletaria, sino de manera sutil y laboriosa, eliminando ladrillo tras ladrillo, legislando contra la Ley de leyes hasta dejarla vacía de contenido. Se comenzó llevando al país a las barricadas contra el gobierno legítimo de Aznar, aprovechando accidentes como el Prestige o el Yak militar, y se acabó asaltando las sedes del PP en la jornada de reflexión del 13-M con motivo de la masacre de Madrid, matanza cuyos autores intelectuales ignoramos por completo. Una vez tomado el poder contra toda expectativa, comenzó la elaboración del estatuto de independencia para Cataluña, luego la visualización de la negociación con ETA que ahora hemos sabido que comenzó precisamente en el 2000, y proseguirá sin duda con otro estatuto de independencia de facto para una imperial Euskal Herria que se habrá anexionado Navarra, y con la excarcelación de todos los grandes criminales y asesinos en serie etarras. Este proyecto polanquista para convertir la monarquía constitucional del 78 en una suerte de monarquía confederal que reina pero no gobierna sobre diversas naciones independientes de facto, cuenta naturalmente con el apoyo de la casi totalidad de la izquierda española, la económica, la intelectual y la política, con honrosas excepciones que han sido enviadas a una embajada, a su casa, a una fundación o una silla del parlamento europeo. Pero para triunfar había que infectar con este proyecto los predios conservadores. Y no olvidemos que la Iglesia española es todavía el gran poder fáctico de la derecha, por lo que el proyecto del hombre más poderoso, Polanco, tenía que incluir a la poderosa clerigalla vaticanista. Los Obispos catalanes y vascos de siempre han apoyado el separatismo, pues sin duda la superstición religiosa es una excelente aliada de la superstición nacionalista, y por fin han logrado convencer al Vaticano de que su opción era la más rentable para los intereses a largo plazo de la Iglesia. Y “last but not least”, este proyecto también debe contar con el principal afectado, el Rey Juan Carlos I, que de buen grado o por la fuerza, algún día lo sabremos, ha aceptado el proyecto de convertirse en la figurita decorativa de este “belén confederal de naciones ibéricas”, quizá a modo de como los catalanes decoran su nacimiento con el “caganer”. Como Gary Cooper en “Solo ante el peligro”, un hombre ha levantado a la nación española contra este infame proyecto de deconstrucción de España: Federico Jiménez Losantos, que se ha hecho con el liderazgo de la radio independiente desde la COPE, la emisora de los Obispos. Por ello el ínclito locutor era el hombre a extirpar del panorama mediático español, y por ello Polanco, el Rey y el Vaticano se han lanzado a morder la presa. Primero fue la sorpresa de que el diario conservador ABC uniera sus fuerzas a la SER y a El País y lo atacara e insultara sin piedad, a FJL, otro conservador convencido, pero la esencia del ABC es su sumisión monárquica, no otra cosa. Ahora parece que el Vaticano y especialmente la Casa Real han logrado dar la última vuelta de tuerca, y que FJL tendrá que marcharse de la COPE. Izquierda y derecha unidas por sus poderes fácticos, PRISA y la Iglesia, bajo la decorativa figurita del Rey, el proyecto de demolición de la España constitucional ha triunfado. En el día de hoy, vencidas y desarmadas las fuerzas constitucionales, han alcanzado las tropas Social-Separatistas sus últimos objetivos mediáticos. La guerra de los medios ha terminado. “Delenda est Hispania”. Zapatero, nuestro Gran Timonel, el hombre de pensamiento simple pero política suicida, sigue cometiendo infamia tras infamia. Y ahí tiene “su banda de los cuatro”, al estilo del Gran Timonel y Gran Criminal Mao, para hacerle el trabajo sucio. Por un lado, Rubalcaba, el portavoz del gobierno del PSOE que ocultaba el terrorismo de Estado del GAL y la mega-corrupción de Filesa, Ibercorp, RENFE, Cruz Roja, Guardia Civil, etc etc, ejerciendo de Gran Rasputín y moviendo los hilos desde las cloacas de la Seguridad del Estado, las mismas que él conoce muy bien de aquellos tiempos que los Tribunales han juzgado como terrorismo de Estado y corrupción de Fondos Reservados, tratando de tapar los agujeros negros del 11-M y de la obscena rendición a ETA. Por otro lado, el juez estrellado Garzón, que ha quedado retratado esta semana tras las diligencias de la juez natural del caso de la falsificación del informe de los peritos, retrato que incluye la posibilidad de que sea procesado por prevaricación y obstrucción a la Justicia. Su papel de mamporrero al servicio de Zapatero ha quedado claro, más si cabe cuando nos enteramos que ha rebajado la fianza al criminal Otegi ¡de 650.000 euros a 50.000 euros! El tercer componente de la “banda de los cuatro” zapateril es el inculto y venenoso Blanco, el que lanza infamia tras infamia contra el PP mientras se queja de que este partido no colabora con el gobierno. Blanco, ese miserable que acusa de desear más muertos y de formar parte de la extrema derecha a los miembros del PP que se niegan a rendir el Estado de derecho a una organización terrorista y a “firmar con la sangre de los asesinados el acuerdo con ETA”, como dice hoy mismo Pilar Ruiz, socialista y madre del llorado Joseba Pagaza. ¿También esa madre-coraje pertenece a la extrema derecha? El cuarto componente de la banda pero igualmente peligroso es el Fiscal General del Estado, ese Conde-Pumpido que ha eliminado al mayor combatiente desde la Ley a ETA, el insigne Fuangairiño, para maniobrar desde el gobierno, sortear la ley, manipular la Audiencia Nacional, dinamitar la Justicia en todos sus ámbitos y poner ésta al servicio de la rendición del Estado a ETA. Su rebaja de la petición de cárcel para el mayor asesino en serie de ETA, el criminal Iñaki de Juana ¡de 96 a 6 años! así lo demuestra. Y las ignominias no hacen sino ir in crescendo. Esta misma semana hemos visto el linchamiento político y mediático del ¡socialista! Enrique Múgica por atreverse a cumplir su misión de Defensor del Pueblo. Y la semana que viene la democracia española será humillada en el parlamento Europeo al presentar el PSOE una moción de ETA, para demostrar que los crímenes de ETA no son terrorismo sino la lucha de un pueblo por su Liberación Nacional. Justo, como defendía el Gran Timonel y Gran Criminal Mao Zedong su papel en la historia. Las declaraciones de Zapatero en los corrillos de la recepción de jefe del Estado han sido meridianamente claras, no por lo que dijo sino por lo que no dijo. El presidente había dicho hasta ahora por activa y por pasiva, y ahí están las hemerotecas y las fonotecas, que para que Batasuna fuera legal bastaban tres palabras: “condenamos el terrorismo”. Pues bien, el jueves dijo, con el desparpajo que le caracteriza cuando dice lo contrario de lo que habría prometido, que para que Batasuna legal basta con que se inscriba como un nuevo partido. Claro que Zapatero ya dijo que respetaría completamente el estatuto que saliera del parlamento catalán, y luego lo negoció con nocturnidad y alevosía en un mano a mano con Mas, el líder de CiU, dejando en ridículo a la asamblea autonómica. También ha dicho Zapatero que no ha negociado todavía con ETA, cuando sabemos que está en ello desde hace al menos 4 años. Zapatero miente más que habla, y habla mucho, sobre todo solemnes vacuidades, así que ya estamos acostumbrados a los embustes. Pero el fraude de ley que supondrá que los mismos dirigentes del aparato político de ETA cambien su nombre de Batasuna por cualquier otro –pueden volver a los numerosos disfraces que han utilizado hasta ahora, Herri Batasuna, Euskal Herritarrok, AuB, Herritarren Zerrenda, Aukera Guztiak… o inventarse uno nuevo-, será un fraude de ley impulsado por el presidente del gobierno. ¿No tiene eso alguna calificación penal? Claro que sí, pero para eso están en su sitio los fiscales-perrito y los jueces-estrella. Vengo diciendo desde hace meses, cada vez que observamos una nueva infamia de Zapatero, que lo peor está por llegar. Su proyecto de deconstrucción de España para ceder Cataluña, el País Vasco y Navarra a las mafias políticas locales y reservarse el resto de España para él y su amo, don Jesús, lo que yo llamo la CSN, Coalición Socialista Nacionalista, implica no sólo la rendición del Estado de derecho al terrorismo y la demolición de la España democrática del 78, sino también el imperio de la infamia, la injusticia y el oprobio para los españoles decentes y especialmente para las víctimas del terrorismo. Esta semana hemos visto cómo de manera ignominiosa e ilegítima, Zapatero ha negociado con el aparato político de ETA el cese de la huelga de hambre de Ignacio de Juana a cambio de rebajar la petición de prisión ¡de 96 a 6 años! Esto supondrá en la práctica que el asesino en serie, el “serial killer” Ignacio de Juana, el criminal que ha asesinado directamente a 25 ciudadanos españoles inocentes, saldrá a la calle, a escupir a la cara de los huérfanos y supervivientes de sus matanzas en menos de dos años, en 2008, naturalmente cuando hayan pasado las elecciones generales y Zapatero haya sido nombrado de nuevo presidente del gobierno con el apoyo de los nacionalistas. Sólo en la España de Zapatero puede salir a la calle impunemente un “serial killer” de esta calaña, que se jactaba de celebrar con langostinos y champagne cada asesinato de un inocente, y de gozar –quizás incluso de tener orgasmos- al ver la cara desencajada de las viudas, huérfanos y mutilados fruto de la barbarie etarra. Esto no puede pasar en ningún otro país democrático. Que nadie se engañe. Zapatero no sólo entregará Navarra a un País Vasco independiente al estilo cubano, independiente del Estado de derecho español pero dependiente de una dictadura nacional-comunista, sino que también está cometiendo y cometerá las mayores infamias que seamos capaces de imaginar. Extraordinario artículo de Fernando Savater titulado Memas, salvo por un pequeño "descuido": El mal llamado proceso de paz, que Savater metaforiza acertadamente como "Bien mirado, el comportamiento de estas damas de la caridad es toda una metáfora del llamado “proceso de paz”, según lo entienden algunos: consiste en pedir calma a los corderos, a la espera de que su sumisión convierta en vegetarianos a los lobos"... ... no está liderado por las chicas titiriteras que él denuncia, SINO POR SU ADMIRADO ZAPATERO. Quousque tandem, Savater? * * * * * Parece que el maltratador de su esposa (único político europeo condenado judicialmente por violencia de género) Jesús Eguiguren por parte del PSOE y el asesino en serie Josu Ternera por parte de ETA están negociando en Oslo la rendición del Estado de derecho al terrorismo. No está mal la cosa. El destino de la democracia española en manos de dos impresentables violentos. Dios los cría y ellos se juntan. La información es del diario ABC Las ignominias con respecto al terrorismo nacionalista vasco que ha cometido Zapatero hasta la fecha no son nada con lo que se avecina. Algunos lo llevamos diciendo mucho tiempo, desde la ejecución política de Nicolás Redondo, pronto hará 5 años. Ya decía Voltaire que “No hay verdad que no haya sido perseguida al nacer”. Zapatero ha negociado por personas interpuestas con ETA desde hace más de cuatro años; Zapatero ha permitido la representación de ETA en el parlamento vasco de 2005 por medio de las muñequitas de guiñol de la tierras vascas; Zapatero ha devuelto al aparato político de ETA, Batasuna, la presencia política y mediática; Zapatero ha tratado de desprestigiar y dividir a la Asociación de Víctimas del Terrorismo; Zapatero ha hecho declarar a las Cortes una resolución de rendición del Estado de derecho para la historia universal de la infamia; Zapatero ha ejecutado políticamente al fiscal general de la Audiencia Nacional, el mayor combatiente contra ETA en el ámbito judicial; Zapatero ha ordenado a la ejecutiva del PSE reunirse oficialmente con el partido político ilegal por terrorista Batasuna; Zapatero ha nombrado a dedo un candidato por el PSN para que en las próximas elecciones forales en Navarra, de la mano de los nacionalistas imperialistas vascos, integre a esta comunidad en el País Vasco; Zapatero ha presentado en el parlamento europeo el problema del terrorismo nacionalista vasco como un conflicto internacional… Pero estos días hemos visto infamia sobre infamia: en el acto publicitario organizado por el socialista Rodríguez Ibarra en Bilbao, se invitó a los representantes del partido ilegal –por ser parte de ETA- Batasuna, y no se invitó al partido democrático del PP que ha sufrido más que ningún otro los zarpazos del terrorismo en nuestra tierra vasca. Y el colofón lo hemos tenido ayer cuando el PSE, en el parlamento vasco, se ha negado a apoyar una resolución del PP de condena del terrorismo callejero de ETA, acusando al partido de María San Gil de “dramatizar la kale borroka hasta extremos grotescos”. ¿Cabe mayor infamia? Naturalmente que cabe. Lo veremos en los próximos años con la integración de Navarra en una Euskal Herria soberana e independiente de facto en una fantasmagórica confederación de naciones ibéricas, y con los mil asesinos etarras, entre encarcelados, exiliados y en la clandestinidad, paseando por las calles del País Vasco insultando y escupiendo a la cara a sus propias víctimas. El abajo firmante ha dicho muchas veces que el PP es un partido ingenuo y que desarrolla una estrategia equivocada en el tema de la negociación del gobierno español con ETA para la rendición del Estado a la organización nacionalista vasca. Continuamente está repitiendo que el proceso de negociación está fracasando porque hay extorsión, porque cada vez hay más terrorismo callejero, porque la ilegal Batasuna campa a sus anchas con la sustitución del juez Grande-Marlaska por Garzón, etc. El PP y muchos de los medios de comunicación se equivocan. Lo repetiré una y otra vez. El presidente del PSE, Jesús Eguiguren, por encargo de Zapatero, comenzó a negociar con ETA hace al menos 4 años, y todo lo que estamos viendo desde hace seis meses en que ETA declaró el alto el fuego no es más que un proceso de escenificación, en el que ambas partes, el gobierno y ETA, van poniendo en escena diversas actuaciones de cara a sus respectivos seguidores, dando pasos adelante y pasos atrás, marcando territorio, arengando a sus masas, pero en definitiva avanzando en un proceso en el que la principales etapas de un camino largo están acordadas. Naturalmente hay momentos de tensión, cuando una de las partes, sea el gobierno presionado por la opinión pública, sea ETA por sus bases radicalizadas y presos histéricos, no dan el paso previsto en el calendario. Pero el proceso está trazado, y todo se desarrollará según lo previsto, aunque tarde un poco más. Zapatero concederá la posibilidad de integrar Navarra en