LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
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La infamia avanza a pasos agigantados. Advertíamos hace semanas que Zapatero ya había pactado con ETA que ésta se podría presentar a las elecciones en Navarra y Euskadi. Que ETA vuelva a las instituciones es un “must” para el proyecto terrorista, pero también para el zapateril. Si el virus etarra no infecta el organismo democrático español, su fin está asegurado. ETA necesita el inmenso poder que da estar dentro del sistema democrático para dinamitarlo desde su interior, como hizo durante tantos años de ñoñería por parte de nuestros políticos, de 1978 al 2002. ETA necesita que los ciudadanos financiemos su terrorismo, que le abramos las puertas de ayuntamientos y organismos forales para darle el poder político y social. Pero la gravedad del sí de Zapatero a ETA es extrema, porque va a permitir que de nuevo las instituciones se conviertan en focos infectos de la mafia etarra desde donde financiar el terrorismo, amedrentar, extorsionar, boicotear y señalar objetivos de secuestros y asesinatos. Y que nadie diga que eso es una exageración, porque todos sabemos que los etarras disfrazados de concejales, junteros y diputados se han dedicado a coadyuvar las acciones terroristas, amén de financiarlas. Así se ha demostrado varias veces en los tribunales. Otra vez tendremos el paradigma Ibón Muñoa, ese concejal de Ermua que marcó como objetivo terrorista a su compañero de corporación municipal Miguel Ángel Blanco, cooperó en la preparación del atentado con información, e incluso facilitó el coche para que la bestia de Txapote y su compañera secuestraran, torturaran y asesinaran al inocente. ¿Cuántos cooperantes y cómplices de futuros asesinatos lo serán gracias a que Zapatero les ha permitido ser concejales y junteros? ¿Cuánta sangre derramada será posible gracias a Zapatero? ¿Es que nadie en este país va a denunciar al presidente del gobierno por alta traición, o por sedición?
Fecha: 14/05/2007 13:01.
Fecha: 20/05/2007 16:08. |