LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
|
|
Infamia tras infamia, Zapatero prosigue con su plan para rendir el Estado de derecho a la organización terrorista ETA. Cuando hace unos meses el portavoz político de ETA Arnaldo Otegi salía de la Audiencia Nacional imputado por enaltecimiento del terrorismo, preguntó asombrado a los periodistas: “¿pero lo sabe el Fiscal General?”. No podía entender que si ETA estaba negociando con Zapatero una rendición de la España constitucional, el Poder Judicial se atreviera a no servir a tan espuria estrategia. La razón era que en la Audiencia Nacional había un grupo de fiscales encabezados por Fungairiño que lleva más de un cuarto de siglo combatiendo con la ley en la mano al terrorismo de ETA y al GAL del PSOE de Felipe González. Y por supuesto unos pocos jueces dispuestos a lo mismo si el cuerpo fiscal lo posibilita. Naturalmente, el lacayo de Zapatero para la Fiscalía, el indecente Conde-Pumpido, ha hecho el trabajo sucio y ha destituido al fiscal jefe de la Audiencia Nacional, el hombre que más sabe del combate contra el terrorismo etarra. El diario de ETA Gara llevaba varios días con un aviso para navegantes: si se quiere seguir con el proceso de pacificación (léase de rendición a ETA) había que desmantelar el órgano institucional que ha logrado la derrota policial y judicial casi completa de ETA, la Audiencia Nacional. Por eso, cuando ayer entró de nuevo Otegi en la Audiencia Nacional, pudo afirmar sonriente: “el proceso iniciado en Anoeta ha dado ya sus frutos y dará más”. Y por eso hemos sabido también ayer que la fiscalía del Tribunal Supremo, dirigida por el miserable Conde-Pumpido, apoyaba el recurso del asesino en serie Henri Parot, el mayor criminal de ETA con 82 asesinatos a sus espaldas, para salir próximamente de la prisión, cuando lleva tan sólo 17 años encarcelado. Terrorista que ni se arrepiente ni pretende reinsertarse en la sociedad, porque desde la cárcel sigue reclamando más y mayores matanzas en nombre del nacionalismo vasco. Efectivamente, “el proceso ha dado sus frutos”. Infamia tras infamia, Zapatero acaba de cometer una más, pero no la última. Zapatero ha entregado la cabeza de Fungairiño a ETA. |