la mítica Euskal Herria si consigue ganar las próximas elecciones forales en la comunidad navarra, y concederá la posibilidad de tener una independencia de facto bajo la fachada de un estatuto al estilo catalán, todo ello abierto a una hipotética autodeterminación, y a cambio ETA dejará las armas y se integrará totalmente en la política. Por supuesto los presos y deportados etarras irán volviendo a casa sin prisa pero sin pausa para no crear alarma social. Y eso es todo. Así de sencillo. Por eso Zapatero sigue dando triunfos mediáticos a ETA, triunfos –repito- acordados previamente. Primero permitió la presencia de ETA en el parlamento vasco mediante la charlotada de las chicas comunistas de las tierras vascas, luego ha ido permitiendo que la ilegal Batasuna se moviera en la legalidad como pez en el agua según expresión del auténtico profeta de la fe etarra, el nacional-comunista Mao Zedong, después ha convertido el proceso de rendición del Estado de derecho en un mal llamado “proceso de paz”, y ahora escenifica en el parlamento europeo otra aspiración de ETA desde hace cuarenta años, la “internacionalización del conflicto vasco”. Otro triunfo de ETA, porque si no hay proceso de paz porque no había una guerra entre dos bandos, tampoco se puede internacionalizar lo que no es un conflicto político de descolonización sino un asunto interno de España relacionado con una organización nacionalista terrorista. Son batallas mediáticas que ETA va ganando para ir macerando a sus bases, y que a Zapatero le interesan también para que la opinión pública española vaya cayendo en una anestesia cívica mediante esta manipulación mediática. Por eso las autoridades andaluzas están tratando de acallar y maniatar la manifestación del domingo en Sevilla protagonizada por la AVT. Uno de los peligros que tiene la estrategia de Zapatero para narcotizar a la ciudadanía española es que haya asociaciones cívicas, colectivos de víctimas y medios de comunicación que con sus gritos despierten al mayoritariamente adormilado ciudadano español. Por eso, el domingo a las 12:30 todos los que estén por el sur deben acudir a Sevilla para gritar muy alto: ¡Rendición, en mi nombre, no! Sabido es que el nacionalismo catalán ha logrado explosionar la constitución del 78 para conseguir un estatuto de nación confederada a España –de momento- gracias a la dictadura mediática y política del 90% de los medios y de los partidos. Allí está emergiendo un tercer partido, Ciudadanos, entre el consorcio nacionalista que denominan PUC (Partido Unificado Catalán), amalgama de CiU, PSC, ERC e ICV, que hegemoniza completamente la vida catalana, y el PP. Pues bien, el proyecto zapateril es el mismo para Vasconia, con el agravante de aquí va incluido en el pack la rendición del Estado de derecho a una organización terrorista. Zapatero prometió a ETA que si dejaban las armas –de momento- les daría un estatuto de nación confederada –de momento- que incluiría como botín irrenunciable a la rica y próspera Navarra. Nos cuenta hoy el Diario Vasco que en este mes de septiembre han avanzado mucho las reuniones secretas entre el PSE, el PNV y Batasuna para conformar este otoño la sedicente “mesa de partidos”, indecente y antidemocrático aparato político que suplanta la voluntad popular representada en el parlamento vasco. La idea es prefigurar el futuro PUV, Partido Unificado Vasco, conglomerado que aglutine al PSE, al PNV, a Batasuna y a los apéndices y forúnculos políticos ahora existentes y que pronto serán absorbidos: EA, Aralar y EB. Su objetivo: hegemonizar el 90% de la vida vasca, no sólo política, sino también cultural y vital, al estilo catalán. Enfrente, aislado como siempre, la única fuerza que defiende la constitución y la democracia: el PP vasco. Sólo cabe esperar que los progresistas vascos no nacionalistas –había miles hace cuatro años, pero ahora parece que se han escondido debajo de las piedras- levanten con coraje el tercer partido también en el País Vasco, la sección vasca de Ciudadanos. Sólo con las fuerzas democráticas unidas, las de derechas y las de izquierdas, y sobre todo con los ciudadanos no partidistas que quieren defender la democracia en Euskadi, es posible la resistencia al proyecto socialnacionalista de ZP. ¿Recuerdan ustedes aquello del talante, la democracia deliberativa, el diálogo, la transparencia…? Pues Zapatero acaba de cometer una infamia más en su camino hacia la entrega de España a los nacionalistas periféricos. En esta ocasión, una infamia en primer lugar para los socialistas navarros, que con buen criterio eligieron democráticamente hace pocos años a Chivite como secretario general del PSN, el cual de manera antidemocrática e increíble no será el candidato socialista al Gobierno de Navarra el próximo Mayo. Chivite es un socialista a la antigua usanza, y por eso no era un peón que pudiera considerarse fiel en la estrategia zapateril, que consiste en olvidar la señas de identidad progresistas de igualdad y solidaridad para abrazar la política reaccionaria de los nacionalistas periféricos, amalgama de caciques locales, curas trabucaires y trogloditas cavernarios, pero que le permite entablar una alianza para alcanzar y mantener el poder que de otra forma no podría disputar al PP. Así que ZP, por medio de su verdugo predilecto, el que decapitó a Nicolás Redondo y a tantos otros, el docto erudito Blanco, ha impuesto como candidato del PSN a un tal Fernando Puras, el cual sólo tiene una virtud: su fidelidad a ZP en el plan ya acordado con ETA de entregar Navarra al nacionalismo étnico vasco, una demanda irrenunciable para ETA, tanto como la autodeterminación de esa “Euskal Herria independiente, socialista, euskaldún y reunificada –es decir, incluyendo a Navarra-, objetivo ineluctable de ETA, por lo que ha asesinado y seguirá asesinando, según declaró esta semana en al Audiencia Nacional ese fino político e intelectual que es el etarra Iñaki Bilbao. Fernando Puras fue miembro del gobierno cuatripartito en Navarra en los años noventa, la alianza de socialistas, nacionalistas vascos e IU, que estableció el órgano de gobierno unificado vasco-navarro. Algo que sin duda ZP ha prometido reeditar a ETA, y que ésta considera es la “vaselina” para acometer después el segundo paso, la auténtica “sodomización” de Navarra: la anexión de esta comunidad foral por el etnicismo vasco como Austria fue absorbida por el etnicismo alemán. Alea jacta est. ZP entrega Navarra a la Bestia, a esa Bestia que hemos visto en TV insultar groseramente y amenazar de muerte de manera obscena a los jueces. ¿Será el “santo y seña” que ETA esperaba para desbloquear el sedicente proceso de paz? La crisis es total en EA, el partido está dividido por la mitad, y mira que es un partido pequeño, pero cuanto más fanatismo reina en una organización política más difícil es mantener la unidad. Los partidos nacionalistas por definición son fanáticos, y por lo tanto sólo se mantienen unidos cuando gozan del poder. Poder institucional como el que tiene el PNV, o poder terrorista como tiene Batasuna. Ciertamente, la revolución silenciosa que se ha producido en España a partir de 2004, con un PSOE en el poder que abandona la herencia democrática y consociativa de la Transición y rompe la baraja constitucional para subirse al monte de la alianza con los nacionalistas periféricos, y en consecuencia la decisión del PSE de pactar con la organización terrorista ETA, legalizar su brazo político y promover una autodeterminación más o menos encubierta, hará estallar en breve la red de partidos políticos vascos. Se adivina en el horizonte que el PSE, a semejanza de Cataluña, quiere conseguir la lehendakaritza en coalición con la izquierda abertzale y la izquierda tonta útil de Madrazo, para desalojar al PNV. Para ello, el panorama de partidos nacionalistas a la izquierda del PNV debe clarificarse y simplificarse. Cuando ETA sea legalizada como fuerza política, será una ERC aún más potente, y los partidúsculos cercanos desaparecerán. Aralar será absorbida de nuevo por ETA, o se unirá a IU, o se repartirá entre ambos partidos. Y también EA tiene una doble alternativa: o forma coalición permanente con el PNV al estilo de CiU, o se une al conglomerado ETA-Aralar. O se rompe y se reparte entre ambos polos. Pero el futuro electoral vasco es PNV con o sin EA, frente al tripartito PSOE-IU-ETA. Así de sencillo. Como en Cataluña y Galicia. Y la derecha democrática española, el PP, frente al resto, pero arrinconada. Faltaría por saber si en Vasconia es capaz de surgir una izquierda democrática española que pueda combatir junto al PP al nacionalismo étnico. Una sección vasca de Ciudadanos, vaya. Últimas noticias de Francia: “Miles de manifestantes se pasearon ayer por la calles de París exigiendo la libertad para un /serial killer/, un asesino en serie convicto y confeso de haber matado a 25 ciudadanos franceses, y que fue condenado en su día a una pena de prisión de cerca de 3.000 años. La policía permitió la manifestación siguiendo órdenes del gobierno francés, y de acuerdo con los Tribunales de Justicia”. Naturalmente, es una noticia imposible, pero no sólo porque en Francia y en cualquier otro país democrático las leyes no permitirían la excarcelación de un asesino en serie tras cumplir sólo 18 años de condena, no sólo porque en Francia y en cualquier otro país democrático las autoridades políticas y judiciales no permitirían una manifestación tan clara de apología del crimen organizado y en serie. En realidad lo más preocupante es que en Francia y en cualquier otro país democrático no existirían miles de ciudadanos que se manifestaran a favor de un serial killer. Eso sólo sucede donde no impera la Ley, donde no existe el Estado de derecho, donde no hay democracia. Por ejemplo en los países islámicos, o en las dictaduras nacionalistas y comunistas. En los países aliados de Zapatero como Irán, Venezuela, Cuba. Justo donde levantan las mismas banderas que portaban los etarras y sus simpatizantes que se manifestaban ayer en San Sebastián exigiendo la libertad para el criminal miembro de ETA José Ignacio de Juana Chaos, convicto y confeso del asesinato de 25 personas. Banderas de Euskal Herria, de Hezbolá, de Palestina… Siempre los mismos perros con parecidos collares. No hay que preocuparse, dice nuestro presidente desde su descanso veraniego en el palacio de La Mareta en Canarias, el “proceso” avanza, porque la violencia no tiene futuro. Como demostración de ello, además de las permanentes acciones de amedrentamiento, chantaje y extorsión por parte de ETA, esta organización terrorista ha ordenado quemar un microbús en pleno centro de San Sebastián para demostrar que su amenaza del último comunicado no era de cara a la galería. Es verdad que el “proceso” va bien, pero el proceso de rendición del Estado ante ETA, que es el verdadero proceso, porque lo de proceso de paz no es más que una añagaza narcotizante de nuestro “zapatero de Hamelin”. El único problema es que ZP está retrasando las concesiones prometidas a ETA porque se ha asustado al ver en sus sondeos periódicos del pálpito ciudadano que la firme oposición de las Víctimas del Terrorismo por un lado, y la soberbia insoportable de los etarras como Txapote y demás asnos que rebuznan y cocean en la Audiencia Nacional por otro, aconsejan a la Moncloa retrasar el acercamiento de presos y la legalización de Batasuna. Lo que demuestra que la única posibilidad que tenemos los ciudadanos no anestesiados por el pacifismo demagógico de Zapatero de impedir la Gran Ignominia del triunfo político de ETA después de 40 años de asesinatos es la movilización cívica contra su política. Aunque sigue sin saberse todo sobre la masacre en Madrid del 11-M, a lo que el oscurantismo del gobierno de Zapatero sorprendentemente contribuye, porque en principio éste no tiene nada que ocultar, parece claro que hay indicios de que Telesforo Rubio, ascendido inmediatamente por Zapatero a Jefe de la poderosísima Comisaría de Información de la Policía Nacional, tuvo mucho que ver con la manipulación del atentado que, comandada por Rubalcaba de forma coordinada desde Ferraz y desde Gran Vía, contribuyó a crear un estado de estupor y crispación en la opinión pública que se vio reflejado en el inesperado resultado de las elecciones generales del 14-M. Parece que hay indicios de que este Telesforo Rubio, militante de corazón del PSOE sin duda alguna, pudo presuntamente cometer perjurio en la comisión de investigación sobre el 11-M. Pues bien, se ha desatado un escándalo que en cualquier país civilizado, y mucho más de nuestro entorno europeo, habría provocado una crisis de gobierno gravísima, que habría puesto en riesgo la continuidad del presidente Zapatero y que por supuesto se habría llevado a la “tumba política” al ministro de Interior. Se trata nada menos que de la averiguación judicial de que policías nacionales desde la Comisaría de Información que dirige el tal Telesforo Rubio avisaron al etarra Elosúa para evitar su detención cuando iba a entregar el dinero extorsionado a los empresarios vascos y navarros, extorsión que por supuesto no existe según Zapatero y Rubalcaba. La dimisión de Rubalcaba es democráticamente necesaria, pero ni el gobierno y sus medios de comunicación hegemónicos lo van a permitir, ni la oposición inane de un PP desnortado, más preocupado por los anatemas de los obispos a los homosexuales que por las infamias a la democracia, van a exigir. Pero hay que llamar la atención sobre el nexo de unión entre todas las ignominias que ocurren en España desde Marzo del 2004: Telesforo Rubio. No hay que ser partidario de ninguna teoría conspiratoria sino simplemente tener dos dedos de frente para observar que existe un código cifrado que podría despejar muchas incógnitas, desde el ascenso al poder de Zapatero hasta su presunta colaboración con ETA par evitar detenciones que frustrarían el mal llamado “proceso de paz”. Podemos llamarle el código da Telesforo Rubio Este miércoles pasado 12 de Julio se han cumplido nueve años de uno de los asesinatos más crueles de ETA, y hay que reconocer que en cuarenta años de existencia terrorista el nacionalismo vasco violento ha cometido crímenes horribles, matanzas indiscriminadas, masacres de niños reventados en su propia casa, novecientos muertos, miles de heridos y mutilados, y más de doscientos mil exiliados forzosos. Pero el asesinato de Miguel Ángel Blanco fue extremadamente cruel por su fría técnica a cámara lenta, porque consistió en el secuestro de un concejal de 29 años en una villa vizcaína, su tortura psicológica durante 48 horas porque el desdichado joven vasco sabía que después de dos días de agonía infinita vería estallar su nuca de varios disparos, y porque finalmente fue abandonado en un parque como un perro