LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema nacionalismo. Cada vez me cuesta más escribir, y esto es evidente. Nunca he engañado a nadie, siempre he dicho lo que honradamente pensaba, mi máxima siempre fue la del anciano sabio Lao zi: "Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes". Llevo muchos años, demasiados, denunciando la deriva hacia la balcanización de este pobre país que es España. Primero sólo eran los nacionalistas los que nos conducían hacia el abismo. A partir de la toma del poder en el PSOE por parte de Zapatero, y en sintonía con los poderes fácticos mediático-económicos, es ya una mayoría la que camina hacia la autodisolución. Pero como también vengo denunciando desde hace tiempo, el problema ya no son ni tres ni cuatro partidos, el auténtico problema es la sociedad española. Media España, la heredera de la España feudal de los reinos de taifas, de la España localista y retrógrada de rey felón y el "vivan las caenas", la España de las guerras carlistas, opta por el dejar hacer a los separatistas y que cada uno mande en su casa, y allá las minorías en cada comunidad, que se rindan o que se marchen. En dos meses tenemos elecciones, donde se decide el futuro de este país. Es probable que gane el PSOE y su proyecto de ’descuartizamiento de España’. Pero la alternativa es un triunfo del PP que necesite del pacto -suicida para España- con los nacionalistas antes llamados moderados, pero que ya no existen porque no sólo el PNV sino también CiU se han quitado la careta y defienden públicamente la soberanía territorial, es decir, la secesión. Abandonemos toda esperanza. Sólo la entrada en el Congreso del partido de Rosa Díez, con efectivos suficientes como para posibilitar un pacto entre el PP y UPD, podría impedir la implosión secesionista. Pero las encuestas no parecen indicar que los ciudadanos españoles deseen frenar la huida hacia el abismo balcánico. Y ahí tenemos a Europa que va a permitir la ignominia de la secesión por la fuerza de Kosovo en un par de meses, ejemplo al que ya se ha apuntado ETA en su comunicado de hoy. Pronostico que Ibarretxe proclamará la secesión de Vasconia en 2010, como anunciado, y Cataluña lo hará en 2012 como muy tarde. Si el pueblo español no reacciona como en 1812 y se levanta por la Unión, el Progreso y la Democracia de España, se avecinan años tenebrosos. La existencia de España como nación ilustrada de ciudadanos libres habrá durado exactamente dos siglos. R.I.P. Han pasado muchas cosas durante este verano, y casi ninguna buena para la democracia española, y especialmente para la sufrida sociedad vasca. Una vez escenificada la ruptura -hemos repetido en este blog decenas de veces que se trata de una ruptura pactada entre ZP y ETA debido a la imposibilidad mediática de hacer concesiones políticas a la banda terrorista antes de las elecciones generales del 2008-, cada parte se ha dedicado a lo suyo. El gobierno a tratar de detener a la mayor cantidad de terroristas operativos y ETA a intentar dinamitar personas y cosas allá donde pudiera. Pero la trampa se ve cuando uno mira con inteligencia. ¿No es sospechoso que de repente Rubalcaba tenga tantos éxitos policiales? Pereciera que la organización terrorista estuviera llena de infiltrados de la Guardia Civil. O bien que fuera algún directivo de ETA quien estuviera precisamente filtrando datos para las detenciones. Y por otro lado, mientras ZP detiene etarras operativos, él mismo ha introducido a centenares de etarras políticos en los ayuntamientos del País Vasco y Navarra para fortalecer la opresión terrorista entre la sociedad, aumentar la ’kale borroka’ y en definitiva asfixiar a los ciudadanos con la sensación de falta de libertad y de dictadura fáctica del nacionalismo vasco. ¿Casualidad o causalidad? Por otro lado Zapatero ha traicionado a la sociedad alavesa que votó mayoritariamente en las elecciones forales a los partidos nacionales, y ha entregado la Diputación alavesa al PNV, partido minoritario en este provincia, importantísimo baluarte vasco constitucionalista contra el proyecto nacionalista. Y en otra jugada maquiavélica ha permitido que gobierne UPN en Navarra en minoría y sometida al ’diktat’ socialista, a la vista de la rebelión social y mediática que inspiraba la rendición de Navarra al proyecto de ETA, hasta que lleguen las elecciones generales. Porque tengamos todos claro que si Zapatero gana las elecciones de Marzo, si el PP y la nueva tercer vía que impulsa la izquierda moderada de UPD y ’Ciudadanos’ no derrotan al traidor de la Moncloa, las gentes ingenuas y narcotizadas de España verán su auténtica faz: el PSOE tomará el gobierno de Navarra de la mano de los nacionalistas vascos y establecerá un órgano común con Euskadi como paso previo a la ’autonomía a cuatro’ que reclamaba Otegi, la cual es a su vez el intermedio hacia la autodeterminación e independencia de la mítica Euskal Herria; se frenarán las causas contra el aparato político de ETA; el PSE pactará con Batasuna y PNV un nuevo estatuto vasco a la catalana -una práctica nación confederada- como paso previo a la independencia; y por fin la almendra: ZP y ETA negociarán la rendición política del Estado español a la organización terrorista. Ha comenzado la batalla decisiva de la democracia española contra el ’presidente felón’. Si Zapatero gana las elecciones generales, se habrá acabado la España del 78, entraremos en una dinámica cantonalista similar a la que hizo naufragar a la Primera República española o a la Yugoslavia poscomunista, y entre confederaciones y secesiones, entre rendiciones a los terroristas y dinámicas de dictadura callejera al estilo de la Alemania de los años treinta, la democracia española, una vez más, se habrá ido a la mierda. Y como siempre, la culpa no será del gobernante felón, sino de la miserable mayoría de la sociedad española que siempre acaba gritando "vivan las caenas". Cuando vemos las imágenes del pueblo español de hace diez años, poseído por el espíritu de Ermua, clamando en las calles como un solo hombre ¡a por ellos!, cuando vemos en las manifestaciones juntos y con el mismo discurso antiterrorista no sólo al PSOE y al PP, sino incluso al PNV, uno recuerda el alma dormida y piensa que efectivamente cualquier tiempo pasado fue mejor. Porque el comportamiento de Zapatero, su gobierno y su partido con la conmemoración del décimo aniversario del secuestro, tortura y asesinato de Miguel Ángel Blanco ha sido no sólo una infamia, sino una felonía. Pero lo malo de la España del 2007 no es que PSOE y PNV estén por pactar con ETA y formar un ’cordón sanitario’ para aislar al PP, sino que la mayor parte de la sociedad vasca y al menos la mitad de la sociedad española están aborregadas, adormecidas, narcotizadas y anestesiadas por el opio del pacifismo y del ’dejar hacer’ a los separatistas no violentos e incluso a los separatistas terroristas. ¿Cómo hemos llegado a esta postración? Muy fácil. Tras la exaltación del espíritu de Ermua, los nacionalismos vieron peligrar el momio que les proporcionó una transición voluntarista e ingenua, y rápidamente se pusieron en marcha para contrarrestar la furia democrática ciudadana que amenazaba con desenmascarar a los terroristas que sacudían el árbol y a los nacionalistas que recogían las nueces. Ya en 1998 el PNV formaba una alianza estratégica con CiU y el BNG, mientras negociaba en secreto con ETA el pacto de Estella, que suponía la conjunción de todos los nacionalistas vascos, es decir, el PNV, su apéndice EA y su forúnculo, la IU de Madrazo, con ETA, frente a los partidos constitucionalistas. Luego vino la tregua trampa y todo lo demás, pero el frente separatista vasco, uncido al resto de separatistas catalanes y gallegos, nunca se rompió. La tregua fracasó, y además el gobierno del PP logró captar la voluntad del PSOE de Redondo, y juntos firmaron el pacto antiterrorista, modificaron las leyes e instaron a la fiscalía y a los gobiernos occidentales a perseguir por tierra, mar y aire a los terroristas y sus aparatos político, internacional, mediático, juvenil, etc. Pero el PSOE y sus amos oligárquicos de PRISA vieron en 2000 que aquello conducía a la mayoría absoluta del PP, y que en 2001 ni siquiera conquistaban Ajuria Enea de la mano del PP vasco, y dieron un giro de 180 grados. Polanco y Zapatero decidieron unirse al frente de Estella, y aislar entre todos al PP, como única forma de lograr el suficiente apoyo como para recuperar la Moncloa. Sectarismo puro, ’comprando’ el gobierno a cambio de dinamitar la constitución del 78, y de entregar España a los caciques locales, repartiéndose sus despojos entre todos, incluida ETA. Ejecución política de Redondo, pacto del Tinell, estatuto de Cataluña, negociación con ETA: ese es el sendero de la traición. Ciertamente no pasaba nada igual desde los tiempos del ’rey felón’, aquel miserable Fernando VII que regresó al trono -del que cobardemente había huido- aclamado por un pueblo español que se había levantado contra el invasor el 2 de Mayo de 1808, se había dotado de la primera constitución democrática de 1812 y le había proclamado como rey constitucional. Aquel felón que dijo aquello de "caminemos todos y yo el primero por la senda constitucional" y a los pocos años derogó la constitución liberal e instaló una monarquía abyectamente absolutista. También el pueblo español se levantó el 12 de julio de 1997 contra el terror nacionalista, también aclamó y proclamó a los pocos años a Zapatero como su paladín que traería la paz, también el presidente electo prometió diálogo, talante, igualdad y paz, y también al poco tiempo de estar en el poder dinamitó ’de facto’ la constitución del 78 con los estatutos inconstitucionales y la negociación política con ETA. Los españoles sufrieron la ignominia y la infamia del ’rey felón’, y ahora, dos siglos después, sufrimos la ignominia y la infamia del que sin duda pasará a la Historia como el ’presidente felón’: Zapatero, el felón de Ermua. Algunos que conocemos muy bien al personaje venimos diciendo desde el otoño pasado que la ruptura del mal llamado proceso es algo pactado entre Zapatero y ETA. Que el proyecto de dinamitación de la constitución tal como había previsto su mentor Polanco para acomodar una nueva ‘transición’ a las exigencias de ETA no era viable en este momento histórico debido a la inesperada resistencia de media España, capitaneada por un PP que no se rendía al ‘cordón sanitario’ del PRISOE y sus titiriteros, y especialmente por una AVT que defendía la Memoria, la Dignidad y Justicia, y a la que se ha tratado de reventar de todas la maneras posibles. Así que ZP bloqueó las concesiones políticas acordadas en la prenegociaciones, e intentó contentar a ETA con concesiones menores como la excarcelación del criminal De Juana, la no persecución fiscal de Otegi, la permisividad para que la mitad de las listas electorales de ETA pudieran presentarse a las municipales, etc. Pero era obvio que esto no era suficiente para ETA, y sobre todo ‘no era lo pactado’, es