LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
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La mejor definición de la alta traición a la democracia cometida por Zapatero el 1 de Marzo de 2007 no la ha dado un representante del PP, sino un socialista vasco, José María Múgica. Efectivamente, a pesar de la campaña nauseabunda y goebbelsiana que el imperio de Polanco ha puesto a disposición de Zapatero para narcotizar a la población española, vertiendo insultos incalificables de extrema derecha a los opositores a la cesión del gobierno de España al chantaje de ETA, no ha sido sólo el PP, sino los socialistas decentes que aún quedan en el PSOE, y por supuesto millones de ciudadanos españoles, apolíticos, votantes del PP y del PSOE, los que no pueden aceptar la rendición del gobierno a ETA. Es verdad que sólo los Múgica, Rosa Díez, Gotzone Mora, la familia Pagaza y Antonio Aguirre han denunciado “el día de la infamia”, y que resulta vomitivo el estruendoso silencio de otros muchos socialistas, vascos y del resto de España, que piensan como ellos pero se callan. Pero está claro que la política es para la mayoría de los políticos un seguro de momios, poltronas, sinecuras y prebendas que sólo se pueden mantener si se obedece a la autoridad competente. ¿Dónde está el 35 % de los militantes socialistas vascos que se opusieron a Patxi López en el congreso del 2002? Sólo de recordarlo a uno le surgen vómitos políticos, morales y hasta fisiológicos. Es verdad que todos los gobiernos han intentado negociar con ETA y que han concedido beneficios penitenciarios. Pero también es verdad que ante el chantaje cometido por terroristas de ETA y del GRAPO con vidas propias o ajenas, ni Suárez, ni Calvo-Sotelo, ni González, ni Aznar cedieron al chantaje terrorista. Porque si para salvar vidas el Estado ha de rendirse, lo podíamos haber hecho hace treinta años y nos habríamos ahorrado centenares de muertos. Sólo el infame ha cedido al chantaje terrorista. Sólo Zapatero. Por tanto, sólo la desaparición de este presidente felón del gobierno puede restablecer la justicia y la libertad que Zapatero ha dinamitado el 1-M, el día de la infamia. Es preciso que se convoquen elecciones generales ya, para que el pueblo español pueda expulsar de la política al mayor traidor que la democracia ha tenido desde la restauración democrática del 77.
Fecha: 05/03/2007 02:18. |