callejero con hilo de vida pero con el cerebro reventado. Aquel crimen execrable de ETA soliviantó al adormecido pueblo español, y comenzó la rebelión ciudadana que logró arrinconar casi definitivamente a ETA en el principio del 2004. Fue el Espíritu de Ermua. ¡Cualquier tiempo pasado fue mejor! Ahora vemos de nuevo a más de la mitad de los ciudadanos españoles confiados en el flautista de Hamelin, en ese Zapatero que con su mantra narcótico de “paz, paz, paz” está negociando con ETA la rendición del Estado de derecho, dinamitando la constitución con la “dinamita del Estatut”, prometiendo el derecho de autodeterminación para la Gran Euskal Herria que anexiona a Navarra, y sugiriendo que “algo habrá que hacer con los presos”. Es verdad que los ciudadanos decentes hemos salido a la calle este 12 de Julio para clamar contra la rendición ante ETA, pero debemos decir las cosas por su nombre: hemos sido muchos menos, millones menos, los españoles que hemos declarado la rebeldía cívica en este 2006 de la infamia. La mayoría de españoles confía en el zapatero de Hamelin, porque en el fondo, también una mayoría del pueblo español piensa, como Zapatero, que hay que acabar con el terrorismo “como sea”. Este extraordinario vídeo nos recuerda lo que fue la rebelión cívica que comenzó en 1997 y la confronta con la cruel realidad presente. ¿Qué fue del Espíritu de Ermua? Zapatero cabalga a lomos de la traición, así lo ha expresado con desesperación esa madre-coraje que es la madre del socialista Joxeba Pagazaurtundua, asesinado por los etarras que esta semana han sido contraparte oficial del PSE, partido al que pertenecía el mencionado Joxeba, y que ha “bendecido políticamente” al aparato político de ETA en un hotel donostiarra. ¿Cabe mayor traición que reunirse oficialmente con un partido ilegal por pertenencia a banda terrorista, sin que el primero haya condenado el terrorismo ni la segunda haya abandonado irreversiblemente el terrorismo? ¿Cabe mayor traición que el PSE por mediación de Eguiguren estuviera negociando clandestinamente con ETA antes, durante y después del asesinato por ETA del militante del PSE Joxeba? ¿Cabe mayor traición que unos policías nacionales hayan dado el chivatazo a un etarra para evitar así ser detenido por otros policías a las órdenes del juez Grande-Marlaska, sustituido oportunamente por Garzón para gran alivio de Zapatero? "¡Traidores, traidores, traidores! ¡Sinvergüenzas, sinvergüenzas, sinvergüenzas!" gritaba con desesperación esa socialista decente, ante la consternación de otra socialista decente, su hija Maite Pagazaurtundua. ¿Qué queda del Espíritu de Andoáin, ese espíritu que revivió en 2003 el adormecido Espíritu de Ermua ante el asesinato -anunciado y no impedido por el gobierno del PNV- de Joxeba, el jefe de la Policía Municipal de Andoáin? El espíritu de Andoáin se expresó en aquellos famosos versos que escribió Maite: “Y vosotros, Y vosotros, Maite sin duda se refería hace tres años a los políticos nacionalistas y de Izquierda Unida. ¡Qué poco se imaginaba que en un futuro próximo los despreciables “políticos de corazón de hielo” serían sus compañeros socialistas! “La patria está en peligro. Madrid perece víctima de la perfidia etarra: Españoles, acudid a salvarle”. El Dos de Mayo de 1808 no fue la rebelión de los españoles contra el ocupante francés, sino la del pueblo español contra un ocupante tolerado (por indiferencia, miedo o interés) por las clases pudientes. ¿No existe en 2006 un alcalde de Móstoles que catalice la rebelión de los ciudadanos españoles contra la alta traición de un gobierno que se ha entregado a las milicias terroristas de ETA? Una ETA que es el brazo armado del nacionalismo étnico vasco que propugna la voladura de la constitución de 1978, Carta Magna que Zapatero ha traicionado al pagar a la organización terrorista el precio político de una nueva transición que permita la autodeterminación de Vasconia. La Vasconia del nacionalismo étnico vasco es Euskal Herria, copia milimétrica de la Grosse Deutschland del nazismo alemán, una nación étnica que impera sobre todas las tierras vascas supuestamente irredentas. La única diferencia es el aggiornamento etnicista, que después de la derrota de Hitler sustituye el “indicador” raza, básico en los planteamientos de Sabino Arana y Adolf Hitler, por el más “moderno” de cultura. Hoy el diario etarra GARA desvela que todo estaba pactado entre ETA y Zapatero. Y el portavoz político de ETA, Arnaldo Otegi, declaró ayer sobre la felonía de Zapatero del 29 de Junio: “Es el triunfo de Euskal Herria”. Es decir, el triunfo del extermino de una nación de ciudadanos en nombre de una nación étnica. ¿Dónde está nuestro alcalde de Móstoles? Estamos asistiendo a algo horrible, al segundo asesinato de Miguel Ángel Blanco, la muerte política, después de la muerte física hace 9 años de un ciudadano vasco inocente cuyo único pecado era ser concejal de un partido político democrático que defendía –y todavía defiende al contrario que el PSOE- la democracia española expresada como Constitución de 1978. Estos días asistimos atónitos a ver cómo los asesinos de M.A. Blanco se reían de la familia Blanco y de todos los españoles, con una arrogancia extrema, con la soberbia que les da el saber que han sido ellos, los asesinos orgullosos de serlo sin un ápice de arrepentimiento, nombrados por el presidente del gobierno “interlocutores para la paz”. ¿No es esto alta traición? Estos días asistimos atónitos a ver cómo el juez Grande-Marlaska abre una investigación secreta para depurar responsabilidades de miembros de la Policía, empezando por el comisario jefe de la lucha antiterrorista Telesforo Rubio, conocido por sus presuntos perjurios en la investigación del 11-M, que han alertado a ETA de próximas operaciones antiterroristas. ¿No es esto alta traición? Estos días asistimos atónitos a ver cómo el sedicente dirigente del PSE, el tal Pastor, anuncia acercamiento de presos etarras para este verano, mientas continúa el terrorismo callejero –ayer en Getxo y Gorliz- y la extorsión a empresarios. ¿No es esto alta traición? Estos días asistimos atónitos a ver cómo la Policía investiga contactos de socialistas vascos con el entramado etarra, donde al parecer otro dirigente del PSE pide que no extorsionen a un amigo suyo. ¿No es esto alta traición? Algunos estamos atónitos, pero no parece que la mayoría de los españoles lo estén. ¿No es esto alta traición? Flota en el ambiente un nauseabundo hedor, el de un ciudadano vasco asesinado hace 9 años en nombre de la autodeterminación de la mítica Euskal Herria que anexiona a Navarra, y que ha sido sacado de su tumba para volver a matarlo otra vez, en esta ocasión para asesinar políticamente lo que él y otros muchos defendían y el infame presidente de gobierno español se propone conceder a ETA para que deje de matar: la rendición del Estado de derecho. Ese nauseabundo hedor viene de la Moncloa. ¿No es esto alta traición? Según Zapatero -un presidente que en cualquier país democrático sería demandado por Alta Traición por establecer interlocución política oficial con un partido declarado ilegal por el Tribunal Supremo por formar parte de una organización terrorista-, Otegi y demás miembros de ETA-Batasuna son “hombres de paz”, interlocutores necesarios para el sedicente “proceso de paz”, es decir, para el proceso de dinamitación del Estado de derecho. Por eso probablemente ha habido un “chivatazo” a ETA que ha permitido anular una reunión de su cúpula en Francia que iba a aprovechar la juez Le Vert para detener a la dirección de ETA. Si los etarras son “hombres de paz” y vamos a negociar con ellos, no los podemos detener… Eso incluye naturalmente al que fue número uno “militar” de ETA, Txapote, el asesino a sangre fría de Miguel Ángel Blanco, que es juzgado en la Audiencia Nacional por sus crímenes, y que junto a su novia “Amaia” ha demostrado con su chulería, autoritarismo, desprecio inmoral hacia las víctimas y prepotencia política por saberse vencedor en el pulso al Estado de derecho, que los etarras ni se van a rendir, ni se van a arrepentir de sus crímenes, ni van a pedir perdón a sus víctimas. Esa es la paz de Zapatero, la paz de Azkoitia, la paz de la ignominia, la paz de Ermua. La paz de Ermua porque en cuanto ZP gane las próximas elecciones generales, veremos a “Txapote” pasearse por Ermua, acudir a la casa de los Blanco, y escupir a la cara de Marimar Blanco, por ejemplo, para demostrarle que la muerte de Miguel Ángel no fue inútil, que el secuestro, tortura y asesinato de Miguel Ángel ha permitido conseguir el objetivo de ETA: amnistía, autodeterminación y anexión de Navarra. Hoy los ciudadanos decentes de España nos manifestamos contra la infamia y la ignominia, por la Justicia y la Libertad. Zapatero ha cruzado la raya roja que separa el sectarismo y partidismo de cualquier dirigente político del atentado a la Justicia, a la Dignidad y a la Memoria de las víctimas del terrorismo, tanto del nacionalista como del islamista. Todavía hay personas de la izquierda democrática y decente que no son capaces de separar los requisitos previos de Democracia de los de la dialéctica izquierda-derecha. El comunicado de Basta Ya es prueba de ello. ¿Qué tiene de malo decir que queremos saber la verdad del atentado del 11-M? ¿Es que alguien no la quiere saber? ¿Por qué? ¿Por qué se interpreta que se alude al triunfo del PSOE en las elecciones del 2004? Pero sería un error denostar y por supuesto recriminar su actitud equidistante. No lo ven, pero ya lo verán. Algunos progresistas vascos (incluyendo asociaciones cívicas como el Foro Ermua) lo vimos hace dos años, y éramos una minoría, ahora son muchos más los que tienen clara la Hoja de Ruta de ZP, que coincide básicamente con la de ETA en la artimaña de las dos mesas paralelas, añagaza que por supuesto denuncia la misma Basta Ya. Y los líderes cívicos del socialismo vasco, que no son los sectarios funcionarios López, Pastor y demás tropa, sino las inconmensurables Maite Pagaza, Rosa Díez y Gotzone Mora han decidido acudir a la manifestación de hoy, porque saben separar lo importante de lo accesorio, los valores universales de libertad, igualdad y justicia del juego partidista. Y que si el PP manipula a su favor la manifestación de los CIUDADANOS contra la rendición del Estado al nacionalismo vasco, será porque el PSOE deja espacio libre. Por eso es importante que la derecha exaltada no se apropie de la manifestación, y por supuesto que no provoque altercados con la IZQUIERDA DEMOCRÁTICA Y DECENTE que va a unir sus manos a las del PP, y sobre todo a las de miles y miles de ciudadanos que demandan Memoria, Dignidad y Justicia. En las primeras manifestaciones de la AVT contra la negociación con ETA sólo acudimos los progresistas democráticos y decentes sin partido, ahora ya acuden líderes sociales de esa izquierda democrática y decente, en la siguiente acudirán muchos más socialistas y también intelectuales ahora reticentes. Porque el tiempo desenmascarará a Zapatero y su narcotizante verborrea para ocultar a los ciudadanos su rendición ante ETA. Un entramado de intereses económicos, mediáticos y políticos planeó hace cuatro o cinco años desmontar la España del consenso que había enterrado a las dos Españas, la España constitucional del 78, para organizar un Estado confederal a la mejicana. Un Estado con apariencia democrática que permitiera a esa oligarquía disponer de un poder omnímodo, sin oposición con posibilidades de ser alternativa, donde un PRI a la española, el PSOE, se perpetuaría en el gobierno, con el apoyo cuando fuera necesario de las fuerzas nacionalistas periféricas a cambio de permitirles gobernar de igual manera antidemocrática en sus respectivos corralitos locales, incluyendo a ETA-Batasuna, que dejaría al menos de momento las bombas por conseguir su objetivo, la destrucción de la España constitucional y la declaración de soberanía de la Gran Euskal Herria. Pues bien, Zapatero ha cruzado esta semana la raya roja definitiva, al autorizar que su partido, el PSE, se reúna oficialmente con un partido declarado ilegal por el Tribunal Supremo por ser terrorista. Eso supone que el jefe de gobierno español legaliza de hecho lo ilegalizado por la máxima autoridad judicial española. Eso supone que el gobierno realiza un acto contrario a derecho, que comete un delito. Probablemente un delito de alta traición. Un tercio de diputados del Congreso puede proponer un “impeachment” del presidente felón, bajo la acusación de alta traición. Al PP le sobran diputados para ello. ¿Tendrá por una vez la derecha española la valentía de abandonar su intereses en el “establishment” y abanderar la defensa de la libertad y la igualdad, de defender a los ciudadanos españoles de la infamia por encima de intereses electorales y partidistas? Me temo que no. Como dicen algunos, pocos, políticos del PP, del PSOE y de ese magma liberal-progresista que se está formando en torno al Partido de los Ciudadanos de Boadella-Espada-Carreras, es la hora de los ciudadanos, la hora de la rebelión cívica. Los movimientos cívicos con la AVT, Foro Ermua, Basta Ya, Ciudadanos de Cataluña, deben animar a los ciudadanos a salir a la calle a defender la libertad y la igualdad. Por ejemplo, el sábado día 10 en Madrid, con las víctimas. Yo pediría a los políticos y líderes mediáticos de la derecha que dejaran por un tiempo de atacar a la izquierda en general, a los de izquierdas que abandonaran el ataque generalizado a la derecha, y en estos momentos que como en 1812 es necesario levantarse para defender los valores de la democracia liberal, se unan para dinamitar este proceso de involución democrática. Los tiempos son muy graves, abandonemos la dialéctica izquierda-derecha, y vayamos a por ellos, los nacionalistas y sus valedores oligárquicos. Es tiempo de unidad de todos los ciudadanos españoles, por encima de las ideologías. ¡Españoles, a la calle, que ya es hora de pasearnos a cuerpo, y mostrar que pues vivimos, anunciamos algo nuevo! decía el gran poeta vasco Gabriel Celaya. ¡A por ellos, con la paz y la palabra! decía Victoria Prego como portavoz de la inmensa manifestación por la muerte de Miguel Ángel Blanco en 1997. ¡A por ellos, oé oé! El grupo mediático PRISA ha marcado el objetivo al gobierno para los próximos meses. Ayer el clérigo laico de esa religión política que es la izquierda anarco-cantonalista y sectaria, el ayatolá Gabilondo desde su púlpito televisivo de la Cuatro arremetía contra el juez Grande-Marlaska. Acusación: no ser un juez flexible, un juez “sensible” al proceso de paz (sic) que ha iniciado el charlatán de la Moncloa. Dicho en otras palabras, por no ser un juez prevaricador, que adapte las sentencias a las necesidades política del gobierno de turno. Hoy, con más finura pero también con más inteligencia, el diario El País en lo que parece un editorial ponderado, deja caer subrepticiamente el mismo mensaje: los jueces como Grande-Marlaska deberían no extremar el celo en la lucha contra el terrorismo, porque el proceso de paz (sic) está pasando por momentos muy delicados. El rasputín Rubalcaba intentó la voladura controlada de la AVT –otra barricada en la defensa de la Libertad- con un candidato sacado de la chistera del zapatero de Hamelin para derrotar al indomable Alcaraz, pero le salió el tiro por la culata. No era posible derrotar la defensa de la Dignidad, la Justicia y la Memoria precisamente en el colectivo que ha derramado su sangre en la defensa del Estado de derecho ante el terrorismo. Pero hay un objetivo estratégicamente mucho más importante para los que dirigen el proceso de rendición a ETA: la Justicia. Con un gobierno, un parlamento y unos medios de comunicación que en su mayoría apoyan la balcanización de España como medio para firmar el armisticio (sic) con ETA, sólo el Poder Judicial mantiene a trancas y barrancas su independencia. Es cierto que con el mamporrero Conde-Pumpido ZP está consiguiendo victorias parciales a favor de ETA (defenestración de Fungairiño, fiscales que actúan no como defensores de los ciudadanos sino como abogados de Batasuna, etc). Pero hay jueces de la Audiencia Nacional como Grande-Marlaska que actúan haciendo cumplir la ley de partidos y las leyes contra el terrorismo y sus colaboradores. Y el Tribunal Supremo mantiene una exigua mayoría de magistrados, encabezados por su presidente Hernando, que están dispuestos a aplicar el imperio de la ley. Por eso el otro día el portavoz político de ETA puso sobre la mesa lo que erróneamente se ha interpretado como una amenaza a Zapatero, cuando anunció solemnemente -¿por qué todos los miserables son tan solemnes cuando hablan ante la TV?