LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
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Un entramado de intereses económicos, mediáticos y políticos planeó hace cuatro o cinco años desmontar la España del consenso que había enterrado a las dos Españas, la España constitucional del 78, para organizar un Estado confederal a la mejicana. Un Estado con apariencia democrática que permitiera a esa oligarquía disponer de un poder omnímodo, sin oposición con posibilidades de ser alternativa, donde un PRI a la española, el PSOE, se perpetuaría en el gobierno, con el apoyo cuando fuera necesario de las fuerzas nacionalistas periféricas a cambio de permitirles gobernar de igual manera antidemocrática en sus respectivos corralitos locales, incluyendo a ETA-Batasuna, que dejaría al menos de momento las bombas por conseguir su objetivo, la destrucción de la España constitucional y la declaración de soberanía de la Gran Euskal Herria. Pues bien, Zapatero ha cruzado esta semana la raya roja definitiva, al autorizar que su partido, el PSE, se reúna oficialmente con un partido declarado ilegal por el Tribunal Supremo por ser terrorista. Eso supone que el jefe de gobierno español legaliza de hecho lo ilegalizado por la máxima autoridad judicial española. Eso supone que el gobierno realiza un acto contrario a derecho, que comete un delito. Probablemente un delito de alta traición. Un tercio de diputados del Congreso puede proponer un “impeachment” del presidente felón, bajo la acusación de alta traición. Al PP le sobran diputados para ello. ¿Tendrá por una vez la derecha española la valentía de abandonar su intereses en el “establishment” y abanderar la defensa de la libertad y la igualdad, de defender a los ciudadanos españoles de la infamia por encima de intereses electorales y partidistas? Me temo que no. Como dicen algunos, pocos, políticos del PP, del PSOE y de ese magma liberal-progresista que se está formando en torno al Partido de los Ciudadanos de Boadella-Espada-Carreras, es la hora de los ciudadanos, la hora de la rebelión cívica. Los movimientos cívicos con la AVT, Foro Ermua, Basta Ya, Ciudadanos de Cataluña, deben animar a los ciudadanos a salir a la calle a defender la libertad y la igualdad. Por ejemplo, el sábado día 10 en Madrid, con las víctimas. Yo pediría a los políticos y líderes mediáticos de la derecha que dejaran por un tiempo de atacar a la izquierda en general, a los de izquierdas que abandonaran el ataque generalizado a la derecha, y en estos momentos que como en 1812 es necesario levantarse para defender los valores de la democracia liberal, se unan para dinamitar este proceso de involución democrática. Los tiempos son muy graves, abandonemos la dialéctica izquierda-derecha, y vayamos a por ellos, los nacionalistas y sus valedores oligárquicos. Es tiempo de unidad de todos los ciudadanos españoles, por encima de las ideologías. ¡Españoles, a la calle, que ya es hora de pasearnos a cuerpo, y mostrar que pues vivimos, anunciamos algo nuevo! decía el gran poeta vasco Gabriel Celaya. ¡A por ellos, con la paz y la palabra! decía Victoria Prego como portavoz de la inmensa manifestación por la muerte de Miguel Ángel Blanco en 1997. ¡A por ellos, oé oé!
Fecha: 03/06/2006 12:55.
Fecha: 04/06/2006 14:06.
Fecha: 05/06/2006 01:23.
Fecha: 31/10/2007 17:45. |