decir, una autonomía a cuatro incluyendo Navarra como paso previo para la autodeterminación. Así que lo mejor para ambas partes era romper el proceso, y esperar a que lleguen las elecciones generales. Zapatero se presentará como el hombre que de buena fe intentó la pacificación pero a cuya buena voluntad ETA no respondió, y procurará lograr de nuevo el gobierno de España, si se puede con una mayoría más estable que la actual. Si le sale bien, Zapatero ya tendrá de nuevo las manos libres para retomar su infame plan de dinamitación de España. Acto seguido si ha dejado que gobierne Navarra UPN en minoría, tomará el poder en la comunidad foral de la mano de Nafarroa Bai e IU, y preparará la anexión de Navarra a Euskadi. A continuación negociará de nuevo con ETA otra tregua, y comenzará otra vez el descuartizamiento de España para acomodar el marco político a ETA. La nueva farsa de Zapatero ha comenzado. ¿Engañará de nuevo al PP y a la ciudadanía española? Resulta triste para las gentes vascas de la izquierda democrática no saber qué votar, o si votar, en unas elecciones en donde sólo se presenta una lista constitucionalista, muy respetable, pero de derechas, y nada más a la izquierda. Porque el PSOE ha traicionado a la democracia española entregándose al proyecto de nacionalismo totalitario de ETA, siguiendo los pasos que hizo en su día el partido comunista y sus mariachis seudo-eco-social-nacionalistas. Y el resto, las listas de los nacionalistas excluyentes, incluyendo 123 papeletas del partido de ETA consentidas por Zapatero. Pero no hay que perder la ilusión. Por fin los intelectuales como Savater o Martínez Gorriarán y otros muchos relacionados con ¡Basta Ya!, y los socialistas que fueron traicionados por Polanco Y Zapatero en el 2002 –bueno, alguno como Totorica se ha vendido al pesebre zapateril- han dicho otra vez “basta ya” y han anunciado su intención de lanzar un nuevo partido de ámbito nacional para combatir al nacionalismo obligatorio desde la izquierda moderada, convergiendo con el Partido de la Ciudadanía que triunfó en las elecciones autonómicas catalanas. Ya se está creando la plataforma para converger con ‘Ciudadanos’ en la creación del ‘tercer partido’; éste es el enlace: www.plataformapro.org. ¿Y qué votar mañana? Algunos, como ha dicho Savater, si fueran ciudadanos catalanes votarían las candidaturas de ‘Ciudadanos’, pero quizá se abstengan en el País Vasco y Navarra. Mi opinión es diferente: la situación es de crisis nacional, y uno responsablemente no puede abstenerse o votar en blanco: Muchos votaremos a las únicas candidaturas constitucionalistas, el PP en Euskadi y UPN en Navarra, tapándonos la nariz y por última vez si en las próximas elecciones ya tenemos el ‘tercer partido’. Y una especial mención para los ciudadanos navarros, porque si UPN no consigue la mayoría absoluta en las elecciones forales, se formará un tripartito a la catalana que no sólo traerá la confrontación y la exclusión nacionalista a esa tierra, sino que comenzará el proceso imparable de ‘anschluss’ para convertirse en la Austria anexionada del proyecto totalitario del nacionalismo vasco. La infamia avanza a pasos agigantados. Advertíamos hace semanas que Zapatero ya había pactado con ETA que ésta se podría presentar a las elecciones en Navarra y Euskadi. Que ETA vuelva a las instituciones es un “must” para el proyecto terrorista, pero también para el zapateril. Si el virus etarra no infecta el organismo democrático español, su fin está asegurado. ETA necesita el inmenso poder que da estar dentro del sistema democrático para dinamitarlo desde su interior, como hizo durante tantos años de ñoñería por parte de nuestros políticos, de 1978 al 2002. ETA necesita que los ciudadanos financiemos su terrorismo, que le abramos las puertas de ayuntamientos y organismos forales para darle el poder político y social. Pero la gravedad del sí de Zapatero a ETA es extrema, porque va a permitir que de nuevo las instituciones se conviertan en focos infectos de la mafia etarra desde donde financiar el terrorismo, amedrentar, extorsionar, boicotear y señalar objetivos de secuestros y asesinatos. Y que nadie diga que eso es una exageración, porque todos sabemos que los etarras disfrazados de concejales, junteros y diputados se han dedicado a coadyuvar las acciones terroristas, amén de financiarlas. Así se ha demostrado varias veces en los tribunales. Otra vez tendremos el paradigma Ibón Muñoa, ese concejal de Ermua que marcó como objetivo terrorista a su compañero de corporación municipal Miguel Ángel Blanco, cooperó en la preparación del atentado con información, e incluso facilitó el coche para que la bestia de Txapote y su compañera secuestraran, torturaran y asesinaran al inocente. ¿Cuántos cooperantes y cómplices de futuros asesinatos lo serán gracias a que Zapatero les ha permitido ser concejales y junteros? ¿Cuánta sangre derramada será posible gracias a Zapatero? ¿Es que nadie en este país va a denunciar al presidente del gobierno por alta traición, o por sedición? Ayer la “vice-vogue” nos confirmó las siglas con las que se va a disfrazar este año, de acuerdo con el gobierno de Zapatero, el aparato político de ETA para concurrir a las elecciones municipales y forales en Euskadi y Navarra. Sabido es que con el gobierno anterior ETA no pudo presentarse a las elecciones municipales y forales del 2003, con lo que la organización terrorista comenzó su derrota, porque eso suponía su asfixia política, institucional, social, y sobre todo financiera. Pero ya con el amigo de los terroristas en el gobierno de España, ETA se pudo presentar a las elecciones autonómicas vascas y copar financiación y poder político, institucional y social. Como ahora, ETA amagó con una lista “sucia”, Aukera Guztiak, y luego con la protección del fiscal general de Zapatero y de Otegi se presentó con el disfraz del partido ese de las “Tiorras Vascas” como lista “limpia”. De nuevo Zapatero, de la mano de Otegi, se ha burlado de todos los españoles. ETA ha presentado la lista “sucia” de ASB para que el gobierno pueda hacer el paripé de que es muy duro con el aparato político de ETA, y luego nos cuela otro disfraz. Ahora han resucitado el partido “prehistórico” de ANV, Acción Nacionalista Vasca. Es igual, como dijo un dirigente del PNV, que conoce muy bien el inframundo etarra puesto que ellos los han engendrado y amamantado, ETA dispone de cien siglas con las que disfrazarse de cara a las elecciones. El único tema, añado yo, es que si hubiera un gobierno democrático no permitiría ningún disfraz de ETA, pero con Zapatero cualquier sigla es buenA para introducir a sus potenciales aliados en las instituciones. Porque no hay que dudar de que todo esto estaba pactado, y que el atentado asesino de Barajas se llevó a cabo para asustar a Zapatero, al verle marear la perdiz y no acabar de cumplir sus compromisos, ante la marea cívica que se levantaba contra la rendición del Estado ante ETA. ZP ha soltado a Iñaki de Juana, ZP ha exonerado a Otegi de sus cargos filoterroristas, y ZP ahora permitirá a ETA entrar en las instituciones vascas y navarras. Porque todo ello forma parte del “pacto”, el pacto impulsado por Polanco y su plumilla Cebrián, para mediante una alianza entre socialistas y nacionalistas dinamitar la Constitución del 78, montar un Estado confederal con posibilidad de autodeterminación para las “naciones” periféricas, y reventar así el pacto de la transición, que es el objetivo de ETA desde 1978. Una vez logrado el éxito político por el que ETA lleva asesinando durante estos 30 años, esta organización podría anunciar un cese definitivo de sus actividades, siempre que se cumpliera su proyecto final y la nueva comunidad autónoma que ha diseñado Zapatero que agruparía a Euskadi y Navarra pudiera independizarse mediante un referendum. Dicen las malas lenguas que el utilizar las siglas del Paleolítico, ANV, ha sido una sugerencia del socialista Eguiguren, aceptada por Otegi, en las negociaciones que mantienen regularmente en un caserío de Elgoibar. Así podrán echarle la culpa a Suárez, porque ANV fue legalizada en 1977, como echaron la culpa –de una manera ignominiosamente cínica- de la presentación de ETA bajo las siglas EHAK a la legalización de un partido con este nombre durante el gobierno del PP. La “vice-vogue” lo confirmó ayer: ANV cumple escrupulosamente la ley de partidos (sic). No importa que ese partido sin vida, como era el de la “Tiorras Vascas”, sufra ahora una “OPA” por parte del aparato político de ETA y sea financiado, rellenado de militantes y teledirigido por la supuestamente ilegal Batasuna. Perdamos toda esperanza: ETA entrará en las instituciones vascas y navarras porque así lo ha pactado con Zapatero. Como era previsible, porque el juez Garzón parece que ya no persigue a los terroristas de ETA como hace cuatro años sino que intenta ser el mediador entre Zapatero y Josu Ternera, como ha destapado la prensa estos días, ayer pudo celebrarse sin problemas el akelarre etarra en el BEC de Baracaldo. 16.000 energúmenos proterroristas dieron gritos a favor de los asesinos de ETA con total impunidad, mientras los tribunos Otegi y compañía cumplían al pie de la letra la hipócrita condición del hipócrita Garzón, que no se nombraran las siglas del nuevo partido organizado por ETA, Abertzale Sozialisten Batasuna, que traducido al castellano quiere decir literalmente Unidad de los Nacional-Socialistas. En este akelarre nazi el portavoz de ETA Arnaldo Otegi volvió a recordar una vez más a Zapatero las condiciones mínimas de ETA para que continúe “el proceso”, que para ellos es proceso de democratización (sic), para Zapatero es proceso de paz (sic), y para el resto de los mortales es proceso de rendición. Las condiciones son las de siempre, porque son las irrenunciables de ETA desde hace 30 años, las que hicieron abandonar las negociaciones a Suárez, a González y a Aznar: autodeterminación y Navarra. Pero en esta orgía diabólica y nacional-socialista de Baracaldo con los etarras de Batasuna glorificando a ETA, la chusma nacionalista vitoreando a los asesinos, y los gobiernos autonómico y central permitiéndolo –pues todavía ZP no ha derogado la ley de partidos y por tanto Batasuna es según los tribunales de Justicia una organización ilegal por ser terrorista- se produjo una declaración tenebrosa para el futuro de España. Pernando Barrena, con esa pinta de poeta harrijasotzaile que tiene, se atrevió a proponer a los poderes fácticos que mandan en España una “alianza de civilizaciones”: una vez que el emperador Polanco ha decretado que el PP es la ultraderecha, el franquismo y el guerracivilismo, una vez que los intelectuales del pesebre social-prisaico como Almudena Grandes han declarado que desean fusilar cada mañana a dos o tres del PP, una vez que los “portacoces” de ZP como Blanco y López Garrido están todo el día llamando extrema derecha al PP, el portavoz de ETA se atrevió ayer a proponer una alianza PSOE-Batasuna para acabar con los “fascistas del