- que las actuaciones judiciales para encarcelar a los batasunos acusados de delitos relacionados con el terrorismo supondría el fracaso del proceso de paz (sic). Esto no era una amenaza a Zapatero, porque el objetivo y el camino de esta negociación política Gobierno-ETA está acordado y pactado hace tiempo, ahora se trata de escenificarlo como si España fuera el patio de Monipodio. Las palabras de Otegi simplemente marcaban el próximo objetivo a eliminar por el gobierno, la independencia del Poder Judicial. Ya verán ustedes cómo de una forma u otra el juez Grande-Marlaska desaparecerá pronto de escena si no se pliega a los “consejos” mediáticos de PRISA. Y sobre todo, ya verán ustedes cómo en el próximo Otoño se librará una batalla sin cuartel para suceder a Hernando por un presidente del Supremo y del CGPJ que sea “sensible” a la situación política. Sólo entonces, con el Poder Judicial domeñado, con los cuatro poderes del Estado sumisos, la negociación ZP-ETA comenzará a dar sus frutos: legalización de Batasuna, acercamiento de presos, presentación del aparato político de ETA a las elecciones municipales y forales -¡Navarra!-, excarcelación de algunos presos sin delitos de sangre, proceso de elaboración de una constitución para Vasconia bajo el disfraz de nuevo estatuto, elecciones generales que ZP gana holgadamente, y entonces ya “fuera caretas”: declaración de la soberanía de la nación vasca (sic) que incluye a Navarra y amnistía a todos los asesinos etarras bajo el disfraz de indultos individuales. Mientras la organización nacionalista ETA hacía una deposición interminable en el diario de su propiedad al más puro estilo “peñazo” de uno de sus padres ideológicos, el tirano del Caribe y criminal Fidel Castro, pues mientras éste es capaz de eructar su discurso durante 7 horas seguidas, los terroristas vascos son capaces de evacuar su deyección de diarrea nacional-comunista por medio de 14 páginas, Zapatero mira para otro lado y se hace el sordo, el ciego y el tonto. ETA repite una y otra vez que su programa político desde la transición democrática en España sigue siendo irrenunciable: autodeterminación y anexión de Navarra. Es lo mismo y siempre será lo mismo, aunque lo llamen alternativa KAS, alternativa democrática y ahora solución del conflicto. Zapatero calla, luego otorga. En la consabida operación de manipulación de masas, mientras los políticos socialistas y nacionalistas nos lavan el cerebro, los curas trabucaires nos ablandan el alma. El tal Blázquez, ahora presidente de la Conferencia Episcopal y obispo castellano sobrevenido nacionalista vasco desde que el Vaticano le encargó anestesiar con su tradicional opio al pueblo vizcaíno, dice con su voz aflautada que las víctimas deben perdonar a los asesinos. Pues que sepa este pastor de rebaños narcotizados con la superstición nacional-católica que muchos vascos, como dijo hace tiempo con voz alta y clara Enrique Múgica, NI PERDONAMOS NI OLVIDAMOS. Porque en política, perdonar y olvidar a los criminales es aceptar su ideología totalitaria, y por tanto enterrar la democracia. El menguado secretario general del PNE, Partido Nacionalista de Euskadi, antes llamado PSE, con S de socialista, el palanganero de Zapatero para el País Vasco, patxi lópez, con medias palabras y medias verdades, como es el lenguaje goebbelsiano de ZP, nos lo ha dejado claro: habrá mesa ilegítima de partidos con BatasunETA, y habrá dieta vasco-navarra. Recordemos que el palanganero era esa figura entrañable, ahora ya desaparecida y sólo resucitada en lenguaje metafórico por necesidades de la política zapateril, ese hombre o mujer que llevaba la palangana con agua y jabón para que el cliente que acababa de fornicar con la prostituta se lavara sus partes pudendas. ¡Qué mejor símil para el demediado patxi lópez que ser palanganero del sodomizador de la democracia española, la organización nacionalista terrorista vasca ETA! ¡Y qué triste ver a la “madame” del burdel, el sonriente ZP, cobrar en especie, mantener el poder, por “gestionar el servicio”! ¡Y qué decir del magnate propietario de la cadena de prostíbulos, el poderoso Don Jesús! Pues bien, he ahí que el insignificante patxi lópez nos ha mostrado la mitad del camino, del camino hacia la “paz de Azkoitia”, hacia la falsa paz que ensalza a los terroristas y humilla a las víctimas: “no habrá mesa de partidos mientras Batasuna sea ilegal”. Es decir, hay que esperar a que el aparato político de ETA sea legalizado, con ese nombre, o con cualquier otro, y así podrán negociar con ETA el derecho de autodeterminación. Luego ha añadido: “no habrá órgano vasco-navarro, de momento”. Es decir, hay que esperar a que una alianza PSN-nacionalistas vascos, oculta a los ciudadanos navarros, gane las elecciones forales del año que viene, para que ese paso intermedio hacia la anexión de la comunidad foral por parte de la Gran Euskal Herria se consume. El mensaje está claro, y seguro que ETA lo ha entendido, Pero me temo que media población española, anestesiada por el “zapatero de Hamelin”, no se entera de nada. Probablemente será verdad que los españoles se merecen un gobierno que les mienta, aunque sea con medias verdades. En la sociedad vasca –y por tanto también en la política- siempre han tenido un papel relevante las mujeres. Ahí tenemos al PP vasco, con su líder María San Gil, y personas entrañables como Pilar Elías, la concejal de Azkoitia torturada y vejada todos los días de su vida por el asesino de su marido, con el apoyo y complacencia de la mayoría de los habitantes del pueblo. En el PSOE tenemos a la socialista fiel a sus valores progresistas y luchadora indomable por la libertad Rosa Díez, aunque también tenemos a la compañera de viaje de ETA, la social-nacionalista Gema Zabaleta. Pero está claro para nuestro infame charlatán de la Moncloa qué es el pasado y qué es el futuro. Ante la visión de dos fotos protagonizadas por Rosa Díez y Gema Zabaleta, absolutamente incompatibles desde el punto de vista político y moral, la respuesta del zapatero de Hamelin nos dejó a todos helados: El abrazo entre Rosa Díez y Pilar Elías es el pasado, el de Gema Zabaleta con la “abogada de ETA” Jone Goirizelaia es el futuro. Ahí está fotografiado el “Plan Zapatero”: de la alianza constitucionalista vasca PP-PSE de 2001 al futuro “tripartito a la catalana” PSE-IU-Batasuna. No hay mejor ciego que el que no quiere ver, ni mejor sordo que el que no quiere oír. Y todo ello con el “nihil obstat” y la bendición apostólica de esa babosa con sotana que es el talibán católico Alec Reid. Escribe hoy Rosa Díez en su blog sobre la posibilidad que algunos le reclaman de formar con Maite Pagaza y María San Gil una opción parecida a Ciudadanos de Cataluña. Su respuesta negativa es válida en parte (les separa la ideología aunque les una la resistencia al nacionalismo excluyente), pero creo que se equivoca al juzgar que puede seguir defendiendo sus ideas desde este PSOE zapateril. Esto es lo que le he dejado escrito en su blog: Mira Rosa, somos muchos vascos de izquierdas los que te votamos a ti y a Nicolás Redondo en el pasado cuando el PSE defendía lo que tú dices en este comentario y en general en tu blog que está teniendo tanto éxito... Pero ese PSE ya no existe, y tú lo sabes tan bien como todos nosotros. No hace falta que enumere la lista de traiciones (palabras de la madre de Maite) y de tropelías que Eguiguren, López, Pastor, Elorza, Zabaleta y otros cometen desde hace años, y ahora más que nunca, contra ese idea básica de combate al terrorismo. En el PSOE de Polanco, a cuyas órdenes trabaja Zapatero, no caben Bono, Vázquez, R. Ibarra, Guerra, Redondo, Díez, Pagaza... El PSE es ya como el PSC, un lobo nacionalista disfrazado con la piel de cordero socialista. ¿Por qué no tenéis Maite, Nicolás y tú la valentía de lanzar una opción como Ciudadanos de Cataluña a la vasca? No que os una con María San Gil, que ella ya tiene su partido y el PP defiende la derrota del terrorismo y combate el nacionalismo excluyente desde la derecha, sino un partido vasco que defienda la izquierda ilustrada, la izquierda no nacionalista, la izquierda que combata con más fuerza si cabe la ideología reaccionaria por excelencia, el nacionalismo, y especialmente su forma totalitaria-terrorista. Mi propuesta es que os unáis todos los que defendéis la izquierda prístina, la izquierda cívica, la izquierda que considera a todos los ciudadanos vascos y españoles iguales ante la ley, la ley que como decía el llorado Mario Onaindía es el escudo que algunos no hemos arrojado para defendernos de las embestidas de la Bestia contra nuestra Libertad. Los dirigentes del PSOE y del PSE quieren el interés del mal llamado proceso de paz por encima de la ley. Mario Onaindía nos recordaba que nuestra verdadera patria es el lugar donde somos libres, y que sólo hay libertad bajo el imperio de la ley. ¿Seremos libres en la futura Euskadi gobernada por el cuatripartito al estilo catalán PSE, PNV-EA, IU y Batasuna? Bihotzetik, Rosa, gracias de corazón por defender nuestra libertad, pero dad un paso adelante antes de que sea demasiado tarde. Voces autorizadas reclamaron ayer a los ciudadanos, a los políticos y a los medios de comunicación silencio y discreción, no se vaya a estropear el mal llamado proceso de paz. Lo hizo el Papa nacionalista, ese curilla de medio pelo llamado Ibarretxe. Lo hizo un portavoz autorizado del PNE (Partido Nacionalista de Euskadi, antes llamado Partido Socialista de Euskadi), y lo hizo un portavoz del Gobierno de Zapatero. Silencio y discreción ante las amenazas de ETA que en su “Zutabe” reclama la alternativa KAS para firmar el mal llamado armisticio: amnistía, autodeterminación y Navarra. Silencio y discreción ante las bravatas de Otegi que proclama que ellos -¡ellos!- verificarán si los Estados francés y español están dispuestos a conceder el derecho de autodeterminación de la Euskal Herria “Una-Grande-Libre”. Silencio y discreción ante las nuevas cartas de extorsión a los empresarios navarros -¡pobres ciudadanos navarros, todavía no saben el “via crucis” político que les espera!-. Silencio y discreción ante los besos y abrazos entre parlamentaria socialista Gema Zabaleta y la portavoz jurídica de ETA Jone Goirizelaya, es decir y por ejemplo, entre la compañera de partido de Joseba Pagaza y la estratega de los que le asesinaron, como nos recuerda con emoción Maite Pagaza. Pues lo siento, señores, no nos callarán. Los ciudadanos vascos en particular y españoles en general no nos callaremos ante la mayor ignominia política y humana desde la guerra civil que pretende cometer el presidente felón, ese infame Zapatero encantador de incautos e hipnotizador ingenuos. ¡No nos callarán! Mientras el gobierno del infame Zapatero continua con su engaño masivo hablando de un falso proceso de paz, cuando lo que ha negociado, negocia y negociará con ETA es un proceso de autodeterminación (sic) para la Gran Euskal Herria imperial, la organización etarra a través de su órgano interno y de su portavoz político Arnaldo Otegi sigue marcando la hoja de ruta y el calendario político de la España constitucional ya claramente en derribo. Todos sabemos que el proyecto de un País Vasco independiente requiere como condición imprescindible la anexión de Navarra por razones económicas y demográficas. Para los independentistas catalanes la anexión de la Comunidad Valenciana y Baleares es conveniente desde el punto de vista étnico-cultural, pero no imprescindible económico-demográficamente. Pero para ese pequeño pueblo en las faldas de los Pirineos que baila al son del tamboril, como nos definió Voltaire a los vascos, la anexión del Antiguo Reyno es absolutamente imprescindible para alcanzar la masa crítica que permita la viabilidad secesionista. Tres acciones inconstitucionales e ilegales, pero que ZP sorteará bordeando la ley gracias a su “rasputín” Rubalcaba y su experiencia con el estatuto catalán. La amnistía será disfrazada de “medidas de reinserción”, la autodeterminación se ocultará bajo el disfraz de un “nuevo estatuto vasco” que proclame la nación vasca, y la anexión de Navarra se envolverá en la engañifa de la famosa “Dieta vasco-navarra” que tanto el PSE como el PSN comienzan a plantear tímidamente. La traición del PSN, a las órdenes del infame de la Moncloa, a la constitución del 78 se ha demostrado hace unos días, cuando los socialistas navarros se han negado a votar una moción de UPN para declarar que Navarra no debe ser moneda de cambio en la negociación con ETA. El Plan Zapatero está claro: Batasuna, con otro nombre, se podrá presentar a las elecciones municipales y forales (incluyendo las de Navarra) dentro de un año, de forma que ETA vuelva a dominar los ayuntamientos vascos y navarros e imponga así la intimidación social que impida la auténtica libertad, amén de volver a ingresar una enorme financiación pública para la organización terrorista. Y