LA VASCONIA DE LAS LUCES |
![]() François-Marie Arouet Voltaire marcó un punto de inflexión en el Siglo de la Luces, en el movimiento cultural de la Ilustración, al basar la defensa de la tolerancia en el lema “aplastemos la infamia”. Vale decir, en la lucha contra la intolerancia, expresada fundamentalmente en tres vertientes: la superstición, la tiranía y el fanatismo.
Patxi Arroeta, el humilde autor de estas líneas es un vasco que combate con la palabra esta triple amenaza que hoy en día supone el nacionalismo étnico vasco, que combate con la palabra libre, sin miedo a resultar molesto. Porque sabe que la luz, las luces, molestan a los ojos de quienes viven en la oscuridad. |
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Hemos sabido por la prensa que mientras los grandes y afamados actores José Luis R. Zapatero y Arnaldo Otegi siguen la escalada de declaraciones escenificando una próxima ruptura del alto el fuego –pactada, por supuesto-, se han incrementado las reuniones clandestinas entre Batasuna y el PSE, es decir, entre Otegi y Zapatero por personas interpuestas. Cada vez está más claro que Zapatero, asustado por la rebelión cívica contra su política de demolición de la Constitución del 78 para posibilitar un régimen a la mexicana, donde la alianza SS, de socialistas y separatistas, le mantenga en el poder de forma ininterrumpida con un PP arrinconado en la oposición perpetua, ha pactado con ETA un paréntesis para el “proceso”, a la espera de unas nuevas elecciones que le den una mejor mayoría o en cualquier caso cuatro años por delante para cometer la Gran Ignominia. ETA nunca dejará de reclamar el objetivo político por el que ha asesinado a casi mil personas, pero por el que también –y hay que reconocerlo- ha llevado el sufrimiento y la muerte a muchos etarras y familiares de etarras, la autodeterminación de sus mítica nación euskalherríaca con el botín de Navarra incluido. Así que a ambas partes parece que les conviene escenificar la gran farsa de la ruptura, a la espera de tiempos mejores. Pero el precio para que Zapatero gane las próximas elecciones sería que no haya muertos, aunque haya atentados. ¿Está dispuesto a pagarlo ETA? Sí, si el gobierno le permite presentarse a las elecciones municipales y forales en el País Vasco y Navarra con la careta de las Neskas de las Tierras Vascaa, agrupaciones de electores, o cualquier otra artimaña. Ese es probablemente el pacto que se está negociando detrás del escenario, y esa es la infamia que los ciudadanos debemos impedir. El próximo objetivo de la rebelión ciudadana debe ser denunciar esta infamia, porque es devolver a ETA todo el poder financiero, institucional, aforado, político, mediático y social que había perdido con la exitosa política del gobierno del PP. Para ETA reconquistar el dinero y la presencia en los pueblos y barrios del País Vasco y de Navarra es mucho más importante que robar 350 pistolas. Muchísimo más, y los ciudadanos deberían saberlo. ¡Hay que impedir que ETA se presente a las elecciones de Mayo! Ese es el grito de rebelión cívica que debe oír Zapatero.
Fecha: 19/01/2007 04:51. |