PP”. ¿Se están ofreciendo estos etarras como mamporreros de Polanco y Zapatero? Seguiremos atentos a la pantalla. Quizá alguien pensara que iba a escribir sobre el fiscal general del gobierno –que no del Estado- como el “brazo tonto de la ley”, pero no es así, ni siquiera es un “hooligan” del gobierno de turno, al estilo de un repugnante y asqueroso Torrente metido a fiscal, es mucho más que eso. Pareciera que el sedicente fiscal general fue nombrado para facilitar la exigencia de ETA negociada y aceptada por Zapatero para que la Justicia no actuara contra esta organización terrorista así declarada por la Justicia española. Por tanto no es un fiscal que emplea métodos ilegales para hacer una supuesta justicia, sino que es un fiscal que presuntamente tiene el encargo de cometer la Gran Injusticia. Cándido Conde-Pumpido es un presunto prevaricador que actúa como alfil de la partida de ajedrez que es la política española, pero en la que otros peones se están sacrificando, en la que los caballos dan saltos hacia atrás como el juez Garzón que dicta autos en contra de sus mismos autos del año 2003, en la que las torres Montilla y López hacen estragos en sus esquinas del tablero, en la que el rey permanece inmóvil en un rincón protegido por ¿sus? peones, y en donde “la reina Zapatero” dirige con maestría toda la estrategia. Pero todos ellos son piezas de ajedrez movidas por la mano -antes firme y ahora temblorosa por la enfermedad y la senilidad propia de la edad- del auténtico amo y señor del tablero nacional, el oligarca Polanco. El dueño de un imperio político-económico-mediático impresionante que impone su “dictat” en España desde que se construyó su omnímodo poder en la transición con el dinero amasado como franquista de pro durante la dictadura. El siempre prudente y actor en la sombra Polanco se ha desatado en la última junta de accionistas de PRISA, quizá fruto de su precario estado senil, quizá asustado por la movilización sin precedentes de la ciudadanía española contra el Infame Zapatero y su política de rendición ante ETA. Sus críticas injuriosas a un partido democrático, acusándole de franquista y guerracivilista –justo lo que es él- ha causado estupor en la opinión pública. ¿Nervios ante la reacción cívica contra su Zapatero? La actuación vergonzosa de un fiscal como Fernando Burgos, actuando como abogado defensor de Otegi con tal eficacia que la etarra Goirizelaia declinó intervenir porque no podía mejorar la defensa de su compañero de armas, nos muestra la miseria humana a la que una persona puede llegar. Podemos decir que Burgos impidió el juicio y la segura –según los mismos jueces- condena del terrorista por seguir órdenes de otro miserable, el fiscal Zaragoza, el cual obedecía a otro maligno, el fiscal Conde-Pumpido, el que seguía el dictado del Infame Zapatero, que no hace sino obedecer a su Amo Polanco. Pero eso no impide que toda esa cadena de personas sean repugnantes, como los judíos que en los campos de exterminio ejercían de “kapos”, de chivatos y policías de sus compañeros de raza, a la espera de ser convertidos en jabón. Bueno, quizá conviene recordar que esos “kapos” acabaron también en las cámaras de gas, o que los pocos que salvaron la vida terminaron suicidándose porque no podían soportarse a sí mismos. La mejor definición de la alta traición a la democracia cometida por Zapatero el 1 de Marzo de 2007 no la ha dado un representante del PP, sino un socialista vasco, José María Múgica. Efectivamente, a pesar de la campaña nauseabunda y goebbelsiana que el imperio de Polanco ha puesto a disposición de Zapatero para narcotizar a la población española, vertiendo insultos incalificables de extrema derecha a los opositores a la cesión del gobierno de España al chantaje de ETA, no ha sido sólo el PP, sino los socialistas decentes que aún quedan en el PSOE, y por supuesto millones de ciudadanos españoles, apolíticos, votantes del PP y del PSOE, los que no pueden aceptar la rendición del gobierno a ETA. Es verdad que sólo los Múgica, Rosa Díez, Gotzone Mora, la familia Pagaza y Antonio Aguirre han denunciado “el día de la infamia”, y que resulta vomitivo el estruendoso silencio de otros muchos socialistas, vascos y del resto de España, que piensan como ellos pero se callan. Pero está claro que la política es para la mayoría de los políticos un seguro de momios, poltronas, sinecuras y prebendas que sólo se pueden mantener si se obedece a la autoridad competente. ¿Dónde está el 35 % de los militantes socialistas vascos que se opusieron a Patxi López en el congreso del 2002? Sólo de recordarlo a uno le surgen vómitos políticos, morales y hasta fisiológicos. Es verdad que todos los gobiernos han intentado negociar con ETA y que han concedido beneficios penitenciarios. Pero también es verdad que ante el chantaje cometido por terroristas de ETA y del GRAPO con vidas propias o ajenas, ni Suárez, ni Calvo-Sotelo, ni González, ni Aznar cedieron al chantaje terrorista. Porque si para salvar vidas el Estado ha de rendirse, lo podíamos haber hecho hace treinta años y nos habríamos ahorrado centenares de muertos. Sólo el infame ha cedido al chantaje terrorista. Sólo Zapatero. Por tanto, sólo la desaparición de este presidente felón del gobierno puede restablecer la justicia y la libertad que Zapatero ha dinamitado el 1-M, el día de la infamia. Es preciso que se convoquen elecciones generales ya, para que el pueblo español pueda expulsar de la política al mayor traidor que la democracia ha tenido desde la restauración democrática del 77. Es un hecho fácilmente predecible que el asesino en serie Iñaki de Juana va a salir a la calle a volver a comer langostinos y beber champaña para celebrar el triunfo político de ETA, que va a convertir las lágrimas de las víctimas en su carcajada, que va a seguir orgulloso de su pasado criminal sin pizca de arrepentimiento, que va a volver a pasear por las calles de Euskadi para escupir a la cara de sus propias víctimas. Zapatero lo tiene previsto y para eso ha nombrado a Bermejo "Ministro de Injusticia". Ayer un miserable socialista del miserable PSE equiparaba a las víctimas con los verdugos al pedir ayuda moral y económica para los terroristas y sus familiares, familiares que pueden ir a ver a los asesinos en serie a la cárcel, a compartir una conversación, una comida e incluso un rato de sexo con ellos. Mientras tanto, los familiares de los asesinados por los criminales tan sólo les pueden llorar en el cementerio. Por eso es más necesario que nunca apoyar hoy a la AVT en su concentración en Madrid para recordar a las familias de los 25 asesinados y de los más de cien heridos por el “serial killer” Iñaki de Juana, y para exigir a Zapatero que al menos el criminal cumpla íntegra la ridícula condena de tres años a la que el Supremo ha rebajado la inicial de la Audiencia Nacional. Ridícula porque ridículo es rebajar de doce a tres años la condena de este malhechor con el ridículo argumento de que “las amenazas de un terrorista no son amenazas terroristas”. El Supremo, ante el chantaje al Estado de derecho que el terrorista hizo con la aquiescencia del gobierno de Zapatero, se bajó los pantalones; pero al menos podría haber justificado las “rebajas de liquidación por derribo” –de la Justicia- con un argumento que no insultara la inteligencia de los ciudadanos. ¿Hay que recordar que el criminal Al Capone -que sorteaba la Ley como de Juana lo ha hecho con su reducción a 18 años de una condena por miles de años de prisión- fue finalmente condenado por la Justicia por el delito de evasión de impuestos? Esa es la diferencia entre el leguyelismo de nuestro Tribunal Supremo y la justicia de un tribunal justo. Hoy no podemos ya cambiar la condena del Supremo, que las personas decentes acatamos pero criticamos porque no compartimos, a lo que tenemos derecho porque esto todavía es una democracia, aunque va camino de dejar de serlo. Pero al menos podemos recordar a sus víctimas y exigir a Zapatero que no le saque a la calle hasta el último minuto de prisión que le corresponda. Tengo para mí que la marcha de Juan Fernando López Aguilar a Canarias es más un destierro que una promoción, y algo de ello manifestó inconscientemente la Vice-Vogue cuando despidió el viernes pasado al ministro de Justicia de una manera especialmente emotiva y poco política. Fernández Aguilar es un socialista que ha trabajado a las órdenes de ZP, sí, pero no pertenece al rebaño de socialistas sectarios, extremistas, guerracivilistas y filoetarras que necesita en estos momentos Zapatero para perpetrar su negociación política con ETA. Por eso se fue Bono y por eso se va López Aguilar. En estos momentos en que el único Poder que se resiste a la rendición del Estado de derecho a ETA que proyecta Zapatero es el Poder Judicial, hacía falta un ministro de Justicia que estuviera dispuesto a mancharse las manos de fango, para tratar de embridar a los jueces que pretenden ser independientes de la “razón de Estado”, que es miserablemente una “razón de gobierno”. El nuevo ministro de Justicia, Fernández Bermejo, invocó de forma inmoral la “razón de gobierno” para justificar los crímenes de Estado del GAL bajo el gobierno socialista de González, y está por tanto dispuesto a invocar de nuevo la “razón de gobierno” para justificar el crimen de lesa democracia que es la voladura controlada de la Constitución para dar un triunfo político a ETA que le permita decretar el cese del terrorismo, aun cuando sea forma temporal. El nuevo ministro de Justicia, Fernández Bermejo, se opuso a la Ley de partidos, al Pacto Antiterrorista y a la ilegalización del “Partido Comunista de las Tiorras Vascas”, esa enésima careta carnavalesca de los portavoces políticos de ETA. Por eso su principal objetivo será a partir de ahora que ETA se pueda presentar a las próximas elecciones municipales y forales en el País Vasco y Navarra. Se trata de que ETA vuelva a financiarse con el dinero de todos nosotros, y de que tenga poder municipal y foral para reimplantar su política mafiosa de amedrentamiento, chantaje y extorsión en los pueblos y barrios vascos y navarros. Zapatero ha colocado a Bermejo al frente del nuevo “Ministerio de Injusticia” para conceder a ETA lo que ésta le reclama: volver a las instituciones. Porque si ZP vuelve a incumplir lo que ETA considera fruto de la negociación, la organización terrorista le podría poner antes de las elecciones 200 muertos encima de la mesa y con ello mandar a Zapatero por el desagüe de la Historia. Bermejo es la última esperanza de Zapatero. Sólo Bermejo puede salvar a Zapatero. El sábado que viene 3 de Febrero, los ciudadanos españoles tenemos una cita en Madrid, una cita cívica para manifestarnos contra el gran embustero, contra el gran farsante, contra el gran traidor que está intentando poner al Estado de derecho de rodillas ante una organización terrorista. Zapatero está siguiendo la política nazi de “coordinación de los tres poderes”, es decir, dinamitando el fundamento de la democracia, la separación de