tanto en la Comunidad Vasca como en Navarra se podrán formar mayorías de la confederación social-nacionalista realmente existente en España desde 2004, de manera que en Euskadi “todos menos el PP”, al estilo catalán, redactarán una constitución para la nación vasca (sic) disfrazada como nuevo estatuto, y en Navarra la misma alianza del PSN con los nacionalistas vascos permitiría un gobierno foral pro-anexión con el País Vasco, que disfrazado convenientemente bajo el nombre de “Dieta vasco-navarra” sería el embrión de la futura Gran Euskal Herria. Y todo ello aderezado por los consabidos referendos supuestamente de aprobación del nuevo estatuto vasco y de consulta a los navarros según la famosa disposición transitoria cuarta de la constitución. La gran mentira. El gran engaño. Todo al estilo del Estatut. El Plan Zapatero no consiste en la voladura de la Constitución de 1978, sino en desmontar pieza a pieza y paso a paso los pilares que la fundamentan. La proclamación encubierta de Cataluña como nación ha sido un primer paso muy importante, pero la auténtica obra de ingeniería zapateril va a ser la construcción de una nueva nación, la Euskal Herria Una-Grande-Libre, que requiere no sólo la confederalización del País Vasco, sino la simultánea agregación de otra comunidad, Navarra, al entramado etnicista. Navarra, desde el nacimiento del nacionalismo étnico vasco en la cabeza del demente y protonazi Sabino Arana hasta la irrupción de ETA en los años sesenta como organización nacional-leninista, siempre ha sido un botín necesario para el nacionalismo vasco. Un botín irrenunciable, ha dicho ese “hombre de paz” que según Zapatero es Arnaldo Otegi. Mientras el charlatán de la Moncloa, el zapatero de Hamelin, volvía a tocar su flauta narcotizante para atraer al jefe de la oposición, hacerle una nueva escena del sofá, mentirle descaradamente, y engañarle como a un bobo –Rajoy está mucho más cerca que Zapatero de ser un bobo solemne-, el traidor a la democracia española, el infame ZP daba órdenes al Fiscal General para que anulara la petición de prisión para Otegi y conseguía en las Cortes españolas que se aprobara uno de los más importantes precios políticos que se han pagado ya a ETA por declarar su tregua táctica: el Estatuto de Cataluña. Digo que ZP mentía a Rajoy descaradamente, como por otra parte es habitual en el embustero de la Moncloa, porque todos los españoles sabemos ya que llevaba años negociando con los terroristas, y que todo, absolutamente todo, está pactado ya. Es cierto que ZP no ha negociado directamente con ETA. Esa es la parte de verdad de la inmensa mentira. La técnica goebbelsiana de embaucar a las masas desinformadas con un enorme aparato de propaganda, buenas palabras, y verdades parciales que esconden la Gran Mentira. ZP ha negociado por personas interpuestas, y de momento ya sabemos que al principio hubo conversaciones de ETA-Batasuna con el presidente del PSE Eguiguren, y luego con el amigo y compañero de éste Francisco Egea, que al parecer abandonó el carné del PSE hace dos años, justo cuando comenzó la fase decisiva de negociaciones, para que no se pueda decir que el PSOE negociaba con ETA. Y luego sabemos que se negoció a través de los miembros del IRA-Sinn Fein , de esa babosa con sotana que es el cura irlandés nacionalista y defensor de los terroristas, el tal Alex Reid, y de dos organizaciones, una suiza y otra noruega, especialistas en estas infames prácticas. ZP y ETA van a poner en marcha una ominosa representación teatral, que encima pretenden hacer durar años y años para mayor infamia y sufrimiento de los demócratas, en la que ambas partes irán dando pasos -poco a poco para no despertar la ira de los españoles- hasta el final pactado. ¿Cuál será ese final? Ya lo sabemos: la falsa paz donde los verdugos humillan a sus propias víctimas, la paz de Azkoitia. La infamia de la “pazkoitia”. Lo que tenía que ser ha sido. Como veníamos advirtiendo algunos analistas de la situación política vasca, la paz de la infamia, la paz de Azkoitia, la paz cuyo precio es la rendición del Estado de derecho, tenía que llegar y ya ha llegado. Sencillamente porque esa paz de los cementerios comprada al precio de la Libertad, estaba en marcha desde hace más de dos años. Es increíble cómo los medios de comunicación no dan importancia al hecho, filtrado por la propia Moncloa al diario de su Amo, de que Zapatero estaba negociando con ETA a través de personas interpuestas, lo que demuestra que tanto Zapatero como la vice-momia de pasarela Maputo y el verduguillo Blanco han mentido miserablemente a los ciudadanos cuando negaban que estuviesen negociando con los terroristas.. Pero es lamentable cómo tenemos que reconocer que enfrente del partido de la infamia (PSOE) y sus medios afines tenemos un partido de oposición (PP) que no se entera de nada y unos medios de comunicación de la derecha que están en Babia en su gran mayoría. Todavía el día anterior a la declaración de la tregua táctica por parte de los asesinos había quien pretendidamente criticaba a Zapatero por bobo, por confiar en la parada técnica de ETA que nunca se produciría … ¡Pero si todo estaba pactado, desde Perpiñán a Elgóibar pasando por Suiza y Noruega, incluida la históricamente inevitable presencia de babosas con sotana! Zapatero es un infame, un miserable, pero de tonto no tiene un pelo. Es un buen ejecutor del Plan diseñado por Juan Luis Cebrián, el ex falangista e ideólogo de Polanco, para desmontar la constitución del 78, crear una confederación de naciones (sic) ibéricas que permita el mantenimiento del poder a la coalición de socialistas y nacionalistas por tiempo indefinido, como el PRI mexicano, tregua de ETA mediante si es necesario. Algunos lo llevamos diciendo más de dos años, pero ni los medios de comunicación ni los ciudadanos parece que se enteren de algo. Cada país tiene los políticos –y los jueces, y los medios- que se merece, y quizá una ciudadanía que votó lo que votó el 14-M no se merezca otra cosa. Pronto veremos a los asesinos etarras escupir a sus víctimas por la calle, como en Azkoitia. Pero nunca antes del 2008, porque mientras Zapatero no gane las próximas elecciones no soltará ni a un preso: todo, absolutamente todo, está pactado con ETA. Quien no se quiera enterar, que no se entere. Hace ya años que Benjamin Franklin advirtió a los pueblos pusilánimes: “Los que cambian su libertad por su seguridad no merecen ni la libertad ni la seguridad”. El plan del infame, el plan Zapatero para la voladura más o menos controlada de la España constitucional, avanza, gana posiciones, consigue metas volantes, camina hacia la victoria final, que es por un lado la declaración de una tregua por parte de ETA que le permita ganar las próximas elecciones generales, y por otro reventar la constitución del 78 para instaurar una confederación de facto de naciones ibéricas que le permita mantener por muchos años una especie de partido único a la mexicana sin alternativa posible. Partido único que es lo que supone esa “alianza de naciones” o confederación social-nacionalista. Pero en la mira de Zapatero hay nuevas piezas a derribar. Por ejemplo, el juez Grande-Marlaska, que está encarcelando a terroristas como Olano, Petrikorena y previsiblemente Otegi, pese a la oposición del miserable Cándido, gran “chamberlán para la injusticia” nombrado por Zapatero. Atentos, porque pronto veremos cómo le mueven la silla a este juez justo. Y para después del verano, se prepara la cacería definitiva: el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, Hernando. Realmente ésta es una pieza cinegética definitiva para que la Justicia, como dicen ya sin escrúpulos muchos socialistas, desde Conde-Pumpido a López Aguilar, desde Patxi López a Pastor, “se adecue al proceso de paz”. O sea, para que el Poder Judicial se rinda a ETA, como ya se han rendido el Ejecutivo y el Legislativo. Pero ETA nunca entregará las armas sin lograr su objetivo, la independencia de esa entelequia nazi llamada Euskal Herria que incluye el botín de Navarra, similar a la Gran Alemania del “anschluss”. Ese plan de ETA es desvelado esta semana por la revista Época: “Euskal Herria, independiente en cinco años Ya en el kiosko En primer lugar, la legalización inmediata de Batasuna como partido político. Y debe producirse antes del Aberri Eguna. En segundo lugar, convocar un referéndum sobre la autodeterminación de Euskadi en un plazo máximo de cinco años. Y, por último, la liberación de todos los "presos políticos" en un plazo máximo de ocho años. Zapatero alcanzará su objetivo electoral con la tregua, engañando a ETA como a ERC con un nuevo estatuto que proclame la “nación vasca” y conceda a ésta un estatus confederal en la práctica. Pero cuando ETA se sienta engañada, porque lo que ellos quieren es la secesión total, previa anexión de Navarra, volverán como en el 2000 a asesinar de nuevo. ETA había decretado una “huelga general” el pasado jueves, pero la fuerza social que apoya el terrorismo para conseguir la independencia vasca está claramente debilitada. El seguimiento de los trabajadores vascos a la “orden” de Batasuna y el sindicato etarra LAB fue mínimo, de una magnitud cercana al 1 %. Sin embargo, el poder terrorista se puso de manifiesto con la explosión de diversas bombas en las entradas viarias al País Vasco, eso sí, “bombas de Gila” según han acordado los emisarios de Zapatero y los etarras, con cartelitos de “peligro, bomba” para que no haya muertos y se derribe el castillo de naipes de la falsa paz construido por el charlatán de la Moncloa. Pero lo más sintomático de esa fracasada huelga etarra estaba en otro lado, en algo que ningún medio de comunicación ha destacado. Por las calles del País Vasco se pasearon con total impunidad los miembros del aparato político de ETA, los Otegi y compañía, en manifestaciones permitidas por el gobierno vasco, para no encabritar a la Bestia, y sobre todo para que los súbditos vascos viéramos en TV que ETA-Batasuna sigue existiendo, y que por tanto el “conflicto político vasco” subsiste, o sea, la necesidad de soberanía. En cambio, en Navarra, tierra irredenta para el imperialismo vasco, el programa de huelgas y manifestaciones de ETA era el mismo, pero aquí gobierna UPN y no el PNV, por lo que la manifestación etarra fue abortada desde el principio. Los poderes de ETA en estos momentos no parecen muchos, pero sí los del conjunto del nacionalismo vasco y su tonto útil el PSOE. Por eso el gran objetivo para 2007 es conquistar Navarra a UPN con una gran coalición –oculta a la luz pública, por supuesto- PSOE-Nacionalistas Vascos. Ahí está la clave del futuro de la tregua venidera, porque no olvidemos que ETA nunca dejará de exigir para deponer las armas dos cosas: soberanía y territorialidad, o sea, secesión y anexión de Navarra. Ayer nos manifestamos por las calles de Madrid contra la infamia de un gobierno que pretende una paz sin vencedores ni vencidos entre el Estado de derecho y una organización política terrorista. Fuimos más de un millón de ciudadanos, diga lo que diga el aparato goebbelsiano de PRISA y sus empleados del gobierno. Sin duda fue un gran éxito, y las víctimas del terrorismo pudieron ver que no están solas, que al menos media España les apoya en su reivindicación de Memoria, Dignidad y Justicia. Pero los que vamos más allá del aspecto humano, los que combatimos la rendición del Estado de derecho a la ignominia del nacionalismo étnico, no podemos estar del todo satisfechos. Mi pesar, desde un punto de vista político y frío, es ver que por las calles de Madrid marchábamos muchos ciudadanos que en el pasado hemos votado al PSOE, muchos progresistas que defendemos a los humildes –las víctimas- frente a los poderosos –los verdugos-. Pero hay que reconocer que la mayoría de ciudadanos de la manifestación contra la negociación ZPETA siguen al PP, cuya plana mayor política marchaba también en ella. ¿Dónde estaba la izquierda política defensora del Estado de derecho y de la Justicia? ¿Dónde estaban los puntales cívicos de la historia reciente en la lucha contra ETA como Basta ya? ¿Dónde estaban los socialistas críticos con la política de apaciguamiento y contemporización con el Terror del PSOE? ¿Dónde estaba Fernando Savater? Sin ellos, todo será más difícil. Y si Zapatero se mantiene en el poder, todo será posible, incluso la victoria política de ETA cuando estaba prácticamente “muerta”. La responsabilidad de la izquierda oficial es histórica. La Historia les juzgará, como juzgó a los apaciguadores que intentaron domesticar a la Bestia Parda o a la Bestia Roja. Hay más de cien millones de cadáveres contemplándolos con repugnancia por su infamia. En cualquier caso, será bueno recordar las palabras del presidente de la AVT: “Hoy es el día en que la razón, el sentido común, la defensa de la memoria, la dignidad y la justicia de todas las víctimas del terrorismo nos dicen que no debemos permitir ni un día más que el Gobierno se arrodille ante ETA. Las víctimas y la sociedad no estamos dispuestos a someternos al vergonzoso, demencial y siniestro proceso de pacificación que el Gobierno quiere vendernos, sin vencedores ni vencidos". Hay una parte de la derecha española que “no se entera de nada”. Hay algunos políticos y medios de comunicación que están regodeándose con el último comunicado de ETA, donde no declara -todavía- la tregua, lo que al parecer deja como bobo a Zapatero. Ni Zapatero es un bobo solemne, ni ETA desautoriza a Zapatero. Simplemente, los tiempos que manejan son distintos. La Hoja de ruta ya está acordada entre Zapatero y ETA, y lo que hay que hacer ahora es escenificarla. Probablemente a ETA no le interese declarar ahora la tregua, y prefiera hacerlo de cara al ABERRI EGUNA de Abril, cuando hay convocada una manifestación gigantesca de todas las facciones nacionalistas vascas por el "derecho a decidir". Incluso es posible, como deja caer subrepticiamente Zapatero en su entrevista en el ABC del pasado domingo, que lo pactado no sea una tregua oficial de ETA, sino un "desmarque" de Batasuna de la violencia, para que pueda participar en la famosa segunda mesa. Cuando esta segunda mesa, en la que estará el cuatripartito a la catalana PNV/EA , IU, PSE y Batasuna, declare que "Euskal Herria es una nación y tiene derecho a decidir", ETA anunciará oficialmente la tregua (lógico: habrá conseguido su objetivo político, la rendición del Estado de derecho de 1978 al terror). La sociedad alemana no supo resistir la narcotización de la propaganda nazi, y aceptó pasivamente el holocausto. Me temo que la sociedad española, hipnotizada por el zapatero de Hamelin, tampoco resistirá la propaganda de su “ansia infinita de paz”, y aceptará pasivamente la infamia de rendir la democracia al terror. Lo veremos hoy sábado 25 de Febrero en