LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
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Sabido es que el nacionalismo catalán ha logrado explosionar la constitución del 78 para conseguir un estatuto de nación confederada a España –de momento- gracias a la dictadura mediática y política del 90% de los medios y de los partidos. Allí está emergiendo un tercer partido, Ciudadanos, entre el consorcio nacionalista que denominan PUC (Partido Unificado Catalán), amalgama de CiU, PSC, ERC e ICV, que hegemoniza completamente la vida catalana, y el PP. Pues bien, el proyecto zapateril es el mismo para Vasconia, con el agravante de aquí va incluido en el pack la rendición del Estado de derecho a una organización terrorista. Zapatero prometió a ETA que si dejaban las armas –de momento- les daría un estatuto de nación confederada –de momento- que incluiría como botín irrenunciable a la rica y próspera Navarra. Nos cuenta hoy el Diario Vasco que en este mes de septiembre han avanzado mucho las reuniones secretas entre el PSE, el PNV y Batasuna para conformar este otoño la sedicente “mesa de partidos”, indecente y antidemocrático aparato político que suplanta la voluntad popular representada en el parlamento vasco. La idea es prefigurar el futuro PUV, Partido Unificado Vasco, conglomerado que aglutine al PSE, al PNV, a Batasuna y a los apéndices y forúnculos políticos ahora existentes y que pronto serán absorbidos: EA, Aralar y EB. Su objetivo: hegemonizar el 90% de la vida vasca, no sólo política, sino también cultural y vital, al estilo catalán. Enfrente, aislado como siempre, la única fuerza que defiende la constitución y la democracia: el PP vasco. Sólo cabe esperar que los progresistas vascos no nacionalistas –había miles hace cuatro años, pero ahora parece que se han escondido debajo de las piedras- levanten con coraje el tercer partido también en el País Vasco, la sección vasca de Ciudadanos. Sólo con las fuerzas democráticas unidas, las de derechas y las de izquierdas, y sobre todo con los ciudadanos no partidistas que quieren defender la democracia en Euskadi, es posible la resistencia al proyecto socialnacionalista de ZP.
Fecha: 17/09/2006 17:48. |