los tres poderes. ZP está intentando que el ejecutivo que él preside haga lo que le dé la gana, que el legislativo que él domina con sus socios separatistas y comunistas ni siquiera debata las mociones de la oposición, y que los jueces se adapten a la infamia del proceso de rendición. Lo que Hitler bautizó como la revolución que iba a acabar con la democracia liberal, la única realmente existente: nada de tres poderes que se equilibran, sino tres funciones y un solo poder: el suyo. Pero el Poder Judicial se está rebelando en algunos sectores como independiente del Poder Ejecutivo, a pesar de que existen jueces como Garzón que se traicionan así mismos dictando autos opuestos a los que él mismo había establecido en Agosto del 2002 oficializando lo obvio, que las terminales políticas y sociales de ETA son ETA, incluyendo a su portavoz Arnaldo Otegi. Pero la sentencia del Supremo declarando lo obvio, que Segi es la organización de ETA para entrenar a los terroristas, ha tenido la respuesta del ministro Rubalcaba apresando a tan sólo cuatro de los 23 terroristas, huidos el resto gracias presumiblemente a un chivatazo de algún policía mamporrero del rasputín socialista, como ocurrió en la operación judicial contra los extorsionadores del caso Faisán. Y la decisión de la Audiencia Nacional de sentenciar también lo obvio, que el criminal en serie Iñaki de Juana no está enfermo terminal sino chantajeando al Estado de derecho, se ha visto sometida a terribles presiones del presidente del PSOE, del imperio PRISA, y del títere patxi lópez, ese enano político por cuya boca habla el ventrílocuo Zapatero el embustero. El próximo sábado los ciudadanos españoles tenemos una cita cívica para defender los valores democráticos: Justicia frente a la rendición, Dignidad frente a la infamia, Memoria frente a la traición. Porque ese es el programa de Zapatero: Rendición, Infamia y Traición. Noticia extraordinaria la producida ayer. Extraordinaria en el doble sentido de la palabra, extraordinaria por ser muy buena noticia para el combate al terrorismo nacionalista vasco, y extraordinaria por salirse de la tónica habitual de la Judicatura en los últimos tiempos, en los que los tentáculos del imperio de Polanco en el Poder Judicial habían logrado “acompasar” las decisiones judiciales al “proceso de paz” abierto por Zapatero. Fue en Mayo del 2005, cuando ZP cometió la infamia de involucrar formalmente a las Cortes, al órgano de la soberanía nacional, en su proyecto de rendición ante ETA, cuando la Audiencia Nacional, gracias a las terminales polanquistas, nos sorprendió a todos no condenando lo obvio, o sea, el carácter terrorista de la organización juvenil Segi –antes Haika, antes Jarrai-. Porque todos sabemos, y los jueces también, que esta banda juvenil es el “equipo filial” de ETA, porque sigue sus órdenes, porque en ella se entrenan los quinceañeros para convertirse en terroristas, y porque luego los mejores criminales ascienden al “equipo de primera” etarra. Y atención porque ahora debe seguirse la misma tónica judicial de condenar lo obvio, es decir, de condenar como terroristas a los etarras que se esconden en el “estado mayor conjunto” del MLNV, el aparato Ekin, de condenar a las fuentes de financiación y captación que son las herriko tabernas, al aparato de propaganda y agitación que es Egunkaria, al “lobby” de los criminales convictos y encarcelados que es Gestoras, ahora Askatasuna, etc. Y una vez sentada la jurisprudencia, será más difícil a Zapatero seguir con su ignominiosa política de negociación clandestina con ETA y discreta con los compañeros de viaje de ETA, los PNV-EA, ERC y BNG, y los nacionalistas y regionalistas de alquiler –auténticas prostitutas políticas de baja estofa- como CiU, C. Canaria, y esos regionalistas pelotas y chivatos del poder como el impresentable “Chávez cántabro”, ese cacique populista de Cantabria de derechas que gobierna como palanganero de la izquierda. Será más difícil pero no imposible, porque ahí está ZP y sus corifeos boicoteando la acción parlamentaria del PP, arrinconándole ante la opinión pública, y en una palabra haciendo lo que anunciaron los titiriteros subvencionados, estableciendo un “cordón sanitario” en torno al PP, ese concepto tan nazi de señalar con una estrella amarilla y luego encerrar en un ghetto a los disidentes de la política gubernamental. También Hitler tuvo su tropa de intelectualoides y artistillas que aplaudían su política y engendraban la repulsa social hacia los disidentes. Y no olvidemos que estos, después de ser encerrados en los ghettos, fueron llevados a los campos de concentración y convertidos en jabón. El imperio ha puesto en marcha la máquina infernal para salvar al presidente Zapatero. Un presidente patético, que cada vez habla más como un robot, con sonido metálico y enfatizado, pero cometiendo errores garrafales como lo de los trágicos accidentes, hablando de suspensión y no de ruptura, hablando de paz y no de libertad, hablando de diálogo y no de justicia, hablando de fin de la violencia y no de lucha antiterrorista. Todas las televisiones a la sombra del poder, buena parte de los periódicos y radios afectos al régimen arropando a ZP, y sólo nos faltaba la trouppe de titiriteros salvando la cara del Infame con descalificaciones grotescas y totalitarias dirigidas contra el PP. La turbamulta del chapapote y del “no a la guerra” ataca de nuevo. La izquierda-basura en defensa del Infame. Pero con toda su parafernalia no han podido evitar el fracaso estrepitoso de su manifestación-trampa de Madrid. Acertó el PP, y especialmente acertaron la AVT y el Foro Ermua en no participar en una manifestación que no era contra el terrorismo de ETA, sino como se vio claramente con miles y miles de pancartitas individuales con el narcotizante y anestesiante lema de la paz, la falsa paz de Azkoitia, a favor del proceso de rendición ante la ETA, del proceso de negociación con los asesinos de los dos ecuatorianos. ¡Pobres inmigrantes ecuatorianos, engañados vilmente por el gobierno y por los sindicatos, participando en una mascarada a favor del presidente del gobierno que ha negociado, negocia y negociará con los asesinos de sus compatriotas! Pero a pesar de los inmensos medios económicos, políticos y mediáticos puestos a mayor gloria de Zapatero, cinco veces se ha manifestado un millón de ciudadanos contra la rendición ante ETA, y menos de 200.000 lo hicieron ayer en la manifestación gubernamental, y podríamos apostar a que más de la mitad lo hicieron de buena fe creyendo que se estaban manifestando contra el terrorismo y no a favor del presidente por accidente. Fracaso estrepitoso de ZP y de su amo Polanco. Mañana Zapatero intentará de nuevo en las Cortes engañar a los ciudadanos con ambigüedades y con palabras rotundas en la forma pero vacías en el fondo. Esperemos que los españoles empiecen a despertar del letargo cívico en que los había sumido el “zapatero de Hamelin”, y comiencen a pedir responsabilidades políticas al responsable de la resurrección de una ETA que el PP dejó prácticamente aniquilada. Si es cierta la hipótesis de que ZP y Ternera habían llegado a la conclusión compartida de que a ambas partes les interesaba cortar momentáneamente las negociaciones oficiales para reorganizar sus filas de cara a las elecciones, y seguir trabajando en la clandestinidad los acuerdos políticos PSOE-ETA como hizo Eguiguren desde 2002 hasta Marzo 2006 en que se declaró oficialmente la tregua, es posible que algo haya puesto patas arriba la estrategia de ambos “líderes”, Zapatero y Josu Ternera. Ese algo es un elemento inesperado, un daño colateral que ha dejado titubeante a Zapatero –no sabemos si también al jefe de ETA-, una secuela no deseada por ambos: la muerte de dos personas en la T-4 de Barajas. Volver a los atentados incruentos que ETA llevó a cabo entre el 2004 y 2006 era una manera por parte de ETA de forzar a ZP a acelerar las concesiones políticas prometidas, y a ZP le permitía salvar la cara en las elecciones próximas aduciendo que eso demostraba que no había cedido ante los terroristas. Naturalmente, después de la elecciones Zapatero promovería un gobierno en Navarra PSN-Nacionalistas que creara el órgano común vasco-navarro como paso previo a la anexión de Navarra por el País Vasco, y un nuevo estatuto vasco a la catalana que proclamara la “nación vasca” como paso previo a la autodeterminación. Pero ETA ha colocado una cantidad de explosivo enorme que previsiblemente iba a ocasionar muertos, lo cual puede ser debido a la incompetencia de los terroristas o bien a la traición del “jefe militar” de ETA, Txeroki, a su presunto “jefe político” Josu Ternera, y esto ha ocasionado un “shock” a Zapatero, y quizá también a Ternera, y por supuesto al portavoz de éste, Arnaldo Otegi. Por eso Rubalcaba no mentía del todo cuando afirmaba el día del atentado que no se esperaba eso. Mentía, en el sentido de que él, Zapatero, y todos infames se esperaban un atentado, porque lo habían dicho muchos, entre ellos Txema Montero a los medios -habría un atentado antes de fin de año-, pero no mentía en el sentido de que no esperaban muertos. Porque los muertos encima de la mesa de negociación empiezan a oler muy mal, empiezan a desencantar a los ciudadanos –y a los intelectuales- que habían sido encantados por el “zapatero de Hamelin”. Zapatero hizo llamar a Ternera el mismo día 30 antes de comparecer ante la opinión pública, porque estaba desconcertado. Y sigue”sonado”. Por eso se escondió durante varios días en Doñana, y sigue sin atreverse a ir al Parlamento. Por eso, la vice-Vogue, ante el desconcierto generalizado, se escondió también y desapareció, ella que siempre ha dado la cara ante los problemas cuando el cobarde ZP se escondía. Por eso Rubalcaba ha contradicho en público a Zapatero, y Zapatero ha descalificado a Blanco, y en fin, todos en el PSOE caminan como zombies. ZP acudirá a las Cortes cuando obtenga respuesta de Ternera, para saber si domina suficientemente el “aparato militar” de ETA y se compromete públicamente a no cometer más asesinatos, y pueden seguir así las negociaciones clandestinas previstas. El proyecto político de ZP es la SS, la alianza estratégica socialistas-separatistas, y eso impide la vuelta al Pacto por las libertades y contra el terrorismo de la mano del PP. Por lo tanto, Rajoy haría bien en no caer en una nueva trampa, como las muchas en las que ya ha caído en los sofás de la Moncloa o en las poltronas de San Jerónimo. ETA es el único responsable del atentado y de los muertos, pero ZP es el responsable político de haber negociado con ETA de forma infame y con el resultado de dos muertos. Muertos que deberían enterrar para siempre el mal llamado “proceso de paz”, pero que Zapatero tratará de hacernos olvidar para continuar con su proceso de negociación política con ETA. Por lo tanto, en ese momento en que sepamos que el presidente negocia clandestina o públicamente con los terroristas, estos dos humildes ecuatorianos serán también los muertos