Madrid, en la manifestación contra la negociación con ETA, contra la “paz-koitia”, contra la falsa paz donde los verdugos humillan a las víctimas. Infamia tras infamia, a la ciudadanía española sólo le queda rebelarse de manera pacífica y cívica contra la política suicida de Zapatero. Por un lado, la vice-presidenta del gobierno de España dice con miserable insolencia que el llamado proceso de paz no puede tener vencedores ni vencidos, es decir, que entre una organización totalitaria y terrorista como ETA y el Estado español no puede haber un vencedor, la democracia, y un vencido, el terrorismo… En paralelo, un partido político ilegal como Batasuna se manifiesta por la calles de Bilbao de la mano de otros partidos legales, que no democráticos, como PNV y EA solicitando que no se aplique la ley en el proceso 18/98 contra el polit-buró de ETA… A la misma hora, ERC, el socio de ETA en Perpiñán, saca a miles de personas a la calle para pedir lo mismo que piden los terroristas, “derecho a decidir”, es decir, reconocimiento de las naciones catalana y vasca con soberanía para autodeterminarse… A la par, ETA emite un comunicado donde informa de lo que ya sabemos, porque es su objetivo político desde que nació, que sólo dejará las armas cuando la nación vasca tenga derecho a decidir, es decir, a la independencia… Todos eso no es una suerte de casualidades, es un proyecto común en marcha para la demolición de la España constitucional de 1978, en el que coinciden Polanco, Zapatero, los nacionalistas catalanes y los vascos. Y ese es el precio político que se paga a ETA para que deje de matar, al menos de momento, mientras se ganan las próximas elecciones. Esa es la falsa paz de Zapatero, la paz donde los terroristas humillan a las víctimas, la paz donde las víctimas se tienen que esconder o huir de su tierra porque los vencedores son los terroristas, la paz de Azkoitia, la “paz-koitia”. Contra esa “paz-koitia”, contra esa infamia que sodomiza a la Justicia y a la Democracia, los ciudadanos tenemos una cita el sábado 25 en Madrid, en la manifestación convocada por la AVT. Zapatero lleva dos años negociando con ETA por personas interpuestas según han informado numerosas fuentes periodísticas y políticas. A pesar de la puesta en marcha de su plan para la demolición de la España constitucional –el objetivo político de ETA- por medio del estatuto catalán que declara la soberanía de Cataluña, estatuto ya aprobado por Zapatero con el silencio cobarde de los dirigentes socialistas que callan como miserables, la prometida tregua de ETA no acababa de llegar. Es cierto que la ruptura de la España constitucional era el máximo objetivo de ETA, por el que lleva asesinado durante treinta años, pero sin duda la organización terrorista exigía garantías. Garantías sobre la anexión de Navarra, objetivo también irrenunciable de ETA, que no sabemos cómo ha sido negociado por Zapatero, pero sobre todo en un primer momento, garantías sobre la determinación de Zapatero para destruir cualquier oposición a la infamia de rendición del Estado ante ETA. Situado en un apartheid político total el PP, demonizadas y divididas las víctimas del terrorismo, desactivados los movimientos cívicos como Basta Ya por los intelectuales afectos, domeñado por el “patriota” Bono el Ejército, el peligro sólo podía venir del Poder Judicial. Por eso Zapatero ha guillotinado políticamente al máximo combatiente judicial de ETA, Eduardo Fungairiño, no sólo para que los asesinos en serie más sanguinarios de ETA puedan ser excarcelados rápidamente, sino sobre todo para mandar un mensaje inequívoco a ETA: Zapatero ofrece la cabeza de Fungairiño como dote infame para lograr “los desposorios” con la organización terrorista, para lograr la tan ansiada tregua que le permita remontar en las encuestas y volver a ganar unas elecciones. Por lo mismo, ayer se publicaba en un confidencial de internet que ETA declarará una tregua la semana del 20 al 24 de Febrero. ZP ha ofrecido la cabeza de Fungairiño, y ETA la ha aceptado como muestra de “buena voluntad”. En quince días, si nada se tuerce, tendremos una nueva tregua-trampa, la más ignominiosa de la triste historia de la docena de falsas treguas que ETA ha proclamado. Poco a poco nos vamos enterando de los frutos que ETA y su aparato político van recolectando de la “cosecha Zapatero”, como dijo Otegi: Zapatero ha permitido la representación de ETA en el parlamento vasco, Zapatero ha impulsado la declaración de las Cortes rindiéndose a ETA, Zapatero ha roto el Pacto contra el terrorismo, Zapatero ha dictado el apoyo del PSE al gobierno de Ibarretxe… Últimamente el diario de ETA, Gara, le había indicado el camino si quería obtener una tregua-trampa con la que engañar a los españoles de buena fe: domeñado y apaleado el Ejército, sólo quedaba renuente a la Gran Traición el Poder Judicial, había que “sujetar a los fiscales”. Dicho y hecho: Zapatero ha destituido al líder del combate de la fiscalía española contra ETA: Eduardo Fungairiño. Ahora, se trata de que los fiscales apoyen la excarcelación de decenas de etarras sin arrepentir, que proclaman orgullosos como el monstruo de Azkoitia, Aspiazu, su derecho a asesinar en nombre del Pueblo Vasco. Penas fraudulentamente redimidas gracias a la connivencia de la Universidad del P.V. con los etarras, fraude que el PP ha demostrado en Vitoria pero el PSE se ha negado a apoyar. Todas la piezas encajan perfectamente. Ya tenemos una nueva versión del paradigma Arzalluz sobre el árbol y las nueces, una nueva versión desvelada por Otegi. Hoy en día podemos decir que Zapatero arrea el árbol, y Batasuna recoge los frutos. Leemos en El Mundo: Troitiño, ’Kubati’ y otros 40 etarras tienen prevista su salida de prisión en 2006 Los beneficios penitenciarios del antiguo Código Penal -reformado en 1995- han permitido dejar sus condenas en poco más de la mitad de los 30 años de máximo cumplimiento efectivo. Los sindicatos de Policía y Guardia Civil piden que no se rebaje «ni un segundo» la condena de Parot. Arzalluz afirma que el Gobierno tiene que «sujetar a los fiscales» para «allanar el camino de arreglo con el mundo de ETA». EL MUNDO, 4/2/2006 Fernando Savater, desde que cenó en casa de unos amigos comunes con Zapatero, quedó hipnotizado por el zapatero de Hamelin y comenzó a criticar, con objeto de no perjudicar el “proceso de paz” de Zapatero, a todos sus conmilitones en el combate intelectual y cívico contra el nacionalismo étnico vasco y su tropa de mamporreros, ETA-Batasuna: el PP, la AVT, el Foro Ermua, etc. Fernando Savater ha tragado con el permiso de Zapatero-Pumpido para que ETA esté representada en el parlamento vasco bajo la capa de las señoritas de las Tierras Vascas; ha tragado con la infame declaración de las Cortes pidiendo por favor el alto el fuego a ETA; ha tragado con la ruptura del frente común constitucionalista en el País Vasco contra ETA; ha tragado con la demolición del Pacto por las libertades y contra el terrorismo; ha tragado con el apoyo del PSE a los presupuestos del gobierno de Ibarretxe; ha tragado con la infame abstención del PSE en al ayuntamiento de Azkoita frente al apoyo institucional del mismo al asesino sin arrepentir Aspiazu que tortura psicológicamente cada día a la viuda Pilar Elías; ha tragado con el rechazo del PSE a investigar el fraude de la Universidad del PV que permite adelantar la excarcelación de asesinos de ETA; ha tragado carros y carretas, pero hace poco dijo en un artículo que no tragaría con la constitución de la mesa de negociación propuesta por Batasuna… Pues tendrá que ir pensando cómo salir de ese compromiso, porque ésta es la noticia: El PSE ya negocia la famosa mesa. Infamia tras infamia, Zapatero prosigue con su plan para rendir el Estado de derecho a la organización terrorista ETA. Cuando hace unos meses el portavoz político de ETA Arnaldo Otegi salía de la Audiencia Nacional imputado por enaltecimiento del terrorismo, preguntó asombrado a los periodistas: “¿pero lo sabe el Fiscal General?”. No podía entender que si ETA estaba negociando con Zapatero una rendición de la España constitucional, el Poder Judicial se atreviera a no servir a tan espuria estrategia. La razón era que en la Audiencia Nacional había un grupo de fiscales encabezados por Fungairiño que lleva más de un cuarto de siglo combatiendo con la ley en la mano al terrorismo de ETA y al GAL del PSOE de Felipe González. Y por supuesto unos pocos jueces dispuestos a lo mismo si el cuerpo fiscal lo posibilita. Naturalmente, el lacayo de Zapatero para la Fiscalía, el indecente Conde-Pumpido, ha hecho el trabajo sucio y ha destituido al fiscal jefe de la Audiencia Nacional, el hombre que más sabe del combate contra el terrorismo etarra. El diario de ETA Gara llevaba varios días con un aviso para navegantes: si se quiere seguir con el proceso de pacificación (léase de rendición a ETA) había que desmantelar el órgano institucional que ha logrado la derrota policial y judicial casi completa de ETA, la Audiencia Nacional. Por eso, cuando ayer entró de nuevo Otegi en la Audiencia Nacional, pudo afirmar sonriente: “el proceso iniciado en Anoeta ha dado ya sus frutos y dará más”. Y por eso hemos sabido también ayer que la fiscalía del Tribunal Supremo, dirigida por el miserable Conde-Pumpido, apoyaba el recurso del asesino en serie Henri Parot, el mayor criminal de ETA con 82 asesinatos a sus espaldas, para salir próximamente de la prisión, cuando lleva tan sólo 17 años encarcelado. Terrorista que ni se arrepiente ni pretende reinsertarse en la sociedad, porque desde la cárcel sigue reclamando más y mayores matanzas en nombre del nacionalismo vasco. Efectivamente, “el proceso ha dado sus frutos”. Infamia tras infamia, Zapatero acaba de cometer una más, pero no la última. Zapatero ha entregado la cabeza de Fungairiño a ETA. Es enternecedora la ingenuidad que muestra Fernando Savater en su artículo en las páginas de El País. Dice que la mesa de partidos extraparlamentaria que propugna Batasuna es inadmisible... ¿pero que se creía que era el plan Zapatero para lograr la tregua de ETA sino darle la razón política, ese plan que lo hipnotizó hace meses en una cena en casa de unos amigos? ¿Acaso no forma parte de ese plan que responsables del gobierno de ZP como la directora de la prisión de Algeciras definan a los asesinos etarras como “personas tan normales como cualquiera, y de trato ameno, personas muy cultas, muy honradas, de un alto nivel intelectual, que hasta a veces se puede aprender de ellos”, y ni siquiera ZP tenga la dignidad de cesarlas? ¿Acaso no forma parte de ese plan apoyar los presupuestos del gobierno sedicioso de Ibarretxe como ha hecho el PSE? ¿Acaso no forma parte de ese plan propugnar la celebración del congreso de una organización terrorista como han hecho el PSE y ZP? ¿Acaso no forma parte de ese plan que a Maragall se le escape el acuerdo con López para que Euskadi se declare nación "con derecho a decidir"? ¿Acaso no forma parte de ese plan que el PSE no condene la moción de los nacionalistas en Azkoitia a favor del asesino no arrepentido que tortura cada día psicológicamente a la concejala Pilar Elías cuyo marido asesinó? ¿Cómo no va a formar parte del Plan Zapatero la mesa de partidos? ¿Es ingenuidad? ¿Es marcha atrás? ¿Es disimulo? Tarde o temprano lo sabremos. Como siempre, Maragall ha metido la pata desvelando lo que otros taimados ocultan a la ciudadanía. Maragall metió la pata cuando habló del 3% en el Parlament a propósito del hundimiento del Carmelo, rompiendo así el pacto de omertá que reinaba entre los partidos nacionalistas catalanes CiU, PSC, ERC, ICV. Maragall metió la pata cuando afirmó que el Estatut saldría adelante, como saldría adelante la OPA de La Caixa contra Endesa, desvelando así que esta operación no es económica sino política dentro de la ofensiva nacionalista catalana. Ahora Maragall ha visitado a Ibarretxe y a López y ha declarado que el PSE y PSC estaban de acuerdo en que Euskadi era una nación (sic) y tenía derecho a decidir –es decir, a autodeterminarse (sic)-. López le ha desmentido, no porque eso no sea verdad, sino porque en la traición a la democracia española que está desarrollando Zapatero eso todavía no toca, hay que ir pasito a pasito. Ya tocará. Ahora toca apoyar en el parlamento vasco al gobierno sedicioso de Ibarretxe, y abstenerse ante la mayor infamia que cabe contra las víctimas del terrorismo nacionalista vasco: el concejal del PSE en Azkoitia no votó en contra de la ignominiosa moción de las nacionalistas vascos a favor del asesino sin arrepentir del marido de la concejala Pilar Elías de ese mismo ayuntamiento. Infamia sobre infamia cabalga Zapatero y su palanganero López. Y va Maragall y descubre el pastel: Euskadi será nación (sic) y por tanto sujeto de soberanía. El objetivo de ETA por el que ha asesinado a más de 900 seres humanos. Mas afirma que el Preámbulo incluye la decisión «ampliamente mayoritaria» del Parlament de definir Cataluña como «nación» .......................................................... Bueno, ZP se ha salido con la suya: Cataluña se define como nación (sic), y por tanto sujeto político de soberanía, que se segregará completamente de España o se quedará como nación confederada dentro de la Corona Española, según le convenga más desde el punto de vista económico. Una vez Cataluña se convierte en nación (sic), supongo que pedirá rápidamente el ingreso en la Organización de Naciones Unidas... Y lo más importante, una vez que ZP consigue definir Cataluña como nación (sic), Euskadi se declarará a continuación como nación (sic), el objetivo político de ETA durante sus cuarenta años de existencia asesina, nación (sic) vasca que también ejercerá su soberanía como le plazca. Cautiva y desarmada la España constitucional, las tropas social-nacionalistas han alcanzado sus últimos objetivos. Descanse en paz la democracia española. RIP. Mientras una organización terrorista como Batasuna celebraba un acto multitudinario con el beneplácito del gobierno Ibarretxe y del gobierno Zapatero, a pesar del auto de la Audiencia Nacional, demostrando así que el Poder Ejecutivo de Zapatero burla al Poder Judicial, otra organización antaño democrática y antaño socialista como el PSOE celebraba el Comité Federal de la infamia. Los máximos oponentes a la deriva anarco-cantonalista de Zapatero, Bono y R. Ibarra, huyeron como ratas no acudiendo al comité, y el resto de los miembros socialistas callaron y aclamaron a su nuevo duce, a su nuevo führer, a su nuevo caudillo, que ni se dignó comunicarles a ellos, los detentadores del poder político del PSOE entre congreso y congreso, que por la tarde iba a cerrar con Más, en secreto como siempre, el infame Estatut que proclama la soberanía de la nación (sic) catalana. El portavoz