de Zapatero. Frente a lo que opinaba la mayoría de los políticos –incluidos los del PP- y los medios de comunicación, este anciano que les escribe, que sabe más por viejo que por sabio, porque conoce las entrañas del nacionalismo vasco, y especialmente del nacionalismo vasco etno-leninista de ETA, el mal llamado proceso de paz no tenía futuro tal como estaba planteado, y se alzaba la verosímil hipótesis de una ruptura pactada de la tregua. Véase lo que uno comentaba el pasado 10 de Diciembre. “La hipótesis es que a ambos, a ZP y a ETA, les interesa romper momentáneamente la tregua, a ETA para demostrar a sus bases que no se rinde sino que negocia la abolición de la Constitución del 78, y a Zapatero para recuperar el electorado que está perdiendo. Quizá el pacto es una ruptura pactada de la tregua, que esperemos incluya atentados mediáticos pero no la pérdida de vidas humanas, para que ZP pueda convocar elecciones anticipadas ¿en Marzo? mostrándose como el "duro que no ha cedido ante ETA".Sólo si ZP vuelve a ganar las elecciones y se asegura el gobierno con el apoyo de sus aliados nacionalistas, que tienen el mismo objetivo político que ETA como es la ruptura del Estado español, y con cuatro años por delante, volvería a acordar otra tregua con ETA para negociar finalmente, sin miedo a perder las elecciones, la rendición ante el terror.” El problema es que a ETA se le ha ido la mano, y ha asesinado a dos personas con el atentado supuestamente mediático pero sin “accidentes mortales” según la jerga goebbelsiana de Zapatero. ¿Y ahora qué? De momento, para ganar tiempo, Zapatero no quiere reconocer que hay dos asesinados por ETA, algo que ya ha reconocido hasta el gobierno de Ecuador. Después, supongo que ZP quitará hierro al asunto -¡qué ironía hablar de quitar hierro de los escombros de la T-4 de Barajas!- parloteando de “efectos colaterales”, de personas no españolas, o de cualquier otra infamia narcotizante. Pero lo cierto es que ZP, ante el asesinato de dos seres inocentes, no ha roto “el proceso”, tan sólo ha suspendido el diálogo oficial con ETA. Esto no quiere decir que interrumpa la serie de negociaciones clandestinas que está realizando ZP por personas interpuestas desde al menos el 2002, cuando ETA asesinaba a muchos ciudadanos incluyendo socialistas. Precisamente quiere decir eso, que ZP mantendrá fuera del conocimiento de la ciudadanía su plan para negociar el fin del terrorismo cediendo a los irrenunciables objetivos políticos de ETA, la autodeterminación de la Gran Euskadi, la Euskal Herria de los 7 territorios. Y cuando gane las próximas elecciones, será la hora de implantar la anexión de Navarra por plazos –el órgano común vasco-navarro saldrá después de la victoria social-nacionalista de Mayo próximo- y un nuevo estatuto vasco anticonstitucional que proclame a Euskal Herria nación, y por lo tanto con “derecho a decidir”. La Alta traición de Zapatero como presidente de gobierno es plausible, pero ¿habrá algún partido político o alguna asociación cívica que se atreva a demandarla ante los tribunales? Me parece que no. Este es un país de borregos anestesiados por la cantinela de la “paz, paz, paz”, incapaz de ver la Gran Farsa teatralizada ayer al unísono entre Otegi y Zapatero. El “proceso” sigue, pero en la oscuridad de los caseríos clandestinos y de las mesas políticas sin luz ni taquígrafos. Dos seres humanos asesinados por ETA, y continúa la Gran Farsa ZP-ETA. Definitivamente, los ciudadanos españoles nos merecemos el gobierno que tenemos, nos merecemos un gobierno que nos mienta. Hemos sabido por la prensa que mientras los grandes y afamados actores José Luis R. Zapatero y Arnaldo Otegi siguen la escalada de declaraciones escenificando una próxima ruptura del alto el fuego –pactada, por supuesto-, se han incrementado las reuniones clandestinas entre Batasuna y el PSE, es decir, entre Otegi y Zapatero por personas interpuestas. Cada vez está más claro que Zapatero, asustado por la rebelión cívica contra su política de demolición de la Constitución del 78 para posibilitar un régimen a la mexicana, donde la alianza SS, de socialistas y separatistas, le mantenga en el poder de forma ininterrumpida con un PP arrinconado en la oposición perpetua, ha pactado con ETA un paréntesis para el “proceso”, a la espera de unas nuevas elecciones que le den una mejor mayoría o en cualquier caso cuatro años por delante para cometer la Gran Ignominia. ETA nunca dejará de reclamar el objetivo político por el que ha asesinado a casi mil personas, pero por el que también –y hay que reconocerlo- ha llevado el sufrimiento y la muerte a muchos etarras y familiares de etarras, la autodeterminación de sus mítica nación euskalherríaca con el botín de Navarra incluido. Así que a ambas partes parece que les conviene escenificar la gran farsa de la ruptura, a la espera de tiempos mejores. Pero el precio para que Zapatero gane las próximas elecciones sería que no haya muertos, aunque haya atentados. ¿Está dispuesto a pagarlo ETA? Sí, si el gobierno le permite presentarse a las elecciones municipales y forales en el País Vasco y Navarra con la careta de las Neskas de las Tierras Vascaa, agrupaciones de electores, o cualquier otra artimaña. Ese es probablemente el pacto que se está negociando detrás del escenario, y esa es la infamia que los ciudadanos debemos impedir. El próximo objetivo de la rebelión ciudadana debe ser denunciar esta infamia, porque es devolver a ETA todo el poder financiero, institucional, aforado, político, mediático y social que había perdido con la exitosa política del gobierno del PP. Para ETA reconquistar el dinero y la presencia en los pueblos y barrios del País Vasco y de Navarra es mucho más importante que robar 350 pistolas. Muchísimo más, y los ciudadanos deberían saberlo. ¡Hay que impedir que ETA se presente a las elecciones de Mayo! Ese es el grito de rebelión cívica que debe oír Zapatero. Parece que las cosas no van bien en el mal llamado proceso de paz y bien llamado proceso de negociación política del Estado con una organización terrorista. Por lo que no dice el gobierno y por lo que dice ETA, el “proceso” no discurre por donde estaba previsto, y ya se habla de una ruptura del mal llamado “alto el fuego” –puesto que no había dos bandos enfrentados en una guerra- y bien llamado “paro táctico” del asesinato político por parte de ETA dentro de su amplia panoplia de operativa terrorista que no ha cesado –extorsión, terrorismo callejero, robo de armas, etc-. El nerviosismo en el PSOE es evidente, porque la descalificación grosera que ha realizado el rasputín socialista Blanco de Pastor, brazo derecho de Patxi López, es inverosímil. Podemos apostar sin miedo a perder que Pastor, número tres del PSE, conoce mejor que Blanco las negociaciones con ETA, puesto que su número uno, Eguiguren, lleva cuatro años en ello, y tiene un teléfono rojo con Otegi, el portavoz político de ETA. ¿Por qué ha fracasado de momento el proceso de negociación política con ETA? Pues probablemente por lo que dice la misma ETA, porque Zapatero ha incumplido, al menos de momento, los compromisos adquiridos en los cuatro años de prenegociaciones. ¿Y por qué los ha incumplido Zapatero? Pues posiblemente porque se ha asustado al ver la rebelión cívica de muchos españoles, incluyendo algunos destacados militantes socialistas y algunos intelectuales progresistas –insultados en su inteligencia recientemente por el ideólogo de ZP, el ínclito Suso de Toro-, y se ha echado atrás al constatar que podría perder lo único que le interesa, el voto de la ciudadanía para mantenerse en el poder “como sea”. Las encuestas que ponen en peligro el triunfo de Zapatero en 2008 si cambia el modelo de Estado por la negociación con una ETA que ha asesinado a casi mil personas inocentes para lograr precisamente eso, le ha obligado a dar un parón al “proceso”. Pero probablemente no a abandonarlo, sino tan sólo, como le enseñara su maestro no reconocido Lenin, a dar un paso atrás para coger posteriormente impulso y dar dos pasos adelante. La hipótesis es que a ambos, a ZP y a ETA, les interesa romper momentáneamente la tregua, a ETA para demostrar a sus bases que no se rinde sino que negocia la abolición de la Constitución del 78, y a Zapatero para recuperar el electorado que está perdiendo. Quizá el pacto es una ruptura pactada de la tregua, que esperemos incluya atentados mediáticos pero no la pérdida de vidas humanas, para que ZP pueda convocar elecciones anticipadas ¿en Marzo? mostrándose como el “duro que no ha cedido ante ETA”. Sólo si ZP vuelve a ganar las elecciones y se asegura el gobierno con el apoyo de sus aliados nacionalistas, que tienen el mismo objetivo político que ETA como es la ruptura del Estado español, y con cuatro años por delante, volvería a acordar otra tregua con ETA para negociar finalmente, sin miedo a perder las elecciones, la rendición ante el terror. Los ciudadanos siempre tienen el gobierno que se merecen. Si una mayoría de españoles vuelve a votar a Zapatero como presidente de gobierno, será responsable también de la abolición de la España del consenso del 78, y de la deriva hacia el guerracivilismo crónico que nos invade de manera periódica. La libertad, pues, está en nuestras manos, y concretamente en las manos que introducen el voto en las urnas. Como en la Alemania de 1932. Decía el llorado Mario Onaindía que la Constitución –y el estatuto de autonomía- era el escudo de los demócratas para defenderse del nacionalismo étnico que nos quiere imponer su uniformidad totalitaria, sea por las buenas (PNV) sea por las malas (ETA). Tampoco está nada mal, ahora que la sociedad española ha caído en un estado de sopor democrático, en un aletargamiento -inducido por esa izquierda relativista y sin valores de Zapatero y su PSOE sin alma- por medio del nuevo opio del pueblo que es la letanía “paz, paz, paz”, que se diga a la ciudadanía que la auténtica paz es la Constitución. Soy de los que piensan que el valor que hay que defender es el de la libertad, y que la paz sólo es un valor positivo si es una paz justa, porque la paz sin libertad, la paz de los cementerios, la paz de Franco, la paz del Gulag, la paz del Gran Timonel, esa paz que esclaviza al hombre no la quiero para nada. Pero bueno, mientras los ciudadanos estén embobados por el embeleco de la paz, defendamos la paz, pero la paz con libertad para todos, la paz con igualdad para todos, la paz que nos asegura la Constitución española del 78. Por eso hay que celebrar el manifiesto “La paz es la Constitución” elaborado por los colectivos ciudadanos Basta Ya, Ciudadanía y Libertad, Covite, Foro de Ermua y Fundación por la Libertad. Dicho manifiesto nos convoca a todos a un acto cívico el próximo 6 de Diciembre en Vitoria. La pregunta es ¿acudirá un PSOE que ha reventado de facto la Constitución con el estatuto de Cataluña, que la está reventando con la ilegal mesa de partidos vascos que incluye a la ilegal Batasuna, y que pretende reventarla aún más con la anexión de Navarra enmascarada en un órgano común y un nuevo estatuto vasco que consagre la autodeterminación exclusiva de una parte de la ciudadanía española? ¿Por qué no se constituye ya en el País Vasco una izquierda no nacionalista, una sección vasca del Partido de la Ciudadanía –Hiritarrok- que levante la bandera del progresismo no nacionalista, y que una sus fuerzas a la derecha no nacionalista para defender la Constitución, que es la que nos defiende de la barbarie? Hoy nuevamente los ciudadanos españoles que todavía crean en el Estado de derecho, en la Democracia y en la Libertad tienen –tenemos- una cita en Madrid. Hoy la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha convocado una nueva manifestación para encabezar la rebelión cívica necesaria para impedir la Gran Infamia, la rendición de Zapatero a la organización terrorista ETA para conseguir réditos políticos personales y partidistas. Zapatero ha amenazado a los jueces, declarando que sus sentencias no ayudan al “proceso”, para que se plieguen a los intereses de “su proceso”, es decir, de su opción política partidista de pactar con los nacionalismos separatistas, incluyendo a ETA, para formar la Alianza SS, la Gran Coalición Social-Separatista, que le permita disfrutar de un poder omnímodo, al estilo del PRI mexicano, con una oposición reducida a una minoría incapaz de alcanzar en toda una generación el gobierno. Todo ello mediante una Constitución invalidada de facto y reventada en la práctica por una serie de estatutos de autonomía inconstitucionales por confederalistas. Es vergonzoso que al Tribunal Supremo, ante la amenaza velada del líder del PSOE que creó los GAL le hayan temblado las piernas, se haya bajado los pantalones democráticos y haya aplazado la condena al aparato juvenil de ETA, Segi, de cuya pertenencia al entramado terrorista sabe todo el mundo empezando por Garzón que así lo instruyó en su día, antes de pasarse al bando contrario que ahora encabeza Zapatero. Es vergonzoso que se haya exculpado a los terroristas del grupejo musical Soziedad Alcohólica, con sentencias que insultan nuestra inteligencia porque sólo hace falta leer las letras de sus canciones para comprenderlo. Es vergonzoso que el gobierno esté promoviendo una reforma del Código Penal que permita dentro de poco excarcelar a los asesinos en serie como De Juana, Txapote, Bilbao y demás energúmenos faltos de arrepentimiento y sobrados de carácter asesino. Zapatero nos traerá la Indignidad, la Injusticia y el Olvido, el sometimiento a un Régimen formalmente democrático pero sin alternativa de gobierno, porque para ello cuenta con los medios más poderosos españoles, el imperio económico de Polanco, todos sus medios de comunicación y sus subsidiarios, afines y realquilados, la inanidad de un empresariado dedicado a los negocios cuando no a la especulación y la corrupción, unos sindicatos mantenidos en Babia pero a la sopa boba, una Iglesia sometida a las sotanas nacionalistas vascas y catalanas, y una ciudadanía adormecida por el nuevo opio del pueblo, el mantra adolescente de “paz, paz, paz”. Sólo hay un posibilidad de derrotar el Plan Zapatero. A este gran embaucador sólo le interesa el poder, y todo lo mide en réditos electorales. Si la ciudadanía española despierta de su sopor inducido y se opone a su Plan, si la Rebelión Cívica que hoy recibe un nuevo impulso en Madrid logra arrastrar con el tiempo a una mayoría de votantes no sólo del PP sino del PSOE, si Zapatero viera que iba a perder las próximas elecciones generales por su rendición ante ETA, esta infamia se acabaría en un momento. Zapatero tiene con él -o al menos silenciados- a los grandes poderes fácticos españoles financieros, económicos, mediáticos, sindicales y eclesiales. Sólo la rebelión de los ciudadanos puede impedir el fin de la democracia del 78. Desde el momento en que un presidente de gobierno se arrodilla ante una banda terrorista para conseguir el cese del terrorismo a cambio de concesiones políticas, la suerte está echada. Para mal, claro. No vamos a enumerar las numerosísimas concesiones políticas que hasta la fecha ZP ha otorgado a ETA, pero todo el mundo que piense un poco y que no quiera hacerse ciego y sordo a la realidad sabe que el nacionalismo comunista de ETA, Bestia engendrada de la coyunda diabólica entre el nacionalismo étnico inspirado en el nazismo alemán y el marxismo-leninismo inspirado en la Liberación Nacional maoísta, es un proyecto totalitario y terrorista, y que por lo tanto es insaciable y sólo concibe treguas tácticas para conseguir objetivos políticos, concesiones penales para sus presos y tiempo para rearmarse. Ante tal proyecto político totalitario, indistintamente de que se utilice o no en ciertos periodos el terrorismo con asesinatos, el terrorismo callejero –fase en la que estamos ahora- o ningún terrorismo, un Estado de derecho no puede negociar, puesto que eso supone rendir la democracia a la dictadura. Pero ZP es un político cortoplacista, que pretende trampear con ETA a base de treguas y concesiones, al estilo de como lo ha hecho con el equivalente catalán de ETA, la ERC que hace unos años decidió que era más rentable abandonar el terrorismo de Terra Lliure y centrarse en la actividad política. Zapatero ha pactado con ERC, la ha traicionado con CiU, ha vuelto a traicionar a ésta con ERC formando un nuevo gobierno catalán SS (Social-Separatista), y volverá a engañar a ERC cuando le convenga. ZP desconoce los valores de la Democracia pero también los de la Ética. Ayer el portavoz político de ETA, asustado ante la posibilidad de que algunos jueces –que no todos, ahí está Garzón de mamporrero del PSOE- se atrevan a aplicar la Ley y condenar al asesino en serie Iñaki de Juana, y no agacharse ante las amenazas de ZP al Poder Judicial para que sea “sensible con el proceso”, amenazó claramente al presidente: Si tu paras a los jueces, yo paro la kale borroka. Chantaje puro al Estado democrático por parte de los terroristas. Y para demostrar que es un ultimátum serio, ayer mismo los chicos de ETA en sus acostumbrados akelarres de fin de semana rociaron con gasolina y pretendieron quemar vivos a dos policías municipales de Bilbao. Un salto cualitativo, lo llamarán en sus comunicados públicos trufados de mantras etnicistas y letanías marxista-leninistas. ETA ha acorralado a Zapatero. Delenda est Hispania. Decíamos ayer: “Izquierda y derecha unidas por sus poderes fácticos, PRISA y la Iglesia, bajo la decorativa figurita del Rey, el proyecto de demolición de la España constitucional ha triunfado. En el día de hoy, vencidas y desarmadas las fuerzas constitucionales, han alcanzado las tropas Social-Separatistas sus últimos objetivos mediáticos. La guerra de los medios ha terminado”. Pero hasta en las situaciones más pesimistas cabe un rayo de esperanza. Las elecciones catalanas nos han deparado una sorpresa mayúscula, especialmente para las oligarquías políticas y los oligopolios mediáticos, que no sabían ver la creciente insatisfacción ciudadana en muchas partes de España, especialmente allí donde el nacionalismo étnico ha implantado su dictadura. La esperanza se llama Ciudadanos – Partido de la ciudadanía. El triunfo sin precedentes en Cataluña de un partido “apestado”, sin recursos financieros ni apoyo mediático, no nacionalista, con una idea clara de España como nación de ciudadanos, supone un rayo de luz entre tanta tiniebla. Porque ni el PP de Cataluña se atreve a cantar las verdades del barquero que entona Albert Rivera y sus hombres y mujeres. Porque el PP nacional ha caído en una deriva regionalista donde la defensa de los intereses de la España del Antiguo Régimen se impone a los principios de la España de las Cortes de Cádiz de 1812 y la de la Constitución de 1978. La España de los caciques y los curas trabucaires. La España negra. Frente a la alianza Social-Separatista de Zapatero y sus amigos nacionalistas étnicos, y la desidia de un PP inane, mediatizado por la larga mano de las fuerzas reaccionarias vaticanistas y monárquicas, se alza la valiente rebelión ciudadana, la corajuda rebelión cívica de C’s, de Ciudadanos. Ante la traición sin complejos del PSE de Eguiguren y López, debe levantarse inmediatamente la agrupación de Ciudadanos en el País Vasco, para arrastrar el voto de miles y miles de vascos que tradicionalmente votábamos socialista y que ahora nos encontramos huérfanos. Y lo que es importante, para frenar la deriva de algunos dirigentes del PP que podrían influir negativamente en la posición del PP vasco, que, de la mano de María San Gil, todavía no ha cometido las infamias de Piqué y compañía que han insultado a C’s situándoles en la extrema derecha, al estilo zapateril. Los progresistas vascos, desde la izquierda liberal hasta la socialdemocracia cívica pero siempre contra el nacionalismo excluyente y obligatorio y por supuesto contra la rendición del Estado ante el terror de ETA, queremos tener una opción como la de Ciudadanos, y la queremos ya, para las elecciones forales y municipales de Mayo. Y la queremos para unir nuestras fuerzas a la derecha confesional vasca y española, porque es la única forma de defender la libertad en el País Vasco y en España. Ante todo la unidad. Los intelectuales progresistas vascos, los movimientos cívicos vascos antinacionalistas y los “apestados” socialistas deben dar ya un paso adelante. Muchos ciudadanos vascos estaremos con ellos. En Cataluña había una mucho menor masa crítica y lo han logrado. ¡Ahora es el momento! El proceso de deconstrucción de la España constitucional del 78 fue puesto en marcha en el año 2000 tras la mayoría absoluta del PP por el “poder fáctico fácilmente reconocible” que dijera Aznar de manera cobarde para no mentar a la Bicha por su nombre, Polanco y su imperio económico-mediático-político, del cual el PSOE es tan sólo su brazo político. Si esta Constitución era capaz de proporcionar una mayoría absoluta al PP, había que destruirla. Pero no al estilo decimonónico con un pronunciamiento militar, ni al estilo del siglo pasado con una revolución proletaria, sino de manera sutil y laboriosa, eliminando ladrillo tras ladrillo, legislando contra la Ley de leyes hasta dejarla vacía de contenido. Se comenzó llevando al país a las barricadas contra el gobierno legítimo de Aznar, aprovechando accidentes como el Prestige o el Yak militar, y se acabó asaltando las sedes del PP en la jornada de reflexión del 13-M con motivo de la masacre de Madrid, matanza cuyos autores intelectuales ignoramos por completo. Una vez tomado el poder contra toda expectativa, comenzó la elaboración del estatuto de independencia para Cataluña, luego la visualización de la negociación con ETA que ahora hemos sabido que comenzó precisamente en el 2000, y proseguirá sin duda con otro estatuto de independencia de facto para una imperial Euskal Herria que se habrá anexionado Navarra, y con la excarcelación de todos los grandes criminales y asesinos en serie etarras. Este proyecto polanquista para convertir la monarquía constitucional del 78 