político de ETA Arnaldo Otegi proclamó en su ilegal asamblea que “todo va bien”, que “vamos ganando”. O sea, que ETA va ganando, y por tanto que la ciudadanía española va perdiendo. Y con él coincidía Zapatero, cuando venía a decir lo mismo a sus mudos conmilitones, a los hijos de la infamia del Comité Federal del PSOE, que “todo va bien”, que se aprobará el Estatut, esa ley constituyente de la nación (sic) catalana que posibilitará la posterior proclamación de la nación (sic) vasca, y por tanto el alto el fuego de ETA. Otegi y Zapatero coinciden: “todo va bien”. No tengo dudas de que ambos saben lo que dicen. Tener un presidente de gobierno insumiso, antisistema, revolucionario y probablemente sedicioso es un hecho gravísimo de consecuencias nefastas para los ciudadanos españoles. Recordemos lo que dice el Código Penal al respecto: TÍTULO XXII. ZP dijo públicamente que no importaba que el Estatut impusiera de forma inconstitucional la obligatoriedad del catalán, porque nadie iba a hacer cumplir la ley. Y en el colmo del despropósito, proclamó que no había que aplicar la ley de partidos y la sentencia del Supremo porque era preferible que la organización terrorista -según la UE- Batasuna pudiera celebrar su congreso. ¿No está llamando Zapatero al incumplimiento de las leyes? ¿no está llamando a la sedición? Hoy es un día decisivo para la historia del PSOE. Muchos dirigentes socialistas se han pronunciado en los medios contra el proceso revolucionario que está llevando a cabo Zapatero, contra el proceso de dinamitación de la constitución del consenso de los españoles, disgregando la nación española en reinos de taifas soberanos para permitir así que ETA declare un alto el fuego. Pero mucho me temo que la cobardía moral y política impera entre ellos. Hoy probablemente volveremos a ver como esos dirigentes son adormecidos por el flautista de Hamelin, por ese ZP encantador de serpientes y vendedor de mágicos crecepelos. Y el presidente infame se saldrá con la suya. Al final del teatro político montado, tendremos un Estatut anticonstitucional y una rendición de la democracia ante ETA. El Comité Federal del PSOE se reúne. Quizá para humillarse ante el infame. ¿Serán esos dirigentes socialistas hijos de la infamia? Siempre recordaremos a Voltaire: Écraisez l’infâme! Es la hora de ciertos socialistas que se declaran progresistas, demócratas y españoles. Hasta ahora sólo han hablado, pero la situación trágica de la democracia española exige hechos, ya no palabras. A Bono, Rodríguez Ibarra, Chaves, Vázquez, Touriño, y demás barones socialistas se les ha acabado el tiempo. También a los que no tienen mando en plaza en estos momentos como Felipe González, Alfonso Guerra, Nicolás Redondo y tantos otros que mantienen su prestigio cara a los votantes socialistas. La actitud “chavista”, es decir, anarcoide, insumisa, antisistema del presidente felón Zapatero exige una respuesta de los dirigentes del PSOE. El presidente ZP patrocina la insumisión a la ley de partidos impulsando la realización del congreso de una organización como Batasuna que está declarada terrorista por la Unión Europea. El presidente ZP bendice la negociación del estatuto catalán que de momento ya ha proporcionado acuerdos anticonstitucionales como la ruptura del Poder Judicial, la imposición del catalán como idioma obligatorio, el blindaje de competencias por parte de la Generalitat, y lo que falta todavía por ver. El presidente ZP permite la impunidad de los camisas pardas catalanes asaltando las reuniones de los no nacionalistas como el PP o Ciutadans de Catalunya, que llegan incluso a la agresión física. El presidente ZP permite la impunidad de los que insultan gravemente a las Fuerzas Armadas españolas, tanto los nazis catalanes en un diario subvencionado por el socialista Maragall, como los nacionalistas vascos comparándolas con ETA. El presidente ZP permite la impunidad de todos los nacionalistas periféricos que insultan en público al presidente de la máxima autoridad del Poder Judicial. Y mientras tanto, lo único que hacen los zapateristas es insultar una y otra vez al PP. Y los dirigentes como Bono, Rodríguez Ibarra, Chaves y Vázquez muestran de boquilla su preocupación por la situación de la democracia española, pero achacan la responsabilidad a un PP extremista (sic) en lugar de a su único responsable, Zapatero. Se acabó el tiempo. Si todos estos dirigentes socialistas no paran los pies al presidente felón Zapatero, serán también responsables de la destrucción de la España democrática. ¡Basta ya de demagogia! O estos dirigentes provocan un cambio en la política socialista, o a medio plazo enterrarán al PSOE como partido de la izquierda democrática española. Indalecio Prieto pidió perdón por su sectarismo y seguidismo en el proceso de destrucción de la democracia republicana, pero en 1942, cuando ya todo se había ido al traste. Peces-Barba ha demostrado sobradamente ser un personaje infame, por su decisivo papel en la división y humillación de las víctimas del terrorismo nacionalista vasco. Pues bien, hasta el infame comisario político para las víctimas ha criticado a Zapatero, aduciendo, en contra de lo manifestado por ZP, que las leyes se deben cumplir en un Estado de derecho. Porque lo que no sucede en ningún país democrático ha sucedido en España: el presidente del gobierno es un insumiso, un antisistema, pues nada menos propone que no se cumpla la ley de partidos políticos. Y todo, probablemente, porque ha negociado ya con ETA que permitiría la celebración del congreso de su aparato político, el partido ilegal Batasuna-ETA según sentencia en firme del Tribunal Supremo. La infamia de Zapatero es pues infamia sobre infamia, infamia superlativa. Remedando a Quevedo podríamos decir: Érase un hombre a una infamia pegado, Zapatero desconoce los fundamentos de la democracia, es un anarquista, un revolucionario antisistema, un cínico mendaz, un felón a la altura del mayor felón de la historia de España, el dinamitador de la España constitucional de 1812, el maldito rey Fernando VII. Zapatero es un infame superlativo. Zapatero ignora lo que ya hace un cuarto de siglo nos enseñaron los ilustrados, desde Montesquieu a Diderot, desde D’Alambert a Voltaire. Por cierto que este último nos iluminaba el camino a seguir frente a la reacción, el oscurantismo, el fanatismo y la tiranía. Voltaire lo decía claro: “Aplastemos al infame”. Yerran los que acusan a Bono por arrestar al teniente general Mena, porque Bono es un hombre de honor. Y Bono leyó en voz alta –en réplica a Anasagasti- en las Cortes, sede de la soberanía nacional, el mismo artículo 8 de la Constitución que ha recordado e invocado el militar castigado. Y como Bono es un hombre de honor, doy por cierto que la orden de arrestar a este militar constitucionalista ha venido de Zapatero. El militar que defiende la constitución -¡ya era hora que los militares españoles interiorizaran la ley de leyes, el fundamento de la democracia!- ha sido arrestado por causar alarma social, dice el gobierno de Zapatero. Pero es ZP quien causa alarma social por estar negociando a escondidas y sin tregua previa con ETA, por mediación según la prensa de Eguiguren por un lado y de la ex secretaria de Estado de Interior Margarita Robles por otro. Es ZP quien causa alarma social por gobernar en Cataluña con ERC, el partido que tiene como objetivo político público destruir el Estado democrático español. Es ZP quien causa alarma social por gobernar en toda España con el apoyo parlamentario de ERC, partido que pactó con ETA una tregua exclusiva para Cataluña por no ser parte de España (sic). Es ZP quien causa alarma social por dar apoyo parlamentario al gobierno secesionista de Ibarretxe, que también tiene declarado el objetivo de dinamitar la democracia española. Es ZP quien causa alarma social por permitir las manifestaciones y el congreso de un partido ilegal según sentencia del Tribunal Supremo como Batasuna. ZP ha pasado de denostar a los constitucionalistas a arrestarlos. Pero va a tener que arrestarnos a más de 25 millones de españoles, porque según las encuestas cerca del 70 % de los ciudadanos estamos alarmados por la política de ZP sobre el estatuto catalán y la negociación con ETA. Todos recordamos la acerbas e hirientes críticas de los socialistas vascos, y con razón, al politiquillo Madrazo, ese “rojazo”, que por un “cargazo” y un “cochazo” traicionó el constitucionalismo vasco hace cuatro años pactando con el nacionalismo vasco y apoyando su proyecto de limpieza étnica. Pues bien, ahora y como un muñeco tonto a través del cual habla el ventrílocuo de la Moncloa, Patxi López ha traicionado de igual manera al constitucionalismo vasco, apoyando los presupuestos del gobierno tripartito y etnicista, y anunciando además, para mayor humillación de la víctimas del terrorismo cuyos parientes murieron en nombre de la “construcción nacional vasca”, que así espera acabar con el “artificial” enfrentamiento entre vascos. Su ponente en el Parlamento, un tal José Antonio Pastor, proclamó además con total desparpajo anticonstitucional que éste era “el comienzo de una profunda amistad” con el nacionalismo étnico vasco, y prólogo de futuros pactos infames para rendir el Estado a ETA y promover la soberanía vasca. Como el PSE se ha puesto a cuatro patas para lamer a su amo y menear la cola, hoy mismo Joseba Egibar aprovecha la postura de Patxi López para encularlo hasta el fondo, para sodomizarlo ante la opinión pública, afirmando con desprecio que lo que tiene que hacer el PSE si quiere pactar con el PNV es aceptar el Plan anticonstitucional y totalitario de Ibarretxe… ¿Recuerdan los adjetivos altisonantes, los epítetos, los sarcasmos, las críticas mordaces de los socialistas y especialmente del líder de la intelectualidad izquierdista vasca Fernando Savater a la traición del tonto útil Madrazo? ¿Alguien ha oído algo semejante del ínclito filósofo donostiarra sobre este nuevo “madrazo” socialista que ha traicionado al constitucionalismo vasco? ¿Alguien ha oído tronar la voz de Savater sobre este “Patxi López de Madrazo”? * * * * * * * * * * * * * * * * * En fin, amigos, con la inmensa amargura de despedir el año 2005 viendo la traición del PSE, el partido al que tantas veces voté, a la democracia española salida del consenso de 1978, y aun sabiendo que 2006 nos espera con la previsible tregua de ETA y la consiguiente rendición de Zapatero en nombre de los ciudadanos españoles a ETA, no puedo dejar de desearos un feliz y próspero nuevo año 2006 !!! ¡No hay bien ni mal que cien años dure! Hace unos días decíamos en el artículo La demolición de Navarra de "La Vasconia de las luces" que el anschluss, la anexión de Navarra, parecía ser el último objetivo exigido por ETA para firmar el armisticio, y que Zapatero tendría que ir pensando no sólo en la demolición de la España constitucional, sino también en la demolición de la comunidad foral de Navarra, porque el nacionalismo étnico vasco no ve viable una Euskal Herria soberana sin el granero humano, material y económico de Navarra. Pues bien, en paralelo con el giro de 180 grados dado por el PSE a las órdenes del monaguillo López que supone que los socialistas vascos apoyen el presupuesto del tripartito vasco –ahora habrá que empezar a hablar de cuatripartito como en Cataluña-, el diputado neo-socialista y ex-nacionalista Emilio Guevara ha expresado su deseo de que Navarra se uniera al País Vasco. Ante el revuelo mediático producido en Navarra ha habido alguna matización posterior de un dirigente del PSE, pero el mensaje ya había sido lanzado: se trataba de un primer globo sonda para hacer llegar a ETA la idea de que Zapatero está dispuesto a todo, a todo, para conseguir la tregua que piensa le puede salvar del desastre electoral que se le avecina. Como dijo el auténtico Zapatero cuando pensaba que los micrófonos estaban cerrados, no el Zapatero que ante un medio de comunicación se transforma en un charlatán de feria, “hay que cerrarlo como sea”. Hay que cerrar la tregua de ETA como sea, dinamitando la Constitución del consenso, y si hace falta, la autonomía de Navarra. ¡Como sea! La infamia que muchos venimos denunciando desde hace tiempo se ha consumado: una vez puesto en marcha el “Plan Zapatero” para dinamitar la constitución española de consenso de 1978 para sustituirla por una suerte de confederación ibérica de naciones con el doble objetivo de firmar un “armisticio” con ETA -por rendir el Estado a sus objetivos secesionistas- y mantenerse en el poder ininterrumpidamente –aunque sea en coalición con los partidos nacionalistas-, todo avanza según lo previsto. El monaguillo vasco de Zapatero, Don Nadie López, aquel al que la madre del socialista vasco Joxeba Pagaza avisó de que "quien pacta con los traidores se convierte en un traidor" , el que acudió como un corderito al diario de ETA para anunciar que estaba dispuesto a declarar el País Vasco como nación soberana y a gobernar con el aparato político de ETA, Batasuna, acaba de firmar su sentencia de muerte como demócrata. Don Nadie López, el monaguillo de Zapatero, el tonto útil de ETA-Batasuna, es desde ayer también el palanganero de Ibarretxe, el que está dispuesto a llevar el agua y jabón para lavar sus partes pudendas al lehendakari que va a sodomizar a la sociedad vasca con un proyecto etnicista y secesionista en colaboración con sus mamporreros, los chicos de ETA. Por primera vez desde que el PNV traicionó al PSE y pactó con ETA la secesión del País Vasco, el PSE dirigido por esa cuadrilla de cripto-nacionalistas a las órdenes de ZP, ha aprobado el presupuesto del gobierno vasco separatista. Un presupuesto que además de promocionar el Plan Ibarretxe para la secesión vasca, conlleva entre otras infamias la subvención a ETA, vía familiares de presos etarras. EL PSE subvenciona a ETA, la organización que ha asesinado a Joxeba Pagaza, Fernando Buesa, Fernando Múgica y tantos otros socialistas vascos. ¿Cabe mayor ignominia? Sí, cuando Zapatero pacte definitivamente con ETA la excarcelación de todos los asesinos de casi mil españoles caídos por defender la constitución democrática de 1978. Los camisas pardas catalanes, las juventudes hitlerianas de ERC, asaltaron el miércoles la sede de la COPE en Madrid. Como era lógico, sus jefes políticos, los diputados en las Cortes de ese partido, el asalta-piscinas Puig y el oligofrénico Tardá, estaban con ellos para prestarles impunidad, y luego los refugiaron en el mismísimo parlamento español. El presidente Marín no condenó esta profanación del corazón democrático de España. Pero lo más grave sucedió cuando ante una petición inequívoca de Rajoy a Zapatero para que condenara la kale borroka exportada por el nazismo catalán a Madrid, de manera inverosímil el presidente del gobierno