en una suerte de monarquía confederal que reina pero no gobierna sobre diversas naciones independientes de facto, cuenta naturalmente con el apoyo de la casi totalidad de la izquierda española, la económica, la intelectual y la política, con honrosas excepciones que han sido enviadas a una embajada, a su casa, a una fundación o una silla del parlamento europeo. Pero para triunfar había que infectar con este proyecto los predios conservadores. Y no olvidemos que la Iglesia española es todavía el gran poder fáctico de la derecha, por lo que el proyecto del hombre más poderoso, Polanco, tenía que incluir a la poderosa clerigalla vaticanista. Los Obispos catalanes y vascos de siempre han apoyado el separatismo, pues sin duda la superstición religiosa es una excelente aliada de la superstición nacionalista, y por fin han logrado convencer al Vaticano de que su opción era la más rentable para los intereses a largo plazo de la Iglesia. Y “last but not least”, este proyecto también debe contar con el principal afectado, el Rey Juan Carlos I, que de buen grado o por la fuerza, algún día lo sabremos, ha aceptado el proyecto de convertirse en la figurita decorativa de este “belén confederal de naciones ibéricas”, quizá a modo de como los catalanes decoran su nacimiento con el “caganer”. Como Gary Cooper en “Solo ante el peligro”, un hombre ha levantado a la nación española contra este infame proyecto de deconstrucción de España: Federico Jiménez Losantos, que se ha hecho con el liderazgo de la radio independiente desde la COPE, la emisora de los Obispos. Por ello el ínclito locutor era el hombre a extirpar del panorama mediático español, y por ello Polanco, el Rey y el Vaticano se han lanzado a morder la presa. Primero fue la sorpresa de que el diario conservador ABC uniera sus fuerzas a la SER y a El País y lo atacara e insultara sin piedad, a FJL, otro conservador convencido, pero la esencia del ABC es su sumisión monárquica, no otra cosa. Ahora parece que el Vaticano y especialmente la Casa Real han logrado dar la última vuelta de tuerca, y que FJL tendrá que marcharse de la COPE. Izquierda y derecha unidas por sus poderes fácticos, PRISA y la Iglesia, bajo la decorativa figurita del Rey, el proyecto de demolición de la España constitucional ha triunfado. En el día de hoy, vencidas y desarmadas las fuerzas constitucionales, han alcanzado las tropas Social-Separatistas sus últimos objetivos mediáticos. La guerra de los medios ha terminado. “Delenda est Hispania”. Zapatero, nuestro Gran Timonel, el hombre de pensamiento simple pero política suicida, sigue cometiendo infamia tras infamia. Y ahí tiene “su banda de los cuatro”, al estilo del Gran Timonel y Gran Criminal Mao, para hacerle el trabajo sucio. Por un lado, Rubalcaba, el portavoz del gobierno del PSOE que ocultaba el terrorismo de Estado del GAL y la mega-corrupción de Filesa, Ibercorp, RENFE, Cruz Roja, Guardia Civil, etc etc, ejerciendo de Gran Rasputín y moviendo los hilos desde las cloacas de la Seguridad del Estado, las mismas que él conoce muy bien de aquellos tiempos que los Tribunales han juzgado como terrorismo de Estado y corrupción de Fondos Reservados, tratando de tapar los agujeros negros del 11-M y de la obscena rendición a ETA. Por otro lado, el juez estrellado Garzón, que ha quedado retratado esta semana tras las diligencias de la juez natural del caso de la falsificación del informe de los peritos, retrato que incluye la posibilidad de que sea procesado por prevaricación y obstrucción a la Justicia. Su papel de mamporrero al servicio de Zapatero ha quedado claro, más si cabe cuando nos enteramos que ha rebajado la fianza al criminal Otegi ¡de 650.000 euros a 50.000 euros! El tercer componente de la “banda de los cuatro” zapateril es el inculto y venenoso Blanco, el que lanza infamia tras infamia contra el PP mientras se queja de que este partido no colabora con el gobierno. Blanco, ese miserable que acusa de desear más muertos y de formar parte de la extrema derecha a los miembros del PP que se niegan a rendir el Estado de derecho a una organización terrorista y a “firmar con la sangre de los asesinados el acuerdo con ETA”, como dice hoy mismo Pilar Ruiz, socialista y madre del llorado Joseba Pagaza. ¿También esa madre-coraje pertenece a la extrema derecha? El cuarto componente de la banda pero igualmente peligroso es el Fiscal General del Estado, ese Conde-Pumpido que ha eliminado al mayor combatiente desde la Ley a ETA, el insigne Fuangairiño, para maniobrar desde el gobierno, sortear la ley, manipular la Audiencia Nacional, dinamitar la Justicia en todos sus ámbitos y poner ésta al servicio de la rendición del Estado a ETA. Su rebaja de la petición de cárcel para el mayor asesino en serie de ETA, el criminal Iñaki de Juana ¡de 96 a 6 años! así lo demuestra. Y las ignominias no hacen sino ir in crescendo. Esta misma semana hemos visto el linchamiento político y mediático del ¡socialista! Enrique Múgica por atreverse a cumplir su misión de Defensor del Pueblo. Y la semana que viene la democracia española será humillada en el parlamento Europeo al presentar el PSOE una moción de ETA, para demostrar que los crímenes de ETA no son terrorismo sino la lucha de un pueblo por su Liberación Nacional. Justo, como defendía el Gran Timonel y Gran Criminal Mao Zedong su papel en la historia. Las declaraciones de Zapatero en los corrillos de la recepción de jefe del Estado han sido meridianamente claras, no por lo que dijo sino por lo que no dijo. El presidente había dicho hasta ahora por activa y por pasiva, y ahí están las hemerotecas y las fonotecas, que para que Batasuna fuera legal bastaban tres palabras: “condenamos el terrorismo”. Pues bien, el jueves dijo, con el desparpajo que le caracteriza cuando dice lo contrario de lo que habría prometido, que para que Batasuna legal basta con que se inscriba como un nuevo partido. Claro que Zapatero ya dijo que respetaría completamente el estatuto que saliera del parlamento catalán, y luego lo negoció con nocturnidad y alevosía en un mano a mano con Mas, el líder de CiU, dejando en ridículo a la asamblea autonómica. También ha dicho Zapatero que no ha negociado todavía con ETA, cuando sabemos que está en ello desde hace al menos 4 años. Zapatero miente más que habla, y habla mucho, sobre todo solemnes vacuidades, así que ya estamos acostumbrados a los embustes. Pero el fraude de ley que supondrá que los mismos dirigentes del aparato político de ETA cambien su nombre de Batasuna por cualquier otro –pueden volver a los numerosos disfraces que han utilizado hasta ahora, Herri Batasuna, Euskal Herritarrok, AuB, Herritarren Zerrenda, Aukera Guztiak… o inventarse uno nuevo-, será un fraude de ley impulsado por el presidente del gobierno. ¿No tiene eso alguna calificación penal? Claro que sí, pero para eso están en su sitio los fiscales-perrito y los jueces-estrella. Vengo diciendo desde hace meses, cada vez que observamos una nueva infamia de Zapatero, que lo peor está por llegar. Su proyecto de deconstrucción de España para ceder Cataluña, el País Vasco y Navarra a las mafias políticas locales y reservarse el resto de España para él y su amo, don Jesús, lo que yo llamo la CSN, Coalición Socialista Nacionalista, implica no sólo la rendición del Estado de derecho al terrorismo y la demolición de la España democrática del 78, sino también el imperio de la infamia, la injusticia y el oprobio para los españoles decentes y especialmente para las víctimas del terrorismo. Esta semana hemos visto cómo de manera ignominiosa e ilegítima, Zapatero ha negociado con el aparato político de ETA el cese de la huelga de hambre de Ignacio de Juana a cambio de rebajar la petición de prisión ¡de 96 a 6 años! Esto supondrá en la práctica que el asesino en serie, el “serial killer” Ignacio de Juana, el criminal que ha asesinado directamente a 25 ciudadanos españoles inocentes, saldrá a la calle, a escupir a la cara de los huérfanos y supervivientes de sus matanzas en menos de dos años, en 2008, naturalmente cuando hayan pasado las elecciones generales y Zapatero haya sido nombrado de nuevo presidente del gobierno con el apoyo de los nacionalistas. Sólo en la España de Zapatero puede salir a la calle impunemente un “serial killer” de esta calaña, que se jactaba de celebrar con langostinos y champagne cada asesinato de un inocente, y de gozar –quizás incluso de tener orgasmos- al ver la cara desencajada de las viudas, huérfanos y mutilados fruto de la barbarie etarra. Esto no puede pasar en ningún otro país democrático. Que nadie se engañe. Zapatero no sólo entregará Navarra a un País Vasco independiente al estilo cubano, independiente del Estado de derecho español pero dependiente de una dictadura nacional-comunista, sino que también está cometiendo y cometerá las mayores infamias que seamos capaces de imaginar. Extraordinario artículo de Fernando Savater titulado Memas, salvo por un pequeño "descuido": El mal llamado proceso de paz, que Savater metaforiza acertadamente como "Bien mirado, el comportamiento de estas damas de la caridad es toda una metáfora del llamado “proceso de paz”, según lo entienden algunos: consiste en pedir calma a los corderos, a la espera de que su sumisión convierta en vegetarianos a los lobos"... ... no está liderado por las chicas titiriteras que él denuncia, SINO POR SU ADMIRADO ZAPATERO. Quousque tandem, Savater? * * * * * Parece que el maltratador de su esposa (único político europeo condenado judicialmente por violencia de género) Jesús Eguiguren por parte del PSOE y el asesino en serie Josu Ternera por parte de ETA están negociando en Oslo la rendición del Estado de derecho al terrorismo. No está mal la cosa. El destino de la democracia española en manos de dos impresentables violentos. Dios los cría y ellos se juntan. La información es del diario ABC Las ignominias con respecto al terrorismo nacionalista vasco que ha cometido Zapatero hasta la fecha no son nada con lo que se avecina. Algunos lo llevamos diciendo mucho tiempo, desde la ejecución política de Nicolás Redondo, pronto hará 5 años. Ya decía Voltaire que “No hay verdad que no haya sido perseguida al nacer”. Zapatero ha negociado por personas interpuestas con ETA desde hace más de cuatro años; Zapatero ha permitido la representación de ETA en el parlamento vasco de 2005 por medio de las muñequitas de guiñol de la tierras vascas; Zapatero ha devuelto al aparato político de ETA, Batasuna, la presencia política y mediática; Zapatero ha tratado de desprestigiar y dividir a la Asociación de Víctimas del Terrorismo; Zapatero ha hecho declarar a las Cortes una resolución de rendición del Estado de derecho para la historia universal de la infamia; Zapatero ha ejecutado políticamente al fiscal general de la Audiencia Nacional, el mayor combatiente contra ETA en el ámbito judicial; Zapatero ha ordenado a la ejecutiva del PSE reunirse oficialmente con el partido político ilegal por terrorista Batasuna; Zapatero ha nombrado a dedo un candidato por el PSN