español “lamentó pero no condenó” el ataque a una emisora de radio. Esa es exactamente la fórmula que desde hace años utiliza Batasuna: “lamenta pero no condena el terrorismo de ETA”. Todos sabemos por qué. Porque los comandos de ETA son parte, junto con los portavoces políticos, de la misma organización totalitaria. ¿Por qué ZP no condena los ataques de la chusma nacionalista catalana contra un medio de comunicación? De ninguna manera podemos pensar que las juventudes hitlerianas de ERC son la fuerza de choque de Zapatero. Pero debido a la impunidad que les proporciona el gobierno de Zapatero, al día siguiente los camisas pardas catalanes asaltaron la COPE de Barcelona, y en esta ocasión con una garrafa de gasolina. Ya sabemos cuál será el siguiente paso. ¿Por qué ZP no condena los ataques de la chusma nacionalista catalana contra un medio de comunicación? ¿Por qué ZP actúa como Batasuna? Después del comunicado de ETA indicando que la negociación oficiosa –la oficial vendrá tras la declaración de la tregua- va bien, pero que el gobierno de ZP todavía tiene que dar un paso más, el PSOE y su plataforma mediática se han dedicado a atacar al PP por decir obviedades como que ETA tutela el proceso del Estatut. Es decir, en lugar de atacar a una organización terrorista como es ETA, se dedican a atacar a un partido democrático como es el PP. Decir como dicen algunos voceros zapateriles que el PP es la extrema derecha o que Acebes es peor que Blas Piñar indica o una supina ignorancia de lo que fue la extrema derecha en este país o un intento desesperado de salvar la deriva de un gobierno hacia el abismo. Lo primero se explica porque muchos de los que dicen que el PP representa la extrema derecha no son precisamente los que combatieron el franquismo -como hicimos muchos de nosotros que ahora denunciamos la deriva hacia la balcanización de España del proyecto PRISOE- sino que durante la dictadura de extrema derecha se dedicaron a forrarse en los negocios editoriales por sus buenas relaciones con los franquistas, como es el caso de Polanco, o a ejercer de comisarios políticos falangistas en TVE como Cebrián. Lo segundo se explica porque las encuestas señalan un declive del proyecto fatuo zapateril que empieza a asustar a muchos dirigentes socialistas, que podrían antes de perderlo todo dar un golpe de timón contra ZP. Pues bien, hoy Patxi López da la razón a los que critican el proyecto de Zapatero nacido del club de Perpiñán: hoy el estulto López reconoce en unas declaraciones en ABC que lo que desea para el País Vasco es un proceso como el catalán. Dice literalmente: «Me gusta el modelo catalán; en el País Vasco deberíamos hacer lo mismo». Más claro agua: el proyecto Zapatero-López es nuevo estatuto de una alianza social-nacionalista vasca que excluya al PP, que proclame la nación vasca (sic) y que por lo tanto cree un nuevo sujeto constituyente que podrá declarar la confederación o la independencia cuando sea oportuno. O sea, el programa de ETA por el que lleva asesinando durante 30 años. Es decir, lo que denunciaba el PP y el PSOE negaba. El tal López se ha quitado la careta, y ha dejado en ridículo a Zapatero y a sus hooligans mediáticos. Zapatero está negociando con ETA por personas interpuestas desde el verano del 2004, pero nadie duda de que ETA es un negociador duro, muy duro. ETA no es una cuadrilla de locos asesinos como algún necio o algún oportunista interesado nos quiere hacer creer, sino una organización política totalitaria -muy bien estructurada y arraigada en una parte de la sociedad vasca- que utiliza todos los medios, incluyendo el terrorismo, para conseguir su objetivo político. El comunicado de esta semana de la organización nacionalista vasca es parte del proceso de negociación. Es cierto que Zapatero ha pagado un fuerte precio político hasta ahora sin conseguir su ansiada tregua: ruptura del pacto antiterrorista, aceptación de los portavoces parlamentarios de ETA en el parlamento vasco bajo el nombre de PCTV, beneficios para los etarras encarcelados bajo la técnica de concesiones académicas irregulares o simplemente ilegales, permiso absoluto para la actividad en la calle de un partido como Batasuna teóricamente ilegal, etc. Pero también es cierto que ETA ha cedido en el proceso de negociación: primero la tregua oficial para Cataluña, luego la tregua oficial para los cargos institucionales en el País Vasco, y también el cese no oficial pero factual de asesinatos mientras continuaba su cadena de atentados con pequeñas bombas. Zapatero esperaba que, tras la aprobación del Estatut en Cataluña definiendo a Cataluña como nación y por tanto su soberanía, la tregua llegaría para antes de Navidad, y todavía puede llegar. Pero quizá ETA exija algún gesto más, como algún movimiento de presos, porque en las cárceles hay mucho nihilismo y por lo tanto mucha oposición a la tregua. La virtud del comunicado de ETA es que aclara lo que muchos sabemos y decimos desde hace tiempo, pero que la ASN, la Alianza de Socialistas y Nacionalistas, y muchos intelectuales y medios de comunicación niegan: que hay un proceso dirigido por ZP de negociación con ETA que se puede simplificar en la manida fórmula “paz por territorios”, es decir, armisticio España-ETA a cambio de la soberanía de las naciones catalana y vasca, y por tanto de la deconstrucción de España, de la rendición del Estado constitucional frente a ETA. La traición del PSOE a la democracia no es una diatriba del PP, lo dicen los propios socialistas. Empezando por los que se han jugado la vida por esa democracia española que ZP va a desmontar. Lo hizo hace poco Rosa Díez y esta semana lo hacía otro socialista vasco laminado por López, Nico Gutiérrez, en su artículo Memorias previas a la rendición frente a ETA. Este lunes 21 comienza el macrojuicio contra Ekin, el núcleo dirigente del denominado complejo MLNV. Son 56 los encausados por pertenencia a ETA comenzando por Xavier Alegría, el que fuera durante años, sin duda, la máxima cabeza del MLNV. Decimos contra el olvido porque hubo un tiempo no muy lejano en que la derecha y la izquierda españolas luchaban codo con codo contra el terrorismo nacionalista vasco, y llegaron a poner a ETA contra las cuerdas, sobre todo en los ámbitos político, financiero, mediático e internacional. De esa persecución al delito en su núcleo, ya abandonada por el gobierno de Zapatero, salió este juicio contra el autodenominado por los etarras "bloque dirigente" del MLNV, el bloque KAS, luego llamado EKIN. El cuadro de mandos que dirige de manera coordinada al aparato terrorista ETA, al aparato político Batasuna, al aparato sindical LAB, al aparato juvenil SEGI, al aparato cultural AEK, al aparato mediático GARA-EGUNKARIA, al aparato carcelario ASKATASUNA, al aparato feminista EGIZAN, al aparato ecologista EGUZKI... Naturalmente, Zapatero habrá dado las órdenes pertinentes al Fiscal General del Estado para desactivar este juicio. Y en última instancia siempre estarán en la Audiencia Nacional esos jueces sensibles a las causas del terrorismo y a los intereses del gobierno ZP disfrazados de intereses de Estado. Para eso Garzón, perseguidor implacable de ETA, se ha quitado del medio durante una temporada y han entrado jueces-lacayo como el tal Pedraz. Probablemente eso, la garantía de un juicio benigno, es lo que está esperando ETA para declarar finalmente la tregua acordada en las negociaciones clandestinas ZP-ETA. Para combatir esa ignominia, se ha creado el movimiento cívico Asociación Dignidad y Justicia. Contra el olvido, por la Dignidad y la Justicia. No cabe mayor infamia para un partido que cuenta con militantes asesinados por ETA por defender la libertad de todos los vascos en particular y españoles en general que su secretario general acuda a ser entrevistado por el aparato mediático de esa organización terrorista. Pues eso es lo que ha hecho Patxi López. Pero si eso es mortal para ese PSE que ha comenzado a formar parte de la historia universal de la infamia, lo peor es que lo que ese aparatchik -impuesto por Ferraz tras el asesinato político de Nicolás Redondo- dijo al periodista etarra. Auténticas barbaridades políticas desde el punto de vista democrático, alineadas totalmente con los postulados políticos de ETA. Mucho mejor que yo lo explica con ira contenida una insigne y valiente militante del PSE que sin duda se siente aturdida por la deriva maragalliana y por la tanto zapateril del que es –no sé si lo seguirá siendo- su partido: Rosa Díez. A algunos sólo nos resta decir que lo que Rosa no dice, porque es representante del PSOE en el parlamento europeo, lo podemos decir los ciudadanos que una vez votamos al PSE. Y es que López no es nadie, y por la tanto no es responsable de nada. López es el peón impuesto por Zapatero para domeñar al PSE. Por lo tanto, es Zapatero, el que por personas interpuestas lleva negociando más de un año con los terroristas de ETA, el que ha impulsado ese acto ominoso y esas palabras ignominiosas. Es ZP el que ha hablado por boca de ese tal López en el diario de ETA, y es ZP el que ha anunciado el fin de la persecución de los terroristas para pactar con ellos la rendición de la España constitucional y conformar una confederación ibérica de naciones, entre las que la nación vasca será plenamente soberana. No nos engañemos, es Zapatero el que se rinde a ETA. Ese López no es nadie. Ese López no existe. Es un guiñol más. La película de Iñaki Arteta que se estrena en algunos cines españoles no es recomendable para aquellos que desean ir al cine a divertirse comiendo palomitas de forma ruidosa mientras eructan la cocacola, ni tampoco para aquellos que recurren al cine para olvidar por un rato los problemas –e incluso dramas personales- del día al día. Esta película está recomendada para aquellos españoles que estén dispuestos a pasar un mal rato viendo y viviendo la tremenda tragedia de unos conciudadanos víctimas del fanatismo nacionalista vasco, para así despertar al mundo real y desconectarse por un momento del adormecimiento opiáceo difundido por la ASN, la alianza de socialistas y nacionalistas que comanda ZP como capataz del oligarca Polanco. Para aquellos que fueron anestesiados por infames películas como la del millonario Julio Medem, el prototipo de la izquierda-caviar y de la equidistancia típicamente prisista, equidistancia entre las víctimas y los verdugos, entre la civilización y la barbarie. El documental está filmado por un vasco valiente, muy valiente, porque se atreve a decir algo que le pone en la diana de esos gudaris que están hablando con Zapatero por personas interpuestas desde hace más de un año, y todos sabemos lo que es estar en la diana. Como dicen en Vasconia, un vasco “que se significa”, es decir, un vasco que –sea cineasta, periodista, profesor, juez, abogado, cocinero o prostituta- se atreve a ir en contra del pensamiento único nacionalista, se atreve a decir en voz alta lo que todos ven pero no se atreven a decirlo, que “el rey está desnudo”. Trece víctimas del nacionalismo vasco terrorista elegidas entre los familiares sufridores de las casi mil personas asesinadas por ETA. Asesinadas en nombre de un etnicismo totalitario y criminal que tan sólo se diferencia en su trágico balance de su homólogo el etnicismo alemán del siglo pasado en la evidente desproporción demográfica de ambos pueblos. Una vez cumplida la primera etapa del “Plan Zapatero”, excluir al PP catalán para proclamar la soberanía de la nación (sic) catalana, lo que posibilitará la declaración de una tregua provisional por parte de ETA, ahora viene la segunda etapa: excluir al PP vasco para posibilitar copiar la experiencia catalana a la realidad vasca. Los peones ya se están moviendo: el “monchito” de ZP en el País Vasco, Patxi López, declaró la semana pasada que Euskadi podría definirse como nación si así lo reclamaba una buena parte de la sociedad –léase los partidos nacionalistas-. Hace dos días, el portavoz político de ETA, Arnaldo Otegi, anunciaba que había acabado la fase de “exploración de la solución del conflicto” (sic) y que comenzaba la fase de “concreción política”. Y ayer el PNV presentó un aparentemente novedoso programa de actuación política, que pasa por la formación de una mayoría de partidos superior al Plan Ibarretxe que opte por conceder la soberanía a Vasconia. Blanco y en botella: el plan que se está negociando a espaldas de la ciudadanía –transparencia prometía el vendedor de crecepelo ZP- es excluir al PP vasco del nuevo plan sucesor del de Ibarretxe y que será impulsado, como el catalán, por el propio presidente de gobierno español. Una mayoría que proporciona la ASN, la Alianza de Socialistas y Nacionalistas, que –al igual que la fantasmagórica Alianza de Civilizaciones coaliga a los civilizados con los bárbaros, a los demócratas con los totalitarios- permitía formar un frente entre el PSE, el PNV-EA e IU para excluir al PP vasco, y que posteriormente, tras la declaración de tregua por parte de ETA, añadiría a Batasuna. Ese es el Plan de ZP, el plan para implosionar la constitución del 78 desde el gobierno, con objeto de conformar una imposible “confederación ibérica de comunidades nacionales”. Sólo la sociedad civil española podría impedirlo, pero parece que la musiquilla del “zapatero de Hamelin” la mantiene encantada. En Febrero de 1933 Adolf Hitler, desde un gobierno no mayoritario, preparaba las elecciones del 5 de Marzo que luego le darían la victoria definitiva y le permitirían poco después proclamar la Ley de Plenos Poderes del 23 de Marzo de 1933. Ley fundamental que le llevaría a acabar con el Estado de derecho, convirtiéndolo en una supuesta “volksgemeinschaft” o comunidad nacional, y con la ciudadanía alemana, sometiéndola a un proceso de “gleichschaltung” u homogeneización política, cultural, económica y social. A vista de la historia ¿qué podemos pensar de esos once hombres sin piedad, de esos once empresarios y financieros catalanes, la oligarquía catalana en pleno, que en Agosto de 2005 firmaron un manifiesto de apoyo al proyecto de constitución (sic) para la nación (sic) catalana que se aprobaría el 30 de Septiembre en el parlamento catalán? Estos son los nombres de la infamia, de esos empresarios que, por una mezcla de miedo y oportunismo, han llegado a comprometerse con un proyecto que atenta contra la democracia y la ciudadanía, pero también contra sus intereses de clase, porque rompe algo básico como la unidad de mercado y propugna el intervencionismo sin límite del poder político: José Manuel Lara de Planeta y presidente del Círculo de Economía Joan Rosell de Fomento del Trabajo Josep Lluís Bonet de Freixenet y presidente de la Fira de Barcelona Josep González de Pimec Safes Leopoldo Rodés de Mediaplanning Ramón Adell de la Asociación Española de Directivos |