para que en las próximas elecciones forales en Navarra, de la mano de los nacionalistas imperialistas vascos, integre a esta comunidad en el País Vasco; Zapatero ha presentado en el parlamento europeo el problema del terrorismo nacionalista vasco como un conflicto internacional… Pero estos días hemos visto infamia sobre infamia: en el acto publicitario organizado por el socialista Rodríguez Ibarra en Bilbao, se invitó a los representantes del partido ilegal –por ser parte de ETA- Batasuna, y no se invitó al partido democrático del PP que ha sufrido más que ningún otro los zarpazos del terrorismo en nuestra tierra vasca. Y el colofón lo hemos tenido ayer cuando el PSE, en el parlamento vasco, se ha negado a apoyar una resolución del PP de condena del terrorismo callejero de ETA, acusando al partido de María San Gil de “dramatizar la kale borroka hasta extremos grotescos”. ¿Cabe mayor infamia? Naturalmente que cabe. Lo veremos en los próximos años con la integración de Navarra en una Euskal Herria soberana e independiente de facto en una fantasmagórica confederación de naciones ibéricas, y con los mil asesinos etarras, entre encarcelados, exiliados y en la clandestinidad, paseando por las calles del País Vasco insultando y escupiendo a la cara a sus propias víctimas. El abajo firmante ha dicho muchas veces que el PP es un partido ingenuo y que desarrolla una estrategia equivocada en el tema de la negociación del gobierno español con ETA para la rendición del Estado a la organización nacionalista vasca. Continuamente está repitiendo que el proceso de negociación está fracasando porque hay extorsión, porque cada vez hay más terrorismo callejero, porque la ilegal Batasuna campa a sus anchas con la sustitución del juez Grande-Marlaska por Garzón, etc. El PP y muchos de los medios de comunicación se equivocan. Lo repetiré una y otra vez. El presidente del PSE, Jesús Eguiguren, por encargo de Zapatero, comenzó a negociar con ETA hace al menos 4 años, y todo lo que estamos viendo desde hace seis meses en que ETA declaró el alto el fuego no es más que un proceso de escenificación, en el que ambas partes, el gobierno y ETA, van poniendo en escena diversas actuaciones de cara a sus respectivos seguidores, dando pasos adelante y pasos atrás, marcando territorio, arengando a sus masas, pero en definitiva avanzando en un proceso en el que la principales etapas de un camino largo están acordadas. Naturalmente hay momentos de tensión, cuando una de las partes, sea el gobierno presionado por la opinión pública, sea ETA por sus bases radicalizadas y presos histéricos, no dan el paso previsto en el calendario. Pero el proceso está trazado, y todo se desarrollará según lo previsto, aunque tarde un poco más. Zapatero concederá la posibilidad de integrar Navarra en la mítica Euskal Herria si consigue ganar las próximas elecciones forales en la comunidad navarra, y concederá la posibilidad de tener una independencia de facto bajo la fachada de un estatuto al estilo catalán, todo ello abierto a una hipotética autodeterminación, y a cambio ETA dejará las armas y se integrará totalmente en la política. Por supuesto los presos y deportados etarras irán volviendo a casa sin prisa pero sin pausa para no crear alarma social. Y eso es todo. Así de sencillo. Por eso Zapatero sigue dando triunfos mediáticos a ETA, triunfos –repito- acordados previamente. Primero permitió la presencia de ETA en el parlamento vasco mediante la charlotada de las chicas comunistas de las tierras vascas, luego ha ido permitiendo que la ilegal Batasuna se moviera en la legalidad como pez en el agua según expresión del auténtico profeta de la fe etarra, el nacional-comunista Mao Zedong, después ha convertido el proceso de rendición del Estado de derecho en un mal llamado “proceso de paz”, y ahora escenifica en el parlamento europeo otra aspiración de ETA desde hace cuarenta años, la “internacionalización del conflicto vasco”. Otro triunfo de ETA, porque si no hay proceso de paz porque no había una guerra entre dos bandos, tampoco se puede internacionalizar lo que no es un conflicto político de descolonización sino un asunto interno de España relacionado con una organización nacionalista terrorista. Son batallas mediáticas que ETA va ganando para ir macerando a sus bases, y que a Zapatero le interesan también para que la opinión pública española vaya cayendo en una anestesia cívica mediante esta manipulación mediática. Por eso las autoridades andaluzas están tratando de acallar y maniatar la manifestación del domingo en Sevilla protagonizada por la AVT. Uno de los peligros que tiene la estrategia de Zapatero para narcotizar a la ciudadanía española es que haya asociaciones cívicas, colectivos de víctimas y medios de comunicación que con sus gritos despierten al mayoritariamente adormilado ciudadano español. Por eso, el domingo a las 12:30 todos los que estén por el sur deben acudir a Sevilla para gritar muy alto: ¡Rendición, en mi nombre, no! Sabido es que el nacionalismo catalán ha logrado explosionar la constitución del 78 para conseguir un estatuto de nación confederada a España –de momento- gracias a la dictadura mediática y política del 90% de los medios y de los partidos. Allí está emergiendo un tercer partido, Ciudadanos, entre el consorcio nacionalista que denominan PUC (Partido Unificado Catalán), amalgama de CiU, PSC, ERC e ICV, que hegemoniza completamente la vida catalana, y el PP. Pues bien, el proyecto zapateril es el mismo para Vasconia, con el agravante de aquí va incluido en el pack la rendición del Estado de derecho a una organización terrorista. Zapatero prometió a ETA que si dejaban las armas –de momento- les daría un estatuto de nación confederada –de momento- que incluiría como botín irrenunciable a la rica y próspera Navarra. Nos cuenta hoy el Diario Vasco que en este mes de septiembre han avanzado mucho las reuniones secretas entre el PSE, el PNV y Batasuna para conformar este otoño la sedicente “mesa de partidos”, indecente y antidemocrático aparato político que suplanta la voluntad popular representada en el parlamento vasco. La idea es prefigurar el futuro PUV, Partido Unificado Vasco, conglomerado que aglutine al PSE, al PNV, a Batasuna y a los apéndices y forúnculos políticos ahora existentes y que pronto serán absorbidos: EA, Aralar y EB. Su objetivo: hegemonizar el 90% de la vida vasca, no sólo política, sino también cultural y vital, al estilo catalán. Enfrente, aislado como siempre, la única fuerza que defiende la constitución y la democracia: el PP vasco. Sólo cabe esperar que los progresistas vascos no nacionalistas –había miles hace cuatro años, pero ahora parece que se han escondido debajo de las piedras- levanten con coraje el tercer partido también en el País Vasco, la sección vasca de Ciudadanos. Sólo con las fuerzas democráticas unidas, las de derechas y las de izquierdas, y sobre todo con los ciudadanos no partidistas que quieren defender la democracia en Euskadi, es posible la resistencia al proyecto socialnacionalista de ZP. ¿Recuerdan ustedes aquello del talante, la democracia deliberativa, el diálogo, la transparencia…? Pues Zapatero acaba de cometer una infamia más en su camino hacia la entrega de España a los nacionalistas periféricos. En esta ocasión, una infamia en primer lugar para los socialistas navarros, que con buen criterio eligieron democráticamente hace pocos años a Chivite como secretario general del PSN, el cual de manera antidemocrática e increíble no será el candidato socialista al Gobierno de Navarra el próximo Mayo. Chivite es un socialista a la antigua usanza, y por eso no era un peón que pudiera considerarse fiel en la estrategia zapateril, que consiste en olvidar la señas de identidad progresistas de igualdad y solidaridad para abrazar la política reaccionaria de los nacionalistas periféricos, amalgama de caciques locales, curas trabucaires y trogloditas cavernarios, pero que le permite entablar una alianza para alcanzar y mantener el poder que de otra forma no podría disputar al PP. Así que ZP, por medio de su verdugo predilecto, el que decapitó a Nicolás Redondo y a tantos otros, el docto erudito Blanco, ha impuesto como candidato del PSN a un tal Fernando Puras, el cual sólo tiene una virtud: su fidelidad a ZP en el plan ya acordado con ETA de entregar Navarra al nacionalismo étnico vasco, una demanda irrenunciable para ETA, tanto como la autodeterminación de esa “Euskal Herria independiente, socialista, euskaldún y reunificada –es decir, incluyendo a Navarra-, objetivo ineluctable de ETA, por lo que ha asesinado y seguirá asesinando, según declaró esta semana en al Audiencia Nacional ese fino político e intelectual que es el etarra Iñaki Bilbao. Fernando Puras fue miembro del gobierno cuatripartito en Navarra en los años noventa, la alianza de socialistas, nacionalistas vascos e IU, que estableció el órgano de gobierno unificado vasco-navarro. Algo que sin duda ZP ha prometido reeditar a ETA, y que ésta considera es la “vaselina” para acometer después el segundo paso, la auténtica “sodomización” de Navarra: la anexión de esta comunidad foral por el etnicismo vasco como Austria fue absorbida por el etnicismo alemán. Alea jacta est. ZP entrega Navarra a la Bestia, a esa Bestia que hemos visto en TV insultar groseramente y amenazar de muerte de manera obscena a los jueces. ¿Será el “santo y seña” que ETA esperaba para desbloquear el sedicente proceso de paz? La crisis es total en EA, el partido está dividido por la mitad, y mira que es un partido pequeño, pero cuanto más fanatismo reina en una organización política más difícil es mantener la unidad. Los partidos nacionalistas por definición son fanáticos, y por lo tanto sólo se mantienen unidos cuando gozan del poder. Poder institucional como el que tiene el PNV, o poder terrorista como tiene Batasuna. Ciertamente, la revolución silenciosa que se ha producido en España a partir de 2004, con un PSOE en el poder que abandona la herencia democrática y consociativa de la Transición y rompe la baraja constitucional para subirse al monte de la alianza con los nacionalistas periféricos, y en consecuencia la decisión del PSE de pactar con la organización terrorista ETA, legalizar su brazo político y promover una autodeterminación más o menos encubierta, hará estallar en breve la red de partidos políticos vascos. Se adivina en el horizonte que el PSE, a semejanza de Cataluña, quiere conseguir la lehendakaritza en coalición con la izquierda abertzale y la izquierda tonta útil de Madrazo, para desalojar al PNV. Para ello, el panorama de partidos nacionalistas a la izquierda del PNV debe clarificarse y simplificarse. Cuando ETA sea legalizada como fuerza política, será una ERC aún más potente, y los partidúsculos cercanos desaparecerán. Aralar será absorbida de nuevo por ETA, o se unirá a IU, o se repartirá entre ambos partidos. Y también EA tiene una doble alternativa: o forma coalición permanente con el PNV al estilo de CiU, o se une al conglomerado ETA-Ar |